¿Puede ser la poesía un error de cálculo? Esta es la premisa sobre la que actualmente trabajo con la IA. Si la IA trabaja con la media del lenguaje conocido y sus cálculos son un promedio, ¿qué pasaría si le hablamos a la inteligencia artificial con el lenguaje de la poesía? Pues los resultados son claros, se produce lo que en informática se conoce con el término de glitch, es decir, un error que hace que la máquina «delire» al no tener un suelo sobre el que aposentar su razonamiento. ¿Qué demuestra este experimento? Que la IA carece de creatividad, todo lo que crea está basado en un conocimiento pre-existente, y si le lanzamos una metáfora, una paradoja, un silogismo de pensamiento especular, sencillamente colapsa.
Este experimento cristaliza de forma poética con el siguiente proyecto: ¿Puede ser la poesía un error de cálculo? Donde mediante textos de creación propia voy a utilizar diversas IAs de simulación de video y fotografía para cuestionar su propio funcionamiento. Algo que ya se apuntó de manera teórica hace algunos años. Este primer video-poema no es más que la constatación de ese error de la IA, de ese glitch poetizado.
La arquitectura del estremecimiento y la luz: Un análisis desde la crítica literaria de la obra poética de Pablo Malmierca
La figura de Pablo Antonio García Malmierca (Zamora, 1972) se ha consolidado en la última década como uno de los referentes más singulares y rigurosos de la lírica española contemporánea. Su trayectoria, marcada por una profunda formación filológica y una vocación docente que alimenta su propia praxis creativa, representa una intersección única entre la tradición mística, la experimentación formal y una crítica social de raíz ontológica.1 A través de un análisis exhaustivo de la crítica literaria vertida en cabeceras especializadas como Culturamas y Todoliteratura, así como en espacios de referencia como el diario El Imparcial, el blog Puentes de Papel de José Luis Morante y medios regionales como La Opinión de Zamora, se puede trazar un mapa complejo de una obra que se entiende como una «po-Ética» del descubrimiento y la herida.3
La emergencia de Malmierca en el panorama público, si bien precedida por años de escritura silenciosa, se produce con una madurez inusual que la crítica ha sabido identificar como un proceso de «alumbramiento» de una voz propia.5 Desde sus inicios con el poemario dD hasta su reciente incursión en la mística negativa con El óxido de la luz, el autor ha mantenido una coherencia interna que vincula el acto de «nombrar» con la propia posibilidad de existencia.7
Trayectoria editorial y evolución del corpus poético
La producción de Malmierca no es una sucesión de libros aislados, sino un proyecto arquitectónico en el que cada entrega dialoga con la anterior, expandiendo los límites de su universo simbólico. La crítica ha destacado especialmente la transición desde una introspección psicológica inicial hacia una apertura comunitaria y trascendente.9
Las etapas formativas: Piediciones y la búsqueda de la voz
En el año 2015, con la publicación de dD, Malmierca inicia una andadura pública que él mismo describe como la necesidad de dotar de sentido a lo que había estado escribiendo durante años.6 Este primer libro, calificado como introspectivo, busca la voz poética en las profundidades de la mente, explorando la incomunicación y el vacío como estados fundamentales del ser.10 A este le siguió No comas mi corazón, donde la indagación se desplaza hacia la vulnerabilidad y la soledad sonora, consolidando un estilo que huye de lo puramente descriptivo para buscar la esencia del lenguaje.12
En esta etapa, su faceta como narrador en Catálogo de terrores domésticos (2017) ofrece una clave hermenéutica importante: el uso de lo siniestro y lo inquietante no como fin estético, sino como herramienta de análisis de la realidad cotidiana.1 Esta hibridación entre géneros permite que su poesía se nutra de una potencia visual que la crítica de David Acebes ha llegado a denominar como «poesía gore», un concepto que será central en su posterior desarrollo.5
La madurez lírica: Eolas y la Trilogía del Estremecimiento
El salto a Eolas Ediciones supone la consolidación de Malmierca en el ámbito nacional. La denominada «Trilogía del Estremecimiento» constituye el eje central de su producción hasta la fecha, un tríptico que cartografía la experiencia sensorial humana y su trascendencia mediante el lenguaje.2
| Obra | Año de Publicación | Temática Fundamental | Perspectiva Crítica |
| La voz estremecida | 2019 | El acto de nombrar y el renacimiento a través de la palabra. | Propuesta innovadora que trasciende lo anecdótico mediante la musicalidad.7 |
| El tacto estremecido | 2021 | La percepción física y el encuentro con la alteridad. | Un paso hacia la fisicidad del poema y la conexión herida con el mundo.9 |
| Las estremecidas | 2023 | La síntesis final y la búsqueda de formas en la simetría de la grieta. | Obra coral que cierra un mapa poético minimalista y aforístico.3 |
2
Como señala José Luis Morante en Puentes de papel, esta trilogía no debe leerse de forma fragmentaria, sino como un «todo unitario» impulsado por una confianza ciega en el lenguaje y su simbolismo experimental.13 Morante subraya que la voz de Malmierca «ausculta, poda y esencializa», alejándose de la percepción testimonial para ofrecer secuencias meditativas que lindan con el minimalismo reflexivo.13
El análisis de Culturamas: Entre la musicalidad y el compromiso ético
La revista Culturamas ha sido uno de los medios más prolíficos en el seguimiento de la obra de Malmierca, con aportaciones cruciales de críticos como Jesús Cárdenas y Luis Ramos de la Torre. Sus análisis permiten entender cómo la obra del autor zamorano se sitúa en un diálogo constante entre la tradición y la ruptura.3
La voz y la música interna según Jesús Cárdenas
Para Jesús Cárdenas, la propuesta literaria de Malmierca en La voz estremecida destaca por una musicalidad que logra trascender lo anecdótico. En este sentido, la música no es un adorno métrico, sino una herramienta de reconciliación identitaria: los poemas ayudan a recordar quiénes somos a través del sonido de las palabras.7 Cárdenas observa que, en un tiempo de estrofas breves y consumo rápido, Malmierca reivindica la voz como el instrumento capaz de dar forma real a lo incorpóreo.7
La crítica resalta versos donde el cuerpo se convierte en un diapasón que vibra ante acordes ajenos, traduciendo impulsos eléctricos en forma de poema.7 Este enfoque resalta la importancia de la fonética y el ritmo interno, elementos que Malmierca considera fundamentales frente a la rigidez de la métrica tradicional.14
La po-Ética de la luz y la grieta en Luis Ramos de la Torre
Luis Ramos de la Torre, en sus reseñas para Culturamas sobre Las estremecidas y El óxido de la luz, propone un término fundamental para definir la obra de Malmierca: el viaje «po-Ético».3 Ramos de la Torre argumenta que el autor no solo busca una realización estética, sino que está obligado a dar cuenta de una preocupación moral y social.4
La metáfora de la «grieta» se convierte en el lugar de rescate de las formas. Según este análisis, la verdad no se encuentra en la plenitud, sino en la rotura, en la «simetría de la grieta» donde se recupera lo esencial del ser humano.3 Este viaje culmina en una visión donde la luz, a pesar de la herida y la oscuridad, sigue presente como un «vástago» de esperanza.3 Ramos de la Torre observa una evolución significativa: mientras que en los primeros libros predominaba el «yo» y los posesivos, en sus obras más recientes el lenguaje se despoja de estas ataduras para abrazar lo comunitario y lo solidario.9
Perspectiva de Todoliteratura: La ruptura del canon y la estética «Gore»
La entrevista realizada por David Acebes en Todoliteratura constituye uno de los documentos más reveladores sobre el pensamiento poético de Malmierca. En ella se exploran los límites de su estética y su posición crítica frente al sistema literario actual.5
La hibridación de la «Alta» y «Baja» cultura
Malmierca sostiene que no entiende la poesía sin un elemento de ruptura frente al canon establecido. Su búsqueda de la belleza se aleja de los lugares comunes para adentrarse en territorios híbridos donde la cultura académica convive con elementos de la cultura popular masiva.5 De aquí surge la etiqueta de «poesía gore», utilizada para describir la inclusión de términos como zombis, cuervos, música extrema o lenguaje psiquiátrico en el poema lírico.5
Este uso de lo siniestro no es ornamental, sino que funciona como una potente metáfora de la sociedad contemporánea. Para el autor, el zombi representa al ciudadano actual: un ser deshumanizado por el consumo y la tecnología, que se mueve por el mundo sin dejar una huella significativa y que ha perdido la capacidad de «nombrar» su propia realidad.5
El malditismo y la independencia editorial
En su diálogo con Todoliteratura, Malmierca se reconoce atraído por la figura del «autor maldito», no por pose poseída, sino por su capacidad de permanecer al margen de los intereses políticos y económicos que dominan el mercado editorial.5 Critica abiertamente la poesía «tardoadolescente» de gran éxito comercial en redes sociales, la cual considera un producto vacío frente a la poesía que nace de la decantación y el trabajo riguroso con el lenguaje.5 Para él, la poesía es un lugar de libertad absoluta que debe estar por encima de individualismos y modas pasajeras.5
Mística negativa y trascendencia en «El óxido de la luz»
Su obra más reciente, El óxido de la luz (2024), representa un giro hacia la mística negativa y el pensamiento apofático. La crítica ha destacado cómo este libro abre una búsqueda personal del absoluto a través del reconocimiento de la limitación del lenguaje.9
La influencia de la filosofía contemporánea
En este poemario, Malmierca dialoga con la fascinación de Jacques Derrida por las potencialidades del lenguaje para acercarse a lo inefable.9 Al asumir que cualquier lenguaje predicativo es inadecuado para describir la esencia divina o absoluta, el autor opta por una atribución apofática: acercarse a la luz reconociendo primero la oscuridad de los deseos.9
La editora Lidia López Miguel señala que el libro exige lectores comprometidos que no se queden en la superficie de las palabras.9 La luz, en este contexto, no es una claridad cegadora, sino un elemento que se «oxida», que tiene una materialidad y una historia, vinculándose de nuevo con la fragilidad humana que recorría la trilogía anterior.4
La recepción en El Imparcial: Una poética de las sensaciones
La crítica publicada en el diario El Imparcial bajo el título «La poética de las sensaciones» refuerza el análisis de El óxido de la luz como una obra donde la percepción sensorial se entrelaza indisolublemente con la reflexión moral.16 En este medio, se destaca cómo el libro profundiza en una búsqueda personal del absoluto, utilizando el lenguaje no solo como herramienta descriptiva, sino como un acto ético que intenta captar la esencia de la luz a través de la herida y la imperfección.3
Esta «poética de las sensaciones» se alinea con la madurez de un autor que, tras completar su trilogía previa, se adentra en los territorios de la mística negativa para cuestionar la deshumanización contemporánea y reivindicar un punto de vista solidario y común.3 El análisis sugiere que, para Malmierca, la luz es la manifestación de una moralidad intelectual que se constituye en el ser actual del alma humana.16
José Luis Morante y la arquitectura del estremecimiento en Puentes de Papel
El crítico y poeta José Luis Morante ha dedicado diversos análisis a la obra de Malmierca en su influyente blog Puentes de papel, destacando la solidez de su propuesta estructural. Morante identifica una «trilogía del estremecimiento» que funciona como un mapa lírico perfectamente ejecutado, donde cada parte es necesaria para el conjunto.13
El minimalismo reflexivo y la poda del lenguaje
Morante señala que Malmierca utiliza el lenguaje como una herramienta de auscultación. Su técnica se basa en una «poda» constante, eliminando lo superfluo para llegar a una esencia casi minimalista.13 Este estilo favorece el uso del aforismo y la parquedad reflexiva, lo que obliga al lector a una participación activa para completar el sentido del poema.13
La crítica en Puentes de papel destaca el comienzo de Las estremecidas como una declaración de intenciones: la orfandad de la noche y la dislocación del amanecer sitúan al lector en un estado de espera ante el fin.13 Morante observa que Malmierca no busca describir la realidad, sino trascenderla mediante un simbolismo experimental que entronca con el pensamiento de autores como Pascal Quignard o Jean-Luc Nancy.13
Presencia en medios regionales y el vínculo con Zamora
La recepción de la obra de Malmierca en su tierra natal, especialmente a través de La Opinión de Zamora, refleja la importancia de su figura no solo como creador, sino como dinamizador cultural. El autor es un miembro activo del Seminario Permanente Claudio Rodríguez, lo que le vincula a una de las tradiciones más nobles de la poesía española.1
La labor de Natalia Sánchez Gallego
La periodista Natalia Sánchez Gallego ha sido una de las principales voces en dar cobertura a la trayectoria de Malmierca en La Opinión de Zamora. Sus artículos e informes destacan la recepción positiva de obras como La voz estremecida y El óxido de la luz en la provincia, subrayando la capacidad del poeta para generar interés en una sociedad a menudo alejada de la creación lírica.12
Malmierca ha expresado en este medio su visión sobre el estado de la escritura actual, señalando que la literatura vive un momento complejo donde el «campo literario» (promoción, ventas, grupos de poder) parece tener más peso que la propia escritura.12 Su vinculación con Zamora se manifiesta también en su labor docente, donde intenta transmitir a sus alumnos que entender un poema es la clave para comprender cualquier otro tipo de texto o imagen en la sociedad contemporánea.14
El Seminario Permanente Claudio Rodríguez y la herencia de Waldo Santos
La labor de Malmierca como investigador se refleja en su ensayo Alaciar de espumas: Poesía y utopía en Waldo Santos, publicado por Lastura. Este trabajo demuestra su compromiso con la recuperación de las voces fundamentales de la lírica zamorana y castellano-leonesa.1 Su integración en el Seminario Claudio Rodríguez no es meramente institucional, sino que responde a una afinidad profunda con la «poética de la transparencia» y la atención al mundo físico que caracterizó al maestro zamorano.14
El poeta como crítico: Intertextualidad y diálogo generacional
Malmierca no solo escribe poesía, sino que ejerce una labor crítica constante en medios como Culturamas o Librújula. Esta faceta permite entender su propia poética como un diálogo con sus contemporáneos y predecesores.1
La defensa de la autenticidad
En sus críticas sobre autores como Vicente Muñoz Álvarez o David Refoyo, Malmierca insiste en la necesidad de una poesía honesta y libre.15 Destaca la obra de Muñoz Álvarez como una guía para «coser versos» con libertad frente al canon, y alaba la capacidad de Refoyo para explorar nuevos lenguajes como el spoken word o la estética digital.17
Esta labor crítica revela un autor preocupado por el «entre» ficcional y verdadero donde surge la obra de arte. Malmierca rechaza las posturas formalistas extremas de algunas vanguardias o de la poesía pura, defendiendo en su lugar una literatura donde la vida y la palabra se entrecruzan y se metamorfosean continuamente.17
Experimentación tecnológica y el futuro de la lírica
Uno de los aspectos más audaces de la producción reciente de Malmierca es su experimentación con la inteligencia artificial y los nuevos soportes sonoros. A diferencia de otros autores que ven en la tecnología una amenaza, él la integra como una herramienta de exploración de la musicalidad de sus propios versos.11
IA y la traducción emocional del poema
Malmierca ha comenzado a utilizar aplicaciones de IA para musicalizar sus poemas, buscando escuchar cómo resuenan sus palabras en géneros tan diversos como el country o la música extrema.11 Esta experimentación responde a una curiosidad ontológica: ¿pueden los algoritmos emular el proceso creativo humano? Aunque reconoce los miedos que esto genera, el autor prefiere adoptar una postura de «integrado» (siguiendo a Umberto Eco) para explorar las infinitas posibilidades que se abren.11
Para Malmierca, escuchar sus poemas con música generada por IA es una forma de comprobar si la musicalidad interna que él siente al escribir es transferible a otros lenguajes.11 Este proceso refuerza su idea de que la poesía es una imagen, una fotografía que hay que enseñar a mirar y a escuchar.14
Conclusión: La poética de la resistencia y el nombramiento
Tras analizar la extensa crítica literaria sobre Pablo Malmierca, se hace evidente que estamos ante una de las voces más coherentes y profundas de la actualidad. Su obra ha logrado crear un sistema propio en el que el estremecimiento no es solo una reacción física, sino una categoría metafísica que permite al ser humano reconocerse en su propia finitud y en su capacidad de trascender mediante la palabra.
La crítica ha sabido valorar su valentía al romper con el canon, su habilidad para integrar la cultura popular y su compromiso inquebrantable con una ética de la luz y la grieta. Malmierca nos recuerda que la poesía es, ante todo, el lugar de encuentro entre el autor y el lenguaje, un espacio de libertad donde, a pesar de la «zombificación» social, todavía es posible dar a luz el poema y, con él, la propia existencia.5
Su legado, que continúa expandiéndose con cada nueva entrega, se sitúa como un faro de rigor y honestidad en el panorama de las letras hispánicas, demostrando que la verdadera vanguardia no es aquella que solo busca la novedad formal, sino la que es capaz de volver a las fuentes de lo humano para nombrarlas de nuevo, con voz estremecida y mirada lúcida.
Obras citadas
- Pablo Malmierca – Lastura ediciones, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://lasturaediciones.com/pablo-malmierca/
- Eolas Ediciones – Todoliteratura, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://www.todoliteratura.es/tag/eolas-ediciones
- «Las estremecidas», de Pablo Malmierca – Culturamas, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://www.culturamas.es/2023/03/14/las-estremecidas-de-pablo-malmierca/
- «El óxido de la luz», de Pablo Malmierca – Culturamas, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://www.culturamas.es/2024/02/06/el-oxido-de-la-luz-de-pablo-malmierca/
- Entrevista a Pablo Malmierca: Si no nos conocemos a nosotros …, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://www.todoliteratura.es/noticia/51715/entrevistas/entrevista-a-pablo-malmierca:-si-no-nos-conocemos-a-nosotros-mismos-nunca-podremos-aprehender-todo-aquello-que-tenemos-alrededor.html
- Entrevista – Semillas en campos ajenos – WordPress.com, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://pagmalmierca.wordpress.com/category/entrevista/
- Reseña- Entrevista a Pablo Malmierca, por «La voz estremecida» – Culturamas, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://www.culturamas.es/2019/11/28/resena-entrevista-a-pablo-malmierca-por-la-voz-estremecida/
- poetry – Semillas en campos ajenos – WordPress.com, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://pagmalmierca.wordpress.com/tag/poetry/
- ‘El óxido de la luz’ Pablo Malmierca – SALAMANCArtv AL DÍA – Noticias de Salamanca, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://salamancartvaldia.es/noticia/2024-03-12-el-oxido-de-la-luz-pablo-malmierca-342605
- Reseña de «Las estremecidas», Eolas ediciones. Escrita por Manuel Ángel Delgado de Castro. – Semillas en campos ajenos, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://pagmalmierca.wordpress.com/2023/11/27/resena-de-las-estremecidas-eolas-ediciones-escrita-por-manuel-angel-delgado-de-castro/
- Semillas en campos ajenos – Poesías, prosa, reseñas y fotografías de Pablo Antonio García Malmierca, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://pagmalmierca.wordpress.com/
- Poemas – Semillas en campos ajenos, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://pagmalmierca.wordpress.com/category/poemas/
- PABLO MALMIERCA. LAS ESTREMECIDAS – Puentes de papel, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://puentesdepapel56.blogspot.com/2023/05/pablo-malmierca-las-estremecidas.html
- Pablo Malmierca, poesía estremecida – SALAMANCArtv AL DÍA – Noticias de Salamanca, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://salamancartvaldia.es/noticia/2021-08-17-pablo-malmierca-poesia-estremecida-275741
- SOBRE HOMBRE DE MIMBRE – Blogs de Culturamas, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://blogs.culturamas.es/blog/2026/01/13/sobre-hombre-de-mimbre-2/
- Seminario Permanente Claudio Rodríguez – Wikipedia, la enciclopedia libre, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://es.wikipedia.org/wiki/Seminario_Permanente_Claudio_Rodr%C3%ADguez
- «Redención», de David Refoyo – Culturamas, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://www.culturamas.es/2022/11/28/redencion-de-david-refoyo/
SOBRE HOMBRE DE MIMBRE – Blogs de Culturamas, fecha de acceso: marzo 8, 2026, https://blogs.culturamas.es/blog/2026/01/10/sobre-hombre-de-mimbre/
Continúo la experimentación con la IA. Esta vez con un poema de mi primer libro de poemas «dD» publicado en el año 2015 por Piediciones.
NADA
Palabras huecas
Incomunicación
Si tú me tocas
Yo te huelo
Si tú me escuchas
Yo te saboreo
Si tú me hablas
Yo me vacío
Resquebrajado
Mis huesos se doblan
Victimas de tu delirio
Contorsionista
Intento encajarme
En el cubo de mi demencia
Primero un brazo
Luego otro
Una pierna
El sinsentido
La respiración perdida
La consciencia… lejos
Otra vez el arrebato
El dolor del tacto en mi oído
La rutina en el gusto de mi olfato
Ajustado a la caja de mi salvación
La percepción cada vez más lejos
Bloqueo
Nada
Aquí podéis escuchar la canción:
https://suno.com/s/x3wEJYbvDD2a9r2X
Sé antes de empezar este experimento con las aplicaciones de música generadas con IA que el tema es polémico, evidentemente no voy a iniciar ningún debate ni a polemizar desde este medio, no es su función. Los avances de la IA son cada vez más asombrosos y generan dudas y miedos al mismo tiempo, entiendo estas posturas, pero ya Umberto Eco en su libro «Apocalípticos e integrados» hizo un análisis bastante profundo de las diversas posturas que se generan ante los avances en todos los ámbitos.
Como creador prefiero un texto, una partitura, una canción, una imagen que sea creada por el hombre. Sin embargo, la IA en su ansia por emular los procesos creativos del ser humano está dando pasos gigantescos. Si Bad Bunny puede decir que no sabe música, ni cantar, y, además firma todas sus canciones como autor único siendo uno de los mayores fenómenos musicales de la actualidad, podemos afirmar que la creación en la actualidad depende de parámetros diferentes a los que hemos conocido hasta ahora.
En mi búsqueda experimental de nuevas formas de expresión ya exploré la musicalización de algunos poemas en la red SoundCloud utilizando programas de generación musical similares a los utilizados por la industria musical. Ahora el mundo se abre a infinitas posibilidades, que podemos utilizar o no, esa es una opción personal relacionada con el ética personal.
En mi caso no renuncio a esa experimentación. Por eso voy a comenzar a musicalizar con la aplicación Suno algunos de mis poemas. La experiencia a unos les puede parecer una aberración a otros un acierto, pero es indudable que la música mainstream cada vez le debe más a estas tecnologías y, recordemos, son las más vendidas y seguidas por los grandes públicos.
Siempre al escribir he tratado de imaginarme como sonarían mis poemas en versión musicalizada, en realidad muchos de mis poemas están escritos escuchando un determinado tipo de música. Ahora tengo la oportunidad de escucharlos con música y voz.
Voy a comenzar con el poema «Sur» de mi libro «Las estremecidas» publicado por Eolas Ediciones.
Poema:
SUR
Vives el sueño americano
en la cabeza
de la víctima
del último tiroteo del centro comercial.
Sueñas con dormir
sobre una almohada
que oculta rifles y pistolas.
El dolor de la familia asesinada
vive en el duelo
del pueblo más pobre de Virginia.
Con un cuchillo de treinta centímetros
atado a la entrepierna,
muestra la amabilidad sureña
de los muertos por descuido.
El miedo les paraliza,
se orinan encima.
Me llaman por mi nombre,
los miro
y solo alcanzo a darme la vuelta.
Este es el resultado, en este caso el poema se identifica con la música Country:
En la filosofía de Jean-Luc Nancy aparece un tema transversal que recorre muchos de sus libros y que fue trabajado en profundidad por Jacques Derrida en El tocar, Jean-Luc Nancy2: la ontología del tacto. Este tema ha sido objeto además de varios artículos3 en la revista digital Reflexiones Marginales y del libro editado por Valentina Bolo4 que recoge distintos artículos sobre la ontología del tacto en el autor y que fue construyendo tras diversas entrevistas con el
filósofo francés.
A través de este corpus y de la lectura directa de los libros de poemas que constituyen la obra principal de Claudio Rodríguez en la edición de Vitrubio5, que ha sido corregida por el Seminario Permanente Claudio Rodríguez, estableceré las líneas de comunicación que se establecen entre la teoría del tacto de Jean-Luc Nancy y el tacto como elemento de conocimiento de la realidad en la poética del poeta zamorano.
Podéis leer el resto del artículo en el siguiente enlace.
https://revistas.uned.es/index.php/studiazamo/article/view/44838
Waldo Santos es un poeta único. Eterno buscador de la utopía libertaria, su carácter y sus ideales le llevaron a adoptar desde muy pronto una postura humilde y comprometida con los que nada tenían. Próximo al anarcosindicalismo zamorano, a la CNT, siempre ayudó como procurador a aquellos que no podían acceder a una justicia apenas existente.
En esos años, Waldo Santos, José Durán y Agustín García Calvo siempre serían auspiciadores y colaboradores con el hacer anarcosindicalista zamorano. Es junto a Agustín García Calvo, el otro gran representante del pensamiento libertario en Zamora; el primero más público y visible, el segundo, debido a sus ideales en los que se identificaba con el pueblo, humilde, solitario y con un exilio interior impuesto por su permanencia en la España franquista, más íntimo.
Waldo es profeta de la utopía libertaria en sus poemas. Utopía que se inscribe en el campo de Tierra de Campos, en la seca meseta castellana donde encuentra la herida primordial que le hace escribir, el dolor del pueblo sometido por el franquismo, el hambre y la pobreza. Este dolor crea en él una angustia que a través del vacío y la nada le llevan a identificarse con el flamenco reivindicativo y contestatario de los años 70, aunque este carácter ya estaba en las raíces del flamenco, pues en la Guerra Civil muchos de ellos murieron o tuvieron que exiliarse por su pertenencia al bando republicano. Del flamenco toma la idea de una poesía de lo jondo, entendido en el sentido que ya Lorca le imprimió, como el canto de la pena y el dolor del pueblo. Desde este postulado Waldo adapta lo jondo a lo mesetario con un lenguaje propio, casi un idiolecto, donde tiene cabida el léxico del campo, dialectalismos del leonés, vocablos relacionados con el flamenco, palabras eclesiásticas, del mar, etc. El flamenco contestatario buscaba con letras altamente metaforizadas contar las atrocidades del franquismo, idea que también aparece en nuestro autor, pues muchos de sus poemas están escritos en esa época, así la autocensura funciona como elemento metaforizador en su poesía. No duda así en criticar y oponerse de forma frontal a los estamentos del estado, políticos y represivos, los grises, la guardia civil y la Iglesia y su doctrina, que él considera ideas para ingenuos; aunque no debemos olvidar que en su particular pensamiento mantenía la idea de la relación directa con Cristo, un Cristo identificado como libertador, en posición muy próxima a la Teología de la Liberación, como hombre que vino a dar la libertad al pueblo oprimido, pero desligado del estamento eclesiástico.
Junto a su labor reivindicativa, pues el motor de su escritura es liberar al pueblo, del que es parte, del yugo de los estamentos políticos, sociales o religiosos, aparece un interés por el valor literario de su obra. Waldo crea una serie de símbolos que se harán fundamentales a la hora de entender su poesía libertaria: la rosa como símbolo de la utopía, el viento que representa la voz que trae la utopía y la libertad, el clavel que en muchas ocasiones representa a los hombres de ideales inquebrantables y que en muchas ocasiones son fusilados. Junto a esta poesía simbólica se alinea el uso de los colores, pues nuestro autor es ante todo un poeta sensorial, que siente el dolor, pero también la belleza de la naturaleza, en su poética los colores tienen un gran significado, desde el simbólico del rojo, como color de la utopía, al gris como color de la tristeza o la policía, junto al negro acharolado de la guardia civil, pasando por una gama que llega a los cuarenta colores.
Este sistema le lleva a usos muy próximos a los poetas de la Generación del 27: Dámaso Alonso, Jorge Guillén o Pedro Salinas. Estas características le convierten en un poeta utópico que busca otro camino diferente al que suele tomar la poesía social o poesía como comunicación, frente a un lenguaje directo, que también aparece en su poesía, aunque de manera lateral cuando hace referencia a autores como León Felipe, Waldo busca una poesía más próxima a la poesía como conocimiento, con un lenguaje altamente metaforizado, simbólico y visual.
Todas estas características convierten a nuestro poeta en una rara avis dentro de la poesía española, poeta desconocido fuera de su ciudad natal que necesita de una visibilidad que hasta ahora se le ha negado, primero porque nunca la buscó, como buen anarquista intentaba cambiar y actuar de forma ética su mundo más cercano y segundo por el difícil acceso a su obra.
❤️🖤 Muy pronto tendremos aquí este fabuloso ensayo en el que hemos trabajado con amor durante los últimos meses. «Alaciar de espumas. Poesía y utopía en Waldo Santos», de Pablo Antonio García Malmierca, nos sumerge en las profundidades de la poética y el pensamiento libertario de este genio zamorano.
Este ensayo llama a recuperar su memoria, que es la memoria de todos los que lucharon y luchan por la libertad, pero también es un toque de atención para que no caiga en el olvido la extensa y espléndida obra poética que nos legó y que Malmierca analiza con minuciosidad.
«Es muy de agradecer que, desde un estudio pormenorizado y certero sobre los conceptos y bases poéticas de Waldo Santos, Pablo Malmierca haya tomado la determinación de abrir con este ensayo los candados del olvido y sacar a la luz la vida y la poética de un autor que ha estado desaparecido y olvidado al parecer de forma interesada, y ha sido ubicado entre simples anécdotas de lo provinciano, seguramente generadas por los tristes aparatos culturales que siempre cortos de vista se han venido mezclando en los últimos cuarenta años (…). En todo lo que por fortuna se puede leer aquí sobre la inquieta e interesante vida de Waldo Santos y sobre la urgencia de conocer y expandir su obra poética, Malmierca hace justicia y concuerda desde sus reflexiones con las palabras serenas y certeras de Raúl Zurita: “se escribe, paradójicamente, para corregir la historia y entregarle así a un sinnúmero de hombres la posibilidad de un relato redimido. Es allí donde todos los derrotados, caídos, muertos y pertinentes del lenguaje humano vuelven a encontrar las palabras de sus destinos negados”. Y de eso es de lo que se trata, de encontrarnos con las palabras que se le han negado a Waldo Santos, y desde ellas poder conocer la gran poesía y la vida siempre socialmente implicada de un hombre culto y de un gran escritor desaparecido y tan olvidado como la propia tierra que ha sustentado su vida y su obra». Luis Ramos de la Torre
Gracias a Luis Ramos, autor del prólogo, y a la familia de Waldo Santos por habernos cedido el contenido gráfico y habernos puestos todas las facilidades del mundo.

ACONTECER EN EL INSTANTE
Por Luis Ramos De La Torre.
Si como decía el gran filósofo Spinoza en su Ëtica, II, XI: “Lo primero que constituye el ser actual del alma humana no es más que la idea de una cosa singular existente en acto”, en la reflexiones que van a aparecer en este ACONTECER EN EL INSTANTE, sobre un hecho poético concreto como es El óxido de la luz, de Pablo Malmierca, debemos estar y estamos obligados a dar cuenta, no sólo de forma poética y literaria sino necesariamente ética, de lo que en ello observamos, para poder caminar acompasados con las preocupaciones que en sus versos definen al autor; y más aún cuando se trata de un concepto como la luz que según aparece de forma contundente y clara en el Diccionario de símbolos de Juan-Eduardo Cirlot: “Es la manifestación de la moralidad, de la intelectualidad y de las siete virtudes”.
Conocer la obra de un poeta, bien por cercanía, bien por amistad, o simplemente por el placer de haber disfrutado de la génesis de sus versos, puede llevarnos a confundir la interpretación que hagamos de sus poemas o de la reflexión sobre ese libro concreto; por ello, es conveniente no dejarse influir por las apariencias y caminar lúcidamente hacia las claves de su hechura. En la reseña que también hiciéramos en en este mismo medio sobre Las Estremecidas, su libro anterior, y que titulábamos con uno de sus versos “AÚN QUEDAN VÁSTAGOS DE LUZ”, se intentaba dejar clara la presencia, la importancia y la existencia de la luz entre la herida, la oscuridad y la grieta que definen lo humano. De igual modo, y desde otro de su versos, contenido en el apartado EPÍLOGO, leíamos: “Existimos entre cuerpos heridos pese a la arrogancia del pasado”, en el que se marcaba la posibilidad de llegar al final del camino propuesto en torno a la consecución de una salvación moral, que vendría a ser a la postre un final de apertura y entrega desde aquella voz estremecida y aquel tacto estremecido necesarios hasta llegar a conseguir: “Dar un abrazo / como quien da la vida”.
Si quieres leer la reseña completa:
Mi último libro, «El óxido de la luz» ha generado interés en distintos medios. Os dejo los enlaces:
Interesante entrevista en el programa «Dos que sí, uno que no» de La 8 de Zamora, podéis escucharlo desde el minuto 45 hasta el 67. Mi agradecimiento a Rafa y a todo el equipo de la 8 de Zamora.
Si quieres saber más sobre mi nuevo libro puedes escuchar, desde el minuto 30 aproximadamente, y gracias a Patri Alonso y Judit Pino, la entrevista que me han realizado esta mañana con motivo de la presentación de » El óxido de la luz», Lastura Ediciones , en Zamora, en Librería Semuret.
En La Opinión de Zamora, este pequeño artículo que agradezco a Natalia Sánchez, siempre atenta a la cultura zamorana, además de una pequeña nota de prensa tras la presentación.



