En julio acompañé a mis alumnos a selectividad (sí, en julio, sí, los profesores trabajamos en julio) y allí me encontré un día con una compañera de otro instituto que me paró en el pasillo cuando ya habían terminado los exámenes de la mañana y me iba a comer con otro compañero. La conversación fue la siguiente:
- Perdona, me suena mucho tu cara, pero no sé de qué. -me dijo.
-Supongo que de vernos por aquí, porque tú también viniste en junio y el año pasado, ¿no? -respondí.
-Sí, pero creo que no es de eso, creo que nos conocemos de otra cosa, de antes.
-Pues no sé, no tengo ni idea, igual hemos coincidido en algún curso para profesores, en la Escuela de Idiomas o en algún instituto...
(La verdad es que yo soy bastante mala para recordar caras y nombres al cabo del tiempo. Quizá mi cerebro se resetea cada año para olvidar cientos de nombres y caras del curso anterior y dejar paso a los cientos de personas nuevas que voy a conocer.)
Empezamos a nombrar institutos y no habíamos trabajado las dos en ellos, además, vivíamos en lugares distintos, separados por unos 40 o 50 kms. así que, tampoco nos movíamos por el mismo barrio ni por la misma ciudad. Al final, me dijo: "Bueno, si me acuerdo de qué nos conocemos, ya te lo diré". Le contesté que vale, que bien, sin darle más importancia y me fui a comer.
Al día siguiente, me estaba lavando las manos en el aseo cuando entró ella y me dijo: "Creo que ya sé de qué nos conocemos. Ahora te cuento." Le contesté: "Vale, te espero fuera". No íbamos a estar hablando en el aseo... Fuera estaba también mi compañera de castellano, que había venido a echarme una mano con los alumnos y me puse a hablar con ella. Cuando esta chica salió del aseo me preguntó:
-¿Has trabajado en el instituto X de Elche?
-Sí, hace cuatro años, ¡ya sé de qué te conozco! Kevin (cambio el nombre por discrección), ¿verdad? Yo era la tutora y tú la profesora de castellano. -De repente, me vino todo a la cabeza. Ella era interina y sólo había estado el primer trimestre, por eso a mí no me sonaba que hubiéramos trabajado juntas, pero al mencionar el instituto, los más de mil alumnos que tiene se concentraron en uno solo y ya supe de qué nos conocíamos.
-Sí, Kevin, ahora me acuerdo yo también. Recordaba algo vagamente, pero ahora ya me va sonando lo que cuentas.
Después empezó a hablar del chaval (era un alumno que estaba en un centro de menores y tenía muchos problemas) y de cómo le había marcado. A pesar de que le dio clase sólo un trimestre, se acordaba de su nombre y apellidos, del barrio y la ciudad donde vivía antes de que lo enviaran al centro de menores en mi localidad para alejarlo de su lugar de origen y los problemas que tenía allí, se acordaba de una redacción que le había escrito en la que decía que de mayor se iría a Sevilla y se casaría con una sevillana porque eran muy guapas. Me confesó que muchas veces ha pensado qué habrá sido de ese chaval y yo reconocí que también me lo he preguntado. Contamos anécdotas de él y le dije que, lo último que supe de él, es que el juez había autorizado a que volviera con su familia.
A mí ese chico, que este mes (el 23 si no recuerdo mal) cumplirá 19 años, siempre me recordó a esta canción de Revólver que pensé muchas veces en hacerle escuchar y nunca me atreví a poner:
Ojalá haya futuro también para él. Ojalá esté en Sevilla buscando a la mujer de su vida y se aleje de las malas compañías, de todo lo malo que le influyó en la infancia y adolescencia.
"Cuando sólo era un niño quemaba los días
y eran largos y eternos como en una prisión.
Le dábamos vueltas a como sería, que no te mandaran y ser ya mayor:
Yo quiero ir a China y yo a California, yo ver el desierto y yo romper una ola
Yo quiero ser rey, ¡joder! yo también, yo quiero ser rico y con eso me sobra
Yo lo que no quiero es ser como mi padre,
que llega borracho después del trabajo.
Mi madre le grita y se lían a golpes
y acabo yo solo llorando en mi cuarto.
Y acabo yo solo llorando en mi cuarto...
Tener un ferrari, no hacer los deberes,
acostarme tarde y no bajar la basura,
poder ver las pelis que tienen dos rombos
y ver las revistas de chicas desnudas.
Yo quiero hacerlo con dos mil mujeres,
aunque diga mi hermana que eso es de guarros,
pero yo la he visto tocarse y besarse
con ese payaso que vive en el cuarto.
Yo lo que no quiero es ser como mi madre,
que nunca se ríe y nunca habla bajo. ![Letra de El canal - Revolver - Sitio de letras.com Image]()
Se pasa la vida negando su suerte
y acabo yo solo culpable en mi cuarto.
Y acabo yo solo culpable en mi cuarto...
El más alto de todos decía: "No quiero
acabar con un tiro como mi hermano
ni ser un fantasma como sus amigos,
de esquina en esquina vendiendo caballo.
Vivir a mis anchas en mi propia casa,
Mi chica, mi pasta, mi curro, mi carro.
Creer que hay futuro también para mi,
Salir como un rayo de este puto barrio."