Este libro lo tenía que haber leído hace mucho (sí que había oído las conferencias en la fundación Juan March, que están en la base del libro), porque la reflexión sobre el género de los diarios, que me interesa mucho, nadie la puede hacer mejor que él, el mejor diarista en español de la historia (si lo ponéis en duda, decidme quién podría competir con él en eso).
Cito aquí unas pocas claves del género diarístico:
“Un poco de sinceridad y cierta intimidad. Escribir diarios supone “una anomalía”, “una insatisfacción” (12). “escribimos un diario porque no somos enteramente felices” (21).
“Seguramente el diario literario sea el género de la modernidad, el más característico, aquel que no existía antes de ella y que puede representarla mejor que ningún otro justamente por su fragmentación y falta de sistema”. En él cabe “la anotación breve, el aforismo, la sentencia, la confidencia, la glosa, el largo excurso sentimental, el apunte de novela, el poema en prosa, la crónica” (15).
Cita de Carlos Pujol: “No se podría mostrar la intimidad sin que se inventase el disfraz de la literatura” (43).







