<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:cc="http://cyber.law.harvard.edu/rss/creativeCommonsRssModule.html">
    <channel>
        <title><![CDATA[Stories by Candy Flores-Gracia on Medium]]></title>
        <description><![CDATA[Stories by Candy Flores-Gracia on Medium]]></description>
        <link>https://medium.com/@candyfg?source=rss-f8959764ca65------2</link>
        <image>
            <url>https://cdn-images-1.medium.com/fit/c/150/150/1*S2YZGqe72j7ZyN1W4QorFA@2x.jpeg</url>
            <title>Stories by Candy Flores-Gracia on Medium</title>
            <link>https://medium.com/@candyfg?source=rss-f8959764ca65------2</link>
        </image>
        <generator>Medium</generator>
        <lastBuildDate>Sat, 30 May 2026 09:42:30 GMT</lastBuildDate>
        <atom:link href="https://medium.com/@candyfg/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/>
        <webMaster><![CDATA[yourfriends@medium.com]]></webMaster>
        <atom:link href="http://medium.superfeedr.com" rel="hub"/>
        <item>
            <title><![CDATA[Gestiona tu tiempo con Getting Things Done]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/gestiona-tu-tiempo-con-getting-things-done-46bb3fe7c69a?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/46bb3fe7c69a</guid>
            <category><![CDATA[desarrollo-personal]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[gestión-del-tiempo]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Thu, 09 Jan 2025 16:54:43 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2025-01-09T16:54:43.862Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*T0eIMFl947d79uDLqkMeGQ.jpeg" /><figcaption><em>Foto de </em><a href="http://energepic.com/"><em>energepic.com</em></a><em>: </em><a href="https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-en-camisa-blanca-de-manga-larga-sosteniendo-un-lapiz-escribiend"><em>https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-en-camisa-blanca-de-manga-larga-sosteniendo-un-lapiz-escribiend</em></a></figcaption></figure><p>Ya sé lo que piensas:</p><blockquote><em>¿Gestionar el tiempo? Si yo apenas tengo tiempo para respirar entre reuniones, códigos, experimentos y mi vida personal.</em></blockquote><p>Te entiendo perfectamente. Soy esa mujer que, durante años, ha tenido que balancear mi carrera profesional, proyectos ambiciosos y, claro, las responsabilidades personales que no me dejan desconectar.</p><p>Pero, spoiler alert: sí, hay una forma de hacerlo sin perder la cabeza.</p><p>No recuerdo cuando conocí esta metodología, pero lo que si recuerdo es que en cuanto la aprendí, la compartí con las personas que lideraban los equipos en donde trabajaba, porque siempre había creído que era imposible que todo fuera urgente.</p><p>Por eso hoy te comparto esta herramienta que puede ayudarte a gestionar el caos de una manera más ordenada y, lo más importante, menos estresante: la metodología Getting Things Done (GTD) de David Allen.</p><h3>¿Qué es GTD y cómo puede ayudarte a gestionar tu tiempo?</h3><p>GTD es un sistema diseñado para ayudarte a capturar, procesar y organizar todas esas tareas y responsabilidades que, de lo contrario, quedarían flotando en tu mente.</p><p>Y lo sé, el simple hecho de escuchar la palabra “organizar” puede sonar aterrador, pero confía en mí, ¡es más sencillo de lo que parece!</p><p>El propósito de esta metodología es liberarte de la sobrecarga mental que nos acecha a diario, especialmente a las mujeres que sin importar si nuestro trabajo es 100% en casa o tenemos que dividirnos en 3, las demandas son altas y las expectativas, más altas aún.</p><h3>Veamos cómo GTD puede ser útil, con ejemplos específicos:</h3><h3>Laura</h3><p>Laura trabaja en una empresa de tecnología como ingeniera de software.</p><p>Tiene proyectos grandes que entregar, tareas diarias que no se pueden dejar de lado, y múltiples equipos que coordinar. Ah, y también intenta encontrar tiempo para estudiar y mejorar sus habilidades técnicas. La carga mental es real 😅</p><p>¿Cómo GTD puede ayudarla?</p><p>Laura comienza a capturar todas las tareas que tiene pendientes: desde el código que necesita depurar hasta esa reunión con su equipo de desarrollo. Luego las procesa, identificando qué puede hacer ahora y qué puede delegar. Organiza sus tareas según la prioridad y el contexto, como “en la oficina” y “en casa” (porque las videollamadas en pijama tienen su magia, ¿verdad? 😂). De esta forma, no siente que se está ahogando entre tantos proyectos.</p><h3>Mariana</h3><p>Mariana trabaja como científica de datos, y además tiene dos hijos pequeños.</p><p>Lo de “gestionar el tiempo” parece un mito urbano. Entre las entregas de informes y el cuidado de los peques, siempre está luchando contra el reloj. Pero Mariana es una mujer decidida, y GTD le ha sido una mano amiga.</p><p>¿Cómo GTD puede ayudarla?</p><p>Mariana captura todo, desde la reunión con su equipo de investigación hasta la cita del pediatra de su hijo. Procesa si lo puede hacer en 2 minutos (sí, esas cosas que puedes hacer mientras calientas el café). Las tareas que no puede hacer de inmediato las organiza según su contexto: trabajo en el laboratorio, trabajo en casa, tareas familiares. Así se asegura de que, aunque esté corriendo entre dos mundos, no se le pase nada por alto.</p><h3>Pasos para empezar con GTD:</h3><ol><li><strong>Captura todo: </strong>Como Laura y Mariana, lo primero que tienes que hacer es vaciar tu mente. Tienes que tener claro que no importa cuántas cosas tengamos pendientes, lo importante es sacarlas de nuestra cabeza y ponerlas en un lugar donde podamos verlas. Esto podría ser una libreta, una app, o incluso una simple hoja de notas. ¡No importa el formato, solo captura!</li><li><strong>Procesa: </strong>Pregúntate: ¿es algo que puedes hacer en 2 minutos? Si la respuesta es sí, hazlo inmediatamente (¡es más rápido hacerlo que pensar en dejarlo para después!). Si no es algo urgente, decide si lo delegas, lo archivas para después, o si lo eliminas porque realmente no es importante.</li><li><strong>Organiza: </strong>Divide tus tareas en categorías. Piensa en lo que puedes hacer en diferentes contextos. ¿Estás en la oficina? ¿En casa? ¿En movimiento? Organiza tus listas de tareas según estos contextos para que siempre tengas claro qué hacer en cada momento.</li><li><strong>Revisa regularmente: </strong>La clave del éxito en GTD es revisar tus tareas a diario. Dedica unos minutos cada mañana o cada noche para revisar lo que has logrado y lo que aún está pendiente. Este paso te ayuda a mantenerte al tanto de todo y evitar que algo se te pase por alto.</li><li><strong>Hazlo siempre: </strong>La magia de GTD no está en hacer las cosas a medias, sino en hacerlo consistentemente. Con el tiempo, serás capaz de gestionar tu carga de trabajo sin sentirte abrumada, incluso si eres una mujer en ciencia, tecnología, o estás balanceando familia y carrera.</li></ol><h3>Buenas prácticas que me ayudaron a mejorar mi gestión de tiempo:</h3><ul><li>Hazlo visual: Usar colores o etiquetas en tus listas puede ayudarte a identificar rápidamente qué es urgente y qué no. ¡Visualiza tu día de forma clara!</li><li>Divide tus proyectos grandes en tareas pequeñas: Así nunca te sentirás como si estuvieras enfrentando un monstruo gigante e imposible de conquistar.</li><li>No te olvides de ti misma: ¡Sí! También organiza tiempo para ti. No todo es trabajo y responsabilidades. Es importante incluir en tu agenda esas pequeñas pausas de autocuidado.</li></ul><h3>Errores comunes (y cómo evitarlos):</h3><ol><li><strong>No capturar todo: </strong>A veces, pensamos que nuestra mente puede manejar todo, pero cuando no lo capturamos, terminamos olvidando cosas importantes. ¡Anota todo, ya!</li><li><strong>No revisar regularmente: </strong>Si no revisamos nuestras tareas, es fácil que nos sintamos perdidas y que las cosas se nos acumulen. Hazlo diariamente, aunque sean solo 10 minutos.</li><li><strong>Sobreplanificar:</strong> Las cosas no siempre salen como esperamos, y eso está bien. No te frustres si algo no se cumple como lo habías planeado.</li></ol><p>La metodología Getting Things Done no es una varita mágica, pero es una herramienta poderosa que te puede ayudar a tomar el control de tu tiempo, ya sea en tu trabajo en ciencia y tecnología, o en tu vida personal.</p><p>Las mujeres estamos destinadas a brillar en todos los ámbitos, ¡y con la organización adecuada, podemos hacerlo todo!</p><p>Así que, ¿te animas a probarlo? Captura, procesa, organiza, revisa y actúa.</p><p>¡Todo está al alcance de tus manos! ✨</p><p><em>Foto de </em><a href="http://energepic.com/"><em>energepic.com</em></a><em>: </em><a href="https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-en-camisa-blanca-de-manga-larga-sosteniendo-un-lapiz-escribiend"><em>https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-en-camisa-blanca-de-manga-larga-sosteniendo-un-lapiz-escribiend</em></a></p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=46bb3fe7c69a" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[¿Emprender es para ti?]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/emprender-es-para-ti-ec51c070c184?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/ec51c070c184</guid>
            <category><![CDATA[desarrollo-personal]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[emprender]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Fri, 20 Dec 2024 17:13:35 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-12-20T17:17:34.440Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*YCZfwoDIEze0WOIe4HBEhw.jpeg" /></figure><p>En algún momento, muchas de nosotras nos hacemos esta pregunta: <strong><em>¿Debería emprender?</em></strong> Ya sea porque el empleo formal no está funcionando como esperabas, porque el mercado laboral es injusto o porque siempre has tenido una idea rondando en tu cabeza, emprender parece una opción atractiva. Sin embargo, emprender no siempre es la respuesta inmediata, y tampoco tiene que serlo.</p><p>Con las siguientes letras me gustaría guiarte en una reflexión alineada con las realidades que enfrentamos como mujeres en Latinoamérica.</p><h3>¿Cuándo es un buen momento para emprender? 💼✨</h3><p>Emprender no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Aunque cada historia de emprendimiento es diferente, existen ciertos momentos y condiciones que suelen indicar que estás lista para dar el salto. Aquí te detallo algunas situaciones ideales:</p><p>1️⃣ <strong>Tienes una idea que soluciona un problema claro</strong><br>Si has identificado una necesidad en el mercado o un problema que sabes cómo resolver, ese es un buen punto de partida. Por ejemplo, si eres excelente organizando eventos y has notado que muchas personas en tu comunidad necesitan ayuda para planificar sus celebraciones, podrías ofrecer un servicio de organización. Lo importante es que tu idea tenga un impacto tangible y responda a una necesidad real.</p><p>2️⃣ <strong>Estás dispuesta a aprender sobre negocios</strong><br>Emprender no solo se trata de tener una pasión; también requiere desarrollar habilidades clave como finanzas, ventas, marketing y liderazgo. Si sientes entusiasmo por aprender y no te asusta salir de tu zona de confort, es una señal de que podrías enfrentar los retos del emprendimiento con una mentalidad de crecimiento.</p><p>3️⃣ <strong>Puedes tolerar la incertidumbre</strong><br>En los negocios, no todo es predecible. Habrá momentos en los que los ingresos sean bajos o en los que las cosas no salgan como esperabas. Si eres una persona resiliente y puedes adaptarte a los cambios sin rendirte, tienes una gran ventaja como emprendedora.</p><p>4️⃣ <strong>Buscas flexibilidad o independencia</strong><br>Emprender puede ser ideal si estás buscando manejar tu propio tiempo o tener mayor control sobre tu vida profesional. Muchas mujeres eligen este camino porque les permite equilibrar su vida personal con sus objetivos profesionales, algo que a menudo es más difícil en empleos tradicionales.</p><p><strong>5️⃣ Tienes un propósito que te inspira</strong><br>Si sientes una conexión emocional con la idea de tu negocio y estás motivada por algo más grande que solo generar ingresos, tendrás una razón poderosa para seguir adelante incluso en los momentos más difíciles, porque créeme, siempre habrá momentos difíciles.</p><h3>¿Cuándo NO es el mejor momento para emprender? 🚫</h3><p>Así como hay momentos ideales, también existen circunstancias en las que emprender podría ser contraproducente. Reflexionar sobre estas situaciones puede ahorrarte frustraciones y problemas futuros.</p><p>1️⃣ <strong>Lo haces solo por necesidad inmediata</strong><br>Aunque el desempleo o las dificultades económicas pueden motivarte a buscar alternativas, emprender por necesidad inmediata sin un plan claro puede ser riesgoso. Por ejemplo, si decides vender productos solo para generar ingresos rápidos sin analizar tu mercado o tus costos, podrías terminar perdiendo dinero y tiempo.</p><p>2️⃣ <strong>No tienes claridad sobre qué ofrecer</strong><br>Iniciar un negocio sin saber qué producto o servicio ofrecerás y sin tener claro a quién quieres ayudar es como navegar sin mapa. Antes de emprender, dedica tiempo a investigar y definir tu propuesta de valor.</p><p>3️⃣ <strong>No tienes un colchón financiero</strong><br>Tener ahorros o una fuente de ingresos alterna es fundamental para emprender sin poner en riesgo tu estabilidad. Si vives al día, puede ser difícil manejar los altibajos financieros que suelen acompañar a los primeros meses de un negocio.</p><p>4️⃣ <strong>Te faltan herramientas esenciales</strong><br>Emprender requiere inversión de tiempo y esfuerzo. Si actualmente estás en un momento de mucho estrés o lidiando con responsabilidades que consumen toda tu energía, quizá sea mejor esperar hasta que tengas el espacio mental y físico necesario.</p><p><strong>5️⃣ No te sientes lista para aprender o adaptarte</strong><br>Si sientes resistencia al cambio o no tienes interés en adquirir nuevas habilidades, podría ser difícil enfrentar los retos del emprendimiento.</p><h3>Checklist: ¿Estás lista para emprender? ✅</h3><p>Hazte estas preguntas:</p><ul><li>¿Tengo una idea clara que resuelve un problema?</li><li>¿Sé quién sería mi cliente ideal?</li><li>¿Tengo ahorros o apoyo financiero para iniciar?</li><li>¿Estoy dispuesta a dedicar tiempo y esfuerzo constante?</li><li>¿Me interesa aprender y adaptarme al cambio?</li></ul><p>Si respondiste “sí” a la mayoría, ¡felicidades! Podrías estar en un buen momento para dar el salto. Si no, no te preocupes. Aquí te dejo algunos pasos para prepararte.</p><h3>¿Qué hacer si aún no estás lista pero quieres emprender? 🛠️</h3><p>Si ya decidiste que quieres emprender pero sientes que te faltan algunas herramientas o condiciones, no te preocupes. Hay pasos que puedes tomar para prepararte y aumentar tus posibilidades de éxito:</p><p>1️⃣ <strong>Invierte en formación</strong><br>Busca cursos, talleres o mentorías que te ayuden a fortalecer tus habilidades. Por ejemplo, puedes aprender sobre cómo identificar tu mercado objetivo, crear un modelo de negocio o gestionar tus finanzas personales y empresariales. Hoy en día existen muchas opciones accesibles en línea y fuera de ella.</p><p>2️⃣ <strong>Busca una red de apoyo</strong><br>Rodéate de otras emprendedoras o profesionales que puedan inspirarte y brindarte consejos valiosos. Participa en comunidades, grupos de mujeres emprendedoras o eventos locales donde puedas hacer contactos que te impulsen.</p><p>3️⃣ <strong>Empieza en pequeño</strong><br>No necesitas renunciar a todo para emprender. Puedes iniciar tu negocio como un proyecto paralelo mientras sigues trabajando o cuidando de otras responsabilidades. Esto te permitirá probar tu idea, conocer mejor a tus clientes y ajustar tu estrategia sin asumir riesgos tan grandes.</p><p>4️⃣ <strong>Construye un plan básico</strong><br>No necesitas un plan de negocios complicado, pero sí uno que te dé claridad sobre qué harás, cómo lo harás y a quién servirás. Un buen lugar para empezar es responder preguntas como: ¿Cuál es el problema que resuelvo? ¿Quiénes son mis clientes? ¿Cómo voy a generar ingresos?</p><p>5️⃣ <strong>Explora tus recursos actuales</strong><br>Haz una lista de las habilidades, contactos y herramientas que ya tienes y que pueden ayudarte en tu emprendimiento. Por ejemplo, si tienes experiencia en diseño gráfico, podrías usar eso para crear tus propios materiales promocionales en lugar de contratar a alguien más.</p><p><strong>6️⃣ Define un plazo para comenzar</strong><br>Ponerte una fecha límite te ayudará a mantenerte enfocada y evitará que postergues tus sueños indefinidamente. Define un plan con metas claras y alcanzables, como lanzar tu primer producto o servicio en los próximos tres meses.</p><h3>Recuerda: Emprender es una decisión personal 🧡</h3><p>No hay un camino único ni una línea de tiempo perfecta. Emprender puede ser la experiencia más enriquecedora de tu vida o una etapa más en tu desarrollo profesional. Lo importante es que la decisión la tomes desde la claridad, no desde la presión.</p><p>Emprender es un viaje personal y profesional que puede transformarte de maneras que no imaginabas. Ya sea que estés lista para empezar o que aún estés preparándote, lo importante es dar pasos consistentes hacia tus metas. Y recuerda: no estás sola. Rodéate de otras mujeres que están recorriendo el mismo camino y apóyate en su experiencia y energía para avanzar.</p><p>Si ya estás considerando emprender, me encantaría leerte en los comentarios:</p><ul><li>¿Qué es lo que más te entusiasma o preocupa de emprender?</li><li>¿Qué tipo de apoyo te gustaría recibir para dar el siguiente paso?</li></ul><p>¡Hagamos esta conversación rica y útil para todas! 💬✨</p><p>Foto de Vitaly Gariev de Pexels: <a href="https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-ordenador-portatil-oficina-sentado-23496659/">https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-ordenador-portatil-oficina-sentado-23496659/</a></p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=ec51c070c184" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[De sueños a hechos: cómo escribir objetivos que te impulsen al éxito.]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/de-sue%C3%B1os-a-hechos-c%C3%B3mo-escribir-objetivos-que-te-impulsen-al-%C3%A9xito-aae0a2de7758?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/aae0a2de7758</guid>
            <category><![CDATA[smart]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[objetivo]]></category>
            <category><![CDATA[objetivos-smart]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Mon, 25 Nov 2024 19:27:45 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-11-25T19:27:45.321Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*uaarMdwcaa55DN6_OdC_UQ.jpeg" /><figcaption><a href="https://pixabay.com/es/users/irinakeinanen-6371772/"><strong>Imagen de irinakeinanen en pixabay</strong></a></figcaption></figure><p>Ya estamos cerrando el año y con ello nos acercamos al momento en el que pensamos, y si nos va bien, escribimos, nuestros objetivos profesionales y personales para el próximo año.</p><p>La verdad es que no tenemos que esperar a fin de año para hacerlo, pero siempre esta idea de hacerlo al final de un ciclo, que en este caso es el ciclo del calendario que nos rige, es un buen pretexto para hacerlo.</p><p>Por eso hoy quiero contarte más sobre algunas de las herramientas que me han ayudado a cumplir con esos sueños e ideas que tenía estancados desde hace tiempo y que, una vez que los puse en papel y formaron parte de mis objetivos, se hicieron realidad.</p><p>Y no, no vamos a hablar de esos objetivos vagos como “quiero mejorar en mi carrera” o “quiero ser jefa de algo”.</p><p>Hablo de objetivos con sustancia, dirección y una pizca de ambición estratégica.</p><h3>¿Por qué son importantes los objetivos?</h3><p>Porque sin ellos, tu carrera es como un GPS sin destino: te lleva a cualquier lado, pero probablemente no al lugar que sueñas en este momento.</p><p>Los objetivos son ese “sí se puede” que guía tus pasos, te hace priorizar y te da permiso para decirle “adiosito” a lo que no suma.</p><h3>Objetivos generales vs. específicos</h3><p>¡Uff! Creo que este ha sido un tema difícil para mi desde la primera vez que escribí mis primeros objetivos y créeme que ahora leo nuevamente los objetivos que escribí en alguna de mis tesis o de mis artículos y en algunos se me cae la cara de vergüenza.</p><p>Pero no hay nada que no se pueda mejorar con la práctica y de esta ya tengo un poco después de todos estos años.</p><p>Para que quede claro, aquí va la diferencia con un ejemplo de objetivo de desarrollo profesional:</p><ul><li>Objetivo general: “Quiero desarrollar habilidades de liderazgo para tener un rol directivo.”</li></ul><p>Suena bonito, pero… ¿cómo, cuándo, dónde?</p><ul><li>Objetivo específico: “Voy a liderar al menos un proyecto interdepartamental en los próximos 6 meses para ganar experiencia práctica en gestión de equipos.”</li></ul><p>Este ya tiene más sustancia y al menos se qué debo hacer para conseguirlo, ¿a poco no?</p><p>Yo lo veo de esta forma:</p><blockquote><strong><em>Los objetivos específicos son los que me ayudan a entender de forma clara y concisa cómo voy lograr los objetivos generales</em></strong></blockquote><p>Y hablando de proyectos en el ámbito laboral, la verdad es que los objetivos específicos yo los “caso” con cada uno de mis entregables. Pero otro día te platico más sobre esto.</p><p>Así que, de entrada, si tu objetivo específico no es lo suficiente claro para entender cómo, cuándo y dónde se llevará a cabo, entonces es hora de escribirlo de nuevo.</p><p>Ya les he contado que yo soy como un robot, necesito cosas que me digan paso a paso lo que debo hacer. Y por eso estoy segura que la metodología SMART será tu mejor amiga para escribir esos objetivos.</p><p>Los objetivos SMART no solo suenan fancy, ¡son efectivos! Cada letra tiene su magia:</p><ul><li><strong>S (Específico): </strong>¿Qué quieres lograr exactamente?</li><li><strong>M (Medible): </strong>¿Cómo sabrás que lo lograste?</li><li><strong>A (Alcanzable): </strong>¿Tienes los recursos y el tiempo para hacerlo?</li><li><strong>R (Relevante): </strong>¿Esto realmente importa para tu carrera?</li><li><strong>T (Temporal): </strong>¿Cuándo lo vas a hacer?</li></ul><h3>Ejemplo: Laura, ingeniera en robótica</h3><p>Usemos a Laura como ejemplo para establecer un objetivo SMART.</p><p>Laura es una ingeniera que ha estado desarrollando investigación relacionada a la inteligencia artificial y la robótica. Lo que Laura quiere lograr el próximo año es dar una conferencia en un evento internacional.</p><p>Aunque puede sonar lo suficientemente concreto, aún nos falta definir algunas cosas.</p><p>Vayamos paso a paso:</p><h4>S (Específico): ¿Qué quieres lograr exactamente?</h4><p>Laura quiere dar una conferencia en un evento internacional en el próximo año.</p><h4>M (Medible): ¿Cómo sabrás que lo lograste?</h4><p>Porque habrá dado la conferencia en un evento internacional.</p><h4>A (Alcanzable): ¿Tienes los recursos y el tiempo para hacerlo?</h4><p>Si tiene los recursos, pero aplicando únicamente a un evento, no le garantiza que tu conferencia será aceptada para ser parte del programa del evento internacional. Por eso será necesario aplicar, al menos, a 5 eventos internacionales.</p><h4>R (Relevante): ¿Esto realmente importa para tu carrera?</h4><p>Para Laura es relevenate no solo compartir su conocimiento, sino enfrentar sus ideas a un grupo de colegas que pueden retroalimentar su trabajo y encontrar nuevas personas aliadas para seguir desarrollando su proyectos de robótica.</p><h4>T (Temporal): ¿Cuándo lo vas a hacer?</h4><p>Laura quiere dar su conferencia en el próximo año, así que deberá aplicar a estos eventos con anticipación. Esto significa que debe identificar los eventos y aplicar a 5 de ellos al menos en el primer trimestre del año.</p><h4>Y al final, ¿<strong>cómo quedaría escrito el objetivo SMART</strong>?</h4><p>“Voy a postularme como ponente para cinco conferencias internacionales en el primer trimestre, preparando una presentación sobre mis avances en IA aplicada a la robótica.”</p><h3>Cómo empezar: 6 pasos para crear tus objetivos SMART</h3><p>Y como te dije antes, todo esto lo podemos mejorar con la práctica. Pero a veces necesitamos un empujoncito para empezar. Así que aquí te dejo 6 pasos que pueden ayudarte a empezar con esta práctica:</p><ol><li><strong>Haz un brain dump</strong>: Anota TODO lo que quieres lograr, sin filtros ni juicios.</li><li><strong>Prioriza</strong>: Escoge los 1–2 objetivos que realmente te hacen vibrar.</li><li><strong>Escríbelos SMART</strong>: Dale forma con la metodología.</li><li><strong>Divide en microacciones</strong>: Cada gran objetivo necesita tareas pequeñas que lo construyan.</li><li><strong>Ponte fechas límite</strong>: ¡No lo dejes en el limbo! Decide fechas.</li><li><strong>Revisa y ajusta</strong>: Si algo no va según lo planeado, cámbialo sin culpa.</li></ol><h3>Buenas prácticas para objetivos que se cumplen</h3><ul><li><strong>Ten un sistema de seguimiento</strong>: Usa apps, libretas, lo que funcione para ti.</li><li><strong>Comparte tus objetivos</strong>: Cuéntaselos a alguien de confianza. El compromiso social funciona.</li><li><strong>Celebra cada avance</strong>: ¿Lograste un micro-paso? ¡Saca el confeti!</li></ul><h3>Errores comunes que nos sabotean</h3><ul><li><strong>Ser demasiado genérica</strong>: “Quiero crecer en mi carrera” es bonito, pero vacío.</li><li><strong>Olvidar medir el progreso</strong>: Sin datos, no sabes si avanzas o te quedas en el mismo lugar.</li><li><strong>Plantearte objetivos poco realistas</strong>: No quieras aprender tres lenguajes de programación en un mes.</li></ul><h3>Tú puedes con todo esto y más</h3><p>Así que este es tu recordatorio de que no estás sola en esta aventura.</p><p>Escribir buenos objetivos es como hacer ingeniería contigo misma: defines los requerimientos, trazas el plan y ejecutas.</p><p>Hazlo y, cuando lo logres, ¡ven a contarlo!</p><p>Tu historia puede ser la que inspire a la siguiente generación.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=aae0a2de7758" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Cómo persuadir con propósito]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/c%C3%B3mo-persuadir-con-prop%C3%B3sito-3eac0d842edf?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/3eac0d842edf</guid>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[persuasion]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Tue, 05 Nov 2024 14:34:01 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-11-05T14:34:01.745Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*mpKYRxbwegzQWev2" /></figure><h3>Claves del libro “The Anatomy of Persuasion”</h3><p>Cuando pensamos en “persuasión,” a menudo lo asociamos con la habilidad de convencer o influir en otros para obtener algo.</p><p>Pero debo confesar que, en mi caso, no me gustaba para nada la palabra persuasión. Sentía que la palabra “manipulación2 estaba muy cerca de esta, y por alguna razón no me gustaba.</p><p>Sin embargo, durante la maestría conocí el libro “The Anatomy of Persuasion” de Norbert Aubuchon, y me sorprendió por completo la perspectiva que ofrece sobre cómo la persuasión, bien utilizada, puede ayudarnos a alcanzar nuestras metas de manera genuina y ética.</p><p>Y sin duda, sin importar cuál es tu carrera o tu nivel de experiencia, estoy segura que esta habilidad te ayudará a desarrollar y mejorar tus habilidades de comunicación para obtener lo que necesitas, tanto en el ámbito laboral como personal.</p><h3>Persuadir con Poder y Propósito</h3><p>La persuasión no es solo una habilidad “deseable”, es crucial para lograr que nuestras ideas realmente se escuchen y sean tomadas en serio.</p><p>Imagina que estás en una reunión importante. Tienes una propuesta increíble que podría mejorar los resultados de tu equipo o resolver un problema clave.</p><p>Pero, ¿cómo haces para que esa persona en un rol de liderazgo vea el valor de tu propuesta y se anime a apoyarla?</p><p>Pues justo, Aubuchon nos recuerda en su libro que persuadir no es simplemente influir en una decisión o ganarse un ‘sí’. Va mucho más allá.</p><p>Persuadir significa conectar con la otra persona a un nivel más profundo, inspirando confianza y proyectando una imagen de credibilidad genuina.</p><blockquote><em>No se trata de ‘vender’ una idea, sino de construir un puente que alinee nuestros objetivos con los de quienes nos escuchan.</em></blockquote><p>Así, la persuasión se convierte en una forma de colaboración: un proceso donde ambas partes se ven beneficiadas y se mueven hacia una misma dirección.</p><p>En pocas palabras, la persuasión es la habilidad de traducir nuestras ideas en algo tan poderoso y claro que quienes nos escuchan no solo entiendan su valor, sino que se sientan parte del cambio que proponemos.</p><h3>Ejemplo Inspirador: Susan Wojcicki y su Carrera en Tecnología</h3><p>Déjame contarte un poco más de Susan Wojcicki, CEO de YouTube, quien desde sus primeros días en Google mostró cómo las mujeres en tecnología pueden ganar influencia.</p><p>Uno de sus primeros logros fue convencer a los fundadores de Google de comprar YouTube, una decisión que revolucionó la plataforma y demostró el poder de una visión clara y comunicada con persuasión estratégica.</p><p>Wojcicki logró esto al presentar la idea de YouTube no solo como una ventaja competitiva, sino como una oportunidad para expandir la misión de Google de organizar la información del mundo.</p><p>Integró datos sólidos, identificó los intereses clave de los stakeholders, y ofreció una visión convincente que resonaba con los objetivos de la compañía.</p><p>Su persuasión se basó en datos, en anticipar dudas y en reflejar la visión de quienes escuchaban.</p><h3>¿Cómo empezar? Pasos para persuadir de forma eficaz</h3><p>A veces suena tan complicado empezar a desarrollar este tipo de habilidades, y si tu cabeza funciona como la mía, estoy segura que resonará contigo que la mejor manera de hacerlo es paso a paso.</p><p>Así que a partir de las enseñanzas de The Anatomy of Persuasion y ejemplos de liderazgo como el de Wojcicki, te comparto 5 cosas que pueden empezar a hacer para mejorar tus habilidades de persuasión:</p><ol><li>Claridad de objetivos: Antes de buscar que alguien más apoye tu idea, es esencial que tú misma tengas claridad. Define con precisión cuál es tu objetivo, por qué es importante y cómo va a beneficiar a las personas involucradas.</li><li>Conoce a tu audiencia: Las personas suelen responder mejor cuando sienten que comprendes sus perspectivas e intereses. Investiga, pregunta y muestra interés en entender las prioridades de la otra persona. Esto no solo construye confianza, sino que ayuda a adaptar tu mensaje.</li><li>Construye credibilidad: Este aspecto es fundamental para las mujeres en ambientes laborales, ya que todavía enfrentamos barreras de género que cuestionan nuestra autoridad o conocimiento. Puedes construir credibilidad respaldando tus ideas con datos, evidencia y ejemplos concretos.</li><li>Crea un mensaje claro y directo: La claridad en el mensaje es clave. Ve directo al punto, usa un lenguaje sencillo y enfócate en los beneficios específicos. Mantener un mensaje breve y al grano demuestra confianza y seguridad.</li><li>Invita a la colaboración: En lugar de imponer una idea, invita a quienes te escuchan a colaborar contigo en su desarrollo. Esto hace que quién recibe el mensaje se sienta parte del proceso y se comprometa más con el resultado final.</li></ol><h3>Persuadir para Crecer</h3><p>Al integrar estos principios, puedes fortalecer tus habilidades para influir de manera positiva y obtener el apoyo que necesitas.</p><p>Ya sea que busques una promoción, un proyecto especial o mejorar tu vida personal, la persuasión no debe ser vista como un simple medio para un fin, sino como una herramienta de crecimiento y liderazgo que todas podemos desarrollar.</p><p>En tu próximo intento de persuasión, aplica estos cinco pasos y observa cómo responden les demás a tu mensaje claro y auténtico.</p><p>Y si quieres una guía paso a paso un poco más detallada y con ejercicios específicos,</p><p><a href="https://nas.io/crece-con-candyfg/products/uwez">¿qué esperas para descargarla?</a></p><p><a href="https://nas.io/crece-con-candyfg/products/uwez">Da click aquí</a>, descárgala, y únete a <a href="https://nas.io/crece-con-candyfg">nuestra comunidad</a> para practicar tus enunciados de persuasión en un ambiente seguro y sororo.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=3eac0d842edf" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Desconectando lo Personal de lo Profesional]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/desconectando-lo-personal-de-lo-profesional-dc3fcf31f008?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/dc3fcf31f008</guid>
            <category><![CDATA[desarrollo-personal]]></category>
            <category><![CDATA[personal]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Mon, 28 Oct 2024 17:12:09 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-10-28T17:12:09.866Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*HBxl6_I6muK-uLIc" /><figcaption>Imagen de @cookie_studio en Freepik</figcaption></figure><p>En mi carrera he aprendido las enormes ventajas que conlleva el desarrollar la capacidad de no tomarse las cosas de forma personal.</p><p>Seamos honestas, mas de una vez nos hemos tomado las cosas de forma personal. Y esta reacción puede ser la consecuencia de muchísimos factores que no necesariamente identificamos, pero si empezamos a poner atención en qué tipo de conductas, o que tipo de personas, detonan que nos quedemos con ese comentario o esa acción que sentimos como un ataque directo, que lo rumiemos durante bastante tiempo y que no podamos sacarlo de nuestra cabeza, eso es lo primero que nos ayudará a establecer los siguientes pasos para no tomárnoslo personal.</p><p>Estuve pensando en algunas de las circunstancias en las que es más fácil que nos nos tomamos las cosas de forma personal, y te las comparto para ver si coinciden contigo:</p><h4>La Retroalimentación</h4><p>Por supuesto existen técnicas y metodologías que nos ayudan a dar mejor retroalimentación, pero no todo mundo que tiene gente a su cargo las ha desarrollado. Así que a veces no recibimos esa retroalimentación de la mejor manera. Pero en cualquiera de los escenarios, cuando alguien nos da retroalimentación debemos estar listas para escuchar cosas que otra persona ha detectado como áreas que podemos mejorar. No es una afrenta personal, y no es sobre nosotros. Es sobre lo que hemos hecho y lo que pudimos hacer mejor. Pero muchas veces nos cuesta trabajo no tomar la retroalimentación como un ataque directo a lo que hemos logrado.</p><h4>La alta Competitividad</h4><p>Existen ambientes laborales que son altamente competitivos. Y si esta competitividad no se maneja de buena forma como parte de la cultura de la empresa en donde laboramos, definitivamente nos enfrentaremos a situaciones en donde comentarios o acciones podrías ser tomadas por nosotras como algo personal. Desde un reclamo a una actividad no concluida, hasta las acciones de proactividad de otra persona que sea parte de nuestro equipo. La alta competitividad desencadena acciones en otras personas que le obligan a dar más de si cada día, y ese ambiente per se es estresante. Así que alguien que esté inmerso en un ambiente como ese difícilmente podrá tener el tiempo y la serenidad para comunicar las cosas de forma asertiva.</p><h4>La Carga de Responsabilidades</h4><p>Cuando en tu ambiente laboral has asumido muchas responsabilidades, y dentro de esas multiples actividades cometemos errores (porque todas cometemos errores), sentimos que esos errores son una extensión nuestra. De la misma forma, cuando esto pasa, solemos rumiar por mucho tiempo esos errores, pensando y repensando que hicimos mal, y eso puede paralizarnos. Nuevamente, asumir que los errores son parte de nosotras puede mermar nuestra autoestima. Cometemos errores, no somos perfectas, pero dejar que esos errores o los comentarios hechos respecto a los mismos son contra nosotras y no sobre nuestro trabajo, es otra de las formas en la que solemos tomar las cosas de forma persona.</p><h4>La Presión de Cumplir Expectativas</h4><p>Ya hemos hablado de esto en otros artículos, pero muchas veces nos enfrentamos a altas expectativas que pueden venir de nosotras mismas, de las personas dentro de nuestros equipos de trabajo o de las personas a cargo de nuestros equipos. Y cuando esas expectativas son inalcanzables, es evidente que no podremos alcanzarlos. Lo peor: cualquier percepción de no estar a la altura se siente personal.</p><h4>Los Conflictos en el Trabajo</h4><p>Muchas de nosotras le rehuimos al conflicto. Pero sin importar cual sea la cultura de tu empresa, los desacuerdos son normales en un ambiente laboral. Es más, yo esperaría que haya desacuerdos de forma constante que nos permitan conocer e integrar diferentes puntos de vista. Pero muchas veces, dependiendo de quién venga ese comentario o acción, o de si estamos o no en un momento de calma en nuestra vida, podemos llevar estos desacuerdos a lo personas y, en definitiva, si no logramos manejarlo de manera correcta, puede afectar nuestras relaciones y nuestra productividad.</p><p>¿Te identificaste con alguno de estos escenarios? ¿Identificas algunos otros que hagan que sea más fácil que te tomes las cosas de forma personal?</p><p>Cada cabeza es un mundo y las circunstancias a las que nos enfrentamos tanto de forma laboral como de forma personal cambian de forma constante. Por eso creo que la misma situación en otro momento podría no disparar que te tomes las cosas de forma personal.</p><p>En definitiva no puedo controlar lo que hacen otras personas, pero si puedo aprender a identificar esas situaciones o esos momentos que detonan algo en mi que hace que me tome las cosas de forma personal.</p><p>Por eso quiero compartirte algunas de las cosas que han funcionado conmigo y espero puedan ayudarte a ti también, porque no tomarte las cosas de forma personal es una habilidad que se puede desarrollar.</p><p><strong>1. Autoconciencia: </strong>Reconoce tus patrones de pensamiento y emociones. Aprende a separar tus reacciones emocionales de la situación laboral.</p><p><strong>2. Cambia la Perspectiva: </strong>En lugar de asumir que los demás tienen la intención de herirte, considera que la mayoría de las veces no es personal.</p><p><strong>3. Enfócate en lo Positivo: </strong>Concédele más importancia a los éxitos y logros que a los fracasos o críticas. Celebra tus victorias y las de tus colegas.</p><p><strong>4. Comunicación Abierta: </strong>Aborda los conflictos con una comunicación clara y asertiva. A menudo, la falta de comunicación es el origen de malentendidos.</p><p><strong>5. Desarrolla la Resiliencia: </strong>Aprende a recuperarte de los contratiempos. La resiliencia te ayudará a enfrentar desafíos sin afectar tu autoestima.</p><p>Recuerda, no tomarte las cosas de forma personal es un viaje, no un destino. Al practicar estas estrategias, te empoderarás para tomar decisiones más asertivas y disfrutar de una carrera más satisfactoria.</p><p>¡Juntas, podemos liberarnos de esa carga y avanzar hacia el éxito profesional! 💪</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=dc3fcf31f008" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Lo que hago cuando debo pedir ayuda]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/lo-que-hago-cuando-debo-pedir-ayuda-20f94ee8c0c1?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/20f94ee8c0c1</guid>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[pedir-ayuda]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-personal]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Mon, 21 Oct 2024 17:07:38 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-10-21T17:07:38.628Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*D_K5qtJcsXw5I-H0" /><figcaption>Imagen de Anemone123 en Pixabay</figcaption></figure><p>¿A quién le cuesta trabajo pedir ayuda?</p><p>A mi si. Por mucho tiempo me costaba mucho trabajo por varias razones.</p><p>La primera era que siempre trataba de resolverlo todo por mi cuenta y la segunda es que las veces que me había atrevido a pedir ayuda no conseguía lo que quería. Eso me frustraba demasiado.</p><p>Con el tiempo aprendí que pedir ayuda me podría ahorrar no solo mucho tiempo, sino frustración. Pero he aprendido también que, tal como dice el dicho: en la forma de pedir está el dar. Y no, no estoy hablando de la amabilidad con la que debemos pedirla, sino de la forma en la que la pedimos, para que sea más claro lo que estamos pidiendo y la persona que recibe esta solicitud tenga claridad no solo del tiempo, sino del esfuerzo que conllevará dedicarme tiempo a ayudarme.</p><p>Lo que es un hecho es que hay muchas barreras a las que nos enfrentamos todo el tiempo que hacen que sea difícil para nosotras pedir ayuda, y aquí te comparto algunas de las cosas que considero son factores importantes que tenemos que tener en cuenta e ir rompiendo juntas para que pedir ayuda ya no sea el suplicio que es ahora.</p><h4>La Ilusión de la Independencia Total</h4><p>Nos han enseñado que la independencia es algo importante para crecer. Y claro que lo es. Pero a veces, creemos que debemos hacerlo todo por nosotras mismas para demostrar nuestro valor. Esto puede llevarnos a cargar un peso innecesario y a agotarnos. La independencia no es que lo hagamos todo solas, es que seamos capaces de encontrar los recursos para cumplir con nuestro cometido, y eso puede ser pedir ayuda.</p><h4>El Miedo al Juicio</h4><p>En ocasiones podemos sentir que pedir ayuda será una actividad completamente juzgada por nuestras y nuestros colegas. Nos genera una sensación de vulnerabilidad y de incompetencia. Pero la realidad es que no lo sabemos todo. Y muchas veces, aunque lo sepamos, hay alguien que ha logrado hacerlo de manera más eficiente. Así que pedir ayuda no solo hará que lo hagamos más rápido, sino que lo hagamos mejor.</p><h4>La Cultura del “Hacerlo Todo”</h4><p>Como mencioné mas arriba, esta idea de ser super mujeres y que seamos capaces de logarlo todo con menos recursos es una idea bastante insensata. Está bien que podemos hacer magia con muchas cosas, pero eso no significa que deba ser nuestra normalidad. Y si bien hay culturas que valoran el hacerlo todo sin ayuda externa, la realidad es que la mayoría de las culturas laborales valoran mas que las cosas sean hechas de la mejor forma posible.</p><h4>La Falta de Red de Apoyo</h4><p>También me he enfrentado a no saber a quién pedirle ayuda. Es mucho más desafiante cuando no tenemos esa claridad de quién puede ser la persona adecuada para ayudarnos a resolver o entender un problema en el trabajo. Esta red de apoyo no surge de la noche a la mañana. Como toda red, es una red que debemos construir, pero en definitiva, si carecemos de una red de apoyo sólida, puede resultar más desafiante encontrar a alguien a quien acudir cuando necesitamos ayuda.</p><h4>El Orgullo Profesional</h4><p>Ya he hablado de esto, pero como mujeres profesionistas siempre estamos bajo la lupa. Y si sentimos que nos han encargado algo que no necesariamente podemos hacer solas, entonces pedir ayuda será interpretado como: por eso las mujeres no pueden….” Es impresionante como eso pone una carga terrible sobre nuestros hombros y hace que sea mas difícil para nosotras poder pedir ayuda, incluso cuando está claro que no podemos abordar ciertas situaciones por nuestra cuenta.</p><p>Pero créeme cuando te digo que pedir ayuda es una de las cosas que harán tu vida mas fácil y llevadera. En un entorno laboral nadie espera que lo sepas todo. Y si es así, yo revisaría primero mi posición y mi salario para ver si esa expectativa que tienen de mi es la que está descrita no solo en mi puesto de trabajo, sino en la retribución que recibo por el mismo.</p><p>Pedir ayuda es un acto de valentía y autenticidad.</p><p>Y aunado a estas barreras que nos hacen más difícil pedir ayuda, también creo que hay algunas estrategias que hacen que la forma en la que piamos ayuda sea mas eficiente y es lo que quiero compartirte en este texto.</p><p><strong>1. Cambia tu Perspectiva: </strong>Pedir ayuda no te hace ver débil. Por el contrario, ve la solicitud de ayuda como una oportunidad para aprender y crecer, en lugar de como una debilidad. Además, recuerda que uno de los recursos mas importantes en tu vida es el tiempo. ¿Cuánto tiempo podrías ahorrarte pidiendo ayuda?</p><p><strong>2. Establece Relaciones de Confianza: </strong>En el trabajo siempre hay personas más afables que otras. Seguramente tienes identificado quien te recibe de mala gana dede que te acercas y quién tiene disposición de ayudar. Acércate a esas personas que siempre tienen su puerta abierta y comienza pidiendo ayuda para saber a quién puedes acercarte. Construye relaciones sólidas en tu red profesional. La confianza mutua facilita el pedir y recibir ayuda.</p><p><strong>3. Sé Específica: </strong>Esta es mi favorita y quizá una de las más difíciles. Creo que muchas veces pedimos ayuda sin dar todo el contexto, y eso hace que la gente crea que nuestra solicitud les tomará más tiempo y esfuerzo del que quieren o pueden dedicarnos en ese momento. Cuando pidas ayuda, sé clara y específica sobre lo que necesitas. Dile a la persona lo que quieres lograr, lo que has intentado y por qué crees que no está funcionando. Así la persona sabrá que ya hiciste un esfuerzo por resolverlo por tu cuenta, entenderá quizá mas rápido que tu en donde está la falla, y podrá prospectar el tiempo que le tomará ayudarte. Cuanto más precisa seas, más efectiva será la ayuda.</p><p><strong>4. Ofrece Reciprocidad: </strong>Estoy segura que también te han pedido ayuda en algún momento. Eso significa que eres igual de capaz de aportar a otras personas a través de tu conocimiento y tus habilidades. Ofrece reciprocidad, porque la reciprocidad fortalece las conexiones profesionales. Pero también recuerda que esto no significa que estes en deuda. Yo estoy convencida que esto es una red en donde si bien no siempre serás capaz de ayudar a quién te ha ayudado antes, si serás capaz de regresar ese apoyo que se te ha dado a través de otras personas.</p><p><strong>5. Practica la Humildad: </strong>Y lo que más nos cuesta trabajo: ser compasivas con nosotras mismas. Como mencioné arriba, es imposible que lo sepamos todo. Y mientras más sabemos, más estamos conscientes de lo que no sabemos. Entonces si no podemos saberlo todo ¿Por qué estaría mal pedir ayuda en aquello que no sabemos? Reconocerlo y aceptarnos con humildad nos permite pedir ayuda sin temor al juicio.</p><p>Esto no pasa de la noche a la mañana y aunque me encantaría que después de leer este texto salgas al mundo laboral a pedir ayuda en aquello que necesitas, eso no va a pasar. Es un proceso y debemos llevarlo a nuestro propio ritmo y rompiendo nuestras propias barreras.</p><p>Por eso aquí te dejo algunos consejos que espero te ayuden a ganar confianza al pedir ayuda.</p><p><strong>1. Comienza Pequeño: </strong>Si te sientes incómoda pidiendo ayuda, comienza con situaciones pequeñas y luego ve aumentando gradualmente.</p><p><strong>2. Reflexiona sobre tus Éxitos: </strong>Recuerda momentos en tu carrera cuando pedir ayuda fue beneficioso y condujo a logros significativos.</p><p><strong>3. Aprende de tus Errores: </strong>Entiende que cometer errores y pedir ayuda son elementos naturales de tu crecimiento profesional.</p><p><strong>4. Celebra tu Fortaleza: </strong>Reconoce que pedir ayuda demuestra tu disposición para enfrentar desafíos y tu compromiso con el éxito.</p><p>Pedir ayuda no te hace menos capaz; al contrario, te empodera y te ayuda a alcanzar niveles más altos en tu carrera. Rompe esas barreras, busca apoyo y observa cómo tu camino profesional se ilumina con nuevas oportunidades.</p><p>¡Juntas, derribaremos los muros que nos impiden pedir ayuda y alcanzaremos nuevas alturas en el liderazgo! 💪✨</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=20f94ee8c0c1" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[La única constante es el cambio… y esto aplica también para tu carrera]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/la-%C3%BAnica-constante-es-el-cambio-y-esto-aplica-tambi%C3%A9n-para-tu-carrera-45dafd31f2ae?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/45dafd31f2ae</guid>
            <category><![CDATA[cambio-de-carrera]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-personal]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Thu, 17 Oct 2024 17:06:02 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-10-17T17:06:02.758Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*wA0k-lVqPkmCB-sf" /><figcaption>Imagen de Micha en Pixabay</figcaption></figure><p>Estoy convencida de que en el momento en el que tuvimos que decidir “a qué nos íbamos a dedicar el resto de nuestra vida” no teníamos ni los conocimientos, ni la madurez suficiente para tomar una decisión de esa magnitud.</p><p>Aún así, nos empujaron a hacerlo al menos un año antes de salir de la preparatoria o el bachillerato.</p><p>Muchas de nosotras tomamos la decisión y la abrazamos por mucho tiempo.</p><p>Pero las cosas cambian, la tecnología avanza, la manera en la que hacemos las cosas cambia, y más allá de esas circunstancia externas, por supuesto que nuestros intereses cambian conforme avanza el tiempo y aprendemos a conocernos mejor.</p><p>Pero a la velocidad a la que todo se mueve ahora, no me parece para nada extraño que cada vez mas mujeres de 30+ años decidamos que es momneto de un cambio.</p><p>Pero a la vez que lo decidimos, muramos de miedo por todo lo que eso conlleva.</p><p>Hoy quiero compartirte algunas reflexiones desde mi trinchera. De alguien que ha cambiado de carrera varias veces, que a sus 43 años acaba de hacerlo y que, sin duda, lo volverá a hacer en menos de una década.</p><p>Creo que estas son algunas de las situaciones que nos hacen creer que el momento de cambiar de carrera ha llegado:</p><h4>La Sensación de Estancamiento</h4><p>¿Sientes que estás atrapada en una rutina laboral que ya no te desafía o te inspira? El estancamiento es un indicio poderoso de que podría ser el momento adecuado para explorar nuevas oportunidades en nuevas posiciones. A veces crees que el cambio podría ser solo de lugar, es decir, hacer lo mismo en una nueva empresa. Pero ¿te soy honesta? la posibilidad es remota.</p><h4>El Desgaste Profesional</h4><p>Hay veces en las que sientes que lo que haces no necesariamente tiene sentido. Lo haces bien, quizá te emociona o te emocionaba, pero no entiendes que lo que haces aporte valor al proyecto de la empresa o a tu desarrollo profesional. Esta sensación generalmente viene acompañada de una falta de motivación para mejorar.</p><h4>Tu Pasión te Llama</h4><p>Este es un tema increíblemente difícil para mi. Me gustan muchas cosas, me gustan las cosas nuevas, siempre tengo curiosidad por hacer y aprender más. Pero de repente, en el camino, encuentras algo que te llama. Y pude ser desde algo que te llamaba desde antes, pero la presión social te dijo que no se podía “vivir de eso” (generalmente pasa en las artes), o algo que de repente descubriste que toma más tiempo de tus pensamientos de lo que habías imaginado. A menudo, nuestras pasiones pueden convertirse en una carrera gratificante.</p><h4>Deseo de Aprender Algo Nuevo</h4><p>Otra cosa que no podemos discutir es la velocidad con la que cambian las cosas, y eso conlleva las nuevas herramientas que necesitamos para desempeñar nuestro trabajo. Así que esa nueva herramienta que mueres por aprender a usar puede ser usada en muchas otras industrias… y quizá lo que te está llamando ahora es especializarte en una de estas herramientas para, por fin, dar ese brinco que querías desde hace tiempo.</p><p>Y bueno, si ya se que cambiar de carrera es una posibilidad, o al menos lo has pensado ¿qué sigue?</p><p>Puedes abrazar este cambio de carrera con confianza.</p><p>No será fácil, seguro. Pero a peores situaciones te has enfrentado y has salido adelante. Por eso te comparto estas estrategias que creo pueden ayudarte a dar ese paso con mayor confianza.</p><p><strong>1. Autoevaluación Profunda: </strong>Reflexiona sobre tus valores, intereses y habilidades. Conocerte a ti misma es fundamental para tomar una decisión informada.</p><p><strong>2. Investigación y Educación: </strong>Investiga a fondo la nueva carrera que estás considerando. Aprovecha cursos en línea, recursos y redes de apoyo para adquirir conocimientos.</p><p><strong>3. Mentoras y Networking: </strong>Busca mentoras o profesionales en el campo deseado. Aprender de quienes han recorrido ese camino puede proporcionarte una perspectiva valiosa.</p><p><strong>4. Voluntariado o Prácticas: </strong>A veces, una experiencia práctica puede ayudarte a entender mejor si una nueva carrera es adecuada para ti. Considera voluntariado o hacer prácticas.</p><p><strong>5. Planificación Financiera: </strong>Prepara un plan financiero sólido para el período de transición. Esto te brindará seguridad y tranquilidad mientras haces el cambio.</p><p>Y dicho esto ¿cuáles serían los siguientes pasos?</p><p>Pues se me ocurre que puedes empezar por aquí:</p><p><strong>1. Establece Objetivos Claros: </strong>Define tus metas y plazos. Esto te dará un sentido de dirección.</p><p><strong>2. Actualiza tu Currículum y Perfil en Redes: </strong>Asegúrate de que tu experiencia anterior se destaque y se alinee con tu nueva carrera.</p><p><strong>3. Construye una Red de Contactos: </strong>Conéctate con personas en tu campo de interés y participa en grupos y eventos relacionados.</p><p><strong>4. Prepárate para Entrevistas: </strong>Practica entrevistas y desarrolla tu narrativa para explicar tu transición de manera efectiva.</p><p><strong>5. Mantén una Actitud Positiva: </strong>El cambio puede ser desafiante, pero una mentalidad positiva y la confianza en tus habilidades te llevarán lejos.</p><p>Recuerda que el cambio de carrera es una oportunidad emocionante para crecer y reinventarte. Con determinación y apoyo, puedes alcanzar tus metas profesionales y encontrar una carrera que te llene de satisfacción y propósito.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=45dafd31f2ae" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[¿Qué hago cuando dudo de mi?]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/qu%C3%A9-hago-cuando-dudo-de-mi-16434a889fd4?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/16434a889fd4</guid>
            <category><![CDATA[dudas]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-personal]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Wed, 16 Oct 2024 17:02:13 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-10-16T17:02:13.506Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*4YLWIUkiQiaoSaHY" /><figcaption>Imagen de drobotdean en Freepik</figcaption></figure><p>Todas hemos sentido alguna vez dudas sobre nuestras propias habilidades y capacidades en el trabajo. Yo, incluso ahora, tengo dudas sobre varias de las cosas que hago.</p><p>Es normal sentir dudas, es normal cuestionarnos y es normal analizar los retos que se nos ponen en frente.</p><p>Pero cuando estas dudas sobre nosotras mismas, sobre nuestras habilidades y conocimientos se convierten en un factor paralizante, sin duda tenemos que actuar para seguir avanzando.</p><p>En mi carrera me he enfrentado personalmente este desafío y hoy quiero compartirte algunas de las formas en las que he logrado disiparlas y avanzar.</p><p>Primero, quiero contarte sobre algunos de los escenarios en los que me he enfrentado a estas dudas y ver si puedes identificarte con alguna de estas situaciones.</p><h4>La Autocrítica Constante</h4><p>Cuando ha llegado el momento de tomar una decisión, y por fin la tomo, muchas veces me detengo a preguntarme una y otra vez si habrá sido, o no, la decisión correcta. ¿Te ha pasado esto en el trabajo? Esto es algo que considero una autocrítica constante y a veces me ha llevado a una parálisis que me impide tomar riesgos. Seamos honestas: no hay forma de tener completa certeza sobre ninguna de las decisiones que tomemos en un ambiente laboral, así que he aprendido que la decisión que tome será siempre la mejor. Porque la tomé con la información con la que contaba en ese momento y atendiendo a una circunstancia específica. Así que he dejado de lado esta constante autocrítica a lo que pude hacer mejor, porque sé que lo hice y, reitero, porque lo hice tomando en cuenta la información con la que contaba en ese momento y ante esa circunstancia.</p><h4>El Síndrome de la Impostora</h4><p>Ya sabemos que existe el síndrome de la impostora. Y <a href="https://vm.tiktok.com/ZMjyyJEUX/">Reshma Saujani, en un discurso de graduación nos comparte algo sobre la historia de este síndrome</a>. Te invito a revisarlo porque estoy segura que te ayudará a entender este síndrome desde otra perspectiva. Pero el síndrome de la impostora es lo que hace que tengamos esta sensación de que no merecemos estar en donde estamos. Creo que la primera vez que lo dude de formas que nunca lo había hecho antes, fue cuando me ofrecieron dirigir un gran proyecto. Lo primero que me pasó por la cabeza fue: — “Yo sé que soy buena ejecutando. Eso es lo que he hecho por mucho tiempo. Pero ¿dirigir? Eso requiere de otras habilidades que no he desarrollado.” — Y la verdad es que ejecutando, también tuve que liderar un equipo, así que sin duda ya había desarrollado esas habilidades, solo que no estaba consciente de ellas.</p><h4>El Miedo al Rechazo</h4><p>Es una verdad de la vida que nunca vamos a poder tener contentas a todas las personas. Y aún así, muchas veces nos detenemos pensando si en realidad tomar una posición de liderazgo será lo adecuado no solo para nosotras, sino para el proyecto que lideraremos. A estas alturas me queda claro que siempre habrá una persona que sea mi detractor, no importa cuanto me esfuerce. Y he tratado de lidiar con ese rechazo entendiendo que las circunstancias son diferentes para cada quién. Yo soy una persona con mucha energía y esto siempre choca con aquellas personas que están acostumbradas a hacer el mínimo esfuerzo. Entonces, así es, y así será. Pero yo no lidero proyectos para hacerme amiga de todas y todos, los lidero porque es un proyecto que seguramente me apasiona y quiero sacar adelante. Así que hacer a un lado esa idea de complacer a todas las personas es lo que me ha ayudado a enfrentar ese miedo al rechazo porque, de entrada, ya se que al menos una de esas personas sentirá rechazo a las cosas que yo quiero cambiar.</p><h4>La Comparación Constante</h4><p>En mi carrera he encontrado grandes personas que son referentes de lo que quiero lograr y que me inspiran a dar lo mejor de mi en cada cosa que hago. Algunas otras veces, me ha tocado estar en iniciativas similares que, así como aquella en la que yo participo, tienen a una persona a cargo del proyecto. Y ahí es en donde me empiezo a enfrentar a estas dudas no solo internas, sino externas, de personas que me preguntan: “¿Si allá ya lograron esto, por qué aquí no lo hemos logrado? Al inicio esto socavaba por completo mi confianza, porque siempre me preguntaba: ¿Si el/ella si, yo por que no? Hasta que caí en cuenta que cada persona tiene sus propios recursos: intelectuales, económicos, físicos… ¿Cómo podría lograr lo mismo si en mi equipo tenemos personas con diferentes habilidades? ó ¿cómo podía lograr lo mismo si mi presupuesto era menor? Cada camino es único, cada proyecto tiene diferentes recursos, y las comparaciones no siempre son justas ni saludables. Por eso aprendí que siempre que me preguntan ¿por que allá si y aquí no? Mi respuesta viene con otra pregunta ¿Por qué crees que contamos con los mismos recursos para lograrlo? Y con esa respuesta es que puedo empezar a ajustar expectativas.</p><p>Y ante todas estas situaciones, y muchas más que no me daría tiempo de escribirlas por completo, es que he sentido duda sobre mi, sobre mis capacidades, mis habilidades y mis conocimientos.</p><p>Y en todos estos años he logrado cambiar algunas de las cosas que hago de forma cotidiana para que me ayuden a que cada vez estas dudas sean menos y, sobre todo, que no me paralicen.</p><p>Te las comparto y me encantará saber si has intentado ya alguna de estas o si crees que alguna podría funcionar para ti.</p><p><strong>1. Cambia tu Diálogo Interno: </strong>Reconoce tus pensamientos autocríticos y cámbialos por afirmaciones positivas. ¡Tú eres tu mejor defensora! Siempre he dicho que si yo no me hecho porras, entonces ¿quién? Está bien dudar, por supuesto, pero es mejor cambiar este dialogo que tenemos con nosotras mismas y ser más compasivas.</p><p><strong>2. Busca una Mentora: </strong>Todas nos hemos sentido así. De verdad. Y qué mejor que encontrar a una mujer lideresa que te inspire y pueda guiarte. Acércate a ella, pide apoyo y te sorprenderá lo que puede compartirte. No solo desde su propia experiencia, sino de las personas que ella seguro ha liderado y han pasado también por lo mismo que tu. El apoyo de alguien que ha pasado por lo que tú enfrentas es inestimable.</p><p><strong>3. Anota tus Logros: </strong>Ya lo he dicho antes, pero cuando estamos ante situaciones estresantes, nos cuesta trabajo recordar todo lo que hemos logrado que, créeme, es mucho. Así que te recomiendo que lleves una lista en donde registres todo eso. Yo lo tengo en un documento en la nube al que llamo Curriculum Extenso. Ese documento es para mi, para mi consulta y para recordarme cada vez que lo necesito, que he sido capaz de lograr cosas y que esto ha sido gracias a mis capacidades, mis habilidades y el conocimiento que he adquirido con los años.</p><p><strong>4. Abraza el Aprendizaje Continuo: </strong>Me encantaría saberlo todo, pero creo que es, incluso, físicamente imposible. Por eso me apasiona encontrarme con retos que sé que me sobrepasan y en vez de paralizarme hago una ruta rápida de lo que creo que debo aprender para sobrellevarlo. Busco recursos y apoyo en otras personas y me pongo manos a la obra. Porque estoy convencida que no hay mejor manera de aprender que haciendo las cosas. Acepta que siempre habrá más por aprender y eso está bien.</p><p><strong>5. Rodearte de una Red de Apoyo: </strong>Siempre lo digo, somos muchas y no estamos solas. Encuentra esa red de apoyo que está llena de mujeres maravillosas. Comparte tus dudas y miedos con más mujeres que estoy segura entenderán los desafíos a los que te estas enfrentando. Además seguro mucha de ellas ya pasaron por lo mismo. Aprovecha esa experiencia y el conocimiento compartido. El apoyo mutuo es poderoso.</p><p>Y, por último, dos consejos prácticos para encontrar ese equilibrio:</p><p><strong>1. Practica la Duda Saludable: </strong>Está bien dudar. Se trata de que seamos capaces de cuestionarnos las cosas que se han dictado como “normales”. Si no dudáramos de esto, no estaríamos en la misma lucha tratando de cerrar la brecha entre géneros que existe. Dudar de vez en cuando puede ayudarte a tomar decisiones más informadas. Pero no permitas que la duda constante te paralice.</p><p><strong>2. Encuentra tu Voz: </strong>Amo una frase que dice “tenemos una voz y sabemos como usarla” Así que ¡Úsala! No temas expresar tus ideas y opiniones en el trabajo. Tu perspectiva es valiosa. Y si el ambiente laboral no es el adecuado para compartir ideas de forma libre tienes dos opciones: 1) empieza a crearlo ó; 2) empieza a buscar un entorno en donde lo que aportas de valor al equipo y al proyecto.</p><p>Recuerda, dudar ocasionalmente está bien, pero no dejes que la duda constante te detenga. Tienes el potencial, las habilidades y el poder para alcanzar las altas esferas del liderazgo. Juntas, derribaremos esas barreras y alcanzaremos nuevos horizontes de éxito.</p><p>#MujeresProfesionales #LiderazgoFemenino #Confianza #Latinoamérica #Empoderamiento</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=16434a889fd4" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[La trampa de ser perfecta]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/la-trampa-de-ser-perfecta-3b517f58c59b?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/3b517f58c59b</guid>
            <category><![CDATA[perfección]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-personal]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Tue, 15 Oct 2024 15:59:47 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-10-15T15:59:47.024Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*TFobqj8G_zHboO_A" /><figcaption>Imagen de cookie_studio en Freepik</figcaption></figure><p>A veces me gustaría saber quién inventó la palabra “perfecta” y de verdad preguntarle a qué cosa realmente se estaba refiriendo 🫠</p><p>Pero esa palabra, al menos en mi caso, me ha impedido dar un paso adelante muchas veces. ¿Te ha pasado?</p><p>La palabra tiene una carga muy grande y, sobre todo como mujeres, cuando estamos en ambientes laborales dominados por hombres, parece que no se nos permite cometer errores.</p><p>Y si bien esto es parte del constructo en el que hemos crecido como profesionistas, definitivamente no es algo que esté bien normalizar.</p><p>No creo que exista la perfección, pero si creo que todo es perfectible. El problema es que muchas veces caemos en la trampa de no querer dar el siguiente paso, hasta que todo esté perfecto. Y esto, evidentemente, nos impide cometer errores y aprender de ellos.</p><p>Si no estas segura de si caes o no en <strong>la trampa de la perfección</strong>, aquí de dejo algunos escenarios:</p><h4><strong>Escenario 1: La procrastinación Infinita</strong></h4><p>Te has encontrado posponiendo proyectos, aplazando decisiones importantes, porque sientes que “todavía no está perfecto”. La verdad es que, a menudo, nunca estará perfecto, y esta procrastinación constante te está impidiendo avanzar.</p><h4>Escenario 2: El miedo al fracaso</h4><p>Has evitado oportunidades laborales o proyectos desafiantes por temor a no cumplir con tus propias expectativas. Pero, ¿sabes qué? Las mejores lecciones las aprendemos cuando fracasamos.</p><h4>Escenario 3: El estrés y la autoexigencia</h4><p>Te encuentras trabajando horas extras, sacrificando tiempo con tu familia o tus personas cercanas, todo en busca de la perfección. El resultado: estrés y agotamiento extremo.</p><h4>Escenario 4: La baja autoestima</h4><p>El perfeccionismo a veces está vinculado con la baja autoestima. Te juzgas constantemente y nunca te sientes lo suficientemente buena, sin importar que tan preparada estés.</p><h4>Escenario 5: Estancamiento profesional</h4><p>¿Te has quedado en el mismo puesto durante años porque temes tomar un nuevo desafío? El perfeccionismo puede mantenernos atrapadas en nuestra zona de confort.</p><p>¿Te identificaste con alguna? ¿Ya sea en este momento o en un momento previo en tu vida?.</p><p>Sí tu respuesta es si, entonces has caído ya en la trampa de la perfección.</p><p>Pero esa no es una mala noticia. El primer paso es identificarlo para poder poner manos en acción, liberarnos de una vez por todas del perfeccionismo y encontrar un equilibrio saludable.</p><p>Ojo que la perfección no está peleada con hacer las cosas bien. Pero si estás buscando y rebuscando cualquier error antes de lanzar tu idea, tu proyecto o solicitar ese puesto que tanto anhelas, podrás quedarte “paralizada” por la excesiva necesidad de analizar y sobre analizar para encontrar un mínimo error.</p><p>Así que quiero compartirte algunas de las cosas que me han funcionado cuando de repente me encuentro en un situación en donde identifico que voy pero derechito a la trampa de la perfección.</p><p><strong>1. Establece metas realistas</strong>: Si establecemos como hecho que la perfección no existe, es un poco irreal, entonces, seguir tratando de alcanzarla. En lugar de eso, establece metas, metas pequeñas, que sean alcanzables y que puedas evaluar en tiempos cortos. Y, por supuesto, celebra tus logros, todos ellos, sin importar que tan pequeños creas que sean.</p><p><strong>2. Practica la autorreflexión:</strong> El primer paso es darnos cuenta cuántas veces caemos en esta trampa. Debes empezar a identificar si te pasa siempre o solo en ciertos escenarios específicos. Una vez que lo identifiques, será mucho más fácil que puedas pensar en estrategias que te ayuden a romper esos patrones.</p><p><strong>3. Aprende a decir “no”:</strong> Ya hemos hablado de esto en un artículo anterior. No tienes que hacerlo todo. Aprende a establecer límites y a priorizar tus responsabilidades. No dejes que actividades que no te dan valor o que te impiden crecer, te quiten tu tiempo.</p><p><strong>4. Busca apoyo:</strong> Cuando estamos inmersas en nuestros propios patrones, es difícil darnos cuenta de los mismos. Acércate a tu red de apoyo. Pide a una amiga que te ayude a identificar esos patrones y conversen sobre las posibles formas de romperlos. Pero, en definitiva, si sientes que el perfeccionismo afecta tu bienestar a tal grado que te paraliza, busca ayuda profesional. Estoy segura que las personas entrenadas para dar este tipo de ayuda cuentan con herramientas maravillosas que ni nos imaginamos, y seguro una de esas herramientas funcionará para ti.</p><p><strong>5. Practica la autocompasión:</strong> Y, nuevamente, bajo la premisa de que la perfección no existe, lo primero es que te apapaches cada vez que caes en esa trampa impuesta. Trátate con amabilidad y compasión. Siempre que algo así me pasa y me doy cuenta, digo: ¡pues no soy de piedra! Somos humanas, humanas imperfectas, pero maravillosas. Que no podemos aprender si no nos equivocamos, y que estamos más que diseñadas para aprender y crecer de cada error que cometemos.</p><blockquote><strong>¡Permítete equivocarte!</strong></blockquote><p>Ser perfectas no nos define. Nos define todo lo que somos, así como somos, humanas que nos equivocamos, que aprendemos y crecemos.</p><p>Este es un viaje que estamos haciendo juntas hacia la la autoaceptación y el crecimiento! 💪✨ y estoy segura que en tu red de apoyo encontrarás muchas nuevas ideas para empezar a romper esos patrones que nos impiden seguir creciendo.</p><p>No es fácil, pero una vez que logres liberarte de esa trampa de ser perfecta, te darás cuenta que podrás brillar más, y de mejor forma, aceptando que nuestros errores son la mejor forma que tenemos para crecer.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=3b517f58c59b" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Aprendamos a decir que no]]></title>
            <link>https://medium.com/@candyfg/aprendamos-a-decir-que-no-de60198dcd6e?source=rss-f8959764ca65------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/de60198dcd6e</guid>
            <category><![CDATA[liderazgo]]></category>
            <category><![CDATA[desarrollo-profesional]]></category>
            <category><![CDATA[empoderamiento-femenino]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Candy Flores-Gracia]]></dc:creator>
            <pubDate>Mon, 25 Sep 2023 17:15:20 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2023-09-25T17:15:20.219Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/752/1*YYH_BYyI9t-ENkcgvd1MQQ.png" /><figcaption>Imagen de benzoix en Freepik</figcaption></figure><p>¿Cuántas veces has dicho que si a un proyecto extra en el trabajo?</p><p>Yo lo hice muchas veces, y gran parte de esas veces fue por pena, por no poder decir que no.</p><p>De alguna forma fui programada para complacer, y cuando alguien de mi equipo o una persona en un rango superior se acercaba a pedirme algo extra, por mi cabeza pasaban varias cosas:</p><ul><li>Está confiando en mi, no puedo defraudar a la persona</li><li>Seguramente sabe que yo, solo yo, puedo hacerlo</li><li>Si no lo hago yo, seguro nadie lo hará</li><li>Si digo que no, sonará grosero</li><li>Si digo que no, seguro no me considerarán para otras cosas</li></ul><p>Y así puedo seguir escribiendo frases que me impedían decir que no.</p><p>Hasta que un día, dejé de cumplir con algo que si estaba asignado a mi por estar apoyando en otras actividades. Y ahí fue en donde tuve que hacer una pausa para revisar en qué estaba usando mi tiempo.</p><p>Los resultados fueron ¡sorprendentes!</p><p>De alguna manera me gusta ser parte de las cosas, y siempre me gusta estar involucrada en muchas otras cosas que me permitían conocer más sobre la operación y, quizá, en un futuro proponer mejoras. Esa es mi pasión.</p><p>Hace poco aprendí que existe un término para el deseo de ser maravillosas en cualquier circunstancia, de ser atentas y agradables y de hacer que todo el mundo a nuestro alrededor se sienta bien. El término es “<strong>la enfermedad de complacer</strong>”.</p><p>Y en definitiva, el constructo social en el que nos hemos desarrollado nos ha enseñado a las mujeres que tendremos una mayor probabilidad de “recompensa” si somos obedientes, agradables, serviciales y simpáticas, tanto en casa como en nuestro ambiente laboral.</p><p>Pero decir que no es igual de importante en cualquier trabajo. Porque hacer otras actividades puede impedir que alcances tus objetivos, puede distraerte de lo que es realmente importante, puede hacer que malgastes tu tiempo y tu talento y, sobre todo, puede hacer que te estanques en el lugar en donde estás.</p><blockquote><em>Sólo diciendo no puedes concentrarte en las cosas realmente importantes. -Steve Jobs -</em></blockquote><p>He aprendido también que existe una <strong>enorme diferencia</strong> entre <strong>complacer</strong> a una persona y <strong>ayudar</strong> a una persona.</p><p>Entonces ¿cómo puedes decir que no sin miedo a decepcionar a las otras personas? ¿cómo puedes decir que no a quienes confían en ti?</p><p><strong>Toma siempre tiempo para pensarlo</strong></p><p>Yo soy de esas personas impulsivas que si algo me gusta o me late el corazón cuando lo escucho, digo que si de inmediato. Pero antes de que te gane la emoción y contestes de forma impulsiva, te invito siempre a pedir tiempo para revisarlo. Haz muchas preguntas sobre lo que se quiere lograr con esta tarea extra y tu podrás hacerte algunas de estas preguntas que me han funcionado:</p><ol><li>¿cuánto tiempo me va a tomar?</li><li>¿esto es algo que puede aportar a mi desarrollo profesional o enseñarme algo?</li><li>¿qué tengo que dejar de hacer, o pausar, para poder dedicarle tiempo a esto extra?</li><li>¿es posible que sí deje de hacer o ponga en pausa eso que debo hacer para apoyar en algo extra?</li></ol><p>Estas son las preguntas que a mi me han ayudado a tomar mi decisión.</p><p>Si ya decidiste que esta actividad extra es algo que no quieres o no puedes hacer, ha llegado la temida hora de enfrentarte a alguien y decirle que no.</p><p>Y aquí te dejo algunos trucos que me han servido para decir que no y que poco a poco han hecho que “se me quite la pena” de hacerlo.</p><p><strong>1.- Pregunta, pregunta, pregunta</strong></p><p>Siempre que te propongan una tarea extra pregunta todos los detalles y pormenores: la urgencia, por qué no hay alguien más que pueda hacerlo, qué tan importante es para la organización (no para la persona), que valor aportará a tus actividades. Al preguntar podrás contestar de mejor forma las preguntas anteriores, y la persona que te pide ayuda con el trabajo extra sabrá que, efectivamente, tomaste una decisión “con conocimiento de causa”, ya que te has esforzado en conocer los detalles de la tarea extra en cuestión.</p><p><strong>2.- Valora tus habilidades y tiempo</strong></p><p>Es una hecho que hay cosas para las que somos buenas, y otras para las que somos rebuenas. Pero eso no significa que esas cosas son las que aportan valor a la empresa o son las cosas para las que hemos sido contratadas. Si te piden actividades que podrían afectar tus responsabilidades actuales y la calidad de tu trabajo, eso es lo que debes decir. Te dejo un ejemplo:</p><ul><li>Gracias por pensar en mi y por la confianza, pero en este momento mi prioridad es cumplir con x y z. Asumir esta tarea afectará mi capacidad para cumplir con ellas de manera efectiva.</li></ul><p><strong>3.- Sé clara y concreta</strong></p><p>Ya lo había escrito anteriormente, pero cuando algo nos da pena, solemos darle muchas vueltas. Es importante que al decir no, tus enunciados sean tan claros y concretos que no haya forma de que se presten a interpretación. Recuerda que mientras más corto es mejor. Algunos ejemplos que te dejo son:</p><ul><li>Quiero asegurarme de cumplir con mis responsabilidades principales de manera efectiva. En este momento, no puedo asumir tareas que estén fuera de mi descripción de trabajo, por lo que no puedo aceptar esta tarea.</li><li>Estoy comprometida con mis responsabilidades actuales y siento que asumir esta tarea podría afectar mi capacidad para cumplir con ellas de manera efectiva. Por eso no puedo aceptar esta tarea.</li><li>Aprecio que me consideres para esta tarea, pero no está dentro de mi descripción de puesto. Mi enfoque principal debe estar en [responsabilidad actual]. ¿Podríamos encontrar a una persona más adecuada para esta tarea?”</li><li>Mi objetivo es contribuir de manera significativa en mi rol actual. Dado que esta tarea no está dentro de mi descripción de trabajo, prefiero enfocar mis energías en lograr esos objetivos.</li></ul><p><strong>4.- Si sabes quién puede hacerlo, propón a esa persona.</strong></p><p>En lugar de simplemente decir “no”, ofrece soluciones o alternativas. Puedes sugerir a alguien más en el equipo que podría ser más adecuado para esa tarea.</p><p>Esto no significa que le estes “echando la bolita” a alguien más de tu equipo, pero seguro cuando te enunciaron la tarea pensaste inmediatamente en alguien que: o es parte de su trabajo ó disfrutaría y crecería ejecutando esa tarea.</p><p>Muchas veces nos lo piden a nosotras, de manera específica a nosotras, porque saben que nos cuesta trabajo decir que no. No porque hayan pensando que somos las personas ideales para hacerlo.</p><p><strong>5.- Se respetuosa, pero firme</strong></p><p>Tenemos un lado flaco ¡siempre! y desde los ojos del gato de Shrek nos quedó claro que así funcionan algunas cosas. Pero es importante que marques ese límite. No importa lo que siga después de que hayas dicho que no. Ya tomaste la decisión y es importante que se respete tu decisión. Por eso debes ser firme. Así que al abordar esta situación mantén la calma y la confianza en ti misma. Si es necesario, repítelo en silencio en tu cabeza: ya dije que no y debo respetar mi decisión. La seguridad en tus habilidades y conocimientos te ayudará a expresar tu negativa de manera más convincente.</p><p>Por último que gustaría decirte que <strong>un favor es un favor</strong>. Si una persona te pide ayuda con una tarea que no está dentro de tus responsabilidades, es un favor. Y un favor es un favor. No una orden.</p><p>Así que siempre tienes la posibilidad de decir que no. ¡Qué difícil pensarlo de esa forma! porque como te mencioné arriba, mi cabeza siempre pensó en todas las razones por las que no “era correcto” decir que no. Pero es importante que pongas ese límite y que siempre dejes la puerta abierta. Eso puede darte un poco de tranquilidad si sufres, como yo, de la enfermedad de complacer.</p><p>Entonces recuerda que <strong>SI PUEDES DECIR QUE NO</strong>. Y que al hacerlo solo pones límites que son sanos para ti, para tu enfoque, para tus objetivos y para tu crecimiento profesional.</p><p>Si te cuesta mucho trabajo, te dejo aquí una actividad que puede ayudarte.</p><p>Pide a una amiga de confianza en tu trabajo que cada día te pida una cosa. Lo que sea, aun sea insignificante. Y el compromiso es que tu siempre tendrás que decirle que no. Cada día. Hasta que se haga más cómodo para ti pronunciar esa palabra ante la petición de un favor o de ayuda en una tarea extra.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=de60198dcd6e" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
    </channel>
</rss>