<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:cc="http://cyber.law.harvard.edu/rss/creativeCommonsRssModule.html">
    <channel>
        <title><![CDATA[Stories by Isidro López on Medium]]></title>
        <description><![CDATA[Stories by Isidro López on Medium]]></description>
        <link>https://medium.com/@islomar?source=rss-f5054b65a276------2</link>
        <image>
            <url>https://cdn-images-1.medium.com/fit/c/150/150/1*BXMZ2S8Xuziv2EWQNTt-Kw.jpeg</url>
            <title>Stories by Isidro López on Medium</title>
            <link>https://medium.com/@islomar?source=rss-f5054b65a276------2</link>
        </image>
        <generator>Medium</generator>
        <lastBuildDate>Mon, 25 May 2026 16:48:51 GMT</lastBuildDate>
        <atom:link href="https://medium.com/@islomar/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/>
        <webMaster><![CDATA[yourfriends@medium.com]]></webMaster>
        <atom:link href="http://medium.superfeedr.com" rel="hub"/>
        <item>
            <title><![CDATA[Sobre la felicidad y otras métricas vitales]]></title>
            <link>https://medium.com/@islomar/sobre-la-felicidad-y-otras-metricas-vitales-2de5166b18bf?source=rss-f5054b65a276------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/2de5166b18bf</guid>
            <category><![CDATA[paz-interior]]></category>
            <category><![CDATA[meditación]]></category>
            <category><![CDATA[reflexiones]]></category>
            <category><![CDATA[felicidad]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Isidro López]]></dc:creator>
            <pubDate>Fri, 02 Mar 2018 21:48:14 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2018-03-03T12:08:02.476Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<p>(o por qué dejé de pensar en ella y me pasé a la paz interior)</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*rfK8WrNq7fp86K-9RXORbw.jpeg" /></figure><p>El pasado domingo 25 de febrero, ineludible a su cita, <a href="https://twitter.com/david_bonilla">David Bonilla</a> publicó su bonilista, en esta ocasión <a href="https://mailchi.mp/bonillaware/felicidad">hablando sobre la felicidad</a>. Un artículo que me pareció muy interesante, tanto el contenido como <a href="https://twitter.com/david_bonilla/status/968094620516265984">la inquietud de David pensando que sería masacrado por él</a>. Preocupante, ¿tan jodidos estamos en el sector <em>techie</em>?</p><p>Creo que hablar de emociones y sentimientos (como de moral y ética) es absolutamente <strong>imprescindible</strong> (recomiendo <a href="https://www.coursera.org/learn/emotions">este fantástico curso de Coursera al respecto</a>). Somos emociones con patas, y mientras no lo aceptemos, especialmente en sectores con trabajo supuestamente más “intelectual” o “del conocimiento”, seguiremos a años luz de resolver los problemas de base.</p><p>Por mi parte, no pretendo escribir o reflexionar más que lo justo aquí sobre la felicidad. Mucha gente bastante más sabia que yo ha escrito extensamente sobre el tema y lo sigue haciendo, incluído uno de mis favoritos, <a href="https://www.goodreads.com/book/show/2604877-la-conquista-de-la-felicidad">Bertrand Russell</a>.</p><p>Sinceramente: a pesar de todo lo leído, <strong>nunca he tenido muy claro en qué carajo consiste</strong>.</p><p>¿Es un <strong>estado binario</strong>? ¿Se es feliz o no se es? ¿O por lo contrario existen <strong>escalas de felicidad</strong>? ¿Se puede ser “un poquito feliz” o “muy feliz”? (decir “soy muy feliz” es muy habitual, curiosamente no lo es tanto escuchar “soy un poco feliz”, aunque en ambos casos estemos usando adverbios de cantidad).</p><p>La felicidad se ha convertido (o siempre lo ha sido) en algo así como una “<strong>métrica de satisfacción vital</strong>”. Un indicador para ver “cómo de bien estamos” o aún más, “cómo de bien estamos aprovechando la vida” (ahí es nada). No con poca frecuencia nos hacemos preguntas tipo “¿seré más feliz si hago esto o si hago esto otro?”. Existen otras métricas, pero la felicidad me parece la más extendida y comúnmente aceptada. Después cada uno decide cómo la “alcanza”, priorizando o balanceando familia, dinero, poder, sexo, drogas, trabajo, deporte, comida, arte, música, naturaleza, reconocimiento, autorrealización o cualquier otra necesidad de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pir%C3%A1mide_de_Maslow">Maslow</a> y allegados.</p><p>Lo cual me abre más incógnitas: ¿la felicidad es la meta o es el camino? ¿Tiene sentido hablar de “alcanzar la felicidad”? Suponiéndole naturaleza binaria (se suele preguntar “¿eres feliz?” mucho más que “¿qué grado de felicidad sientes?”), ¿a partir de qué porcentaje de “bienestar” diario se puede considerar uno “feliz”?</p><h3>Un cambio de paradigma</h3><p>Hace aproximadamente tres años, <strong>decidí dejar de pensar en términos de felicidad</strong>. Como tantos otros, creo que el concepto ha sido manipulado hasta la saciedad. Entre otros actores, por las marcas comerciales: pocas no tiran del cliché de la felicidad <a href="https://www.surveysampling.com/blog/around-web-top-brands-selling-happiness-win-millennials/">para intentar vender mejor su producto,</a> asociando su adquisición con su consecución. Mucho se ha escrito también sobre el tema, e.g. <a href="https://www.forbes.com/sites/meghancasserly/2011/10/06/the-happiest-brands-in-the-world/#18a924886c06">aquí</a> o <a href="http://happyproject.in/branding-happiness/">aquí</a>.</p><p>Aunque no solo las marcas: las religiones o los diversos cánones de relaciones sociales y sentimentales de nuestra cultura también han hecho lo suyo.</p><p>Aparte de fácilmente manipulable y ya convertida en <em>mainstream</em>, a mí siempre me ha costado mucho dar respuesta a todas las preguntas anteriores, y por tanto, exceptuando momentos muy esporádicos, esa sensación embriagadora y absoluta de “felicidad” la he sentido muy pocas veces. Un poco angustiante, ¿verdad? ;-)</p><p>¿A qué “métrica” cambié?: a la <strong>paz interior</strong>.</p><p>Poco a poco, desde hace aproximadamente tres años, he dejado de “buscar la felicidad” o de pensar en ella y me he intentado centrar en sentir “paz interior” la mayor parte de tiempo posible. La pregunta que ahora me hago a menudo es: “¿esto me dará paz o me la ‘quitará’?”.</p><p>Entiendo que puede parecer algo similar… pero para mí no lo es.</p><p>Por algún extraño motivo (o no tan extraño), personalmente me es mucho más fácil tomar consciencia de mi paz interior que de mi felicidad. También creo que, al menos para mí, es una mejor guía, me da menos juego para autoengañarme o dispersarme o perderme… o frustrarme.</p><p>De momento, aunque con el <em>mindfulness</em> empieza a no ser así (veremos dónde nos lleva), no es un concepto sobre el que estemos siendo constantemente bombardeados, con el que se nos anime a consumir cuanto más mejor o con el que se ponga en duda si estamos “aprovechando” o no la vida. Eso ayuda :-)</p><p>Sigue sin ser fácil conseguir esa paz interior. Algunas prácticas ayudan: trabajar en tomar consciencia de mis emociones, vivir el “aquí y el ahora”, buscar el equilibrio, “aceptar” las cosas como son, intentar ver la verdadera naturaleza de las cosas, trabajar la empatía y la compasión, el desapego (la concepción budista), meditar (valga la redundancia)…</p><p>Y ojo: bien por todos aquellos a quienes les funcione pensar, razonar o “sentir” en términos de felicidad. Para quienes no sea así, os animo a probar a cambiar de métrica… ¡a ver qué pasa!</p><p>Y tú, ¿tienes algún tipo de “métrica de satisfacción vital”? Me encantaría leer al respecto si te animas a compartirlo 🙏</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=2de5166b18bf" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[ForoCoches, Ironhack, ética y moral]]></title>
            <link>https://medium.com/@islomar/forocoches-ironhack-%C3%A9tica-y-moral-8998a3f2f2c2?source=rss-f5054b65a276------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/8998a3f2f2c2</guid>
            <category><![CDATA[desarrollo-de-software]]></category>
            <category><![CDATA[ética]]></category>
            <category><![CDATA[agile]]></category>
            <category><![CDATA[moral]]></category>
            <category><![CDATA[ironhack]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Isidro López]]></dc:creator>
            <pubDate>Fri, 12 Jan 2018 22:32:16 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2018-01-13T14:21:53.227Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Aclaración</strong></p><p><em>Mi objetivo con este post no es impartir lecciones morales de ningún tipo a nadie (si transmito lo contrario, es que habré fallado), sino animar a la reflexión, plantear preguntas y lanzar dudas muy sinceras al aire. No quiero dar respuestas ni convencer a nadie de nada, así que me sentiría satisfecho si al menos a una persona le cruza un pensamiento tipo “ah… pues sí puede ser que…”. No asumas qué opino sobre un tema por el tono, porque es posible que te equivoques ;-)</em></p><p><em>También huelga decir que todo lo aquí escrito es mi opinión personal e intransferible (no comenzaré cada frase con un “en mi opinión” porque la lectura sería harto pesada), no doy por hecho que esté en posesión de la verdad absoluta y universal. Y por supuesto, escribo con la información llegada a mi pequeña burbuja.</em></p><p>Durante estos últimos días hemos vivido la polémica de las “<a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/01/09/fortunas/1515511146_269820.html">becas ForoCoche” ofrecidas por Ironhack</a>. Se ha dicho que el fin no justifica los medios. Que habría otras opciones, como las hubo en el pasado. Y se ha mencionado repetidamente <a href="https://twitter.com/sailormercury91/status/950807450634149890">la ética y la moral</a>.</p><p>Lo que a mi cámara de resonancia personal ha llegado con especial fuerza ha sido una fuerte repulsa general a esta iniciativa, con <a href="https://medium.com/@MartaFonda/las-consecuencias-del-trolleo-c0d71192259e">una única excepción que se haya expresado alto y claro</a>.</p><p>No voy a expresar mi opinión al respecto, porque para ser honesto, no la tengo del todo clara (primero pensé “joder, menuda barbaridad” y después “demasiada gente mandando algo a la hoguera… hhhmm…”). Mi objetivo es servirme de este hecho y el debate suscitado para reflexionar en voz alta sobre otra cuestión que lleva mucho tiempo preocupándome: <strong>la incoherencia del sector del desarrollo de software al que pertenezco, en especial en el contexto del movimiento ágil.</strong></p><p>Confieso que mi primera sensación con el <em>Ironhackgate</em> fue de alegría por ver la contundencia con la que en general se rechazaba lo que desde fuera es fácilmente (¿acertadamente?) interpretable como una comunidad misógina y machista; algunas personas insisten en que es un porcentaje minúsculo de personas, pero no importa para el foco de este post.</p><p>¿Cuál fue mi segunda sensación?: la de sorpresa y confusión.</p><p>Alguien mencionó que esta beca era <a href="https://twitter.com/Alverspin/status/950998775119712256">tan incoherente como si una tabacalera diese dinero a la investigación contra el cáncer</a> (algo que no me sorprendería que esté ocurriendo en algún lugar). Pues señoras y señores, <strong>eso mismo está pasando continuamente en los eventos de desarrollo de software y agilismo, y aquí nadie dice ni mú.</strong></p><p>En la inmensa mayoría de los eventos, incluído alguno específico del agilismo, existen patrocinadores de las conocidas como “cárnicas”, patrocinadores que son grandes bancos o grandes empresas energéticas.</p><p>Hablo de empresas con las que es fácil morir de un ataque de risa si vas a sus páginas web y te lees sus “Misión, Visión y Valores”. Empresas que presionan explícita o implícitamente a sus trabajadores hasta provocar periódicas bajas por estrés (y que internamente asumen con total normalidad). Empresas cuyo ADN y modelo de negocio ya está a menudo podrido desde su concepción. Empresas donde la transparencia interna brilla por su ausencia, donde no con poca frecuencia se promueve pisar el cuello para subir. Empresas que han mentido y engañado repetidamente a sus clientes, llevando a mucha gente a situaciones personales límite, a vivir verdaderos dramas. Empresas que han sido llevadas a los Tribunales. Empresas que priorizan el EBITDA a cualquier otra cosa (ya sea esa “cosa” una persona o el planeta). Puertas giratorias. Etcétera.</p><p>En definitiva, hablamos de <strong>empresas que han generado y siguen generando una ingente cantidad de sufrimiento a múltiples actores</strong> (empleados, clientes, proveedores, la sociedad en su conjunto o el resto de seres vivos del planeta). Porque al final, gente, es de eso de lo que va todo esto: del sufrimiento. ¿Por qué consideramos perniciosa a una parte de ForoCoches? Porque su comportamiento genera sufrimiento, en este caso concreto muy especialmente a las mujeres (un colectivo repetidamente vapuleado y denostado).</p><p>Entonces, y esa es mi sorpresa y confusión: <strong>¿por qué no denunciamos con la misma acertada fuerza y determinación el patrocinio de este tipo de empresas, que tantísimo sufrimiento generan?</strong></p><p>Es más: ya existió un patrocinio en Ironhack de ese tipo, <a href="http://noticiasbancarias.com/bancos/05/09/2017/banco-santander-y-ironhack-lanzan-un-programa-de-becas-para-personas-con-discapacidad/144115.html">con unas becas del Santander</a>, y no se armó (o no me llegó) ningún revuelo. ¿Por qué?</p><p>Tengo varias ideas, no sé si alguna acertada (y desde luego no excluyentes):</p><ul><li>Porque lo tenemos ya tan interiorizado, que <strong>ni lo vemos</strong>. Hemos normalizado tanto las actividades de estas empresas, el dolor que generan, que… psss... “no es para tanto” o “las cosas funcionan así”.</li><li>Porque “a ver, claramente no es lo mismo”. Es decir: porque no nos afecta igual. <strong>Porque a cada uno le duele lo suyo</strong>. Porque la empatía (por no hablar de la compasión) no es siempre nuestro fuerte.</li><li>Porque <strong>no queremos morder la mano que nos da de comer</strong>. Porque hay demasiados intereses y gente que trabaja en o para estas empresas (y cada vez más con las “transformaciones digitales” y el devenir más que <em>mainstream</em> del agilismo).</li><li>&lt;Inserta aquí tu excu… digo… tu explicación&gt;</li></ul><p>Otras dudas que me surgen: ¿se sigue algún criterio ético específico a la hora de aceptar patrocinadores? <strong>¿Alguna vez algún evento ha rechazado a algún patrocinador por considerar que no encajaba en su código ético?</strong> Es más: <strong>¿sería una locura que los eventos publicaran de manera explícita qué tipo de patrocinadores son aceptables y cuáles no?</strong> (se ha hecho con los asistentes y ponentes — los códigos de conducta -, al parecer es algo que convence a la mayoría de la gente).</p><p>Insisto: <strong>no escribo esto para indicar lo que se “debería hacer”</strong>. ¿Dejar que el sistema se autoregule? ¿Imponer normas para proteger a “los más débiles”? No lo sé.</p><p>Lo único que quisiera señalar es la incoherencia de la que hacemos gala al denunciar apasionadamente los patrocinios de ciertas empresas, pero no los de otras (incluso siendo unos infinitamente más cotidianos que otros). Lo que digo no es “si no denunciamos A, tampoco denunciemos B” (horror), sino que me pregunto “¿por qué si denunciamos B, no denunciamos A?”.</p><p>Soy consciente de que <strong>nadie es coherente al 100% con sus valores</strong>. No se puede, la vida, el mundo o el ser humano no es tan “simple”. Lo que sí se puede es <strong>TOMAR CONSCIENCIA</strong> de ello. Y asumirlo con valentía, no autoconvencernos de que no es lo mismo…</p><p>Porque sí lo es.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=8998a3f2f2c2" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
    </channel>
</rss>