Historias para no dormir

30 mayo, 2010 at 11:47 (Autoescarnio, Mamitis, Se parte...)

Qué poco misterio hay en el título, ¿verdad? Aunque, quizás debería haber puesto «Historias DE no dormir».

La razón es simple, tengo una hija, Mini, que de vez en cuando tiene pesadillas y se despierta llamando a su mamá, como todos los críos de ciertas edades del mundo.

Lo peor viene, sin embargo, cuando los críos se juntan. Mis sobrinos pequeños, Jesse y Bicha, se han quedado a dormir esta noche. No han tenido pesadillas, pero en la habitación de Mini sólo hay dos camas y no hay manera de meter tres personas en ellas, aunque sean de tamaño hobbit (pero sin las panzas, comen sano). Así que Bicha y Jesse han dormido en la habitación de Mini, cómodamente, y Mini ha dormido con su mamá, que es una servidora.

Mi cama es grande, metro cincuenta de ancho por dos metros de largo; tres preciosos metros cuadrados para desparramarnos ampliamente. Y debo decir que, en ese sentido, anchas hemos dormido. Lo realmente incómodo han sido el peluche que ha puesto en medio, Potorro (un perro de tamaño 1/2 hobbit, negro, suave y peludo, que da un calor de tres pares de c*j*nes), y los ronquidos. Lee el resto de esta entrada »

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