AUGSBURGO (Alemania)
Augsburgo es una de las ciudades más antiguas de Alemania.
Durante el siglo XVI, las familias comerciantes
Welser y Fugger, radicadas en esta ciudad, dominaron
varios sectores de la economía europea y mundial,
destacando sobre todo por financiar el reinado de Carlos I de
España y V de Alemania. Sostuvieron económicamente las
exploraciones realizadas por Nicolás Federmann y Ambrosio
Alfinger. Aquí se reunió la Dieta de Augsburgo, en la cual los
líderes protestantes (dirigidos por Philip
Melanchthon, amigo del reformador Martín Lutero) le entregaron
a Carlos V la Confesión de Augsburgo el 25 de
junio de 1530, siendo este el credo del luteranismo.
Las familias comerciantes Fugger y Welter, a través del comercio
a distancia y negocios bancarios consolidaron la riqueza de la ciudad
fundada por el emperador Augusto ubicada entre los ríos Lech y
Wertach. En Augsburgo, después de la Guerra de los 30 años,
florecieron sobre todo la artesanía en oro y plata y el tipógrafo.
La Plaza del Ayuntamiento,
punto central del casco antiguo de la ciudad está dominada por el
poderoso edificio del Ayuntamiento, de estilo renacentista, obra de
Elias Holls. A finales del siglo 18 al Ayuntamiento se le añadió la
torre “Perlachturm” de casi 80 metros de altura, que ofrece un
bonito panorama.
Catedral de Santa María
Esta catedral tiene su origen en el
siglo X y ha sufrido diferentes reformas a lo largo de los siglos. La
última de ellas tuvo lugar en 1.863 siguiendo el estilo neo-gótico.
Es un templo majestuoso, de 113 metros de largo por 62 de ancho y sus
torres alcanza una altura de 62 metros. En su interior encontramos
magníficos frescos románicos y góticos, y la cúpula está
cubierta por pinturas de Hans Holbein. Bajo el coro se encuentra la
cripta del siglo X. Otra de las piezas emblemáticas de la catedral
es la puerta de bronce (siglo XIV), decorada con escenas bíblicas.


















































































