DOLORES HIDALGO (México)
Parroquia de la
Asunción
Edificada a finales del siglo XIX, es una mezcla de
estilos: el pórtico imitación grecorromano, la torre es estilo
gótico. En su interior se pueden apreciar pinturas realizadas por
don Pedro Ramírez.
En su interior se aprecian cinco pinturas al fresco
ejecutadas por Don Pedro Ramírez que representan la Encarnación, la
Anunciación, El Nacimiento, La Presentación de Jesús en el Templo
y Jesús entre los Doctores.
Templo de la
Tercera Orden
Este templo perteneció en sus inicios al convento de
San Francisco, data de 1820. La fachada es de un sólo nivel, en la
parte superior tiene un nicho rectangular con un vitral; el
campanario y la planta son de estilo plateresco.
Aquí se puede disfrutar de un momento agradable recorriendo el
jardín o simplemente permaneciendo en una de las bancas de hierro
forjado, en esta plaza también alberga el monumento a Don Miguel
Hidalgo.Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores
La edificación de la Parroquia de Nuestra Señora de Los Dolores se inició el 2 de Febrero de 1712 por disposición del Sr. Cura Lic. Álvaro de Osio y Ocampo y se concluyó en el año de 1778.Este templo está considerado como uno de los mejores ejemplos del barroco novohíspano del último tercio del siglo XVIII. Su portada de estilo barroco churrigueresco, contiene une grupo escultórico representando la Crucifixión de Jesús. En su atrio se encuentra un gran reloj que muestra el inicio de la cuenta regresiva hacia el Bicentenario y una de las 260 estelas en forma de cabeza de águila labradas en cantera rosada.
Otros santos se reparten en los nichos adaptados en
la sección amplia de las columnas. Vale la pena quedarse un rato
frente a la fachada, adivinar sus detalles, identificar a los
querubines y ángeles que emergen con sendos ramos florales, deslizar
la vista por el encaje en forma de concha que se describe sobre el
arco de piedra del acceso principal.
Retablo dedicado a la Virgen de Guadalupe, sobredorado en oro.
Este retablo, completo en estructura- no fue sobredorado y solo quedó el cuerpo de madera, lo cual hace que este retablo sea único en el universo de los retablos novohispanos, además de su factura realmente extraordinaria.
En el año de 1803, Don Miguel Hidalgo y Costilla se hace cargo del curato de la Parroquia y, en el pórtico de la misma, proclama el Grito de Independencia la madrugada del domingo 16 de septiembre de 1810.