Hubo tantos y taaantos meses sin contar
Y tantas las cosas que han cambiado
Vistazos súbitos (¡a vista de águila!)
Noviembre ’10: Ya después de fin de mes, como que todavía China tenía ese aire onírico que me albergaba.. o al menos era la curiosidad. Tuve una primera gran decepción: me puse nervioso cantando o entonando la letra de Baihualin 白桦林 (báihuàlín; bosque blanco de betula) en una sesión de canto que más parecía American Idol o esos programas concurso que sacan ahora, solo que yo ni «por aquí» que iba a osar cantar profesionalmente (eso se los dejo a los expertos). Eso sí, los hangouren 韩国人 (hánguórén; coreanos), como siempre, abarcaban todo.. bueno, no me siento mal porque ganen o que tengan tan buen «style»; sino porque creo que no debí participar. Bueno, fue un chasco, pero al menos hubo un par de compañeros que me acompañaron, hay que sacar el lado bueno de las cosas.

Tras este entre otros eventos y seguirla luchando por aprender el idioma (créanme si les digo que es tan difícil que estudiar cálculo avanzado si apenas saliste con Trigonometría del cole).. se acercaba mi cumpleaños y felizmente solo fue algo sencillo – en buena compañía, es lo que cuenta – y con unos dulces en la «posada» de juegos de Idol Bar.
Es curioso, recientemente he conocido a una amistad, David, del grupo Rath’s Edge, que también tiene una gran colección de juegos (aunque para nada chinos) y vende comida mientras juegan, ya sea boardgames o juegos de estrategia, solo que no pide consumo mínimo de 14 yuanes (sería como 7 soles – hablamos del año 2010, con menos inflación claro está).
Diciembre ’10: Comenzaba a tener deseos de regresar (eso lo demuestro con la menos cantidad de fotos, que aún hoy he estado rebuscando). China, ya China agotaba algo, los eventos iban cesando, y bueno yo no soy de tomar, todo tranqui, por ahí (y seguro encontrarán en la web) hay conocidos pubs, bares o Kalaoke 卡拉OK (kǎlā OK; karaoke) de Suzhou 苏州 (Sūzhōu), esos abundan aunque again, not my style. Ya llovía o nevaba, o bueno al menos una pseudo nieve, pero sí, sí había. A pesar que Suzhou está hacia el centro-sur de China, se considera una zona gélida, solo que al mismo tiempo tiene cierta humedad.
Fue mi primera navidad «no navidad»
SIN pavo ni villancicos ni misa.
Es más, la navidad es inexistente.
En China hay pocos atisbos de religión.
Lo único que sí hay, es mercadotecnia,
como los muñecos de Santa Claus.
Sin creerlo, la tarifa en el medidor del Room 103 del lou 楼 (lóu; edificio) #3 cambiaba: ya no era la refrigeradora, también uno que otro día hacia fines del mes, ya había que encender la calefacción. A diferencia de Lima o la costa con harrta humedad y sin «frío frío» (que era una broma para los gélidos alemanes, franceses o suecos turistas), pues ya había que abrigarse con algún hard coat (uno más o menos al alcance fue de 220 rmb – así se les dice a los yuanes, que serían como 105 soles).
Por ese entonces solía andar de hei se 黑色 (hēi sè; negro ), solía imitar mucho a la parejita Gon y Pepita (Péng Péng), con su nota no dark «dark» sino más bien «Bohème» dark, con boina y todo, como un amigo artista peruano que tengo.
Enero’11: Fines de clases. ¡Por fin! Para entonces ya era fin de clases de las chineses también (suelen acabar por el 20 de enero, es decir, un mes después de los estudios universitarios en Bilu 秘鲁 (Bìlŭ; Perú). Había un grupo como Shao Ping 稍 瓶 (Shāo Píng; «Little Bottle») e «Isa Cesca» / Jiang Yu Qing 蒋宇晴 (Jiǎng yǔ qíng) – una super fan de Lady Gaga 蕾蒂嘎嘎 («Lei Dí Ke Ké») que ya empezaban a aprender español de la escuela extranjera – siendo su especialidad linguistica y algo de traducción, oh my glob, comme moi! 😀
Me aburrí, de verdad me aburriii en Febrero,… creo que solo los mao 猫 (māo; gato) lo disfrutan. El frío no era tan fortísimo como en enero, ya subía la temperatura, though, había poca gente, estaba desolada, hasta mitad del mes al menos (vaya, ya estamos próximos al Feb del 2015 aquí, oh… the memories).
Me arrepentí de no haber viajado fuera de la ciudad (lo más que había visto era un paseo a Shanghai, que sigue siendo más «ciudad»), prácticamente todos los extranjeros volvían a su tierra, especialmente los alemanes y los gringos que hasta se podían dar el lujo de ir y venir a voluntad, o ver a ex pats y ir volver a su tierra natal y andar en sus zonas exclusivas.
Febrero ’11: Xin Nian Kuai Le! 新年快乐 (Xīn Nián Kuài Lè; Feliz Año Nuevo)!!
Que entonces era el Tu Nian Kuai Le 兔年快乐 (tù nián kuàilè; El Año del Conejo)!!

Me van a disculpar la mezcolanza de tantos idiomas pero es inevitable, al menos el de Tolkien no lo suelo mezclar, al menos no al nivel «Mamut» pero eso ya lo dejaremos para otro momento.
Algo que extraño de China… la nobleza, pureza y simpleza de su gente. Algo sí, admito, poco educados u ortodoxos (los bebes no usan «pañal» sino que hacen sus #turds en plena vía pública como perritos)
Marzo ’11: Ya iniciadas las clases (de los Chinos y Extranjeros) ya pensaba en regresar – aunque me prometí no volverlo a hacer, como lo hice en «Londos» y en verdad en ese momento quería aprender a hablar chino y entenderlo. No lo logré, es decir, lo hablaba casi casi como «cavernícola», solo gesticulaba frases u oraciones simples o casi como el diálogo de un niño pequeño además que mi compañero ecuatoriano veinteañero era más habilidoso que yo. Por cierto, ¿qué será de su vida?
No he negado que quisiera seguir aprendiendo idiomas – seeee, además del élfico, lo sé lo sé-… pero si puede ser otro asiático como el coreano (así de paso entiendo a Lady Rainicorn de Hora de Aventura jojojo), pues si hay tips, bienvenidos sean.
Les dejo por ahora, con el consejo de Ding Chen 丁晨 (Dīng chén), mi Laoshi 老师 (lăoshī, profesor/a) preferida o al menos la menos dura y más paciente sobre cómo repasar el chino, o al menos para no caer en el intento.
