jueves, 19 de mayo de 2016
martes, 10 de agosto de 2010
sábado, 31 de julio de 2010
Desnudo

sábado, 24 de julio de 2010
No olvides

Te recuerdo la última primavera,
cuando temblaron tiernos los tallos
y en tus pupilas hicieron nido
las primeras golondrinas.
Te vestías las noches de esperanza
anudando cabos a tu historia,
y faltaba tiempo en los relojes
para amarrarse a todos los sueños
que guiñaban un ojo por la calle.
Trenzada esta primavera
al ébano caliente de los barandales,
sólo queda unir las claves y aprender
a hilvanar cuentos en toallas
y tapizar con mensajes las paredes.
©Elisa Berna Martínez
jueves, 22 de julio de 2010
Miedo cierto
MIEDO
y dejar que dude el seso,
y tiemblen las piernas del mañana.
Alfileres de hielo
o certeros aguijones horadan
el cuero de la tarde
inyectando miedo y más miedo.
Paralizando de cuajo
cualquier nuevo pensamiento.
Y sólo miedo.
Miedo insuflado
por los ramales de la sangre.
Miedo.
Horas sin certeza.
Tiempo amontonado.
Y muchas noches por delante.
©Elisa Berna Martínez
miércoles, 14 de julio de 2010
Sin
Con los labios del alma repletos de silencio,
si acaso alcanzo a aullarle a la niebla
y sorber el quedo quejido de los insomnes.
Hinchados los armarios de otoños incompletos,
aullenta un aliento mi arsenal de hojas secas
y se llega el frío sin aviso,
y se retuerce la risa en el espejo,
y confundo el luto de los otros
con mi antiguo luto.
Sé del eco que brama la propia sombra.
Sé de ramales y huellas interminables.
No se agota en mi sueño la noche holgada
- NO -
ni trae tu voz esperanza cuando declama.
©Elisa Berna Martínez
sábado, 10 de julio de 2010
Una pausa
Deja que recoja mi casa.
Aliste la ropa.
Ordene mis libros.
Da tiempo a que escurra
lenta la última vivencia
por las saetas
húmedas de la tarde.
Después prometo
acurrucarme en tu bolsillo,
cerrar las puertas
y cantarte,
por fin,
la primera nana.
©Elisa Berna Martínez
miércoles, 7 de julio de 2010
As en la manga
Acecharás mis andanzas y,
agazapada,
esperarás dar caza a incautos
retazos de mi cuerpo.
Quizá oigas
el repicar lejano de campanas fúnebres,
o el rechinar del mármol
bajo las rúbricas.
Pero yo guardo
esencia de peldaño y de cadena.
Alma de eslabón.
Fracción de todo.
Contra esa magia
no hay término ni guadaña.
Ni un certero zarpazo tuyo
sesgará de esta baraja
el as que guardo en mi manga.
©Elisa Berna Martínez
lunes, 5 de julio de 2010
Alfonsina olvida el mar
Quizá buscando la paz te acoges al silencio.
Sola.
Has dejado de verter
el rugido del mar en tus caracolas.
©Elisa Berna Martínez
domingo, 27 de junio de 2010
Bastante

Me arrimo a la raíz,
al tronco,
al brote.
Me abrazo
sin saber
entero al bosque.
Me trepo a la pared,
al quicio,
al vano.
Me amarro
por la arista
hasta el tejado.
De lo leve me he llegado a construirte
todo un legado de figuras en el aire.
Eso es lo poco que yo puedo ofrecer:
paisajes que a golpe de viento desvanecen.
©Elisa Berna Martínez
sábado, 26 de junio de 2010
Tanto río.

que se aleja de la fobia mi corriente,
no hay lugar para daños ni congojas,
y la tinta reverdece en mis papeles
como piras nuevas donde libertarse.
Completos todos mis espacios,
hablo de la luz
y alumbro estrellas allá por donde paso.
Tanto sonrío.
Río
y río
y me arrastra firme el agua por su cauce
que siendo el mismo,
sin embargo,
esta vez no atemoriza su fuerza
ni sus recodos duelen.
©Elisa Berna Martínez
Excesiva paciencia
Mujeres como espantapájaros
donde acaban llegándose las mismas aves
a picotear los mismos ojos.
Mujeres como estercoleros.
Abrazadas por ratas que no entienden
de espacio ni de besos.
Callan.
Aguardan pacientes el cansancio
de sus verdugos ciegos.
Ahh, mujeres
a las que un único error
les marcó infinitamente
la piel a fuego.
©Elisa Berna Martínez
viernes, 25 de junio de 2010
Yo te creo
Puedo esperar
a que reviente la fruta adivinando
ya los trazos de tu boca.
A que colisionen dos cometas
compitiendo
por esbozar el borde roto de tu rasgo.
Puedo observar
desde el bastión que guarda mis victorias
la esfera celeste conformando
música que empuja a los planetas.
Y va rodando.
De sueño en sueño perfilando cada vértice.
Luego serás tú, ya como seas.
Y parecerá un cuento,
una patraña.
No, no, no.
En mis visiones ya te nombro y te acaricio.
Como fuere,
yo te creo.
©Elisa Berna Martínez
jueves, 24 de junio de 2010
De mármol

Le quito el polvo a este poema. Pase el tiempo que pase, siempre podré aplicármelo.
De mármol.
¿Puedes creerlo?
Pese a todos los crepúsculos aquellos,
sobre los que crepitamos,
como duendes de la tarde
-tan valientes, tan furtivos-
náufragos de luz e incandescencia.
No pesaron suficiente esas madrugadas
con el tiempo apurado y fugaz
como centellas...
Ni valió la calidez de los incendios,
la combustión en las bocas,
la quemazón de los cuerpos...
Debió ser de puntillas que rocé aquellos fuegos.
Pese a todo.
Sí.
¿Puedes creerlo?
Ellos me dieron un alma de mármol.
martes, 22 de junio de 2010
Atender a la memoria
Llevamos fingiendo ya demasiado tiempo,
uno enfrente del otro,
como si fuese tan fácil levantarse de la cama
y observar de reojo el suelo
cubierto de cadáveres parlantes.
Tú pareces no escuchar nada,
y hago yo como que no oigo.
Y a la tapia de mis tímpanos comienzan
a faltarle buenos argumentos
para no atender al ruego descarnado
de ese atajo de despojos.
©Elisa Berna Martínez
lunes, 21 de junio de 2010
Al otro lado de la sombra

viernes, 11 de junio de 2010
SAYENCO JUNIO 2010
Gracias Javi!!








