Número XXXV
La vida es frágil y el arte es más que un imaginario: es la forma de escribir, resistir y no desistir de la condición humana. La literatura es el espacio donde podemos crear más allá de nuestros sentidos, donde todo es posible y se vuelve eterno; es refugio para las personas que no encuentran compañía; denuncia para las inconformes; reflexión para cualquiera que lea; un perpetuo cuestionamiento. Les invitamos a leer este nuevo número, donde nos cuestionemos como personas y sociedad; en un intento de ser un lugar en el que se encuentren ideas, las cuales podrían llegar a cambiar hasta nuestra propia naturaleza humana.
Número XXXV
La literatura es el espacio donde podemos crear más allá de nuestros sentidos, donde todo es posible y se vuelve eterno; es refugio para las personas que no encuentran compañía; denuncia para las inconformes; reflexión para cualquiera que lea; un perpetuo cuestionamiento. Les invitamos a leer este nuevo número, que muestra ser un intento de ser un lugar en el que se encuentren ideas, las cuales podrían llegar a cambiar hasta nuestra propia naturaleza humana.
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Sobre las manos de la primavera
En la cumbre de alguna montaña de esta columna de tierra hay un techo sobre el que la lluvia cae más fuerte que en cualquier otro -

Aparecer
Lo que aparece trae consigo un instante que irrumpe la normalidad con sentires. Felicidad. Alivio. Nostalgia. Éxtasis. Un atizo de asombro que envuelve algo que parece inusual. -

Cartas a un foráneo primerizo
Y en medio de esta calma nueva, late una emoción dulce: la certeza de que detrás de cada mirada de estas nuevas personas en nuestra vida, se esconden historias por descubrir y risas que ya empezaban a sanar las esquinas rotas. -

Colgado del pesero
Amanece en la Ciudad de México, pero los rayos de sol apenas tiñen el mar de nubes que cubre el cielo. Las pocas gotas de lluvia que caen le pronostican a aquel hombre que va de camino a la parada aquello que más teme. “El camión va a estar hasta su madre” – piensa. -

Sueños
Hoy perdí mis sueños, mis ganas de continuar. Escribo esto con mis ojos cansados, mis párpados se cierran lentamente y ya no sé qué hacer, por dónde continuar, cómo seguir. En la soledad de mi habitación, la luna, espejo de mis ilusiones y deseos, se refleja en mi ventana. Sus rayos se deslizan suavemente por los bordes de la persiana que está al lado de mi cama. Es una luz tenue y moribunda que me recuerda a los anhelos de mi juventud. -

Polvo
Por eso nadie se queda quieto, todo el tiempo hay movimiento. Porque si te quedas inmóvil el polvo te entierra en vida, te sepulta entre fragmentos de historias. -

Rabia Femenina
Rabia Femenina Aunque quizá sea enojo, ira, o, mejor dicho: hartazgo Valentina Galván Santana Me he tomado un tiempo para pensar, sentir, analizar. Las palabras se almacenan en los estantes de mi mente, las ideas fluyen y compiten para averiguar cuál de ellas es la más acertada. Sin embargo, al presenciar esta situación repetirse nuevamente, […] -

Nieve
El calor de la nieve bordeaba su mejilla al caminar. Sentía que con cada copo que caía en su rostro su piel se tornaba en seda. Tan pronto bajó del carruaje, supo que algún augurio mágico se ocultaba tras la violencia silenciosa de aquel callejón somnoliento. El blanco reflejo de la nieve contrastaba con la noche susurrada por las paredes de las casas. -

Una valkiria pagana al fondo de la teología partidista
Eran los finales del sexenio del Lic. José Guillermo Abel López Portillo y Pacheco. El Distrito Federal hervía entre el humo de los camiones destartalados, los murales agrietados de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, las discusiones interminables en los pasillos de la máxima casa de estudios y el descontento generalizado de las juventudes a lo largo y ancho de la República. Yo era, contra todo pronóstico, priista. -

The Revenant
The world believed she died that night. Fire consumed the estate. The Duke, the Duchess, the betrothed—everyone, slaughtered. The ballroom collapsed in flames and blood and screams. The pirates vanished into the fog, dragging their spoils and sins behind them. No survivors found; no bodies buried. All, burned. -

Qué bonita era la filosofía
Que bonita era la filosofía Anónimo Qué bonita era la filosofía cuando la podía contemplar sentada en un sillón o acostada bajo la lluvia. Era mi escalera: la recargaba en cualquier muro, cualquier árbol, cualquier banca. Me dejaba escapar del tedio de la vida cotidiana. Me dejaba sentir a ratos diminuta; después, gigante; por momentos, […] -

El café de siempre
Vine al café de siempre, frente a la Église Saint-Maurice, y de una forma incomprensible me olvidé de mi libro. Tendré que encontrar otra forma de entretenerme: convertirme en pájaro o en música. -

¡Hasta la vista Pessoa!
"cuando siente el movimiento monótono del camión, deja que su realidad se confunda con los sueños."

