más sobre hadas
Publicado: 31 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría Deja un comentario
Cabalgatas de hadas
La jerarquía que reina en el país de las hadas se asemeja mucho a nuestro sistema monárquico. Las hadas más aristocráticas, diversamente conocidas como hadas de Caballería o hadas Heroicas, pertenecen a cortes organizadas como la corte Seelie de Escocia o Daoine Sidhe, tribu de Irlanda. En estas cortes, discurren los días en actividades aristocráticas, una de las cuales, y desde luego la más impresionante, es la de cabalgar en solemne procesión. A esto se denomina una cabalgata feérica.
Las cabalgatas y los caballos de, al menos, la tribu de Daoine Sidhe, gozan de fama mundial, cosa que probablemente se explica por el origen de estas hadas, que se cree sean reducidos restos del legendario reino de Dannan, que en un tiempo gobernó Irlanda, pero fue conquistado por los milesios y obligado a la clandestinidad.
Lady Tilden, en sus Leyendas Antiguas de Irlanda, describe como sigue los caballos prodigiosos del reino de Dannan: La raza de los caballos que criaban no tenía igual en el mundo: eran ligeros como el viento, de cuello arqueado y pecho ancho, ollares vibrantes y ojos grandes, demostración de que estaban hechos de fuego y llamas, y no de tierra opaca y pesada. Y los del reino les hicieron establos en las grandes cavernas de las colinas, los herraron con plata, les pusieron bridas doradas y no se consintió jamás que un esclavo los montara. Fue un espléndido espectáculo la cabalgata de los caballeros del reino-de-Dannan. Mil cuatrocientos corceles con una gema en la testera como una estrella y otro mil cuatrocientos jinetes, todos hijos de reyes, con sus mantos verdes orlados de oro, casco dorado en la cabeza, grebas doradas en las piernas y llevando cada uno una lanza dorada en la mano.
Nos cuenta Lady Wilde que estos caballos podían vivir cien años o más. El último de la raza pertenecía a un gran señor de Connacht, pero a su muerte cayó bajo el mazo del subastador con todas sus pertenencias. El corcel fue comprado por un emisario del gobierno inglés, pero cuando el caballerizo trató de montar al brioso animal, éste se encabritó y arrojó violentamente al suelo al rústico patán, matándolo en el acto.
Dia De Enero
Publicado: 28 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría 2 comentariosTe conocí un día de enero,
con la luna en mi nariz
Y como ví que eras sincero
En tus ojos me perdí
Que torpe distracción
Y que dulce sensación
Y ahora que andamos por el mundo
Como Eneas y Benitin
Ya te encontre varios rasguños
Que te hicieron por ahí
Pero mi loco amor
Es tu mejor doctor
Voy a curarte el alma en duelo
Voy a dejarte como nuevo
Y todo va a pasar
Pronto verás el sol brillar
Tú más que nadie mereces ser feliz
Ya vas a ver como van sanando
Poco a poco tus heridas
Ya vas a ver como va
La misma vida a decantar la sal que sobra del mar
Y aunque hayas sido un extranjero
hasta en tu propio país
Si yo te digo ¿como dices tu?
Tu aún dices ¿que decís?
Y lloras de emoción oyendo un bandoneón
Y aunque parezcas despistado con ese caminar pausado
Conozco la razón que hace doler tu corazón
Por eso quise hacerte esta canción
Ya vas a ver como van sanando
Poco a poco tus heridas
Ya vas a ver como va
La misma vida a decantar la sal que sobra del mar
Shakira
de musas a artistas
Publicado: 28 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría Deja un comentarioMusa, pero no creadora, eternamente secundaria, la mujer (esposa, madre, amante, hermana) posaba para el hombre y servía de reposo del guerrero en la clásica división de papeles entre lo masculino y lo femenino.
Las que desafiaban el monopolio plástico del varón se convertían en una excepción, cada vez más numerosa, hasta que, en las últimas tres décadas, han empezado a subvertir el signo de los siglos.
Las nuevas generaciones de mujeres artistas desafían el lenguaje que las excluye, abarrotan las facultades de Bellas Artes, irrumpen en el mercado del arte y disputan la gestión de las instituciones museísticas.
La pregunta de Linda Nochlin: “¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?” es cosa del pasado.
Desde los años setenta, son muchísimas las mujeres que han realizado obras de arte extraordinarias y la mutación que han introducido tiene una proporción histórica. Helena Cabello y Ana Carceller subrayaron la importancia de algunas artistas que cuestionaron las imágenes de mujeres producidas por una sociedad androcéntrica. No perdemos de vista el imperio de la posición patriarcal que se complace en perorar sobre lo femenino, en una enunciación victoriana, esto es, disciplinaria y compasiva.
El cine sirvió para reforzar la posición de la mujer, su subordinación absoluta, algo que, desde los años sesenta, comenzó a desmantelarse lúcidamente. La idea, de la mujer como poseedora de una esencia femenina, eterna o ahistórica, reveló su carácter ideológico, la intención de sujetarla en el lugar de la marginación. La matriz patriarcal de la relación entre hombre y mujer está legitimada en la denigración ontológica de ésta, como se advierte en la misoginia monumental de Weininger.
La presencia de artistas varones es muy superior a la de mujeres y también se manifiesta en la crítica y la gestión institucional del arte. Sin embargo, si atendemos al alumnado en las facultades de Bellas Artes, comprobamos que no hay más hombre que mujeres. Existe un “filtro” que apuntala la táctica de exclusión de las mujeres, tanto en lo político como en lo profesional. El machismo impone sus prejuicios, negándose a la presencia del otro, cediendo, si tal cosa puede decirse, los espacios tan sólo atendiendo a la política de las “cuotas”.
más sobre hadas
Publicado: 27 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría Deja un comentarioLas hadas músicas poseen una maravillosa habilidad, y muchas de las canciones y tonadas conocidas en todo el mundo, tienen su origen en el país de las hadas. Las hadas son apasionadas de la música, y los grandes músicos humanos corren el peligro de verse atraídos al país de las hadas, seducidos por su talento.
Estas fabulosas melodías son bellísimas y melancólicas. Un aire nostálgico de las hadas es capaz de sumir al oyente en un sueño fatal que, en el mejor de los casos, le llevaría a un melancólico olvido, sin dejar jamás de escuchar esa música vaga y anhelante, recuerdo constante de lo inalcanzable.
Las hadas tocan diversos instrumentos musicales: el violín, el arpa, el pandero, el címbalo y el birimbao.
Igual que sienten pasión por la música, a las hadas les encanta bailar. La forma más corriente es una especie de danza circular en la que esta gente menuda, cuando no tienen pareja, saltan y se retuercen solas en un desenfrenado corro. Los seres humanos que a ellas se unen en sus algarazas deben tener precaución, porque pueden acabar en una terrible consunción.
Es frecuente que las hadas bailen sobre la hierba en círculos llamados corros de las hadas, lo que presagia peligro para el que por allí pasa.
El terrible hechizo de la música mágica le atrae inexorablemente hacia el corro y se ve obligado a unirse a las hadas en sus desenfrenadas cabriolas. Quizás parezca que la danza sólo dura unos minutos, o una o dos horas, o cuando más toda una noche, pero en realidad la duración normal es siete años, según nuestro calendario, o más algunas veces.
Al infortunado cautivo le puede rescatar un amigo que, mientras otros le sujetan por los faldones, sigue la música de la hadas, se mete en el corro (dejando firmemente un pie fuera) y saca al bailarín.
Recuerdos y nostalgias
Publicado: 27 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría Deja un comentarioAyer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más.
El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.
Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis besos.
Los pongo
No en tu boca, no, ya no
-¿adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura ese beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.
Pedro Salinas
La voz a ti debida, 1933
Que yo no lo sabía
Publicado: 25 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría 1 comentarioQue yo no lo sabía,
quién me lo iba a decir,
que solo con tu sonreír
inundarías todo mi ser de alegría.
Y yo no lo sabía,
que me podía encontrar
algo tan dulce como tú.
Eres lo más bonito que he visto en mi vida.
Y yo no lo sabía,
y si me vuelvo loco es al sentir
que hay tantas cosas que vivir,
y yo sin ti no lo sabia.
Por la calle no hago mas que sonreír.
Y es que todo el tiempo estoy pensando en ti.
¿que le voy a hacer?
Es curioso como hay días en los que
todo es magia, todo es arte y ya lo ves,
no puedo callar,
ni dejar de ser el loco que esta
rendido aquí a tus pies.
Y yo no lo sabía….
Aunque hable la gente solo oigo tu voz.
Completamente borracho por tu amor,
¡Que pesado estoy!
Pero es que tampoco me quiero callar.
Mas bien al contrario, yo quiero gritar
que soy muy feliz si estas junto a mi.
Te quiero a morir. Estoy loco por ti.
Elefantes
En la Tiera Media…
Publicado: 24 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría Deja un comentarioLas Lembas
Solo los Eldar sabían cómo hacer este alimento. Se hacía para reconfortar a los que tenían que emprender un largo viaje por las tierras salvajes, o a los heridos cuya vida corría peligro. Los Eldar no se lo daban a los Hombres, salvo sólo a unos pocos a quienes amaban, en caso de gran necesidad.
Los Eldar dicen que recibieron este alimento de los Valar, al principio de los días del gran Viaje. Porque estaba hecho de un cereal que Yavanna creó en los campos de Aman, y les envió un poco por medio de Oremë para socorrerlos en la larga marcha.
Como venía de Yavanna, las reina más noble de las mujeres elfas de cualquier pueblo, grande o pequeño, tenía la custodia y el don de las lembas, por cuya razón era llamada massánie o bessain, la Dama, o la dadora de pan.
Ahora bien, este cereal tenía en su interior la fortaleza de la vida de Aman y podía procurársela a quienes tenían la necesidad o el derecho de utilizarlo. Si se sembraba en cualquier estación excepto en las heladas, brotaba y crecía con rapidez, aunque no medraba en la sombra de las plantas de la Tierra Media, y no soportaba los vientos procedentes del Norte, cuando Morgoth vivía allí. Por lo demás, solo necesitaba un poco de luz del sol para madurar, pues arraigaba rápidamente y multiplicaba el vigor de la luz que recibía.
Los Eldar lo cultivaban en tierras guardadas y claros soleados, y recolectaban las grandes espigas doradas una a una, y a mano, sin cortarlas con hojas o metales. El tallo blanco se extraía de la tierra de igual manera y se empleaba en la confección de cestas para guardar los granos: ningún gusano o bestia roedora tocaba aquella paja resplandeciente, y la putrefacción, los hongos, y otros males de la Tierra Media no la atacaban.
Desde la espiga hasta la galleta a nadie se le permitía tocar el grano, salvo a las mujeres elfas llamadas yavannildi (Ivonwin para los Sindar), las doncellas de Yavanna; y el arte de hacer las lembas, que habían aprendido de los Valar, era un secreto entre ellas, y siempre lo ha sido.
más sobre hadas
Publicado: 13 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría 1 comentarioEL REINO DE LAS HADAS
¿Dónde está el país de las hadas? Su situación se nos escapa. Una veces se halla justamente sobre el horizonte y otras bajo nuestros pies. Sin embargo, ha habido épocas en que se ha creído que el país de las hadas era un lugar geográfico concreto, aunque incluso este mismo ha tendido a mudar de sitio. Por ejemplo, los galeses pensaban que se hallaba al norte de sus tierras montañosas y, después, en la parte peninsular oeste, misteriosa y rocosa, de Pembrokeshire. Más adelante, se trasladó a una isla situada en el canal Irlandés, frente a las costas de Pembrokeshire. Alguna vez la vieron los marinos, y hasta desembarcaron en ella, pero luego desapareció de un modo desconcertante. No obstante, se dice que sus imaginarios habitantes frecuentaban los mercados de Laugharne y Milkford Haven. Los irlandeses llamaban Hy Breasail a la isla fantasma y, según ellos, se ubicaba al oeste. Los britanos decían que la isla feérica era la isla de Man.
Probablemente, la isla más famosa entre las islas imaginarias es Avalon. El legendario rey Arturo, a quien el poeta Lydgate del siglo XV describe como “un rey coronado en el país de las hadas”, lo trasladaron allí mortalmente herido para que lo asistieran cuatro hadas reinas. Se cree que Arturo yace aún con sus caballeros en el corazón de una colina mágica, en un profundo sueño del que despertará cuando se le necesite para regir esa tierra.
Los habitantes del país de las hadas pueden dividirse en varias especies distintas, según su hogar natural. Además de las hadas solitarias, hay muchas elfinas de tipo rural que habitan en los bosques (o, a veces, más concretamente, “adoptan” a un árbol de tal modo que el hada y el árbol vienen a ser más o menos sinónimos), en las colinas y en las cuevas montañosas.
Las hay que viven en islas míticas o en países que yacen debajo de los océanos y existen también las hadas acuáticas que habitan en los mares, los lagos y los ríos. Por último, tenemos a los espíritus domésticos y caseros (demonios, familiares, etc.).
Entre las diversas especies, los estilos de vida varían mucho entre los pequeños núcleos familiares, las comunidades jerárquicamente organizadas (que habitan con frecuencia en colinas huecas) y los seres solitarios e independientes, como los leprechauns.
El hogar tradicional de las hadas son las antiguas obras de tierra, como las fortalezas y los túmulos. La palabra hada, en gaélico, es Shide (Shee), que quiere decir gente de las colinas. Por las noches, las colinas de las hadas aparecen encendidas, con miríadas de lucecillas centelleantes. Hay veces en que la colina acaso se eleve sobre unos pilares, para mostrar las luces brillantes de las hadas, que paulatinamente avanzan en procesión hacia otros cerros. La época tradicional en que esto sucede es la fiesta de la Cosecha (el 7 de agosto). Sin embargo, la época en que los montañeses, la gente más temida entre los fabulosos habitantes de la isla de Man, cambian de morada es el día de Todos los Santos (el 1 de Noviembre).
Decididamente, no se recomienda a los intrusos que invadan estos cerros de las hadas, ni ningún otro hábitat suyo. Pero nada hay que decir en contra de una observación discreta, y hasta es posible que un amigable espectador se vea recompensado. Sin embargo, si las hadas parecen reacias a salir de su colina, puede descubrirse la entrada ando nueve vueltas en torno al cerro, con luna llena. Así quedará revelada a entrada. Quienes no tengan valor suficiente para penetrar realmente en la morada de las hadas, si pegan el oído al suelo tal vez se vean premiados con los ruidos de sus algarazas.
Además de emplearlas como vivienda, las colinas huecas son escondites para guardar oro, y también hacen las veces con frecuencia de camposantos. Ya tenemos noticia del rey Arturo, otro rey hay, el rey Sil, que cabalga sobre su caballo, vestido con armadura de oro, allá muy en el interior de la colina de Silbury, en Wiltshire. Y una parecida leyenda envuelve la colina de los Duendecillos, en Bryn yr Ellyllon, cerca de Mold, Clyd Flint; la ronda una figura con armadura de oro. Una excavaciones que datan de 1833, revelaron, en efecto, un esqueleto con un corselete de oro.
Las hadas se afanan por proteger sus hogares y su oro, a los buscadores de oro que excavan en las colinas de las hadas, les advierten voces extrañas, ruidos maléficos y terribles tormentas. Si se desoyesen estas advertencias, el único pago sería la mala suerte, las catástrofes e incluso la muerte. El reverendo F. Warne relata en unas “Actas” publicadas en 1854, que algunos hombres, ávidos de encontrar tesoros en una colina denominada castillo Neroche, en Somerset. “violaron la santidad de este cerro misterioso. Pero sin que hubiesen hallado ni una sola moneda, fueron presas del pánico y renunciaron a sus atrevidas empresas, y resulta pasmoso y aterrador decirlo, pero al mes de iniciar su aventura, unos por accidente, otros por muerte repentina, algunos por fiebres violentas, todos pagaron con su vida”.
Es evidente que no se pueden invadir o profanar impunemente los lugares escogidos por las hadas para su morada. Imprudente será el que decida construir en los terrenos de las hadas, porque esta gente menuda es perfectamente capaz de trasladar casas, iglesias e incluso castillos si se oponen a su emplazamiento. Las casas imprudentemente construidas en medio de un sendero de hadas sufren trastornos. En Irlanda construyeron una de estas casas aquejadas, una de cuyas esquinas exteriores penetraba en una de estas sendas. Y por las noches la casa se llenaba de ruidos, temblaba y parecía en peligro de derrumbarse. Y no hubo paz en la casa, hasta que recortaron aquella esquina transgresora. En otros casos análogos, se había resuelto el problema dejando abiertas las puertas de la fachada y la de detrás para dejarle el paso libre a las hadas. Pese a esta solución bastante medrosa, hay muchas casitas de campo en Irlanda, en las que como precaución contra este tipo de perturbación, las puertas delantera y trasera están una en frente de otra.
Las brujas visitan con frecuencia las colinas de las hadas. Esta es una de las muchas acusaciones lanzadas contra ellas en los procesos a las brujas, del siglo XVII. Isabel Gowdie confesó en 1662 que consiguió de las reina de las Hadas más carne de la que era capaz de comerse.
Las invitaciones hechas para visitar la colina de un hada hay que recibirlas con gran precaución y rechazar todos los ofrecimientos de alimentos o de bebida, ya que ello podría desembocar en una perpetua esclavitud. Esta y otras muchas características de la existencia secreta de las hadas tienen un gran parecido impresionante con las ideas mitológicas de un mundo subterráneo, con un monarca omnipotente, en el que basta un simple bocado (un grano de granada en el caso de Proserpina), para que un ser mortal no tenga ninguna posibilidad de escape.
El paralelismo entre el país de las hadas y Hades (el reino de los muertos) queda perfectamente expuesto en la historia del encuentro de St. Collen con Gwyn ap Nudd, el jefe de Plant Annwn (que aproximadamente puede traducirse por familia del otro mundo), en cuyo dominio subterráneo se penetra por los lagos de Gales. Sin embargo, según esta historia, el palacio de Gwyn está situado en el peñasco de Glastonbury.
St. Collen, que vivía en una celda de ermitaño al pie del peñasco, rechazó varias invitaciones que le hicieron para subir al castillo que milagrosamente surgió en la cima. Se ablandó al fin y, trepando hasta la colina, entró en el maravilloso edificio. Allí se encontró con preciosas doncellas y hermosos muchachos, con un ejército de soldados y docenas de criados vestidos de escarlata y azul. El rey Gwyn ap Nudd le ofreció comida y bebida, pero St Collen le contestó: “No como ni las hojas del árbol”, y cuando Gwyn le preguntó si le gustaba la librea de sus pajes, Collen contestó que aquellos colores, el escarlata por las llamas eternas y el azul por los hielos perpetuos del infierno, eran propios de naturalezas demoníacas. Luego arrojó el agua bendita que había cuidado de llevar consigo sobre la asamblea y todos ellos y su palacio desaparecieron, dejando a St. Collen solo y de pie sobre la cima desnuda.
El hecho de que en esta historia se ofrezca una visión bíblica del infierno, demuestra con qué avidez los sobrenaturales habitantes del mundo pagano quedaban reclutados en la demonología cristiana.
Ella
Publicado: 10 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría Deja un comentarioElla es
de cabellos sueltos, ondulados,
la luz de su mirada
viaja envuelta
entre torbellinos dorados.
Ella es
de labios gruesos, encantados
el sabor de su boca
siempre esconde
miles de secretos robados.
Conxuro
Publicado: 10 marzo, 2006 Archivado en: Sin categoría Deja un comentarioMouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras.
Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas.
Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios.
Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello.
Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.
Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida.
Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida.
Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas.
¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas.
E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento.
Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.
Buhos, lechuzas, sapos y brujas.
Demonios maléficos y diablos, espíritus de las nevadas vegas.
Cuervos, salamandras y meigas, hechizos de las curanderas.
Podridas cañas agujereadas, hogar de gusanos y de alimañas.
Fuego de las almas en pena, mal de ojo, negros hechizos, olor de los muertos, truenos y rayos.
Ladrido del perro, anuncio de la muerte; hocico del sátiro y pie del conejo.
Pecadora lengua de la mala mujer casada con un hombre viejo.
Infierno de Satán y Belcebú, fuego de los cadáveres en llamas, cuerpos mutilados de los indecentes, pedos de los infernales culos, mugido de la mar embravecida.
Vientre inútil de la mujer soltera, maullar de los gatos en celo, pelo malo y sucio de la cabra mal parida.
Con este cazo levantaré las llamas de este fuego que se asemeja al del infierno, y huirán las brujas a caballo de sus escobas, yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas.
¡Oíd, oíd! los rugidos que dan las que no pueden dejar de quemarse en el aguardiente quedando así purificadas.
Y cuando este brebaje baje por nuestras gargantas, quedaremos libres de los males de nuestra alma y de todo embrujamiento.
Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego, a vosotros hago esta llamada: si es verdad que tenéis más poder que la humana gente, aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera, participen con nosotros de esta queimada.