Brujas: Medea
Publicado: 18 marzo, 2007 Archivado en: Sin categoría Deja un comentarioNoche fidelísima para los secretos, y vosotras, doradas estrellas,
que con la luna sucedéis a los rayos del día, y tú,
Hécate de tres cabezas, que conocedora de mis propósitos
acudes en mi auxilio, y vosotros, ensalmos y artes mágicas,
y tú, Tierra, que provees a los magos de hierbas eficaces,
y vosotros, brisas y vientos, montes, ríos y lagos,
dioses de todos los bosques y dioses todos de la noche, venid.
Con vuestra ayuda, cuando he querido, los ríos retrocedieron
A sus fuentes con asombro de las orillas, y con mis hechizos
calmo los mares encrespados y encrespo los calmados,
y disperso y junto las nubes, y alejo y convoco los vientos,
con mis conjuros y ensalmos rompo las fauces de las víboras,
y muevo la roca viva y los árboles y los bosques,
arrancándolos del suelo, y hago a los montes temblar,
a la tierra rugir y a los muertos salir de sus sepulturas.
También a ti, Luna, te hago bajar, por mucho que los bronces
de Temesa alivien tus eclipses; a mis conjuros palidece
hasta el carro de mi abuelo, palidece la Aurora con mis drogas.
Vosotros por mí debilitasteis las llamas de los toros y cargasteis
con un curvo arado sus cuellos que ignoraban el peso; vosotros
provocasteis entre los hijos de la serpiente una feroz guerra,
y dormisteis al guardián que desconocía el sueño, y engañando
a su protector enviasteis el oro a las ciudades griegas.
Ahora hay necesidad de un elixir gracias al cual la vejez
rejuvenezca y vuelva a la flor y recobre sus años primeros.
Y lo concederéis, pues no han centelleado en vano los astros
ni en vano está aquí mi carro, tirado por las cervices
de dragones alados.
La invocación de Medea resume sus poderes y algunas de sus brujerías en las aventuras emprendidas por los argonautas para arrebatar el vellocino de oro. El recordatorio es una carta de presentación que se cita para convocar a todas las fuerzas sobrenaturales y para singularizar a quien se cree capaz de ejecutar el hechizo más asombroso, orgullosa de sus logros pretéritos y dispuesta a acometer un nuevo prodigio.
Libro VII de “La Metamorfosis”, de Ovidio
Citado en “El Gran Libro de las Brujas.
Hechicerías y encantamientos de las mujeres más sabias.”
De Rafael M. Mérida Jiménez