Sencilla aventura conversacional como las de antaño
Dracula es un de esas aventuras conversacionales que se pusieron tan de moda hace bastantes años para ordenadores como el Spectrum o Amstrad, y que aún hoy traen muchos agradables recuerdos a los que disfrutaban de esas primeras maravillas en esos ya lejanos tiempos.
Gráficos VGA a 320x200, 256 colores, ausencia de sonido alguno y la no necesidad del ratón son sus atributos técnicos, pero para los adeptos al tema es una pequeña reliquia que seguro hará pasar un buen rato a muchos.
El sistema de juego es sencillo, basado en una línea de texto donde deberemos escribir lo que queremos hacer. Algunas de las órdenes soportadas son: mirar, poner, abrir, examinar, inventario, leer, cargar, guardar (muy importante si no queremos repetirlo todo), coger, etc. Para movernos sólo tendremos que escribir la dirección (norte, sur, este...).
El hilo argumental está basado en vampiros, donde deberemos matar al Conde Drácula y huir de su castillo, pero no sin antes eludir a sus fieles secuaces y a sus mortíferas trampas.






