Saturday, November 14, 2009

Bueno, bonito, barato...

Ya van dos años seguidos que Catta y yo vamos al mercadillo, no como compradores sino como vendedores. 365 días son un periodo de tiempo suficiente como para reunir e ir guardando muchos artículos que a la postre resultan de dudosa necesidad. O, en español, en un año acumulas mierda que pa qué. Y el año pasado fue bisiesto, no digo más.

Así que el pasado mes de septiembre Catarina reservó una mesa en uno de los mercadillos de Helsnki y, de buena mañana nos fuimos para allá cargados de bolsas con la ilusión de hacernos, si no millonarios, al menos amasar lo suficiente como para dejar nuestros trabajos y cogernos un año sabático. Sí sí, así, con un par.

Reservar mesa en el mercado cuesta 26Leuros. Como nosotros compartíamos mesa con una amiga de Catta - para hacerse rico hay que vigilar tanto ingresos como costes - pues empezamos con un balance de -13Mortadeuros.

Hay gente que se lo curra. O sea, puestos a acumular trastos inservibles, acumulan vasos, tazas o artículos de hogar que se venden bien. Pero nosotros no. Nosotros acumulamos ropa, ropa y, en función del año, ropa. Y no hará falta que diga calzado porque me parece una obviedad.

Las prendas se venden pero a precios muy baratos: esta claro que Catta no vende la ropa que más le gusta, más se pone, o más está a la moda... Por lo tanto, nos lleva un rato superar ese -13 inicial y empezar a "afianzarnos en el verde", que diría un analista bursátil.

ImageCatta manejando el cotarro - manejing the cotar, en inglés.


Una de las cosas curiosas del mercadillo es el regateo. Yo me esperaba mucho más pero esto es Finlandia y no les iba mucho ese rollo. Sobre todo si yo no hablo finés. Los que sí regatean siempre son, o fineses que realmente son profesionales del mercadillo - se les ve en la cara, la manera de moverse, la manera de mirar - o los que, sinceramente, no tienen pinta de apellidarse Koivulainen y lucen un moreno permanente. Esos sí regatean. Igual hasta te venden algo.

Nosotros nunca solemos estar más de 6 horas:
  • La primera hora y media es la de precios altos: total, queda toda la mañana por delante, tú ofreces calidad y estás convencido que vas a venderlo todo por pasta gansa. Es el momento Corte Inglés.
  • La siguiente hora y media es la de la deflación moderada: tienes ganas de tomarte un café, no has vendido mucho, ya no es tan temprano, vaya, que algunos artículos bajan de precio y otros se mantienen. Es el momento Fnac.
  • Los noventa minutos que siguen son los del vamos vamos, que me lo quitan de las manos: ya has cruzado el umbral del beneficio neto y tienes ganas de aligerar inventario y pirarte a casa. Es el momento de las rebajas de enero.
  • Y la última hora y media es la de los 50 céntimos: que se lo lleven todo, por Dios, que se lo lleven, ya da igual. Cuanto menos tengas que recoger menos tendrás que cargar. Es el momento puertas abiertas, pague 1 y llévese 7.
Es muy curioso ver cómo los mejores artículos suelen ser los primeros que vuelan y que, cuando no lo hacen, la persona que te preguntó a las ocho volverá a la una cuando estás a punto de recoger para sacárselo en plan ganga. Además, la gente sabe quién es vendedor fijo y quién es ocasional. Éste último quiere quitárselo todo de encima y no tendrá reparos en hacer descuentazos con tal de irse a casa a comer.

Irse a casa a comer o, como en nuestro caso, irnos a un Subway a pulirnos parte de las ganancias de la jornada. Sea como sea, lo que se nos queda sin vender se va siempre al contenedor de Uff para que lo manden a África, lo vendan en sus propias tiendas o, por mí, como si lo hierven todo en un caldero gigante y se hacen sopas con ello.

Cierro con una máxima que siempre aplico en mi trabajo a la hora de evaluar un posible proyecto de venta: A deal is not in until you drank the commission.

Friday, November 13, 2009

Fotos, hockey y desvaríos.

Haciendo limpieza en el portátil me encuentro con una carpeta con fotos sueltas, desamparadas, que nunca tuvieron la oportunidad de saltar a la fama. Y como es viernes y estoy de buen humor les voy a dar una oportunidad.

Las dos primeras son una de Catta y una mía. Las sacamos durante la escapada que hicimos a Vaasa allá por Marzo. En la primera imagen se confirma que los sombreros me quedan de pena mientras que la foto de Catta es curiosa: ella se funde con el fondo cual camaleón finés - una raza poco conocida de la que ya hablaremos en otra ocasión.


ImageSi es que no es que no me reconozca pero es que me veo raro raro...


Image¿Dónde está Catta?


Las dos últimas aportaciones del día las tomé hace meses en un partido de hockey hielo - el deporte por excelencia aquí - y ahora me acuerdo que me prometí hacer un post relativo a ese deporte. Pero, como ya habréis adivinado, me dio una pereza brutal así que, para los próximos días, veo más probable un post acerca del camaleón finés que acerca del hockey hielo.



ImageCon esos colores... ¿no será la selección española de hockey hielo?


ImageJoé, ¡pues sí es nuestra selección! La prueba: allí está Rita-la-de-la-pandereta con "la zamarra rojigualda del combinado nacional", como dirían en cualquier programa deportivo aunque no tengan ni puta idea de lo que es una zamarra... Ahora, tengo que decir que a Rita la vi bien fuertota, había cogido músculo desde la última vez que nos saludamos.

Fuera de coñas y para no alargar el pie de foto - creo que he batido el record - las imágenes son del partido Jokerit-Ilves de hace unos meses. Los colores de Jokerit coinciden con los de España por lo que la próxima vez que vaya a uno de sus partidos me pongo mi camiseta de la selección española de furgol para no desentonar. Eso, a no ser que antes me meta en la página güeb de la Federación Española de Deportes de Hielo y me compre una de nuestro equipo nacional de hockey hielo.


Por último, ya desvariando, la web de dicha federación es "fedhielo", que suena en plan: La Federación de Hielo. Es un nombre cañón,
¿no? Qué lástima que no haya deportes "de fuego" porque quedaría como un comic de Marvel:

La Federación de Hielo y la Federación de Fuego se enfrentan en una lucha épica por obtener mayores presupuestos en 2010. Los confederados de la Federación de Invierno apoyan a los del Hielo. Los confederados de la Federación Aérea apoyan al Fuego. ¿Quién vencerá?

Basta de chorradas por hoy.



Wednesday, November 11, 2009

Perdiendo el tiempo con el iPhone...

Tengo que reconocerlo: desde que tengo un iPhone paso gran parte del tiempo jugando a juegos tontines o utilizando aplicaciones para hacer el gandul. Pa que os digo que no, si sí.

Como teléfono me gusta mucho. Es, con diferencia, el mejor terminal que he tenido hasta ahora. Lo tengo bien coordenado con mi correo electrónico y en general hay muchos detalles que me tienen mu contento y feliz cual perdiz. Pero, además de ser un teléfono decente y blablabla tiene todo el tema de iTunes, programillas y pasatiempos como para alegrarte durante ratos muertos. Tengo un par de libros en formato electrónico - ahora estoy con "Le rouge et le noir", de Stendahl, un libro apasionante, trepidande y que recomiendo a todos mis enemigos -, acceso a bolsas mundiales - , el tiempo, google maps, cámara, otras cosillas y muchos juegos.

Pero a lo que vamos: una de esas cosillas es una aplicación llamada OldBooth que permite coger una foto y, bueno, mejor mirad vosotros mismos el resultado. El acabado no es la bomba pero, ojito, que este programilla es gratis así que tampoco le pido más.


ImageGuapetón!


ImageOh yeah!


ImageNo comment.

Tienen cojones hacer un post acerca del iPhone y acabar poniendo esta bazofia. Pero bueno, soy yo, dudo que os sorprenda.

Y antes de que me salgan los talibanes de Linux - que a veces suele ser gente que, digas lo que digas, mantienen que todo es una puta mierda salvo el software libre - o los defensores de Microsoft, diré que una cosa es que me guste el iPhone y otra que yo sea un fan de Apple. Reafirmo lo primero pero - todavía - no estoy seguro de lo segundo.

Nos vemos!

Saturday, October 31, 2009

Creciendo semana a semana...

Dentro de una semana tendremos al peque en casa. Su nombre, ya de manera oficial, es Faro.

Es un nombre que en español puede sonar raro - cuando he consultado con hispanoparlantes me he encontrado de todo - pero, viviendo en Finlandia, pues me importa un pito. Aquí suena bien. Y al tener una tonalidad "a" "o" y ser sólo dos sílabas debería ser fácil que el perro se acostumbre a él.

Si te pones a buscar el porqué del nombre, pues os cuento que, como mis padres y amigos bien saben, mi vida siempre ha estado "rodeada" de faros. Es una palabra que me trae muy buenos recuerdos, incluso un pellizquito de nostalgia... Faro Blanco, Faro de Santa Pola, Faro del Cabo, el mítico "farito"... Y encima me gusta navegar así que los faros siempre me han caído simpáticos.

Además, si te pones en plan lírico poético abstracto, dado que este pequeñajo tiene una inesperada manchita blanca en la espalda - es una penalización si lo miras desde el punto de vista de la raza - pues mira, con más motivo.

Os dejo a continuación una foto por cada semanita cumplida. Desde el día 1 hasta el jueves pasado, seis semanas. La próxima, desde nuestro salón.


Image24 horitas. Una ratina.


Image1 semana. Vaya cosita!


Image2 semanas. Con los ojitos abiertos.


Image3 semanas. Un peluchito...


Image4 semanas. Guapo!


Image5 semanas y una miradita...


Y las de la semana pasada. Ya tiene 6 semanas.


ImageImageImageImageImage
Faro es el único macho de la camada y, por lo que hemos visto y nos dicen los criadores - encantadores por cierto - es bastante dulce y con buen temperamento. Pero claro, también nos dicen que luego ya depende de cada casa y cada dueño conseguir que sea un buen chico... La responsabilidad no nos asusta sino que nos motiva!

Por cierto: no, Juan, he dicho Faro. Que no, que Turrón no se lo puedo poner porque las dos erres se le atragantan al 90% de mis amigos, o sea, a todos los que no hablan español. Y paso de tener un perro que se llama "Turón". Sabiendo además que los fineses siempre ponen el acento en la primera sílaba, el nombre pasaría a ser Turon. Y allí ya sí que la referencia a Alicante, a Jijona o a la madre que lo parió pues como que se pierde.


En una semana tendremos al cachorro en casa. Una semanita...