Pedaleada al barrio de Versailles

Sábado 31 de enero, bien temprano por la mañana me puse las calzas ciclistas, una musculosa de rápida absorción y salí al encuentro con mi amiga Giuliana hacia a la plaza Devoto. Allí nos dirigimos hacia el barrio de Versailles que está ubicado en el extremo oeste de la ciudad de Buenos Aires, perteneces a la comuna 10 y limita con los barrios de Villa Real, Monte Castro, Floresta, Devoto y Villa Luro.

Ya casi pisando las primeras calles, es como entrar en un pueblo, casitas bajas, mucho silencio y tranquilidad, paramos nuestras bicis en la glorieta, ubicada en la zona de Arregui y Roma, cercana a la antigua estación de tren. Que inició su recorrido en el año 1911, comenzó a funcionar como la estación del trencito de Versalles, aquel que llegaba a Villa Luro para empalmar con Once.

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Antigua estación de tren, inagurada en 1911. Llegaba a Villa Luro para empalmar con Once.

Hoy La Glorieta es una conocida milonga al aire libre situada en el barrio de Versailles, que funciona los domingos por la tarde. Se destaca como un punto de encuentro social y cultural, a menudo escenario de tango y baile a la gorra, inaugurada en su ubicación actual a fines de 1999 para recuperar el espacio comunitario del barrio. 

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Glorieta de Versailles, ubicada en la zona de Arregui y Roma, cercano a la antigua estación de tren.

Patrimonio Cinematográfico: Varias locaciones del barrio fueron utilizadas en películas argentinas reconocidas. La casa de la familia Musicardi de la película Esperando la carroza, se encuentra en la calle Echenagucía 1232, es un punto de «culto del cine» nacional, aunque solo se puede observar la fachada, que los dueños mantienen impecable.

El histórico Café Buenos Aires, locación de El hijo de la novia, se ubicaba en la esquina de Nogoyá y Gallardo.

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Echenagucía 1232, la casa fue utilizada como escenario de la película, Esperando la Carroza del director Alejandro Doria.

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Escena de la película Esperando la Carroza del director Alejandro Doria.

Ya medias famélicas a las 10 de la mañana con mi amiga Giuli, nos fuimos a desayunar a un mítico bar del barrio, llamado estación Versailles.

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Café, Estación Versailles, ubicado en la calle Arregui 6386.

Realmente fue un día ganado en todo sentido, clima soleado, aire puro, viento en la cara, historia, cultura y bicicleta en esta hoja de ruta.

Pedaleada a Vicente Lopez

Sábado 24 de enero bien temprano por la mañana, preparé mis calzas con badana, mi remera color naranja de rápida absorción y todos los elementos necesarios para salir a pedalear con mi bicicleta MTB.

Mi primera parada fue encontrarme con mi amiga Giuliana en la puerta del Parque Sarmiento, allí dimos un par de vueltas alrededor y despues nos fuimos a desayunar al barrio de Saavedra. La bici te lleva por lugares impensados, pedaleando llegamos hasta la calle Mariano Acha y Besares, justo en la esquina, abrió un cafecito muy chiquito con bicicleteros; estacionamos nuestras bicis y nos sentamos a disfrutar un riquisímo café de especialidad con dos medialunas de mantecas calentitas, que sí, se me hizo agua la boca.

La cafetería se llama Signos y abrió tan solo, hace dos meses, super recomendable, ese fantastico desayuno, costó $6500. Después seguimos viaje y nos fuimos a Vicente Lopez, agarramos la ciclovía de Libertador y bordeamos todo el vial costero, un día espectacular a puro sol, es un plan perfecto para salir con la bici un sábado.

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Monumento de Vicente Lopez, en el vial costero.

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Signos, café de especialidad, ubicado en Mariano Acha y Besares, Saavedra.

CULTURA SOBRE RUEDAS

Hay una diferencia abismal entre cruzar la ciudad encerrado en una caja de metal y hacerlo sintiendo el viento en la cara. El periodismo, en su esencia, es observación; y el ciclismo es la herramienta de observación perfecta. Este blog nace en ese punto exacto: donde el pedal golpea el asfalto o la tierra y surge una historia que contar.

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Ciclista disfrutando de un paseo en un sendero natural

La bicicleta como pluma

A menudo pensamos en el ciclismo solo como deporte, sudor y vatios. Pero para mí, la bicicleta es una forma de vida. Nos permite detenernos frente a un edificio con historia que tal vez, otros ignoran, conversar con el dueño de un café antiguo o descubrir el arte urbano que solo se ve en las calles secundarias.

¿Qué encontrarás en esta Hoja de Ruta?

Este espacio no es solo para hablar de cambios o cuadros de carbono. Es un espacio de curaduría cultural:

  • Crónicas de ciudad: Relatos de lo que descubro mientras pedaleo.
  • Perfiles sobre ruedas: Entrevistas a personajes que están cambiando la cultura desde una bicicleta.

La «Hoja de Ruta» apenas comienza. Te invito a que me acompañes en este viaje, no solo como un lector, sino como un compañero de ruta.

¿Cuál es ese lugar de tu ciudad que crees que merece una crónica? Cuéntamelo en los comentarios.