Schehrezada para no ser decapitada por su esposo el sultán Schahriar tras yacer con él cada noche, se buscó la ingeniosa forma de narrarle cada noche un cuento para que mantuviera su interés por ella
Así hoy en día podemos disfrutar de 1001 y una noches de fantasía y aventuras.
Simbad fue uno de esos personajes de cuento de aventuras y que adopte como seudónimo para internet en sus comienzos en aquellos legendarios chats
Luego vinieron los blogs que plasmaban negro sobre blanco nuestros pinitos literarios formando familias con interesantes y entretenidas entradas que nos hacían reír o encogernos el corazón
Han pasado casi veinte años de conoceros a algunos de vosotros, amistades desinteresadas se han fraguado en este tiempo. Hasta que llega un día que sientes que no tienes nada que contar, que tu motivo de estar ha desaparecido que ya no eres Schehrezada que escribes cada semana para que tu sultán no te decapite, por que en este mundo todo tiene un principio pero también su fin.
Sigo siendo Simbad, sigo siendo Javier, sigo siendo Rodolfo y sigo vivo detrás de esta pantalla
Vais a estar siempre cerca de mi.
Dejo aquí una de mis primeras entradas en mi primer blog: Simbad 691
estremoz
Las ultimas gotas de mar sobre tu piel, hacían que los rayos de sol que incian sobre ella, se descompusieran en los colores del arco iris.
Otras anteriores, ya evaporadas, habian dejado circulos blancos de sal sobre tu piel morena.
Tres dias antes casi te habia raptado del probador en ese centro comercial, ante la mirada asombrada de la encargada, al contemplar como nos besabamos en él…y tú, a medio vestir
Pagamos y entre risas iniciamos nuestro viaje por la península ibérica
Atardecía cuando vimos en la llanura entre olivares y alcornocales, la silueta recortada de ESTREMOZ, con sus blancas casas y el castillo, ahora convertido en Pousada de lujo, coronando la ciudad
Altas almenas, torre del homenaje blasonada, arco de medio punto en la portada, y en su tímpano, la estatua de la Reina Santa Isabel, de la que toma el nombre la Pousada.
Ya dentro frescor de siglos silencio de claustro, techos altos artesonados de maderas , suelos en rojo barro, paredes con el mejor barroco manuelista portugues
muebles antiguos por los pasillos, de su siempre amiga y aliada Perfida Albión.
La cafeteria, discreta, elegante, suficiente. Con ese gran ventanal sobre la ciudad
A sus pies, como siempre, casi vasalla
La habitación orientada a levante sobre los tejados y campos. Con una antesala , dos sofás, uno de ellos de gastada piel. Un bargueño italiano de hueso, marfil y carey.
Una alfombra de nudo español, gruesa de colores pastel, mullida como una oveja
El dormitorio muy amplio. Una cama con dosel, enfrente una mesita con frutas del tiempo recien lavada.
La ventana con frailero de madera, junto al aseo.
Te duchastes, luego vestistes tu traje de noche negro; con ese gran escote en la espalda, hasta la cintura.
El pelo recogido en moño italiano. Como único adorno unos pendientes de esnmeraldas rodeados de brillantes. Olias a IVOIRE de Balmain
yo mi traje azul marino, camisa celeste y corbata roja.
El comedor casi a nuestra disposición.
Elegi el menú para la cena : pastel de cabracho, y después cogotes de merluza gratinados con langostinos y foi .Vinos blancos y frios Somontanos.
Tú escogistes los postres: pastelillos de frutas silvestres del bosque con helado de araádanos, y sorbete de cava.
Paseamos tras la cena.
A lo lejos ladridos de perros
Me quite la chaquete que puse sobre tus hombros.
Te besé, nos besamos.
De aquella noche , no recuerdo nada más.
A la mañana siguiente, desnudo como estaba, me levante de la cama y me dirigí a la ventana
Tejados de teja arabe, chimeneas humeantes, paredes encaladas, olor a pan recien hecho…
y a lo lejos, campos de olivos y alcornoques entre trigales sin recoger.
Senti como tus brazos me rodeaban por mi cintura desde detrás mío
Senti tu desnudez toda contra mi espalda.
me gire, y…..
Toooodo había sido un sueño.


