• Siempre que sea posible, realizar una evaluación de riesgo por tipo de actividad o sector para determinar qué clases de fuego son más probables.
  • La dotación y ubicación de extintores debe corresponder con las clases de fuego que podrían desarrollarse (esto se desarrollará en una sección específica).
  • La formación del personal no debe limitarse a identificar el fuego, sino también a saber actuar según la clase, el entorno y el tipo de extintor disponible.