Fantasía…

Le mandé un sms: «Vente… y cuando yo abra la puerta no digas nada, absolutamente nada«.

Todo estaba debidamente preparado. La habitación iluminada por la luz de las velas. La música sonando de fondo. Las sábanas rojas vistiendo mi cama a juego con la minima ropa que adornaba mi piel.

Abrí la puerta… Una sonrisa se borró de su cara cuando me contempló. Lo agarré de la mano y cerré la puerta a sus espaldas. Lo guié a través del pasillo adentrándolo en la habitación. Me dirigí a la mesilla donde había depositado los lazos anchos de raso negro. Cogí uno, me acerqué a él y sonriendo enigmáticamente, le vendé los ojos.

Poco a poco, comencé a desabrochar los botones de su camisa… despacio, saboreando la contemplación de cada milímetro de piel que iba descubriendo. La deslicé por sus hombros y la dejé caer al suelo. A continuación me deshice de sus zapatos y calcetines. Después del cinturón, los botones del pantalón, uno a uno y con lentitud, para a continuación deslizarlo por sus piernas. El slip dejaba en evidencia el efecto que todo aquello estaba teniendo en él.

Lo llevé hasta la cama, haciendo que se acostara en ella. Con otros dos lazos sujeté ambas muñecas al cabecero de la cama.

Él estaba cumpliendo con mi petición y ni una palabra había brotado de sus labios…

El slip desapareció en cuestión de segundos, los mismos que dediqué a contemplar el festín que tenía ante mis ojos. La luz de las velas creaba contrastes sobre su cuerpo desnudo, resaltando los músculos nacidos del deporte y el trabajo… y quizá también una buena genética. Sus labios estaban entreabiertos… y me moría por besarlos, pero me había propuesto ir despacio.

Primero unté mis manos con el aceite especialmente comprado para la ocasión. Comencé el masaje por los hombros, con un contacto liviano, similar a la ligereza de una pluma. Mis manos se fueron deslizando hacia su pecho mientras observaba en su piel el efecto del contacto. Sus pezones se endurecieron al instante. Yo sabía que quería más, un contacto más fuerte… pero mi intención era hacerlo desear tanto esa fuerza que cuando la tuviese las sensaciones se multiplicasen por mil. Continúe mi liviano recorrido por su abdomen y al llegar al centro mismo, mis manos se bifurcaron tomando los senderos de sus muslos, por la cara exterior… realizando el recorrido hacia sus pies para después ascender por la cara interior terminando a unos milímetros de la parte de su cuerpo que más estaba ansiando sentirlas.

Realicé el mismo masaje un par de veces más, aumentando la presión en cada una de ellas, pero dejándolo siempre anhelante.

Cogí uno de los cubitos de hielo de la cubitera y lo envolví en plástico. La primera parte de su cuerpo que notó el frío fueron sus labios, que continuaban entreabiertos. Los masajeé con el cubito lo suficiente como para que el contraste de mi lengua lamiéndolos le robase la respiración. Aquello era una pista de lo que pensaba hacer con el cubito de hielo y todo su cuerpo.

Mi siguiente objetivo, su cuello. Primero el cubito de hielo, enfriando la zona… después mi lengua, calentándola. Su respiración estaba agitada y sus muñecas parecían querer liberarse de los lazos. Se estremeció cuando notó el frío en uno de sus pezones, y se arqueó cuando recibió el asalto de mi lengua. Después el otro pezón… y poco a poco descender por su abdomen dejando regueros de frío y calor.

La sensible parte interior de sus muslos recibió con estremecimientos ambos contactos… pero esta vez no pude evitar no sólo lamer sino también morder ligeramente la zona. Un gemido entrecortado escapó de su boca y navegó a través del aire para llegar como música celestial a mis oídos.

La victoria de mi asalto a sus sentidos era evidente entre sus muslos. El cubito de hielo rozó su punta, con suavidad y en movimientos circulares. Su cuerpo comenzó a retorcerse anhelando más y con el conocimiento de lo que llegaría tras el helado contacto… Y llegó… Él sintió como aquel calor húmedo arrasaba su zona más sensible. Quería soltarse. Su cuerpo destilaba urgencia por buscar satisfacción.

Y no sólo él sentía esa urgencia. Dejé el cubito de hielo a un lado. Agarré con una de mis manos su cabello y asalté su boca. Su cabeza empujaba hacia la mía, siéndole poco el profundo contacto. Nuestras lenguas peleaban por la necesidad de alimentar aquel fuego.

Abandoné su boca para hacerme con todo su cuerpo. Mis labios, mi lengua, mis dientes, mis manos, mis uñas… No bien apretaba su pecho, como lo estaba arañando para después dejar la huella de mi necesidad. Sus gemidos no tenían descanso y su lucha con los lazos se había intensificado. Con fuerza contenida lo besé y mordí en la cadera mientras mi mano ascendía imparable por el interior de sus muslos, sujetando al final su objetivo.

Lo introduje total y repentinamente en mi boca, con ansias, y esta vez fue un grito de placer el que sonó en la habitación.

Miremos y opinemos…

Las telenovelas no son santo de mi devoción… sin embargo, y gracias a YouTube, he podido comprobar que algunas no tienen desperdicio en cuanto a «temperatura».

Con respecto a este montaje, hecho por Nusky88, hacer alguna puntualización:

1º/ Alguna escena yo la eliminaría por no acabar de verle el punto caliente.

2º/ Me pido al del sombrero (al primero que aparece)… por lo menos de cuello hacia abajo…

3º/ ¿El tiempo del deseo, te tomo y te fuseo?… para partirse la letrita de la canción que acompaña a una de las escenas más tórridas. Jo, nunca lo he hecho bajo la lluvia… me parece que ya tengo objetivo nuevo de cara a este invierno, aunque me pille un pedazo resfriado.

4º/ Y ¿¿¿cómo demonios hace la chica de la espuma para que no se le resbale???

5º/ Con respecto al minuto 2:38 ya ni digo nada…

6º/ Lo de «dilo, dilo»… «no, no»… desde luego los guionistas se superan cada día, je.

7º/ Para rematarla… la única vez que pasé por algo parecido a lo del chico desnudo, recien salido de la ducha, me ocurrió con un vecino de 80 años y en calzoncillos. ¿¿¿Por qué no tendré vecinos así de interesantes???

8º/ Y el modelito de la chica del final… igualito, igualito, a lo que me pongo yo cuando estoy solita en casa.

¿Qué es el amor?

Evidentemente, con esta pregunta no me refiero al amor de unos padres por sus hijos, al amor de un hermano por otro, al amor de un amigo… Me refiero a ese que tantas canciones ha inspirado, tanta poesía, tanta locura…

Ese amor que hoy en día, tengo la sensación, se ha perdido, quizá por vivir inmersos en una sociedad que cultiva lo superficial.

¿Por qué fracasan tantas parejas hoy en día?… ¿Por qué se está perdiendo el ideal de un amor eterno?… ¿Acaso el amor no puede estar siendo víctima de un vacío generalizado y provocado por una caída en el abismo del consumismo?… Porque hemos llegado al punto de «consumir» parejas. ¿Modelito nuevo? No, pareja nueva.

El amor… ese que surge tras la flecha de Cúpido, pasada la loca etapa del enamoramiento. Por experiencia, sé que es posible llevar muchos años con una misma persona y seguir sintiendo que es la única para ti. Sé que el deseo no muere, sino que se intensifica, pues ya no sólo afecta al cuerpo sino también al alma.  La complicidad que nace y se mantiene, dándole una dimensión extraordinaria… ¿Cómo se puede llegar a hablar de monotonía o rutina? Pues en el amor, tal no existe y cada nuevo día que puedas pasar con la persona amada lo recibes como el mayor de los regalos.

Pueden pasar los años que su sonrisa seguirá estremeciéndote el corazón… Cuando se ama de verdad, el tiempo no va en contra, sino a favor; no merma, sino que acrecienta; no apaga, sino que se vuelve una llama eterna.

Y esto lo digo basándome en mi propia experiencia y con dos divorcios tras de mi. Porque el amor implica a dos (a pesar de 1+1=1)… Ves como los sentimientos de la otra persona no evolucionan en la misma manera que los tuyos, y que mientras los tuyos solo pueden hacerse más fuertes cada día, por la otra parte no sucede igual.

De ahí mi conclusión: no todos sabemos amar, porque no todos estamos preparados para hacerlo… y mientras a unos los puede cegar la superficialidad, otros, en cambio, creemos posible que no exista la fecha de caducidad.

Y para rematarla, aquí os dejo una canción superromántica 😉

Sexo movidillo…

Bueno… después de ver esto a una casi le entran complejos de modosita en la cama… porque desde luego, ni en mis más locas fantasías me imagina yo algo así, je.

Me gustaría…

Me gustaría saber escribir… pero no sé, y por eso pinto 🙂

Para mi adorada hija, THAIS:

Me gustaría saber escribir; enhebrar palabras, unas tras otras, para con ellas hacerte un collar donde colgar mi corazón.

Me gustaría inventar nuevas caricias… aquellas que borren las penas que te acechen y cambiarlas todas por amor.

Me gustaría envolverte en un abrazo de esperanza que haga de este mundo un lugar donde vivir sea igual que soñar.

Me gustaría no perderme ni una de tus sonrisas, esas que son como mariposas que acarician mi alma.

Me gustaría no dejar nunca de sentir tu mano en la mía, confiada y segura, llenando de ternura cada uno de mis días.

Me gustaría encontrar el secreto de la felicidad para entregártela envuelta en algodones de coral.

 

La magia del retoque digital…

Sip!!!… Me gusta experimentar con el retoque digital. Tiene sus ventajas frente a la pintura de siempre (como que si te equivocas le das a control + Z y ya está).

Aquí tenemos una imágen bajada de internet a la que decidí dar un aire onírico, por decirlo así…

xica

Después busqué una imágen floral, para «ambientar»

floresparahadas

Y tras copiar, duplicar, rellenar con motivo, difuminar, y algún que otro etcétera, el resultado fue el que sigue:

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Swinger o Intercambio de Pareja

Este movimiento liberal que parece tan reciente en realidad comenzó por la década de los 20 en los EEUU y Europa. Terry Gould, experto en el tema, afirmó que el intercambio de pareja fue algo que surgió primero entre los pilotos  de las fuerzas aéreas y sus esposas allá por los tiempos de  la Segunda Guerra Mundial. En España comienza a practicarse en círculos restringidos en la década de los 70.

Actualmente existen en Europa más de 600 locales swinger. En unos, el intercambio puede ser llevado a cabo en dicho local; en otros más que nada se conciertan las citas.

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La realidad es que cada vez son más los adeptos a este tipo de disfrute sexual. Cuando se lo compara con la infidelidad, afirman que es todo lo contrario y que realmente practicar el sexo liberal en compañía de tu pareja fortalece la relación. ¿Hasta que punto esto puede ser cierto?. ¿Qué es lo que lleva a una pareja a buscar placer más allá de sí mismos, hasta el punto de incluir terceras, cuartas o más personas en su relación sexual?, ¿Ya no se bastan por sí solos para satisfacerse? ¿La causa está en la monotonía, la rutina?.

La verdad es que es fácil juzgar, y no es ello lo que pretendo con este post.  Cuando uno se pone a pensarlo con el lado izquierdo del cerebro (el racional), puede entender perfectamente los motivos que llevan a la practica del sexo liberal e incluso verle sus ventajas. Peeeero, el lado derecho del cerebro no está de acuerdo, y todavía sigue defendiendo el número dos como el ideal, y si además es un dos de confianza, pues mejor que mejor.

Realmente, me pongo en el caso de tener pareja, una pareja a la que amas, adoras, deseas a cada segundo… ni de coña soportaría ver que otra pone encima las manos al objeto de mi deseo y tampoco sentiría deseo por tocar a otro hombre que no fuese él.

Ahora me pongo en el caso de tener pareja, una pareja a la que en realidad y muy en el fondo de ti mismo, sabes que ya no amas; sientes un cariño nacido del roce… pero ya no hay pasión. Ya no lo deseas como antaño y por eso comienzas a fantasear con terceras personas. A un tiempo, ese cariño, esa amistad, ese respeto te llevan a desear compartir la experiencia de la infidelidad para que no sea tal más que un juego en el que participais los dos… una forma, quizá, de recuperar parte de la pasión perdida, o de que el sexo regrese a vuestras vidas revitalizado.

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No sé. Creo que éste es un tema difícil que puede chocar mucho con la idealización del amor… Y a pesar de que pienso que el amor no existe, si existiera, no se iría a un local swinger ni practicaría el intercambio de pareja… pues para el amor todo gira en torno a una persona que se ha convertido en el centro de su universo. Con lo cual… ¿por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?…

Nudismo…

Hay que admitir que en los tiempos que estamos, todavía existe mucha controversia con respecto al nudismo.

Hasta el momento, no he practicado el nudismo, quizá porque no dejo de relacionar la desnudez con la sensualidad; tampoco puedo decir que nunca lo practicaré por eso de que uno va cambiando a lo largo de la vida y acaba haciendo cosas que en su momento pensó jamás haría. Quien sabe, igual cuando tenga 65 años y ya no pueda ver un tío cachas desnudo en vivo y en directo, me largo a una playa nudista para disfrutar de las «vistas». Aunque eso de ver y no tocar… si al final lo que haré, en vez de irme a una playa nudista, será pagarle a un gigoló, je.

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Buscando información sobre el tema, me encontré anuncios del tipo «Pareja busca pareja para practicar nudismo juntos»… ¿Soy yo la única que ve «algo» más allá del nudismo?… Al igual que esta gente que pone este tipo de anuncios, habrá otra mucha a la que el nudismo le aporte excitación a nivel sensual y sexual… y, realmente ¿a dónde nos llevan este tipo de pensamientos?. ¿Cuantos «mirones» van a las playas nudistas a mirar y excitarse?… Y esta línea de pensamiento me lleva a la frase «cree el ladrón que todos son de su condición«… y es cierto porque, y a pesar de llevar años  teniendo el desnudo como fuente de inspiración, no consigo verlo como algo «normal»… Para mi normal es ver una manzana… pero cuando veo un cuerpo desnudo… Si viese el desnudo como algo «normal» entonces mi obra pictórica no giraría entorno a él.

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Y todo esto poniéndonos en el caso de que no se tenga pareja, porque si resulta que te vas a una playa nudista con tu pareja ¿de dónde saca una la fuerza de voluntad para no ponerle las manos encima?…

Menudas divagaciones, pero es que tengo una mente que casi parece más la de un tío que de una tía, por eso que se dice que de 10 pensamientos en el hombre, 9 están relacionados con el sexo. Así soy yo, y me parece que a estas alturas de la vida ya no tengo solución.

Ejercicios de aerobic para el pene…

INSTRUCCIONES PARA LEER ESTE POST:

1º/ La persona que lo escribe es muy maliciosa, y no siempre el significado que aplica a las palabras es el más habitual.

2º/ Entiéndase por AGRANDAR el que el pene se ponga grande… (todos sabemos que habitualmente éste está en estado de reposo pero agranda su tamaño bajo el efecto de ciertos estimulantes, bien sean físicos o psíquicos).

*  *  *

Bueno… a veces me parto de risa yo sola navegando por la red. Puede llegar a ser de lo más inspiradora. Eso sí, igual buscas información para un tema y al final te encuentras escribiendo sobre algo que no tiene nada que ver con lo que en un principio era tu intención.

Tal cosa ha sucedido hoy. Buscando me encuentro con una serie de páginas que ya solo el nombre me desternillaban. Y, sin faltar al respeto, es que «cuidatumiembro«, me provocó una auténtica carcajada. Lo que llamó mi atención fue eso de «ejercicios para el pene«… En un principio pensé, inocente de mi, que igual era una especie de aerobic para mantener el pene en forma… sentí curiosidad y entré. Y no… los ejercicios eran para «agrandar el pene«… Lo curioso es que para conocer dichos ejercicios tienes que comprarte un dvd que te ofrecen a diferentes precios… y, digo yo, ¿acaso no sabemos todos qué ejercicios AGRANDAN el pene? 😉 Parece ser que no… que hay gente que necesita vídeos explicativos… Y yo que creía que era una de las primeras cosas que aprendía intuitivamente el hombre así como comenzaba a ser tal… Eso sí, te dicen que no necesitarás ayuda de terceros (tal cual leí en alguna página) pero, entonces ¿se supone que hay segundos de por medio? ¿te están diciendo que no necesitarás llamar al fontanero, butanero, o similar,  porque tú y tu mujercita no os las arreglais solitos?… A mayores te ofrecen la ayuda de especialistas para que no te sientas solo mientras realizas el AGRANDAMIENTO.

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Además, por si uno solito no se vale, te ofrecen un «extensor», aunque sinceramente, viendo la foto del aparatito en cuestión… si yo fuera hombre no me arriesgaría, pues tiene pinta de aparato de tortura, je. Eso sí, me pregunto como demonios se acopla el aparato al miembro en cuestión. Si alguien lo sabe, que me lo diga, que ya sabeis que es una buena obra enseñar al ignorante.

También existen los geles para «agrandar» el pene… Las instrucciones que dan al respeto son: «unas pocas gotas aplicadas directamente en el pene a través de un masaje bastarán«. Y ¿cómo sabe uno que el efecto es del gel y no del «masaje»?.

En fin… que no hay nada como un paseíto por internet para que a una le dé un ataque de hilaridad.