
Ayer escribí un tweet en el que decía que había visto una película de estreno y que seguramente era la mejor película del año. Varios seguidores me preguntaron qué película era, y algunos preguntaron si era TENET. Es la respuesta que esperaba, sinceramente el timing era ideal y las críticas de TENET están siendo excelentes. Pero no, me refería ni más ni menos que a BILL AND TED FACE THE MUSIC. Una seguidora respondió a mi segundo tweet en el que dije que extrañamente, había llorado de emoción al final de la película, preguntándome si era BILL AND TED FACE THE MUSIC, acertó.
Yo crecí con las dos películas de Bill y Ted. Cuando muchos de mi generación mencionan Cazafantasmas o Gremlins como sus películas de infancia, me siento identificado, pues también son las mías, pero cuando añado a Bill y Ted a la lista, muchos o no las conocen o no las tienen en tan alta estima. Sin embargo a mi yo de 8 años le fascinaba esta película de viajes en el tiempo protagonizada por dos rockeros adolescentes que, aunque no eran muy listos, tenían una visión muy positiva de la vida y una pasión enorme por sus sueños y por ayudar a los demás. Cuando en la 2ª película dos años después añadieron a la Muerte, el infierno y alienígenas, yo pensaba que eso era el súmum de la imaginación. Mezclado con homenajes a Doctor Who, Ingman Bergman o Star Trek, que no reconocí hasta muchos años más tarde, las dos películas de los rockeros que tienen que salvar al mundo uniéndolo en paz gracias a su música forman parte intrínseca de mi infancia, y de la multitud de revisionados durante los años que me han acompañado cuando he vivido en el extranjero.
Llevábamos ya muchos años hablando de la tercera parte de Bill y Ted. Alex Winters llevaba mucho tiempo intentando hacerlo realidad. Sin embargo los creadores y sobretodo Keanu Reeves, nunca parecían tener tiempo. Pero no era por falta de ganas, el propio Reeves ha mencionado muchas veces el cariño que le tiene a Bill y Ted y que, si alguna vez se lo proponían en serio, con un guion que no desmereciera a las anteriores, saltaría de cabeza a la película. Y finalmente, tras muchos intentos fallidos durante los últimos diez años, se unieron los astros.

Seguir leyendo «Crítica – Bill and Ted Face the Music»


Historias de Miedo para Contar en la Oscuridad se basa en unos populares libros infantiles de los 80 con pequeñas historias de terror inspiradas en folklore y leyendas urbanas. Su autor, Alvin Schwartz ha sido víctima de polémica durante muchos años por los temas adultos y de terror que tratan sus libros infantiles: asesinatos, desfiguraciones, canibalismo y otros temas que han sido considerados poco adecuados para niños.

Tetsuya Nakashima es uno de los directores más interesantes de Japón. Sus primeras películas jugaban al contraste con una fotografía muy colorida que contaban historias muy duras, como es el caso de Memories of Matsuko. Sus últimas películas juegan al polo opuesto, thrillers de colores fríos y duros como sus protagonistas que representan lo peor del ser humano, como en Confessions o The World of Kanako.





