El EU ETS, aplicado al transporte marítimo desde 2024, está generando desvíos de tráfico hacia puertos no comunitarios y una caída del 15 % del Short Sea Shipping en España, mientras crece el transporte por carretera. El retraso de mecanismos globales y del ETS para carretera reduce el equilibrio entre modos y debilita una alternativa intermodal clave para la descarbonización.