Este campo combina disciplinas como la fotónica, la nanotecnología, la electrónica avanzada y la ciencia de materiales, permitiendo crear sensores más precisos, compactos y eficientes.
La sensórica avanzada representa una de las piedras angulares de la transformación digital en múltiples sectores. Integra dispositivos altamente especializados que capturan información del entorno físico y químico, procesan los datos en tiempo real y los convierten en señales útiles para la toma de decisiones.
Desde sensores ópticos y acústicos hasta los químicos y biológicos, estas tecnologías permiten monitorear y analizar variables críticas en tiempo real.
En la industria 4.0, estos sensores se implementan para monitorear procesos críticos como el desgaste de componentes en sistemas mecánicos mediante análisis vibracional o la detección de defectos estructurales en tiempo real a través de tecnología ultrasónica. Este nivel de precisión no solo permite un mantenimiento predictivo, sino que también mejora la seguridad operativa y prolonga la vida útil de los equipos.
En el ámbito biomédico, la sensórica avanzada ha revolucionado la capacidad de detección. Tecnologías como los biosensores ópticos permiten medir marcadores biológicos con extrema precisión, facilitando diagnósticos tempranos de enfermedades como el cáncer o infecciones virales. Los avances en microfluídica y sensórica basada en espectroscopía están impulsando la creación de dispositivos portátiles, como los monitores continuos de glucosa, que combinan comodidad para el usuario con precisión clínica.
Por otro lado, en la agricultura de precisión, sensores multispectrales e hiperespectrales capturan información detallada del estado de los cultivos, detectando estrés hídrico, enfermedades o deficiencias nutricionales antes de que sean visibles al ojo humano. Este enfoque no solo optimiza el uso de recursos como el agua y los fertilizantes, sino que también contribuye a prácticas agrícolas más sostenibles.
Hay muchos proyectos que se han desarrollado en el ecosistema secpho con esta tecnología. El desarrollo de un nuevo sistema para la digitalización y evaluación de tejidos de pericardio (Q LEAF IN VITRO) o un nuevo sensor solar digitalizado para satélites (DIGISOLAR), son algunos de los proyectos destacados de esta tecnología tan transversal.
Proyectos que son una realidad: conoce nuestros casos de éxito
Aunque los avances en sensórica avanzada han sido notables, también enfrentan desafíos significativos. Entre ellos, la miniaturización sin comprometer la sensibilidad, la integración con tecnologías emergentes como el Internet de las Cosas (IoT) y el desarrollo de fuentes de energía autónomas que permitan el funcionamiento continuo en entornos remotos o hostiles.
A nivel de tendencias, destaca la fusión sensorial, donde múltiples tipos de sensores colaboran para ofrecer una visión más completa y precisa del entorno. Por ejemplo, en vehículos autónomos, la combinación de LIDAR, radar y cámaras de visión avanzada permite una navegación más segura en condiciones complejas. Además, los avances en inteligencia artificial y machine learning están potenciando la capacidad de los sensores para no solo captar datos, sino también analizarlos y generar insights en tiempo real.
La sensórica avanzada es, en definitiva, una tecnología transversal que habilita nuevas capacidades en sectores tan diversos como la automoción (vehículos autónomos), el medio ambiente (control de calidad del aire) y la logística (trazabilidad y monitorización de mercancías en tiempo real). Su evolución sigue marcando un antes y un después en la manera en que interactuamos y entendemos nuestro entorno.