Una de las adaptaciones del entorno escolar que se utilizan para el alumnado con TDAH consiste en colocar una goma elástica fuerte o una banda de silicona entre las patas de la silla o la mesa. La intención de este recursos es que pueda mover las piernas mientras realiza sus actividades escolares. Esto permitiría responder a las demandas de movimiento de alumnado con una marcada hiperactividad, sin que el movimiento reste posibilidades de atención o trabajo. Aquí podemos verlas en la imagen de un anuncio de Amazon.

¿Tiene utilidad este recurso? Pues, como es habitual aquí, vamos a ver qué dice la investigación.
Un estudio piloto sobre equipamiento cinestésico en clases de primaria
En esta investigación participaron 47 estudiantes de tres clases de 2.º de primaria. No se buscó que tuvieran TDAH, aunque siete tenían un plan individualizado por algún tipo de necesidad educativa. El estudio se estructuró en 5 fases de una semana de duración. El equipamiento cinestésico se utilizaba en la segunda, cuarta y quinta semana. En cada clase se colocaban: cinco balones de pilates, tres puestos para trabajar de pie, un puesto para trabajar de rodillas, permitiendo giros (kneel-and-spin desk); 5 pedales para colocar bajo puestos de aula normales y cinco bandas de goma.
El uso de estos equipos se asoció con un incremento significativo de la proporción del tiempo que el alumnado estaba realizando la actividad correspondiente (on-task) y con una reducción de la distracción. Esto se percibía durante los momentos de uso de los recursos, pero también en otros momentos de la jornada escolar. Sin embargo, estas mejoras no se percibieron con las gomas elásticas y sí con los restantes recursos.
Efecto de los spinners y las gomas elásticas en el rendimiento escolar
En esta investigación hubo 233 participantes de 2.º a 5.º de primaria. Sus familiares respondieron un cuestionario sobre síntomas de TDAH y se midió su cantidad de movimiento con acelerómetros. Seis participantes tenían un diagnóstico de TDAH.
Spinners y gomas fueron utilizados antes de comenzar la parte experimental, para reducir el efecto de la novedad. El alumnado una tarea de matemáticas y otra de comprensión oral en tres condiciones: la base, similar a una situación habitual de evaluación en la clase; con disponibilidad de un spinner y con una goma en la silla.
Tanto en la prueba de matemáticas como en la de comprensión oral el rendimiento fue significativamente mejor en la situación base que con el spinner o la goma. No se encontraron diferencias significativas en la ejecución con spinner o goma.
Sí que se encontró una interacción entre uso de la goma y síntomas de inatención. El alumnado con mayores síntomas de inatención en el cuestionario mejoró su rendimiento en la prueba de matemáticas en comparación con la situación base. Curiosamente, esto no se encontró en relación con los síntomas de hiperactividad.
Las gomas elásticas no mejoran el rendimiento escolar
Este es el estudio más reciente que conozco y el título ya nos indica cuál es el resultado. En este caso, el alumnado participante era de los cursos 3.º a 6.º de primaria, con edades entre 7 y 12 años. Tres tenían un diagnóstico de TDAH. Los padres de toda la muestra completaron un cuestionario una escala con los 18 síntomas del TDAH.
Las gomas elásticas se introdujeron dos semanas antes de evaluar el rendimiento, para mitigar el efecto de la novedad. El alumnado participante realizó una prueba de cálculo y una prueba de memoria fonológica en dos condiciones: con las gomas y sin las gomas.
Los resultados fueron muy parecidos en la dos condiciones y no se encontró que el alumnado con mayores síntomas de inatención o hiperactividad se beneficiase más del uso de las gomas que el resto de participantes.
También he encontrado un póster de una investigación que no parece haberse publicado. En esta participaron 25 estudiantes de 3.º y 4.º curso de primaria que fueron observados mientras realizaban tres pruebas de atención, cálculo y comprensión lectora, con o o sin las gomas elásticas.
No se encontró ningún efecto significativo en el rendimiento en las tareas. Tampoco se encontró diferencia en la mayor parte de los comportamientos observados (distracciones verbales, distracciones motoras, orientación de cuerpo o cabeza) y sí que se encontró una interacción entre las distracciones de tipo pasivo (pararse, cerrar los ojos, recostarse sobre la mesa, no mirar) antes de introducir las gomas y durante el estudio. Se produjeron más distracciones pasivas en quienes menos se distraían previamente y menos en los que más se distraían antes de comenzar a trabajar con las gomas.
En conclusión
He encontrado cuatro estudios sobre el efecto de las gomas o bandas elásticas y la mayor parte de los resultados no muestran ninguna mejora. Solo en dos casos se observa algún tipo de cambio: una prueba de matemáticas en la que el alumnado con mayor inatención rinde mejor utilizando las gomas y una observación de menos distracciones de tipo pasivo en el alumnado más proclive a ellas.
Teniendo en cuenta que hay otras investigaciones que no muestran mejoras en tareas de cálculo y que no se ha observado que la disminución de distracciones de tipo pasivo vaya acompañada de un mejor rendimiento o de la disminución de otros tipos de distracciones, no parece haber razones sólidas para recomendar el uso de este recurso.










