El juees nos hicimos toda una generación mayores. Todos de golpe. Al borde de la cena comenzaron a salirnos canas. Después, cuando abrimos la boca al descubrir la tragedia encontramos unas pequeñas arrugas alrededor de los ojos de nuestro compañero de sofá. Primero fue Farrach, luego Michael. Personas que se supone no van a morirse nunca, porque has crecido con ellos y eso significa que también te puedes morir tú. Nadie quiere vivir recordando que lucha contra las tartas con velas. Farrach y Michael.
Aunque la haya eclipsado el segundo- y sin ánimo de menospreciarlo, porque nadie ha hecho aún un vídeo musical como el de "Thriller"- la muerte de Jill me dolió más. Cuántos veranos me habré pasado con los rockys azules brillantes jugando a los ángeles de Charlie y saltando setos. Escondida tras un ciprés con un mono rosa al que le quitaba los tirantes cuando mi madre no me veía para parecer más sexy. Farrach nos enseñó qué significaba esa palabra: "Sexy". Era la sensualidad en estado puro: en monopatín como comentaba AFM en su blog (genial, sus "unos pixeles de silencio...") jugando al tenis o con las camisas rojas de cuello subido que tanto le favorecían. Y el brillo de labios, que por entonces en España no se llamaba gloss. Solo brillo de labios: el de los labios de los ángeles de Charlie. Los sábados a las siete y media de la tarde (¿o era a las ocho?) en la uno. Sin rombos.Tres chicas y mucha acción.
Luego llegabas al colegio y sorteabas los personajes, y claro, como yo siempre llevaba el pelo corto a lo Heidi o la melenita años veinte que mi madre adoraba nunca podía ser Jill, aunque por dentro gritara "soy rubiaaaaaaaaaaa y con las puntas onduladas". No: a mí me tocaba la sin labios de Sabrina, más lista- me decían para consolarme- más feíta- pensaba yo- y otra vez a correr por el patio subiéndonos la falda del uniforme porque Charlie nos había encargado una misión, pero había q ser sexys.
Vuelta al verano, a las sandalias y al bocata de la merienda; algunos tenían la suerte de ser fieles a la nocilla, yo siempre acababa en el de jamón york y queso que mi madre me engañaba diciéndome "se llama bikini, ¿sabes?" . Y qué, yo no quería tener tetas, que después seguro q me molestan y corro menos, yo quiero ser eternamente sexy como ella, como Farrach Fachwett.
Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
lunes, 29 de junio de 2009
El ángel que siempre quisimos ser
viernes, 26 de junio de 2009
Tontipop para el viernes
Los viernes son días de chicle, piscina y camiseta. De siesta con hilo de baba sobre la arena. De bolsa de pipas hasta que los hombros te ardan y luego el "quémepongoquémepongo" frente al armario y las etiquetas de los vestidos bailando claqué mientras tú escoges el de siempre, el de todos los viernes. Después quedamos, asaltamos las plazas, tomamos los bares en que regalan gominolas o kikos, me cuentas la semana detrás de una caña. De dos, tres, cuatro y ya no contamos la risa.
Los viernes están hechos para el tontipop.
Los viernes son carne de flashback.
Y al que no le gusten los viernes que se quede en casa. Pero ojo, Cantizano es un vampiro y roba tus ideas mientras duermes. Luego no vale quejarse.
miércoles, 24 de junio de 2009
martes, 23 de junio de 2009
Tiempo de locos
domingo, 21 de junio de 2009
Cuarenta grados a la sombra
Que nadie reserve aún sus vacaciones de verano: dejáos de Caribe, de playas eternas, de rutas por bodegas riojanas, de intercambios con niños portugueses, de inventar un descubrimiento en Yugoslavia. No queráis conocer la tierra prometida de Rumanía ni adivinar qué queda de aquellos maravillosos Paradores que se inauguraron cuando Franco, cerrad la maleta para esas playas mediterráneas, parad el viento de Zahara de los Atunes, que nos esperen un ratito más en Peñíscola... Si me queréis, pararse. Es necesario: lo primero que tenemos que hacer este verano, antes de nada, es empadronarnos en Suecia.
En el principio de los tiempos fueron José Luis López Vázquez y Alfredo Landa los que instituyeron el mito erótico de los setenta (que se ha quedado inmaculado en el subconsciente de todos los españolitos nacidos entonces y se ha transmitido luego, como buena leyenda urbana, de generación en generación por el boca-oreja, lo digo por experiencia, que mis amigos siguen pronunciando la palabra sueca con la boca hecha almíbar ) y formalizaron el grito de guerra: "¡Que vienen las suecas! "Tan singular debía ser esa raza y tan potente su invasión en nuestro mapa ibérico, que hasta mi abuela asimiló ese concepto, e incluso lo relacionaba directa e indefectiblemente con la idea de sexualidad abierta que solo tenía lugar en los países de noches interminables. De hecho, a la vejez, cuando le preguntabas por un novio que había tenido allá por 1929 ella relataba el final diciendo como algo inevitable: "Y claro él se fue a Suecia y conoció el amor libre." Ni fueron felices ni comieron perdices, nada; antes de 1970 mi abuela ya era conocedora de que en Suecia la vida era de otra forma. Amor libre. Claro. Y ella bordando en Castellón y saliendo de paseo por un lado de la calle, el de las chicas. Cómo no iba a perder esa guerra si no había enviado a sus barcos a luchar contra tempestades.
Que me aspen y me hagan tiras de papel en el instituto cervantes, pero a mí me gusta esa serie. Acabo de terminar el tercero - "La reina en el palacio de las corrientes de aire"- y ya estoy dispuesta a ir en peregrinación a la tumba de Larsson para que resucite y me cuente varios interrogantes que ha dejado abiertos en previsión de los nueve que le quedaban. A mí no me deja así, con la adicción por el talante resolutivo de la Salander en las venas. A mí que no me haga esto. Renuncio a mi futuro sillón Ç en la RAE pero que siga escribiéndola. Desde donde esté. No hace falta que me diga si hay algo después de la muerte, prefiero qme aclare qué sucedió con la hermana gemela de lisbeth y si no, quedamos en el Juicio Final y que mientras otros pecadores más productivos nos adelantan en la cola me haga un resumen breve de lo que sucederá en el futuro en Millenium. Lo peor es que como yo debe haber unos cuantos y claro, tal vez haya más cola para tomarse una cañita con el Largsson que para pasar por el lavado de pecados automóviles. No lo sé.
sábado, 20 de junio de 2009
¿Por qué tenemos que comprender?


Mis tesoros cuando tenía seis años eran (por este orden y en depósito):
jueves, 18 de junio de 2009
La ciudad en la selva
lunes, 15 de junio de 2009
La velocidad del caracol
Esta es la pieza que le faltaba al post anterior. He estado tentada de colgar el vídeo, pero esta canción es especial-muy especial- para personas que para mí pesan mucho y quería que el post de Sonia le perteneciera por completo. Ahora lo cuelgo por una razón fundamental: por la velocidad del caracol y la capacidad de llegar a lo importante.
Nunca había pensado que dos caracoles haciendo el amor (o follando, como más os guste) pudieran componer una imagen bonita y sin embargo la primera vez que lo ví- y no fue en este video, sino en una obra de teatro en la que como banda sonora había una canción de los Chichos- a mi me rodaban los lagrimones por la cara. Este era pues el sentido de la foto en el post de Sonia.Ella, que es incontenible y no deja de sorprenderme lo ha derivado hacia otro tema- los cuernos- en el que yo no había ni reparado. A mí me gustaba lo de la lentitud y la intensidad. Pero el post anterior es todo suyo y como tal lo ha comentado.
Me alegro de que te haya gustado Soon yi, pero no puedo quitar los comentarios del post anterior, porque por razones que desconozco blogger no me deja.
¡Ah! Y la canción de Pereza ya me la he apropiado. Llamadme macarra si queréis, pero a mí me chifla. Caracoles incluídos.
Ejes de sociedad
viernes, 12 de junio de 2009
Yo siempre regreso a La costa Brava y a Agustín Fernández Mallo.

"11.
Siempre has pensado que la realidad no existe
o, por lo menos
que la tuya la vive otro.Quién creció entonces en esta ciudad,
te dices esta noche en la que llegas a las tantascon la alevosía del fugitivo que regresa a devolver un dinero,
a confirmar un dato, o a saldar una deuda de honor,
pilotando expectante un automóvil
como el cetáceo suicida atraviesa entre dos cabos
una línea imaginaria.
Adónde regreso, si la realidad no existe,
te dices,
a una luz ya apagada en mi ventana
donde, insomne, agotaba el último
serie B de tele 5 y después releía a Bataille,
a ese edificio que ahora paso de largo
donde mis ancianos padres duermen,
a los corn flakes con whisky de madrugada
en El pesquero, y las frases ocurrentes copiadas
a Baudelaure, a Décima Víctima
al macarra de turno,
a un pasado que ya es literatura,
adónde,
[lo dijo Zenón, la flecha está en el aire
pero no se mueve la flecha]
si el disco en los semáforos desde entonces
está en amarillo,
si los basureros continúan parando en el Delicias Café
y prefieres seguir ruta, hacer noche
en un hostal de descampado
confirmar que nada existe, que otra vez será,
que ya entonces te decía Bataille,escribo
para borrar mi nombre.
11.1
Siempre has pensado
que la realidad no existe
o que la tuya la vive otro.
Y de esta manera permutados,
dices,
cada cual se anda buscando.
El enamoramiento
propones
como prueba irrefutable."
Joan Fontaine Odisea, Agustín Fernández Mallo
martes, 9 de junio de 2009
Pruebas de mosquito
Yo soy ese mosquito que cae dentro del vaso del vino blanco. Esa pizca negra que se zambulle y finge estar muerto, panza arriba con las alas extendidas, para que no me lleves a la boca, no ahora, al menos mientras dure este rato de sol. No hay nadie en la libreria y te has pasado veinticinco minutos pasando el dedo índice por los lomos de los libros.¿Me buscabas, pequeña? Porque andabas despistada: yo revoloteaba en la barra, entre las moleskine, los flyers de exposiciones y la ausencia de un boquerón. Es mediodia, a estas horas la gente esta comiendo o se marcha de viaje.¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Por qué? Cuando bajabas el escalón hacia el sector de la novela gráfica te temblaban las piernas ¿Tienes miedo al verano? Parecía que te costaba asumir la pereza de las horas, o el calor. Tampoco te salía la voz cuando te dirigías al tipo de la barra, le has sonreído mentras bajabas las pestañas.¿A quién esperas? ¿Por qué me parece desde aquí que tienes los hombros violeta? Voy a acercarme hasta tu mesa para descubrir su sabor. No pasa nadie por la calle, preciosa, no desvíes la mirada.Estamos solos: tú y yo. Bueno, acompñados por unos cuantos libros.También hay algún moscardón.El de la barra, por ejemplo, que se acerca con una bandeja de madera, tu vaso de vino, cachuetes y observa el título que has elegido. "Nadie es más de aquí que tú", Miranda July, sabe que le vas a preguntar, que te has dado cuenta de su examen de reojo. Se sonríe del revés, de fuera para dentro. Tú caes en su truco manido y conversais en momento, mientras yo aprovecho para perderme en el bambú de tu pelo. El sol ha alcanzado la mesa. Él se retira, yo te observo las muñecas.Parecen mapas de ríos y carreteras. Sigues sonriendo, como si te observara alguien desde el otro lado de la calle, pero nadie llega. Solo tú alcanzas el vaso y bebes con lentitud, mirando cómo se deforma la portada a través del vino. Disfrutas del primer relato, mientras yo te paseo por la espalda.Te mueves como si te hiciera cosquillas, así que me levanto y planeo delante de tus ojos.No nos hemos presentado.Tú finges no verme.Yo te susurro en la oreja y como te gusta, vuelves al vino.¿Será que me invitas a quedarme a tu lado? Dejas la copa y la mano derecha se posa en el escote, llegados a este vértice me mareo. El sol se me está subiendo a la cabeza y tú vuelves a la copa, aún nerviosa, así que por tí hago un looping y me sumerjo en este blanco de rueda. "Si me miro en tus ojos navego..." Acabas de cantármelo, muy bajito. Yo nado a mariposa, pero álguien entra en la librería y desvías la mirada. Es un chico de tu edad, tal vez un poco más joven: camiseta de superhéroe, zapatillas, pelo revuelto, gafas de pasta, nada especial...Le observas sin dismulo.Os evaluáis los dos y cada uno sigue con su historia. Tú al vino y al flechazo conmigo.¿Por dónde íbamos?¿No te acuerdas? Yo soy ese mosquito que ha caído dentro del vaso de vino blanco.
domingo, 7 de junio de 2009
Cupcakes para el domingo
-Las ilustraciones de Rubén Toledo: su mujer, Isabelita, vistió de amarillo a Michelle Obama el día de la toma de posesión de la gran esperanza negra. Los vestidos de ella son divinos, el ático en el que viven (cuatro plantas en el cuore de Manhattan) fue el escenario de "Melinda, Melinda" de Woody Allen, para qué decir más pero las ilustraciones de él son de cuento de hadas modernas. Ohohohohohoh.sábado, 6 de junio de 2009
La enferma telequinésica

"Come on hold my hand
I wanna contact the living
Not sure I understand
This role I've been given
I sit and talk to God
And he just laughs at my plans
My head speaks a language
I don't understand
I just wanna feel real love
Feel the home that I live in
Cause I got too much life
Running through my veins
Going to waste"
"Feel" by Robin Williams.
viernes, 5 de junio de 2009
Pequeña exposición de jaulas abiertas

"Who knows how long I've loved you
You know I love you still
Will I wait a lonely lifetime
If you want me to,
I will.
If I ever saw you
I didn't catch your name
But it never really mattered
I will always feel the same.
Love you forever and forever
Love you with all my heart
Love you whenever we're together
Love you when we're apart.
And when at last I find you
Your song will fill the air
Sing it loud so I can hear you
Make it easy to be near you
For the things you do endear you to me
Oh, you know, I will
I will."
"I will", Paul Mc Cartney
miércoles, 3 de junio de 2009
Mi equipo
Sé q el vídeo ya ha sido requetecolgado en todas las redes sociales, pero yo hoy me siento así, cerca de mi equipo. Hoppipolla junto al mar y para los q duermen en otros bosques con ramas de tubos.


