Con todo, aún se resiste.
Empezó con Belén Estebán en una falsa convención norteamericana y acaba poniéndose chulo, alargando sus horas, hecho un macarra. Hablo de este año, del 2010 o del "año que ganamos el mundial" como prefiráis llamarle. Pero sí, me refiero al que ahora agoniza. Yo disfruto con sus balbuceos, su tiempo se agota entre las manos mientra me bebo la última Ámbar a sorbos. Je, je.
Jódete 2010, jó-de-te.
Ultimamente me ha dado por ver Gran Hermano. Así llevo catorce ediciones, hecha lo peor. Soy la pesadilla de un cultureta- no de ninguno en particular (que tal vez sin querer sí, pero creo q no), sino del conjunto cultureta, en general- En la anterior acabé enganchada a las crónicas de Fran y de esta, no sé el número, me quedo con una expresión de Terry, la canaria: "Me trabo". O como participio detrás de un gorro y unas gafas: "Estoy trabada". Con eso quiere decir que está en el precipicio que conduce al caos. O en su epicentro, cerca de lo que ha venido siendo durante el último año mi casa."Trabada" aúna las dos acciones q a mí me preocupan, estar enredadada en el desorden y no poder escaparse de él. Me invento además que se ha llegado a ese punto anímico por tropiezo y me quedo más tranquila. "Trabada" sí, como modo de vida. No, mejor aún, como estación de paso de camino a casa.
Ay,,,-comas suspensivas de Rizino- mi casa...Hoy, por primera vez en estas Navidades, he pasado la tarde en casa, con zapatillas y casi me celebro una fiesta de colacao y rosquilletas. Un empacho de merienda con polvorones. Un queseyó de espumillón y las fichas del exincastillos por el suelo, en plan revival. Echaba de menos el aburrimiento propio de las tardes de navidad. La indolencia, que diría ahora. Me he pasado estas dos semanas- la pre-temporada de cenas y guisos; la pasada, de sorteos y villancicos- corriendo sobre zancos. Durante estos días he tenido de todo: vecinos, robos, guardias, rupturas, encuentros, regalos, ahorros, familia, agendas, platos rotos, teléfono...Ay.
Ayer al mediodía estaba tan cansada que casi me pongo a llorar de agotamiento en el juzgado de violencia contra la mujer. No llegué a tumbarme en la salita de las víctimas por respeto y frío (aprovechando las letras, aclaro que fri-volizo al exagerar eso, lo que sucedió es que la crudeza de la realidad- que se salta las luces de las calles, los especiales de fin de año y la dulzura del mazapán- me despertó) pero soñaba con escaparme de mi misma. Tengo una hucha preparada para tan noble fin: si puedo me marcho pronto a Japón. Es uno de los propósitos que he escrito para el 2011: coger el ave y el trenbala. Ser experta maquinista y dejar migas de pan entre los raíles. Ay,,,
,,,suspiro,,,
primera tarde en el sofá en modo bicho de bola. Si me pinchas me hago un nudo sobre mí misma. La soledad, si se prolonga más de lo debido, hace que el mínimo roce duela, por eso, si me acaricias, me trabo.
Doy un paseo largo- abrigo, boina, manoplas- por los callejones del blog. Visito a Miguetrompetista, a Francisconixon, Rizino, miss B, Raúl, Vanesita, AFernández Mallo, etc.Me apunto todos los libros que recomienda Migue y las canciones de Fran. Llego tarde al escaño y debato a destiempo la Ley Sinde. De esta Ministra de Cultura no me gusta casi nada. Me caía bien el anterior, Don César. Lo recuerdo enun noviembre madrileño, cuando Belu y yo compartíamos congreso de gestores culturales en el Reina Sofía. Él inauguraba y nosotras convertíamos la habitación del hotel en residencia estudiantil y veíamos obras de teatro en el ordenador. Bendecíamos las ensaladas nocturnas en cualquier barecillo de la Latina y las tortillas de patata individuales a las que nos invitaba su hermano en un piso- palacio . Los Albertos- los de la Fábrica, Ojo de Pez, Eñe y tantas...- clausuraban las jornadas poniéndonos los dientes largos con sus historias de fiestas en el Botánico, o en las torres Kio, pero nos hechizaba el discurso de presente y futuro de Juan Mayorga, que nos emocionaba. Don César entraba en aquel buque rojo chupachup con porte de senador romano y medio folclórica, sonreía con discreción. Inauguraba como si tuviera un manto protector que cubriera a aquel ejército. Yo era una ajena, un polizón entre técnicos, directores, bibliotecarios y becarias, y aplaudía como si viera la nieve por primera vez. Ay,,,
,,,suspiro,,,
si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí,
ay.
Recojo el supiro hacia dentro, embozada en mi capa de tango y nostalgia. Ganas de volver a Madrid pero también de descubrir Barcelona. Mono de exposiciones, librerías, lienzos, performances, conciertos, librerías, cafeterías, té americano, calles, calles, calles...Ansiedad de la buena o esa necesidad inmensa de devorar películas, discos, conversaciones, ojos nuevos, manos, ciudad y trenes. Ay,,,
,,,
cómo me gustan las comas suspensivas
,,,
que las incorpore la academia (como anunciaba Uve en el facebook)
,,,
ay.
Atrás queda un paisaje áspero. Una autovía desoladora en la que aparecen rótulos de acontecimientos: kilómetro veinte, muere Delibes; curva hacia la izquierda, escapada a Madrid; firme deslizante, me doy de alta en el turno; prohibido adelantar, las velas que acompañan a un Cristo arrodillado desde la ventana del Bacharach; averías, correos y cartas; próxima estación de servicio, Formentera...
cómo me gustan las comas suspensivas
,,,
que las incorpore la academia (como anunciaba Uve en el facebook)
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ay.
Atrás queda un paisaje áspero. Una autovía desoladora en la que aparecen rótulos de acontecimientos: kilómetro veinte, muere Delibes; curva hacia la izquierda, escapada a Madrid; firme deslizante, me doy de alta en el turno; prohibido adelantar, las velas que acompañan a un Cristo arrodillado desde la ventana del Bacharach; averías, correos y cartas; próxima estación de servicio, Formentera...
Ay.
Una pareja se besa en el arcén, delante de ellos toda España. Ay,,,
¿por qué nos queremos así?
¿Por qué escuece tanto?
Pero después de todo, el porqué está escondido entre el desfiladero que separa nuestros cuerpos, debajo de las sábanas.
Tumbarme a tu lado me hace soñar.
Ay.
¿por qué nos queremos así?
¿Por qué escuece tanto?
Pero después de todo, el porqué está escondido entre el desfiladero que separa nuestros cuerpos, debajo de las sábanas.
Tumbarme a tu lado me hace soñar.
Ay.
"Soñar cosas bonitas."
Eso es lo que ponía la pintada que me he encontrado esta mañana, de camino al juzgado. Así, con tiza y mayúsculas, como filosofía de vida. Ojalá hubiera sido en imperativo:
"Soñad cosas bonitas"
tachán,,,
cosas bonitas.
Primera página de la moleskine 2011.
Como un mantra: "soñar cosas bonitas, ommmm".
Respiro.
Que algunos dicen q se cumplen.
Y que eso es lo malo.
Pero no, después de todo, eso será lo mejor.
Ay,,,
Ay,,,








