DI PALMA, Roberto

  «¿Donde estoy?», publicado en el Libro de Oro de Pif-Paf, 1977. Podría tratarse de quien fue diagramador y en los años ochenta director de la revista Hortensia.

DOMINGUEZ, Luis Angel

  dominguez-sajonia Extensa y variada ha sido la trayectoria de este artista  nacido en Córdoba en 1923, carrera profesional que despunta en 1943 cuando gana un concurso de dibujantes organizado por la Editorial Tor. Se radica posteriormente en Buenos Aires y colabora en varias agencias de publicidad y en la revista Aventuras, para la cual entre 1947 y 1949 realiza entre otros títulos, “Sacrificio”, “La San Felice” y “El rey de los estudiantes”.

   Su capacidad para la ilustración de época y de temas históricas puesta de manifiesto en sus trabajos anteriores quedó reafirmada cuando a partir de 1950 inició en Patoruzito “Los hijos del pueblo” adaptación de la obra de Eugenio Sue que recrea distintos períodos y personajes destacados de la Historia de Francia, tal el caso de Juana de Arco. Contemporáneamente a dicha serie  hizo historietas a la aguada para la revista Idilio.

   Siempre en Patoruzito realizó en 1956 la serie “Cruz Calaveras” ambientada en el sur de Chile  y al año siguiente en Pancho López (Codex) el western  “Scout Rover”, que escribía Oesterheld con el seudónimo de Héctor Llerena, mientras que para las revistas Odiselandia y Aventuras del Oeste (ambas de Ediciones Universales) dibujó “Hombres del río”, “Mitos y leyendas de la Tierra Americana” y “El Errante”, las dos primeras con guión de Alfredo Grassi y la última de Insúa, uno de sus últimos trabajos antes de alejarse del país.

  En Estados Unidos, donde se radicó desde comienzos de los años sesenta, Domiguez trabajó para importantes editoras de ese país volcándose preferentemente a la ilustración pero sin olvidar la historieta. Gran parte de esa producción estuvo relacionada con temas del Oeste americano aunque no desdeñó los referidos a misterio, guerra, ciencia ficción e incluso los de espada y brujería, como “Claw the Unconquered”.

    Fue asimismo colaborador de la revista Classic Ilustrated y en los años setenta ilustró una edición de Tom Sawyer, el libro The World of Sherlock Holmes e hizo tapas para la revista The Deadly Hands of Kung-Fu. También en los setenta y durante una breve estada en Argentina, Domínguez colaboró fugazmente con Ediciones Record con una historieta inspirada en Sherlock Holmes. Luis Angel Dominguez, que vale recordarlo, integró en la Argentina el Curso de los 12 Famosos Artistas, seguía aún activo a comienzos de 2003, fecha en que se publicó en la revista Heavy Metal un trabajo suyo con guión de Arnold Drake titulado  “Tripping Out”.

 

DOMINGUES, Horacio

      En una primera etapa de su carrera profesional Domingues colaboró con Carlos Meglia en historietas realizadas para Italia y en «La Biblia para los niños». Sin embargo lo más conocido de su producción está ligado a trabajos que desarrolló a lo largo de los años noventa junto con Carlos Trillo que se publicaron en la revista  Puertitas y fueron editados también en Francia. Entre esos trabajos pueden citarse «Hyter de Flok» (1990), «La Competencia» (1992) y Los caballeros no existen (1993) y «Franca Stein» (Meridiana, 1996). También ha trabajado para el mercado norteamericano colaborando con Dark Horse y Marvel. 

 

DOLZ, Julio

dolzTrabajos en El Tony desde finales de los años sesenta y parte de la década del setenta. 

DIZ, Héctor

   Nació en 1929. Estudió en la Escuela Panamericana de Arte y se desempeñó luego como ayudante de Enrique Vieytes. En 1957 tuvo a su cargo el personaje «Poncho Negro». 

DICIERBI, Enrique

    Quique (o Kike) Dicierbi nació en Buenos Aires en 1964. Ilustrador y dibujante de historietas estudió con Alberto Salinas en el curso que este dictaba en la escuela de Garaycochea y posteriormente fue ayudante de Sergio ibañez en la serie «El Cosaco».  Publicó en las revistas El Tony, D’Artagnan y Nippur Magnum («Quietud interrumpida», 1993) y colaboró con el diario deportivo Olé y con la editorial italiana Eura.  Realizó junto a Daniel Frattini la historieta “Gente que busca genes”, publicada en el Nº 1 de la revista NM, revista para la cual también ha realizado tapas. En 2011 integró el equipo de dibujantes que realizó «Malvinas, un grito de soberanía», colección integrada por 10 revistas de historietas que en su conjunto narran los hechos más importantes de la Guerra del Atlántico Sur.   

DI PASCUA

En Dragón Blanco publicó en 1955 las historietas “Las 3M” y “King Dave” con un estilo inspirado en Alex Raymond. 

    

CASALLA, Carlos

    Nació en Buenos Aires en 1926 y cursó toda la carrera de Bellas Artes en las Escuelas “Manuel Belgrano” y “Pridiliano Pueyrredón” pero su afición a la historieta –especialmente la de género gauchesco- lo llevó a volcarse a esa especialidad. De aquellos tanteos iniciales hacia 1944 datan una adaptación de la novela “Beau Geste” y otra del “Martín Fierro”, esta última realizada en 1947 mientras cumplía el servicio militar y que se publicó en la revista El Soldado Argentino, editada por el Ejercito.

      Tras un breve y no muy afortunado paso por Editorial Abril Casalla inicia su vínculo profesional con Editorial Columba, relación que según sus propias palabras se extendió desde 1950 hasta 1986 con un promedio de veinte historietas por año a razón de diez páginas cada una.  A esa primera etapa suya durante la primera mitad de los cincuenta pertenecen historietas como “El Rubio Millán” (Fantasía, 1951)  y “Jerry el pecoso” sobre guión propio, que le valió un elogiosos comentario por parte de Hugo Pratt. 

    El 1 de abril de 1954 comienza a aparecer en el diario La Razón  el personaje más asociado a Casalla: “El Cabo Sabino” (así con be larga), apellido que se inspira en el  de Néstor Sabino un muy buen boxeador de la época,  que luego en Columba pasaría a ser “El cabo Savino”, historieta que tras 4 o 5 meses en dicho medio pasa a publicarse en Puño Fuerte de Editorial Lainez, revista en la cual pueden encontrarse episodios  hasta 1959. También apareció en el diario Democracia.

    Cuando Columba lanza D’Artagnan en 1957 Casalla es junto con Colonesse, Casadei, Repetto y Haupt uno de sus dibujantes más consecuentes ya fuera ilustrando adaptaciones de novelas policiales, del Oeste o las aventuras del agente secreto Lemmy Caution. También en 1957 en Fantasía hace “El Diablo Negro”, adaptación de un radioteatro de Héctor Bates, “Así era Carlos Gardel” en El Tony y adaptaciones en Intervalo como “Mare Nostrum” y  en 1958 la versión en historieta de otro radioteatro, en este caso “Juan Cuello” de Juan Carlos Chiappe.

    Hacia fines de los años cincuenta lleva el Cabo Savino a Columba donde aparece en El Tony semanal y Fantasía y en 1959 produce “Jhonny Sebastián, El Mezcalero” para la agencia  Sindypress, historieta que se publica en Impacto y la revista Personajes y publica unitarias en Patrulla e Impacto. Durante la década del 60  mientras continúa dibujando “Cabo Savino” produce “Pithy Raine”, con guión de Carlos Albiac que publica en las revisa Oklahoma y Texas, ambas de Editorial Bruguera, colabora en algunos episodios de “Rio Kid”, un personaje de Editorial Lainez que también dibujaba Julio Alvarez y hacia 1962 inicia “Alamo Jim” escrita por Albiac y que se publica en El Tony y en Fantasía. De esa misma  década son –amén de incontables unitarias- las series “Patrulla Americana”, “C.C. Detective de Buenos Aires”, “Lucio Montiel, Comisionado de Fronteras” con guión de Alberto Heredia, “Hombres de Fortines”, “Martín Toro” con guión de Sergio Almendro, “Diego” y “Ted Marlow”, continuadas luego por Miguel A. Repetto y Marcos Adán respectivamente. En 1966 dibuja “El Valle del Sol” en la revista infantil Grillito.

    En 1971 vende los derechos de Cabo Savino a Columba y desde 1973 deja de dibujarlo regularmente. Ese año 1971 coincide con la aparición de la colección Todo Color de Columba integrada por cuatro títulos de los cuales dos eran creaciones de Casalla: Cabo Savino  y Alamo Jim, mientras que “Martín Toro” solía complementar a algunas de dichas revistas ó a las restantes que ontegraban esa colección. En esa década del setenta se vincula a Record  haciendo entre otros títulos “Perdido Joe” (Skorpio 1975), “Sargento York”, unitarias en Skorpio Gran Color, Gunga Din y Pif Paf entre 1978 y 1980 mientras continúa su colaboración con Columba a través de  “El Cosaco” en Super Album D’Artagnan, (1978), y dos series con su gran amigo el dibujante y guionista Julio Alvarez Cao: “Memorias de un Porteño Viejo” y “Capitán Camacho”.

   En años posteriores, esto es durante todos los ochenta y parte de los noventa Casalla, además de continuar dibujando algunos de los personajes ya nombrados ilustró “El Arriero” (1989) sobre guión de Jorge Morhain, se ocupó de “Rondstad”, continuó “Chaco” que había iniciado Alberto Salinas y creó “Largo Nolan” y “Larsen & Finch” y ya en los tiempos finales de Columba la serie “De entre los muertos”, mientras que para Record hizo con guión de Mazzitelli “Duke & Stone” aparecida en Tit-Bits en 1991.

     A todo este enorme caudal de trabajo debe agregarse lo realizado por Carlos Casalla fuera de lo que era el circuito habitual de las revistas de historietas, por ejemplo la tira “Los pioneros del Sur” publicada desde 1992 y por más de una década en el diario Rio Negro de la provincia homónima, material recopilado luego en un libro. Tras esa serie Casalla dibujó nuevas aventuras de “El Cabo Savino” sobre guiones propios y de Julio Alvarez Cao. 

   Afincado definitivamente en San Carlos de Bariloche desde 1968 (donde ya había vivido a inicios de los 50)  no es extraño que otra gran parte de su obra esté basada en temas relacionados con el Sur Argentino, tales sus pinturas para la Pinacoteca de Parques Nacionales, un mural donde cuenta buena parte de la historia regional (2001) y en materia de ediciones los libros “El Gran Lago” (1994), donde cuenta la historia del Nahuel Huapi desde 1620 hasta 1883, “Piedrabuena”, “Perito Moreno”, “7 de Marzo” (sobre el ataque brasileño a Carmen de Patagones en 1826), un volumen dedicado al Cabo Savino e ilustraciones para una edición del Martín Fierro con el propósito de que una ONG local financiara un programa de contención de jóvenes. Esa trayectoria tanto artística como personal le valió que en 2009 la Legislatura Provincial lo declarara Ciudadano Ilustre de Río Negro.

 

CASTRO, Juan Lucas

   Nació en 1930. Inicia su actividad profesional a mitad de los años cincuenta colaborando en Pasiones Blancas, Suplemento de Bucaneros e Intervalo, posteriormente  en revistas de la Editorial Códex y en uno de los primeros números de  D’Artagnan, para la cual dibujó en 1957 la historieta titulada “Los comandos”. En 1958 en El Tony semanal realiza “¡Periscopio arriba!” adaptación de la novela “La herradura dorada” y dibuja el personaje “Bob Fort” para la revista Patrulla, mientras que un año después se hace cargo de la serie “Rock Dalmon”  que se publicaba en la revista Impacto y había iniciado Eugenio Colonesse.

   Desde 1959, es decir cuando Solano López deja la serie, Castro se hace cargo de “Bull Rockett”, dibujándola hasta 1962 cuando Misterix al igual que otros títulos de Abril pasan a Editorial Yago. En 1961 tuvo algunas intervenciones en los tramos finales de Editorial Frontera, de las  cuales  puede recordarse la historieta  “Cambá el correntino”  (Frontera Extra, 1961), sumando a esa tarea colaboraciones en Columba, en la revista Fuego,  en Bala de Plata y X-9 tal el caso del western “El Vengador”, “Malecón 88”, y también en la efímera revista Ofensiva, en 1966.  No hay demasiadas constancias sobre la labor de este dibujante en los años posteriores a los ya reseñados, cabiendo sólo mencionar que en 1989 un episodio de “Bogart” figura realizado por Rezzónico y  J. L. Castro.

CASTRO, Juan A.

   Dibujante santafesino cuyos trabajos estuvieron vinculados habitualmente a temas históricos y gauchescos. En 1968 integró el equipo de la revista Vietnam y en 1971 junto con Gatti y De Simone colaboró en  “Güemes, el guerrillero heroico”, segundo número de la revista Epopeyas Argentinas aparecido en enero de dicho año. Para  las revistas El Huinca y Fabian Leyes dibujó historietas  sobre la vida de caudillos argentinos y a mediados de los años setenta realizó episodios de “Pehuén Curá”, creada originalmente por el guionista Alvarez Cao y Juan Arancio en los dibujos.  Su actividad profesional incluye también historietas bélicas realizadas para Inglaterra.

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