A veces se preguntan como estoy, y como es que hago para aguantar tantas cosas.
A veces creo que es mejor no preguntar el porqué...
Es un infierno en el cual las llamas te devoran y esas llamas te convierten en cenizas y no queda otra alternativa que renacer, que renacer...
Es gracioso como el corazón se equivoca muchas veces, mi corazón. El porque me enamoro tan facil aunque no es lo correcto... y quema, y esas llamas de sangre me consumen, y me dejan hecho ceniza constantemente. Y no queda otra alternativa que seguir adelante, intentar de que todo este bien. Otra vez.
No muchos se preocupan de que puedo llegar a ser una ruina, un ruin, y que salga mi oscuridad.
Y muchos tampoco se preocupan del porque lloro tanto por las noches, cuando hago lo que hago y sigo adelante...
¿Porqué NG sigue adelante? ¿Cómo hace su corazón para aguantar tanto?
Y sigo adelante, y no paro... no me dejo caer...
Te mandé una postal la semana desde el otro lado del mundo, ¿te llegó? Mandé todo mi amor en ella.
Eres el amor de mi vida, y lo re descubro en cada luna llena que late mi corazón. Camine atrocidades hasta encontrarte. Para honrarte.
Y si me quemara nuevamente en las llamas te enviaría mi amor de todas formas.
En cada aliento que dí en la tierra y en este plano, en cada infierno y en cada cielo, no dejaré de lado mi corazón ni lo que siento. No me mal interpreten, que de emociones me nutro. Y si las llamas del averno me consumen, y esa oscuridad me abraza, no te olvides que de todas formas haré todo por amor.
El ángel había levantado vuelo creando una ráfaga por todo el lugar, sus poderosas alas blancas tronaban. El templo tenía una cúpula alta por la cual el ser podía moverse libremente. Volaba por todo el lugar como un buitre sobre su presa. Estirando sus seis alas tapaba toda la luz que entraba por los vitrales, esa luz solar que el mago necesitaba.
El mago aún estaba tendido en el piso, con su varita de madera por romperse, los hechizos no estaban funcionando, su magia se estaba agotando.
El ser alado tenía la mirada perdida, con los ojos en blanco y un color rojizo de irritación en su contorno, mirando a la nada.
Llevaba en sus manos un par de dagas afiladas, preparadas para cortar cualquier superficie que esté en su camino, paredes, murallas, cabezas, la cabeza del mago.
Pero ese no era su objetivo, sino arrancarle el corazón.
Bien es sabido que el corazón del mago preserva una pureza única los Reinos, y se le enseñó muchas artes para que nadie se lo saque. Lo podrán romper, lo podrán hacer añicos, pero no lo pueden quitar.Pero al entrar en aquel Reino lejano su protección no estaba funcionando de manera adecuada, ya que su latido cardíaco era más fuerte que cualquier escudo pueda proteger.
El ángel enfoco su vista y pudo distinguir la vestimenta verde de su rival, tirado en el piso y agonizando. Extendió sus seis alas y voló en picada hacia él.
El mago pudo ver que se acercaba, pero no llegó a tiempo de realizar un hechizo de escudo.
Lo tomó del pecho y lo sujeto en los aires. En una mano sostenía la vestimenta del mago en la parte del pecho, desgarrándola con sus uñas, la otra mano la daga. La daga que perforó ese pecho y traspasó su corazón en un movimiento brusco y lo arrancó.
El mago perdió el aliento a la vez que el ángel lo soltaba y lo dejaba caer.
Quitó el corazón de la daga y lo sostuvo en el aire. El corazón brillaba como un rubí,
Lo miró, y de pronto su mirada perdida y blanca se tornó verde, recuperando su visión y con ella su entereza.
Vio al mago tirado, vio al corazón arrancado y sin entender la situación se acercó al cuerpo y comenzó a llorar.
Ya no había más que hacer.
De pronto...

