| LOS PERSONAJES DE DANTE QUINTERNO |
Dante Ra�l Quinterno (1909-2003), fundador del primer sindicato argentino de distribuci�n de historietas, naci� con un prodigioso don para el trazo caricaturesco. Al respecto, cont�, en 1932, a la revista Mundo Argentino: "Primero ensuciaba con grafito cuanta superficie pulida se presentara a mi vista. Despu�s, en los recreos de la (escuela) primaria, garabateaba retratos de pr�ceres argentinos en los pizarrones". |
Dante Quinterno fue el creador de numerosos personajes, y aqu� veremos a varios de ellos. |
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Panitruco Pe�aloza (con guiones de Carlos Leroy): De 1925, era un cl�sico �ni�o bien� de la oligarqu�a porte�a, que sal�a en busca de sus primeras aventuras juveniles, junto a su barra de amigos, liderada por Agamen�n Ventolino, quien se aprovechaba de la ingenuidad del protagonista. Otros personajes de la tira eran el padre de Panitruco (un gordo cascarrabias), y su madre, do�a B�rbara. |
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Manolo Quaranta: Su primer personaje propio, del a�o 1925, para la revista "La Novela Semanal". En las tiras, el personaje trataba de ganar dinero de cualquier manera, sin trabajar. Click aqu� para ver una tira. |
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Don Gil Contento: Personaje publicado a partir del 24 de Agosto de 1927 en el diario "Cr�tica". Era un "porte�o" que "ve�a todo bien", y quer�a convertirse en miembro de la alta aristocracia de la Buenos Aires de los a�os '20. En las primeras tiras era algo ingenuo, pero luego se fue transformando en el tradicional "p�caro". As�, durante el primer a�o, la tira de "Gilito" fue pr�diga en pasos cl�sicos de la comedia de enredos. |
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Isidoro Batacazo: Publicado en las p�ginas de h�pica del diario "El Mundo" en el a�o 1931. Eran las desventuras de un t�mido oficinista aficionado a las carreras de caballos, capaz de empe�ar los muebles de la oficina por una fija. |
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Don Ferm�n: Creado en Junio de 1926 para "Mundo Argentino", con el tiempo cambiar�a de nombre y se convertir�a en �Don Fierro�, apareciendo con �xito durante d�cadas en la �Revista Patoruz��. Era un hombre tirano (y algo violento) en su hogar, donde cre�a tener un cierto control de su mundo, que, al llegar a la oficina, se convert�a en un empleado obsecuente, eternamente explotado por su diminuto (y desp�tico) jefe (click aqu�), siendo sometido a sus ordenes tanto en la oficina como as� tambi�n fuera de ella (en los los fines de semana, en las vacaciones, etc.). Otros personajes secundarios, pero tambi�n importantes en las historietas, eran su esposa (Sara), su suegra (do�a Encarnaci�n), su hija (Pocha), su hijo menor (Palito), su cocinera (Timotea), sus inquilinos (los vagos Crosta y Costantino), y un personaje llamado �Polimeni�, una suerte de payaso que disfrutaba planear todo tipo de artima�as para poner en apuros a Don Fierro con su Jefe. |
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Juli�n de Montep�o: Era definido como un �vivillo porte�o y playboy, con aires de millonario industrial y comercial", que viv�a historias vinculadas con la timba, las mujeres, y la noche de Buenos Aires. Ten�a "�nfulas de se�or" y estaba siempre d�ndose aires de grandeza, pero pose�a poco dinero, y realizaba avivadas que terminaban mal. Era de caracter atrevido entre las damas de la "alta sociedad". Trataba de evitar pagarles a sus acreedores y viv�a endeudado. Juli�n estaba acompa�ado por su novia (Lolita) y por su valet (el negrito Cocoa). Como era amigo del adinerado "Tito Me�ique", esto le facilitaba el acceso a las grandes reuniones sociales y a las mujeres de fortuna que acced�an a las mismas. Se relacionaba, pues, con la aristocracia de la �poca. La tira se desarroll� a partir del 15 de Diciembre de 1928, y por unos a�os, en la �ltima p�gina del diario La Raz�n. |
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Patoruz�:
Era el a�o 1928 cuando se "asom�" a las p�ginas de un diario el cacique Tehuelche Patoruz�, quien se asent�, tomando su aspecto definitivo, por el a�o 1935. Un a�o despu�s se mud� para siempre a la revista que lleva su nombre. Patoruz� es un cacique indio de la Patagonia argentina, y due�o de una enorme estancia en esa zona, que lleg� a Buenos Aires dispuesto a hacer el bien y cargado de pepitas de oro. El indio fue ganando el favor del p�blico a fuerza de cada haza�a y demostraci�n de fuerza y coraje en cada una de sus tiras, al mismo tiempo que crec�a en personalidad y sagacidad, perdiendo en inocencia, pero ganando en valor y rectitud. Es por ello que varias generaciones de argentinos fueron acompa�ado al valeroso cacique en sus aventuras, y a�n lo hacen. Se sabe que �ste superh�roe ind�gena fue fuente de inspiraci�n de importantes historietistas internacionales, como Ren� Gosciny. Posteriormente, en 1945, llegar�a la versi�n infantil del h�roe, o sea Patoruzito. |
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Isidoro Ca�ones: Por un lado es presentado como la contraparte de su ahijado, el cacique Patoruz�, y por el otro, cuando vive sus propias aventuras, como un "Playboy". Su vida est� controlada y organizada, seg�n el caso, por el poder econ�mico de Patoruz� (vive de su fortuna), o por el de su t�o (el Coronel Ca�ones), aunque tambi�n, en algunas ocaciones, por los "mandos militares" de este �ltimo. Siendo una supuesta caricatura del argentino medio, Isidoro es vago, interesado, inteligente, aficionado a la vida f�cil, simp�tico y vividor. M�s tarde llegar�a su versi�n infantil: Isidorito. |
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Otros personajes de Dante Quinterno:
Con el �xito popular, el mundo "patoruziano" creci� con la incorporaci�n de emblem�ticos personajes secundarios, como la nodriza de Patoruz�, o sea La Chacha (imagen de la izquierda), con los hermanos del indio (Upa y Patora), con el fiel capataz de la estancia (�ancul), adem�s del caballo Pampero y muchos otros. Lo mismo pasar�a con el entorno de Isidoro, donde aparecer�an nuevos personajes, como por ejemplo Cachorra, su t�o (el Coronel Ca�ones), y varios m�s. |
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El trazo muestra a un indio de nariz larga y
cuerpo grande, inflado y levemente encorvado, al que cubre un
poncho ra�do con un parche en la espalda. No lleva pluma y sus
pantalones caen apenas unos cent�metros por debajo de sus
rodillas. Camina en ojotas, con aire abatido. Como sorprendido por
un chistido del dibujante, mira hacia atr�s: "Ma�ana debuta el
indio...", dice el anuncio que acompa�a al dibujo en el diario
Cr�tica (click en la imagen de la derecha). Ma�ana es 19 de
octubre de 1928. Ni un solo elemento de esa primera imagen delata
que ese indio nacido como Curugua-Cung�aguigua vaya a atravesar
sucesivas generaciones de argentinos hasta convertirse en un
superh�roe aut�ctono, un icono m�s que un personaje, sin�nimo de
generosidad, riqueza y nobleza, virtudes que alguna ideolog�a
considera constituyentes de la argentinidad.
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Curugua-Cung�aguigua, �joven indio,
�ltimo v�stago de los �tehuelches gigantes�
que habitaban la Patagonia�, hab�a nacido como protegido
de Don Gil Contento, protagonista de la historieta hom�nima que
Dante Quinterno empez� a
publicar en Cr�tica en 1927. El indio hab�a quedado hu�rfano por
"la muerte de su tutor y patr�n" y Don Gil se ve obligado a
adoptarlo. Por suerte para los lectores, en el primer cuadro del
d�a del debut (click aqu�),
Quinterno le hace decir a Don Gil: "Por fin llegaste Patoruz�,
te bautizo con ese nombre porque el tuyo me descoyunta las
mand�bulas".
En su libro Releyendo Patoruz�, Susana Muzio se�ala que fue Muzio S�enz Pe�a quien advirti� que "con ese nombre no va a ning�n lado". Entendi� que deb�a ser un nombre "criollo, pegadizo, como la pasta de Oruzu". Esa pasta era una suerte de golosina muy popular. |
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La tira desapareci� el mismo d�a
del debut, nadie sabe por qu�. De todos modos en esa
aparici�n �nica se desgrana el conflicto que nunca
dejar� la tira, la lucha entre el ingenuo ("un poco lelo",
lo califica Muzio) y el aprovechador, entre lo noble y lo
perverso,
entre el Bien y el Mal. En los 17 cuadros inici�ticos el indio
patag�nico recibe lecciones de civilizaci�n. Su tutor le
ense�a c�mo se enciende la luz el�ctrica, le
explica que en Buenos Aires "la sopa se toma con cuchara y abundan
los
taxis-colectivos".
Aparece tambi�n el primer antecedente de las avivadas que caracterizar�n a su padrino Isidoro Ca�ones (imagen de la derecha), ya que Don Gil, de quien se espera que lo gu�e y proteja, intenta robarle unas bolsas con pepitas de oro con el argumento de que "no sirven para nada". Al final de la tira, el tutor reflexiona "Que injusto es el mundo �Tanto oro en manos de un indio tan bruto!". |
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Patoruz� reaparecer� dos meses
despu�s en la tira Don Juli�n de Montep�o
(izquierda), publicada por Quinterno en La Raz�n. Es parte de la
herencia millonaria que un t�o de la Patagonia le deja a
Juli�n, porte�o protot�pico, de pose altanera y
sobradora. Con el paso del tiempo Quinterno vuelve a contar el
origen
de Patoruz�, y lo ubica, en la aventura �El �guila
de oro�, como descendiente de faraones egipcios (dinast�a
de los Patoruzek), y por lo tanto no lo hace descendiente de los
nativos de estas tierras del Sur.
Igualmente, nunca qued� debidamente aclarada la notable contradicci�n de un indio terrateniente en la zona patag�nica donde las matanzas de indios fueron moneda corriente durante la conquista del desierto. |
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Quinterno fue definiendo el car�cter de Patoruz�: irascible,
incorruptible, sus poderes devienen tanto de ciertas propiedades
de las bestias (como un gran olfato, que utiliza como un animal
de caza), de un factor natural (lo hereditario y las bondades de
los ba�os termales) y de lo m�gico, lo fant�stico, propio de la
convenci�n literaria (por ejemplo puede provocar tornados con su
soplido, puede tirar un centro y a la vez cabecear, etc.). |
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| Todas las ilustraciones y personajes son propiedad de Dante Quinterno |
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