<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:cc="http://cyber.law.harvard.edu/rss/creativeCommonsRssModule.html">
    <channel>
        <title><![CDATA[Stories by Esther Molina Olivencia on Medium]]></title>
        <description><![CDATA[Stories by Esther Molina Olivencia on Medium]]></description>
        <link>https://medium.com/@esthermolina77?source=rss-24636211b03c------2</link>
        <image>
            <url>https://cdn-images-1.medium.com/fit/c/150/150/0*7IF62JDK9fJSJyUi</url>
            <title>Stories by Esther Molina Olivencia on Medium</title>
            <link>https://medium.com/@esthermolina77?source=rss-24636211b03c------2</link>
        </image>
        <generator>Medium</generator>
        <lastBuildDate>Thu, 21 May 2026 19:40:05 GMT</lastBuildDate>
        <atom:link href="https://medium.com/@esthermolina77/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/>
        <webMaster><![CDATA[yourfriends@medium.com]]></webMaster>
        <atom:link href="http://medium.superfeedr.com" rel="hub"/>
        <item>
            <title><![CDATA[Fractal de cuidados intensivos]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/fractal-de-cuidados-intensivos-10415a8de569?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/10415a8de569</guid>
            <category><![CDATA[emociones]]></category>
            <category><![CDATA[microrrelato]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Tue, 06 May 2025 16:20:16 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2025-05-27T09:18:19.389Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*Bhc8ANrrFRELRTQYmE4hDg.jpeg" /><figcaption>Foto: Marcelo Leal</figcaption></figure><p>Yo tenía unos cinco años cuando me ingresaron en el hospital de una ciudad con nombre de animal salvaje, tras dar vueltas y pasar por varios médicos. Recuerdo la sensación de pesadilla y de no entender cuando me dijeron que tenía que quedarme allí varios días. En un lugar extraño, con olores, colores y texturas extrañas, y personas desconocidas. La fiebre alta borró parte de los recuerdos, pero todavía se mantienen en mi memoria las tardes jugando al parchís y al tren en la camilla de alguno de los peques de la misma habitación, las chanclas de las tortugas ninja, las dolorosas curas de cada día, y las noches interminables vomitando sangre.</p><p>Una de las cosas que más angustia me daba era cuando recibía visitas y quería darles las gracias pero no podía de lo hecha polvo que estaba. Tumbada boca abajo, tapada con la sábana blanca, mirando hacia el lado de la ventana, bien luminoso en esos días de verano, con el tubo que se asomaba por uno de los orificios de mi pequeña nariz y que viajaba hacia mi estómago para que no muriese de inanición. La niña que contrajo una enfermedad de oveja — ¿sería por exceso de empatía? Mi vecina me dijo hace unos días que no se puede ser tan sensible con otras formas de vida, cuando le contaba lo triste que me ponía la <a href="https://esthermolina77.medium.com/talanza-329deaee02f8">Talanza</a>. Pues así soy. Espero que eso no me quite derecho a existir en este hermoso y curioso lugar que flota por eso que llamamos universo.</p><p>Hoy tú estás a las puertas de cumplir cinco años — todavía no lo asimilo, qué rápido se me pasa el tiempo contigo — y también estás hospitalizada. No por una oveja, sino por una serpiente. Podría haberte besado, en vez de morderte. Pero tuvo miedo y sintió defenderse. Han pasado unas de las veinticuatro horas más intensas de nuestra vida en común. He sentido angustia, miedo, temblores, incertidumbre… la necesidad de mantenerme presente y en alerta porque cada minuto contaba. Tus llantos me han atravesado y no puedo imaginar el dolor que has debido de sentir en tu pequeño cuerpo.</p><figure><img alt="La pata de Almendra con un bendaje y la mano de Esther sosteniéndola" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*khjdzu_RAcLDajRaCpyI2Q.jpeg" /><figcaption>Una pata de Almendra y otra de Esther. La foto es mía</figcaption></figure><p>Dejarte allí en tu estado ha sido tan duro… ¿Cómo lo harían mis padres en su momento? Ojalá a nosotros nos hubiesen dejado pasar la noche contigo. No sé la cantidad de veces que te habré repetido entre susurros que vamos a volver, que vas a estar bien, que te van a cuidar, que no te rindas… Y a la vez sigues sorprendiéndome y enseñándome tantas cosas… A veces doy por hecho que al ser adoptada hay cosas que te van a costar más pero luego recuerdo que eres una superviviente, que pudiste estar cinco días y cuatro noches vagando por carreteras y laderas secas con el clima de febrero. Y me doy cuenta de que tu mirada hace de espejo a mi vulnerabilidad y a mis temores. Como el de perderte. Y me sorprendo de lo fácil que es quererte — a cada bocanada de aire un poco más incluso —, por el simple hecho de ser tú, de existir. Y me dan ganas de prender una vela, y rezar a todas las diosas presentes, pasadas y futuras, porque te recuperes y volvamos a compartir tanto, porque puedas seguir esparciendo pelitos blancos y marrones allá donde vayas. Y porque más corazones humanos se abran a este amor incondicional entre especies.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=10415a8de569" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Reminiscencias. Apagón 28 Abril 2025]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/reminiscencias-apag%C3%B3n-28-abril-2025-b5f20d194c3b?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/b5f20d194c3b</guid>
            <category><![CDATA[blackout]]></category>
            <category><![CDATA[emociones]]></category>
            <category><![CDATA[electricidad]]></category>
            <category><![CDATA[apagón]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Tue, 29 Apr 2025 16:16:44 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2025-04-29T16:16:44.708Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<p>Son alrededor de las cuatro de la madrugada y, a pesar del sueño, una lucidez enérgica me empuja a salir de la cama, envolverme en una manta y ponerme las zapatillas. Con cuidado para no hacer ruido y evitar tropezarme voy poco a poco hacia la puerta. Clec clec. Y me asomo a la ventana más inmensa y profunda que haya visto jamás: el océano del universo.</p><p>Ya desde hace un par de décadas me fascinaba observar hacia arriba en las noches de verano. Pero esta vez es inusual. Quién sabe si volverá a ocurrir. Es un momento único y agradezco haberme despertado para disfrutarlo por unos instantes. El murciélago con el que compartimos hogar parece querer saludar: “Hey, yo también me he dado cuenta de que algo es diferente hoy”. Y posiblemente muchos más animales, insectos, plantas, y quizá hasta hongos, lo hayan sentido también. Animales del bosque y animales de ciudad. Ojalá esto también haya paralizado las matanzas que se suelen llevar a cabo en esos lugares que desearía que no existieran…</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*vsF92gj6h-AD3HDt" /><figcaption>Photo by <a href="https://unsplash.com/@melanieweidmann_photography?utm_source=medium&amp;utm_medium=referral">Melanie Weidmann</a> on <a href="https://unsplash.com?utm_source=medium&amp;utm_medium=referral">Unsplash</a></figcaption></figure><p>Pero lo que tengo ante mí es un espectáculo que embelesa. Un carro, un delfín, un reguero de leche, flotando por el espacio. La inmensidad en movimiento, la oscuridad más profunda, y toda la luminaria esparcida cual salpicones de pintura, o luciérnagas. Siento como si pudiera poner un pie en una escalera invisible y subir a jugar con ellas. Siento que empiezo a flotar. Recuerdo que en realidad ya estoy flotando, en una esfera variopinta, por el espacio. Y me asombra la Vida. Y me inquieta la calma y la paz que (también) me invaden en una situación de emergencia.</p><p>Ayer por la tarde, en el mismo césped donde ahora miro hacia arriba, estaba sentada, también mirada en alto, admirando el milano que planeaba hacia el suroeste. Estábamos compartiendo nuestros sentipensares ante la situación y la incertidumbre. Nadie dijo “Apáguese la luz”, pero esta se apagó, en todos lados. Llegaron ecos de hipótesis cargadas de miedo, del pequeño caos de vehículos sin semáforo, trenes varados y ascensores atascados. En cuestión de minutos y horas, algunos sufrieron asustados. Otros, privilegiados, quizá pocos, respiramos. Sentimos el tiempo dilatarse y el espacio, vacío de electricidad, cargarse de aire nutritivo. Muchas de las preocupaciones cotidianas se esfumaron de un plumazo y pudimos parar a reflexionar, a compartir, a simplemente ser, desde otro lugar.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/0*_qbyfc5SAlerJBi3" /><figcaption>Photo by <a href="https://unsplash.com/@dinazina?utm_source=medium&amp;utm_medium=referral">Dina Lydia</a> on <a href="https://unsplash.com?utm_source=medium&amp;utm_medium=referral">Unsplash</a></figcaption></figure><p>Ayer, las horas decidieron jugar a otro juego. Los electrodomésticos y aparatos electrónicos se sumaron a la improvisada huelga de energía. Y nos dieron una tregua a cerebros y cuerpos normalmente invadidos por ella. Pudimos salir del aislamiento de la prisa y la pantalla, y acercarnos a los hogares vecinos — “¿Cómo estás? ¡Cuánto tiempo!” — “Quizá habrá que ir acostumbrándose a esto…”. Algunos escuchaban la radio del coche, otros simplemente compartían en la calle, otros se fueron a jugar a cartas. Cenamos pronto en otra casa para economizar y compartir recursos y alimento. Una vela fue testigo de nuestras conversaciones. Amistades y seres queridos estaban en nuestros corazones. Y nos tomamos más en serio el repensar nuestras prioridades.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=b5f20d194c3b" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Talanza]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/talanza-329deaee02f8?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/329deaee02f8</guid>
            <category><![CDATA[relaciones]]></category>
            <category><![CDATA[experiencias]]></category>
            <category><![CDATA[naturaleza]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Wed, 18 Dec 2024 17:54:57 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2024-12-18T20:51:16.753Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*V0PfzQsttjQDBWJmnpAv6Q.jpeg" /><figcaption>Photo by Christian Keybets</figcaption></figure><p>Amanece un día sombrío, como si presagiara lo que está por llegar. Durante meses lo he visto venir, pero no contaba con que sucediese hoy.</p><p>La maquinaria grita aguda, cual alarma recordatoria — piip piip piip piip — . Y, como cualquier otro día, parece que os mezcáis, parece que sigáis danzando y saludándome desde vuestro lugar habitual.</p><p>Pero esta vez juraría que pedís auxilio. Desplumados por el invierno, esqueléticos, con vuestra piel rojiza y marrón. Para mí seguís siendo hermosos, os sé llenos de vida — dentro y afuera, arriba y abajo — , apuntando al cielo.</p><p>Me habéis acompañado durante tantos años… Os he observado desde lejos, desde vuestra base, y a las vidas que habéis cobijado sin reparo. Me he hecho infinidad de preguntas acerca de cómo os percibo y cómo quizá me percibáis. De si existe o existió algún tipo de relación.</p><p>Y hoy parece que aulláis pidiendo auxilio en este día gris y frío. Yo solo puedo mirar y ser testigo. Atreverme a sostener la mirada ante quienes ejecutan, posiblemente sin cuestionarse demasiado.</p><p>Suena el estruendo, sin relámpago alguno. <br>Un nudo en mi estómago. <br>Un escalofrío. <br>¿Y qué harán con los nidos?</p><p>Alguien decidió plantaros y eso le dio el poder para escoger cuánto podía durar vuestra vida, cuál era el grosor o la altura máxima a la que podíais llegar sin molestar.</p><p>Así que no llegaréis a viejos, no moriréis, os matan. Os talan porque hay que hacer negocio y para ello ahora es el momento, no hay tiempo que perder.</p><p>Siguen avanzando las sierras, os amontonan en el margen del camino con una pinza gigantesca. Y seguís cayendo, en una especie de blucle temporal veloz y dilatado al mismo tiempo. Arañando a vuestros hermanos al desplome, en una desesperada caricia de despedida.</p><p>Os rodeo desde lejos. Me pregunto si soy el único ser humano sintiendo la pérdida.</p><p>Pasan las horas y ya no puedo distinguir cuántos quedáis en pie y raíz. Se me nubla la vista, no sé si es la fina lluvia o si son mis lágrimas.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/590/1*_NTAuTQbG8iVXYAFkgEr_Q.jpeg" /><figcaption>Los álamos en verano 2024. DEP.</figcaption></figure><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=329deaee02f8" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Please stop the massacre in Gaza. Brief letter to the UN]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/please-stop-the-massacre-in-gaza-brief-letter-to-the-un-6816fb53c406?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/6816fb53c406</guid>
            <category><![CDATA[united-nations]]></category>
            <category><![CDATA[gaza]]></category>
            <category><![CDATA[letters]]></category>
            <category><![CDATA[un]]></category>
            <category><![CDATA[palestine]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Thu, 07 Dec 2023 16:13:54 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2023-12-07T16:13:54.550Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*z6xFM4PWK7fHWpeKsWmSGw.jpeg" /><figcaption>Picture by Mohammed Ibrahim / Unsplash</figcaption></figure><p>Dear human beings in the United Nations organisation,</p><p>I’m Esther, a young woman in Spain. With deep sorrow and impotence I write these lines to beg you to act to stop the indescribable slaughter in Gaza.</p><p>No living being deserves to lose everything and go through this hell on Earth.</p><p>I’m aware that economic, historical and transgenerational trauma issues are alive now. But now matter how complex all this may be from a geopolitical sphere, in the end, there’s thousands of innocent people being killed daily with nobody powerful daring to move a finger to stop it. <br>And I really don’t understand. What are you afraid of? Don’t you cry when witnessing the palestinian youth social media? Don’t you wake up shivering with nightmares where soldiers chase you? Don’t you feel breaking on the inside?</p><p>Don’t you worry about these fellow peoples and the terrible future that awaits all of us if there were no consequences to this desproportionate genocide?<br>Some time ago I read that the international institutions could become obsolete and useless if humanity and its values degenerate instead of evolving towards a better, wise and compassionate species. I would have never said this could happen so soon. I hope you don’t allow this to be our reality.</p><p>One of the most valuable lessons I’ve learned this year 2023 is the importance and need to set boundaries. It can be uneasy, unpleasant and something we might wish we never had to deal with. But setting healthy boundaries is crucial for healthy relationships and societies. And also, not setting boundaries can sometimes entail opening the door for terrible events to unfold. <br>As it has been during the last two months in Gaza.</p><p>Please don’t look away. Please don’t close your minds. Please listen to your heart. <br>The lives of thousands, the reputation of the UN and a habitable life on Earth is in your hands.</p><p><em>Esther</em></p><p>PS 1. I submitted this brief letter via the <a href="https://www.un.org/en/contact-us-0">UN contact page</a>. I encourage everybody who feels the call to urge for a permanent ceasefire in Gaza to write. Even if it’s just a line. We can’t stay still, just witnessing this slaughter.<br>Also, and to our deep pain, there are many wars and genocides happening today. Please act wherever you can, with the means you have available. <br>And don’t forget to take care of ourselves and stay as much grounded and centered as we can. <br>Peace.</p><p>PS 2. I am aware I’m privileged and biased. I’m unlearning and relearning, and willing to use my reality and my resources to contribute as much as I can to cultural transformations and being helpful to the fellow living creatures within mama Earth.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=6816fb53c406" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Transition made me move 900km away from home — thank you]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/transition-made-me-move-900km-away-from-home-thank-you-309cb3e7b36b?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/309cb3e7b36b</guid>
            <category><![CDATA[transition-movement]]></category>
            <category><![CDATA[village-life]]></category>
            <category><![CDATA[nature]]></category>
            <category><![CDATA[inner-journey]]></category>
            <category><![CDATA[transitioning]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Tue, 10 May 2022 16:50:11 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2022-05-10T16:50:11.957Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<h3><strong>Transition made me move 900km away from home — thank you</strong></h3><p>I just moved into a 20-habitants rural village 900km away from what was home — and I can partially thank the Transition movement for that.</p><p>I left the city flat I lived in by January and I’m finally moving into the new house, after lots of paperwork and renovations. I’ve been here for only a couple of weeks and I can already notice the changes. I can literally hear silence, sometimes interrupted by the diverse choir of singing birds. I can feel the clean and light air I breathe. I noticed I sleep much better and don’t have the need for activities to lower my stress levels. And it hasn’t been easy, but feeling the connection to Nature, to loved ones and to my true self really makes a difference.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/590/1*kYPnwyYOWWv1x5l69qSSyw.jpeg" /><figcaption>My new home</figcaption></figure><p>I heard about the Transition movement several years ago, during a postgraduate programme I was enrolled in. I was fascinated by its energy, by the cohesion and caring I could sense, by the commitment and good heart I could perceive from people involved in it. I remember myself saying out loud “I love it! I would like to devote myself to this!”. A year later I joined Transition Spain.</p><p>Through all the past (almost) five years I’ve learned a lot. Community, resilience, resources, energy, facilitation, governance… I’ve read, I’ve watched, I’ve participated, I’ve facilitated, I’ve changed, I’ve evolved. I wouldn’t be who I am today without being touched by the amazing people I had the pleasure to meet in this here and now, in this corner of the universe, in this moment; without the trainings, without the meetings, without the (once scary) conflicts.</p><p>This year I joined the Transition Network’s Inner Transition Circle. What a gift, deepening into inner-outer Transition and continuing the self-decolonization and deconstruction learning-working journey.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/590/1*-EsOCTgQmS54a9J4A0h3Zw.jpeg" /><figcaption>A pathway I love to walk by next to home</figcaption></figure><p>I feel there’s a lot going on. I feel a huge evolution. And I believe this in and out transformation is possible because the inner aspect is given proper attention. I can say that one great cause that helped me have the courage for implementing such a change to live far more connected and attentive to myself, to my communities and to Nature, is the Transition movement and its huge heart. So I may know you or may not, but receive my sincere gratitude.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=309cb3e7b36b" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[Almendr@]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/almendr-5ff5e7e8dd14?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/5ff5e7e8dd14</guid>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Thu, 18 Feb 2021 16:11:46 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2021-02-19T16:56:05.624Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<p>No dejo de buscarte desde hace días. No puedo no hacerlo. Varias veces tecleo las posibilidades que se me ocurren y hago la búsqueda en internet. Accidente en autopista, la fecha, recién llegados, perreras de la zona.</p><p>Quedarse ahí era una locura. A pesar de las respiraciones profundas que me obligué a hacer antes de ponerme el chaleco reflectante y salir del coche, a pesar de decirme “cabeza fría”, temblaba. Podía oler el peligro, lo sentía pegado a mí, peligro de muerte para cualquiera que pasara o se encontrara en ese tramo, un conductor, tú o yo.</p><p>La primera imagen que tengo de ti es una mancha blanca trotando. Tus orejitas al viento. Ibas en la misma dirección que los coches, a un lado, persiguiendo seguramente a la crueldad personificada que te había dejado allí tirado, al borde del atropello, con las costillas marcadas.</p><p>Unos metros más adelante pudimos parar el coche. Esperamos, mirando hacia atrás, por si había señal tuya. Pasó un camión muy cerca y el coche se movió. Y tú ahí te acercabas sin saberlo, me alegré de ver que te habías apartado del asfalto, y caminabas haciendo eses por el lateral terroso.</p><p>Me viste y corriste hacia mí con una expresión que transmitía esperanza y desesperación al mismo tiempo. Te hablé dulcemente y te acercaste con recelo, me lamiste la mano izquierda. Abrí la puerta del coche para intentar cogerte y entrar contigo, pero aullaste y sentí el dolor que llevabas dentro. Te asustaste y lloraste como el niño en shock que eras. Yo temblé más aún al verte correr atravesando los tres carriles de autopista. Se me va, pensé. Di gracias a que no pasaba ningún coche ni camión en ese momento. Pero si seguías así no ibas a durar mucho. Cruzar era una locura.</p><p>Volví al coche y avanzamos hacia una zona segura para parar y llamar a emergencias. “Deacuerdo damos el aviso”, dijeron. ¿Y eso qué significaba? ¿Qué iban a hacer contigo, si es que te encontraban, si es que te podían coger? Nos convencimos de que poco podíamos hacer ya. Que por lo menos no habíamos oído ningún frenazo. Que no había habido ningún accidente en todo ese rato. Que no te habían atropellado. Alguien te encontraría. Nosotros no podíamos cruzar. Teníamos que seguir. Pero yo me iba con un nudo de nudos y una impotencia tremenda. Cálmate, me decía mientras temblaba, no puedes salvar a todos los animales que te encuentres. Almendro… había almendros en la zona donde te vimos.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*rR9UsOVnUuBxrxDPyFZSeA.jpeg" /><figcaption>c: Kajetan Sumila</figcaption></figure><p>Actualizo la página de una de las perreras donde te estoy buscando para quedarme tranquila. Quiero saber que alguien te cogió, que alguien te llevó allí, que no te atropellaron, que no te pasó nada más malo que ser abandonada por tu propia familia sin entender por qué.</p><p>Y no me lo puedo creer. Aún no he terminado de escribir esto cuando ahí estás. Un recuadro de fotografía mal tomada, con un fondo amarillento al lado de un cristal. Con cara de miedo y confusión, tus ojos preciosos y brillantes, tu pelo blanco y marrón y tus orejitas trianguladas. Te han etiquetado como “mestiza” y te describen remarcando que solo pesas ocho quilos y poco. Hay otro perro parecido a ti, que pesa doce.</p><p>Muerta de hambre y abandonada, pero estás viva y lejos de la carretera. La emoción me sacude y no puedo dejar de llorar.</p><p>Almendra. Quiero adoptarte. Ojalá pudiera adoptaros a todos.</p><p>Durante casi una semana he revisado páginas de protectoras, perreras, centros de acogida… y me he topado virtualmente con noticias que hablan del enorme y gravísimo problema que tenemos en este país con los abandonos de perros y gatos — 306.000 perros y gatos fueron abandonados en España en 2019* —, por no hablar del trato que le damos a los animales en general.</p><p>¿Qué tiene un ser humano en su corazón, en su mente, para abandonar a alguien así?</p><p>Siento infinita pena y rabia.</p><p>¿Alguna vez te ha pasado algo parecido? ¿Has encontrado un animal por la carretera abandonado? Nosotras estuvimos pensando qué hacer si nos vuelve a pasar algo así. Hemos decidido llevar siempre comida (aunque sea pan), un collar, una cuerda o correa y una manta o toalla. Quizá no podamos evitar que haya gente sin corazón, pero sí algún atropello.</p><p>*<a href="https://www.fundacion-affinity.org/observatorio/infografia-el-nunca-lo-haria-estudio-de-abandono-y-adopcion-2020">https://www.fundacion-affinity.org/observatorio/infografia-el-nunca-lo-haria-estudio-de-abandono-y-adopcion-2020</a></p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=5ff5e7e8dd14" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[¿Y tú qué vas a hacer? Pasa a la acción después de la pandemia]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/y-t%C3%BA-qu%C3%A9-vas-a-hacer-pasa-a-la-acci%C3%B3n-despu%C3%A9s-de-la-pandemia-e93cf0a40ae8?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/e93cf0a40ae8</guid>
            <category><![CDATA[society]]></category>
            <category><![CDATA[impact]]></category>
            <category><![CDATA[change]]></category>
            <category><![CDATA[changemaker]]></category>
            <category><![CDATA[covid19]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Wed, 03 Jun 2020 19:37:29 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2020-06-03T19:39:58.540Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/1*TcKAT093fI_f4u-t6fW-Gw.jpeg" /></figure><p>Se va acercando ese momento apodado como “post Covid-19”. Hay pronósticos de todo tipo. ¿Qué papel jugamos en esto? <strong>Esther Molina</strong>, miembro de la <a href="http://www.reddetransicion.org/"><strong>Red de Transición</strong></a>, comparte con nosotras su sentir al respecto y nos lanza la pregunta, tan urgente como necesaria: <strong>¿Y tú, qué vas a hacer? </strong>Y también nos avanza su respuesta, igualmente urgente y necesaria: <strong>Pasa a la acción después de la pandemia.</strong></p><h3>Profecías anunciadas… ¿e interesadas?</h3><p>Seguro que las has visto. Quizá te hayan hecho estremecer y entristecerte. Quizá las hayas promovido y hasta secundado. ¿Sabes de lo que hablo? Estos días, quizá más que nunca en los últimos tiempos, nos estamos atreviendo a hacer <strong>pronósticos</strong> de qué va a pasar cuando termine todo esto, la película de ciencia ficción de la que estamos formando parte.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/1*xC1NNxOE_1hSq4IcKRpjFA.jpeg" /><figcaption>Manuel Meurisse</figcaption></figure><p>Un conocido filósofo de por allí dice que todo será un estado de guerra permanente; un reputado periodista de por allá tiene clarísimo que nos recortarán derechos y nada volverá a ser igual; un colega escribe en facebook cómo cree que será la “nueva normalidad” y anima a otras personas a añadir puntos a esa lista…</p><p>Lo que más me interesa de esos ejercicios es <strong>el modo en que están escritos</strong>. Fíjate, todos ellos utilizan formas que condicionan fuertemente: “esto será así” y punto. Son afirmaciones categóricas que no permiten dudar de ellas. O, al menos, que no invitan a ello…</p><p>Muchas personas hablan del futuro como si solo existiera uno posible, el que ellas han imaginado. ¿Por qué lo expresan de un modo tan taxativo? ¿Por qué muchas dan por hecho esas realidades?</p><h3>Profecías autocumplidas e indefensión aprendida</h3><p>Nos reímos de los supuestos <em>pitonisos</em> que dicen ver el futuro en bolas de cristal, pero asentimos sin dudar ante ciertas “profecías”. Predicciones que, si seguimos alimentando con nuestros ojos, oídos y apatía, acabarán cumpliéndose.</p><p>Lo que más me asusta de ellas es que no hay lugar apenas, o se presenta como muy pequeño y limitado, para la capacidad de acción y cambio de personas y colectivos. Se da por hecho que estamos en manos de unos pocos poderosos y que ya nada podemos hacer.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*EwacT03NSfwsdm6P.jpg" /><figcaption>Dmitry-Ratushny</figcaption></figure><p>Y lo peor, es que lo acabamos creyendo. Que, total, ¿qué impacto puedo tener yo, sin apenas dinero ni influencia, en todo esto? “Seguro que nada”, nos decimos. Y ahí empieza la tragedia. Nos lo creemos y damos un paso atrás, nos victimizamos y dejamos que sean otras personas las que decidan. Acallamos nuestra preciosa y valiosísima voz. Y de la imaginación ya ni hablemos, eso es de utópicos hippies, ¿verdad?</p><p>Nuestro ego se siente comodísimo cuando contempla esas premoniciones apocalípticas. Le encanta el drama, y más aún ser protagonista del fin del mundo. “Ay, pobre de mí, viviendo este momento histórico, no puedo hacer nada”. Y ¡zas! Caíste en la trampa.</p><h3>Tres escenarios</h3><p><strong>El mundo es mucho más complejo</strong> de lo que una persona pueda percibir a través de sus vivencias, y la historia que nos contamos acaba influyendo en nuestro actuar y el entorno.</p><p>En el magnífico libro <strong>“</strong><a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/crisis-socioecologica-esperanza-activa_6_901219870.html"><strong>Esperanza activa: cómo afrontar el desastre mundial sin volvernos locos</strong></a><strong>”</strong>, <a href="https://www.joannamacy.net/"><strong>Joanna Macy</strong></a> y <a href="https://chrisjohnstone.info/"><strong>Chris Johnstone</strong></a> apuntan a tres actitudes principales que se dan entre las sociedades y las personas que forman parte de ellas, al mirar hacia los problemas que afrontamos y los posibles escenarios futuros. Doy una pincelada de cada una a continuación.</p><h3>Eso no va conmigo</h3><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*Z-JBVhzKR3GtFpko.jpg" /><figcaption>Teymur Mirzazade</figcaption></figure><p>Podemos actuar como si nada hubiera ocurrido, o por lo menos como si esto no fuera con nosotras, creyendo que podemos “progresar”, en un <strong>“todo como de costumbre” (<em>business as usual</em>)</strong>. Frecuentemente fruto del miedo o de la impotencia, o de la falta de información, seguiríamos con nuestro antiguo estilo de vida, obviando el impacto que tiene a tantos niveles.</p><h3>No hay nada que hacer</h3><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*-2kj3XOxUnj0eSBs.jpg" /><figcaption>Crawford Jolly</figcaption></figure><p>En la otra cara de la moneda, y casi con las mismas consecuencias, tenemos el relato del <strong>“gran desmoronamiento” <em>(unravelling of living systems)</em></strong>, donde el foco y el protagonismo lo tienen el colapso, el desastre, la extinción en masa, y todo aquello que nos provoca escalofríos y parálisis, ese fin del mundo al que que tantísimas películas nos han acostumbrado. Y desde este punto no hacemos nada, nada diferente, porque sentimos que no podemos o que no merece la pena.</p><h3>Otro mundo es posible… Y yo puedo hacerlo posible</h3><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*DgXW97Gwz0R6Mf69.jpg" /><figcaption>Eric Ward</figcaption></figure><p>Y finalmente, dando un paso más allá, podemos sumarnos a la creación de una sociedad que sustenta lo vivo, que pone la vida en el centro y vive en armonía con ella desde una esperanza activa. Este es el relato del <strong>“gran giro” <em>(the great turning)</em></strong>, donde cobran gran importancia los cambios en la conciencia (percepción, pensamiento y valores). También las acciones de contención (como campañas en defensa de la vida en la Tierra) y los sistemas y prácticas que desarrollamos (nuevas estructuras sociales y económicas, por ejemplo).</p><p>Sean cuales sean nuestras limitaciones, siempre somos libres de escoger qué versión de la realidad y qué historia acerca del mundo valoramos y queremos generar.</p><h3>Pasemos a la acción</h3><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*NlY11X9vixWIKxwc.jpg" /><figcaption>John Moeses Bauan</figcaption></figure><p>Vale, ahora en serio, ¿tú qué vas a hacer? ¿Te vas a quedar tirada en el sofá lamentándote? Los “hombres del tiempo” también se equivocan. <strong>El futuro no está escrito y tu poder de incidencia en el entorno ¡es ENORME!</strong> ¡Que se lo digan a los muchísimos animales que se salvan de ser sacrificados cada año gracias a las cada vez más personas valientes que deciden pasarse al veganismo! Dijo alguien una vez que “para que el mal triunfe, solo basta con que los buenos no hagan nada”. <strong>Responsabilicémonos</strong>.</p><p><strong>Con pequeñas acciones cotidianas cambiamos el mundo</strong>. Y si dejamos de cargar con la responsabilidad de salvarlo todo, tendremos las espaldas más livianas para poder darnos la mano. Y también disfrutar en comunidad, haciendo pequeñas cosas que, a pesar de las dificultades, y al echar la vista atrás, nos harán sonreír viendo lo mucho que hemos logrado por el camino.</p><h3>Una invitación final</h3><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*0SgGGrT_ZUxD8Bkt.jpg" /><figcaption>Santosh Verma</figcaption></figure><p>Te invito a que dejes de mirar tu ombligo o a través de las mirillas de otras. Muchas estamos en situaciones complejas e incluso comprometidas, situaciones duras. Hemos perdido el trabajo, a alguien a quien queríamos. Pero eso no puede impedirnos alzar la vista y desear, imaginar, soñar. Hagamos un buen duelo, claro, y luego…</p><ul><li>¿Qué quieres hacer?</li><li>¿Qué vas a hacer para que tu entorno no sea un basurero?</li><li>¿Cómo vas a desplazarte? ¿A qué ritmos te vas a mover?</li><li>¿Cómo y de qué vas a alimentarte?</li><li>¿Qué tipo de comercio y economías vas a fomentar?</li><li>¿Cómo te vas a relacionar contigo y con las demás?</li><li>¿Cómo te gustaría vivir en un mundo “post-covid”?</li></ul><p>Si te atreves a mirar hacia adentro creativamente y ver cómo ha influenciado este tiempo incierto de cuarentena en tus prioridades y valores, y cuál ha sido tu nivel de <a href="http://www.reddetransicion.org/resiliencia-por-que-es-tan-importante/"><strong>resiliencia</strong></a>, te invito a regalarte un tiempo para crear una <a href="http://www.reddetransicion.org/herramientas-post-covid-19-para-una-vida-regenerativa-i-capsula-del-tiempo-edicion-cuarentena/"><strong>cápsula del tiempo</strong></a>. Puedes consultar la propuesta que hemos elaborado <a href="http://www.reddetransicion.org/herramientas-post-covid-19-para-una-vida-regenerativa-i-capsula-del-tiempo-edicion-cuarentena/"><strong>aquí</strong></a>.</p><p>Si te apetece dar un paso más allá, imaginar tu futuro, dónde te gustaría verte en unos meses o años, e investigar los pasos para acercarte a él de manera individual y colectiva, te propongo utilizar el <a href="http://www.reddetransicion.org/herramientas-post-covid-19-para-una-vida-regenerativa-ii-backcasting-creando-un-nuevo-futuro-a-traves-de-nuestra-accion-cotidiana/"><strong><em>backcasting</em> (retrospectiva desde el futuro o mirada retrospectiva imaginaria)</strong>.</a> ¡Echa un ojo a esta herramienta que te proponemos, te sorprenderá!</p><h3>La transición empezó hace años, ¡súmate!</h3><p>Dejemos el fatalismo paralizador y pongamos de nuestra parte. Pase lo que pase, nadie podrá decir que no lo intentamos. Cada una en la medida de sus posibilidades.</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*xJuAoO1Xb2cB4AdO.jpg" /><figcaption>Josh Sorenson</figcaption></figure><p>Que las que no creen en el cambio dejen de interrumpir a las que ya lo estamos llevando a cabo. Sí, hace años que está sucediendo, y es vasto. En nuestras mentes, corazones, y en el planeta. ¿No me crees, <strong>aún no te has enterado</strong>? Echa un vistazo a la inmensidad de <a href="http://www.reddetransicion.org/proyectos/">proyectos</a> existentes: <strong>iniciativas de Transición</strong> en todo el mundo, ecoaldeas y comunidades sostenibles….</p><p>Y, sorpresa: <strong>tú ya formas parte de ello</strong>. Gracias por haber leído este texto, te animamos a seguir indagando, desarrollando, conectando.</p><h3>¿Y tú qué vas a hacer?</h3><p>Atrévete a escribir un pedacito de futuro. Sin miedo. No estás sola. Escoge lo que más te llame y te llene, pasito a pasito.</p><p>El futuro puede ser precioso si cada una de nosotras mira hacia adelante y se pone manos a la obra con su trocito de puzle.</p><p>El futuro será mejor, porque tú vas a poner de tu parte, ¿verdad?</p><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/640/0*pWt3P7WfkQFQBicS.jpg" /><figcaption>Hkyu Wu</figcaption></figure><p><em>Artículo publicado originalmente en </em><a href="http://www.reddetransicion.org/y-tu-que-vas-a-hacer-pasa-a-la-accion-despues-de-la-pandemia/"><em>reddetransicion.org</em></a><em><br>Maquetación por Mario Chaparro</em></p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=e93cf0a40ae8" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
        <item>
            <title><![CDATA[¿Y después del Covid-19?]]></title>
            <link>https://esthermolina77.medium.com/y-despu%C3%A9s-del-covid-19-686d8a3ba994?source=rss-24636211b03c------2</link>
            <guid isPermaLink="false">https://medium.com/p/686d8a3ba994</guid>
            <category><![CDATA[covid19]]></category>
            <category><![CDATA[reflexión]]></category>
            <category><![CDATA[mundo]]></category>
            <category><![CDATA[impacto-social]]></category>
            <category><![CDATA[planeta]]></category>
            <dc:creator><![CDATA[Esther Molina Olivencia]]></dc:creator>
            <pubDate>Sun, 05 Apr 2020 16:53:42 GMT</pubDate>
            <atom:updated>2020-04-05T17:10:54.564Z</atom:updated>
            <content:encoded><![CDATA[<h3>¿Y después del Covid?</h3><figure><img alt="" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1024/1*eVAUJYpmdu3848rHVhGL0w.jpeg" /><figcaption>c: <a href="https://medium.com/u/488a11cae523">Annie Spratt</a></figcaption></figure><p>Tengo miedo de volver a la normalidad. <br>Hoy me he dado cuenta de que eso es lo que más angustia me está causando desde hace un par de días. Me planteo muchas cosas y te invito a acompañarme en esta humilde reflexión que desearía que muchas personas y colectivos se hicieran. Sé que algunas ya están y estamos en ello.</p><p>Me siento afortunada de encontrarme en un hogar, en un espacio en el que me siento segura. De un contrato laboral que no se ha acabado por el virus y de seguir teniendo ingresos. De tener alimentos, aquellos que escojo. Del acceso a agua potable, fría y caliente. De disponer de electricidad y tecnología que me permiten muchísimas cosas, como organizar juegos o cenas por videollamada con amigas y familiares.</p><p>También he sentido ansiedad imaginando por lo que pueden estar pasando las personas que viven esto más de cerca. He imaginado la muerte de personas queridas y me he estremecido.</p><p>Y he llorado y me he abrazado. Y también he escrito, mucho. He pintado. He bailado y he practicado yoga, muchísimo más de lo que he hecho en los últimos meses. Me siento privilegiada y con una paz interior increíble, una plenitud que hace tanto que no sentía… Estoy gozando del silencio, del sol en la piel, de la lluvia. Estoy conociendo a las vecinas y aplaudiendo y sonriendo con ellas.</p><p>Me he emocionado al ver los pájaros que vienen al balcón cada mañana, los vídeos de animales que vuelven al lugar que un día les invadimos con el cemento, las imágenes de la NASA y los servicios climatológicos locales, donde se puede observar que le estamos dando un respiro a la madre Tierra.</p><p>Hasta hace sólo unas semanas, imaginar que todo el mundo se paraba era como un sueño de locos. Que fábricas y aviones dejarían de emitir contaminación, que las personas no se desplazarían en coche apenas. Que en algunas ciudades podrían ver el cielo azul, y no cubierto por una capa de humeante basura gris, y respirar por fin. Que utilizaríamos las tecnologías para unirnos y apoyarnos desde la distancia. Lo imposible está sucediendo.</p><p>Me siento tremendamente agradecida por este parón que hacía tanto que algo en mí deseaba a grito ahogado.</p><p>Y me pregunto qué pasará luego… ¿Volveremos a estrangular al planeta? ¿Volveremos a correr y a mirar para otro lado?</p><p>Tengo miedo de volver a una normalidad tóxica, de adaptarme a la enfermedad industrial. A no volver a escuchar el sonido que hacen los mirlos al bañarse en los charcos. No volver a oler el olor verdadero de mi piel.</p><p>No quiero conducir cada día dos horas, contaminando y sintiéndome tensa y culpable, para hacer unas tareas que puedo hacer igualmente desde casa y con más calma.</p><p>Quiero que l@s animales estén bien.</p><p>Quiero que todo esto sirva de algo. Que no hayamos parado para luego volver feroces a devorar el planeta como hacíamos hasta hace nada.</p><p>Me llegan informes de consultorías y empresas que “calculan” la “vuelta a la normalidad”, la “recuperación”, siempre en términos económicos. No veo nada que hable de sociedad, de consciencia social, de comunidad, de resiliencia, de replanteamientos verdaderos y profundos…</p><p>Esto no trata de guerras ni de crecimiento económico. Esto va de repensarnos, de quiénes somos realmente, del lugar que ocupamos en la Naturaleza que también somos, del impacto que generamos en el entorno y en nuestro propio interior.</p><p>Se nos ha puesto delante, en la cara, en bandeja, que sí, que otras maneras de vivir son posibles. Que podemos hacer las cosas sin destruir el entorno, que no hace falta que nos torturemos a nosotras mismas.</p><p>¿Qué voy a hacer yo a partir de ahora? ¿Qué voy a hacer para darle sentido y que todo esto no haya sido en balde? ¿Qué haremos?</p><p>¿Seguiremos cogiendo el coche cada día, viajando en avión sin pensar en la enorme contaminación que causamos? ¿Seguiremos comiendo animales, con las muertes y peligros de salud individual y global que conlleva? ¿Seguiremos yendo a un ritmo frenético antinatural? ¿Seguiremos comprando en grandes superficies comerciales o apoyaremos al pequeño comercio local?</p><p>¿Seré amable y considerada con las vecinas, las personas mayores, las personas más vulnerables? ¿Viviré más consciente del impacto que genero en mi entorno y en mi interior?</p><p>¿Priorizaré las reuniones y modos de trabajar online, que eviten desplazamientos y contaminación innecesaria?</p><p>¿Seguiré poniendo excusas y mintiéndome, afirmando que lo que yo haga no sirve de nada, mientras me perjudico a mí y al resto?</p><p>¿Voy a seguir actuando como “plaga”, o bien como Naturaleza que se reconoce y se cuida?</p><p>Lo cierto es que tengo muy claro que después de esto no quiero volver a “lo de siempre”. Esta vez quiero cuidarme y cuidar de verdad.</p><p>Ubuntu, familia.</p><p>PD. Esto es una parte de mi sentir, la que quiero comunicar y compartir. Con todo mi respeto y apoyo a quienes han perdido a alguien que querían o algo que necesitaban para vivir bien. Para nada obvio esta parte, seguro que me entendéis.</p><img src="https://medium.com/_/stat?event=post.clientViewed&referrerSource=full_rss&postId=686d8a3ba994" width="1" height="1" alt="">]]></content:encoded>
        </item>
    </channel>
</rss>