Buscando nuevo vocabulario náutico que añadir a este listado, me he encontrado con un κέλυφος ‘concha’, usado como metafóra de ‘barca’ en el epigrama de la Antología griega 9.242, obra de un tal Antífilo de Bizancio (no tiene página aún en Wikipedia en español; en otro tiempo la habría creado ipso facto, pero ese tiempo ya pasó). Dice así:
Γλαῦκος ὁ νησαίοιο διαπλώουσιν ὁδηγὸς
πορθμοῦ, καὶ Θασίων ἔντροφος αἰγιαλῶν,
πόντου ἀροτρευτὴρ ἐπιδέξιος, οὐδ᾽, ὅτ᾽ ἔκνωσσεν,
πλαζομένῃ στρωφῶν πηδάλιον παλάμῃ,μυριέτης, ἁλίοιο βίου ῥάκος, οὐδ᾽, ὅτ᾽ ἔμελλεν
θνῄσκειν, ἐκτὸς ἔβη γηραλέης σανίδος:
τοὶ δὲ κέλυφος ἔκαυσαν ἐπ᾽ ἀνέρι, τόφρ᾽ ὁ γεραιὸς
πλώσῃ ἐπ᾽ οἰκείης εἰς ἀίδην ἀκάτου.
Glauco, el barquero de quienes cruzaban el estrecho
de la isla, el ahijado de las playas de Tasos,
habilidoso labrador del mar, el que, ni durmiendo
dejaba de manejar el timón con una mano hecha,cargado de años, jirón de una vida en el mar, ni a punto
de morir salió de su banco desgastado.
A él su concha le han quemado encima, para que el viejo
fuese navegando en su casa marina al Hades.
El poemilla no es fuente suficiente para afirmar que se incineraba en Grecia a los marinos en sus barcas, como sí harían mas tarde algunos vikingos; ni de que alguien viviese en su barca, a pesar de que se usa aquí la expresión οἰκείης (…) ἀκάτου, algo así como ’su barca de morar’, pero merece destacarse. Sobre el estrecho, se refiere el poema al que hay entre la isla de Tasos y la cercana costa tracia. Este estrecho tiene una anchura de 4,8 km hasta el islote que hoy llaman Tasópula («la hija de Taso»), y 2,7 km hasta el continente, una distancia asequible para un barquero avezado, incluso cuando ya era viejo, según parece.
Del mismo autor es un epigrama más alegre dedicado a la vida en el mar, este Antología griega 9.546:
κἠν πρύμνῃ λαχέτω μέ ποτε στιβάς, αἳ θ᾽ ὑπὲρ αὐτῆς
ἠχεῦσαι ψακάδων τύμματι διφθερίδες,
καὶ πῦρ ἐκ μυλάκων βεβιημένον, ἥ τ᾽ ἐπὶ τούτων
χύτρη, καὶ κενεὸς πομφολύγων θόρυβος,
καί κε ῥυπῶντ᾽ ἐσίδοιμι διήκονον ἡ δὲ τράπεζα
ἔστω μοι στρωτὴ νηὸς ὕπερθε σανίς:
δὸς λάβε, καὶ ψιθύρισμα τὸ ναυτικόν: εἶχε τύχη τις
πρῴην τοιαύτη τὸν φιλόκοινον ἐμέ.
Lo tradujo así Marguerite Yourcenar, y yo me abstendré de verterlo al español imbuido de respetuoso temor («¡No le toques ya más, que así es la rosa!»):
J’aime parfois dormir à la proue, et entendre
Les bâches résonner sous les paquets de mer.
Sur son lit de gravier, le feu commence à prendre ;
Le pot bouillonne, et la vapeur monte dans l’air.
J’aime manger avec, pour ma table, une planche ;
J’aime le mousse, encor que mal débarbouillé.
Puis, les dés. Une partie. Et la voix franche
Des marins plaisantant et buvant leurs rasades.
Vivre ainsi me convient, gai, un peu débraillé.
Moi qui goûte avant tout les joyeux camarades.
Ermita de la Virgen de Loreto en Nazar. Foto: Mentxuwiki 





