24 enero, 2010

El último trago: cierro el blog

No soy de los que tarda mucho en despedirse, y hoy no haré una excepción. También podría no despedirme, pero siento que tengo una pequeña obligación. Incluso para los pocos fieles cerveceros, que son los que habrán seguido un poco este humilde blog.

Me despido porque no tengo tiempo, aunque esa no es toda la verdad. Lo cierto es que me despido porque hace tiempo que escribo por obligación. Y el tiempo que tenga lo voy a dedicar a otras cosas y proyectos que ahora me llenan por completo.

Cuando empecé con el blog, acababa de terminar la carrera, trabajaba a media jornada y estudiaba japonés. Ahora tengo una casa que puedo llamar mía, he terminado un máster y empiezo un doctorado: el blog me ha acompañado durante todo ese tiempo y se hace raro visitar las primeras entradas: es como viajar en el tiempo.


Volviendo la vista atrás, creo que tengo lo sufiente como para estar orgulloso, especialmente en el segundo año de vida de este blog. Y lo estoy, y mucho, cuando repaso algunos viejos posts de informática y japonés. Pero más orgulloso y contento estoy de haberme hecho un hueco en la comunidad cervecera (antes incipiente, ahora consolidada).

Muchas gracias a todos los que he conocido, virtualmente, y que se han detenido un tiempo en este blog, para volver más tarde. He aprendido mucho acerca de la cerveza, mi pasión. Y más que seguiré aprendiendo, claro.

Sobra decir que seguiré probando un montón de cervezas, y cocinando con ellas. Y que alcanzaré mi objetivo de fabricar cerveza un año de estos. Sobra decir que seguiré siguiendo vuestras opiniones y divagaciones y que a veces participaré en ellas. Sobra decir que cuando me dé la gana, vuelvo a abrir el blog y listo.

Y ya acabo. Seguiré dando la guerra en Internet, pero en una aventura más emocionante y colectiva. E importante. A partir de la semana que viene pondremos en marcha la nueva web de Salvem el Cabanyal www.cabanyal.com , la plataforma que trata, desde hace 11 años, de salvar un importante patrimonio de la ciudad de Valencia (y de toda España) de un proyecto urbanístico depredador, que partirá en dos el viejo barrio de pescadores.

Si tienen un poco de tiempo, les pido un último favor: vean los siguientes videos, que informan (en difícil equidistancia) de lo que sucede en mi barrio. Si tienen menos tiempo, vean sólo el segundo, es más actual, sale mi casa, y termina con música de Miquel Gil. ¿Qué más quieren?.

Crónicas: 'Cabanyal, herida abierta'




Enlace al segundo video.

Gracias a todos. Y más que nunca, salut!

1 No es por nada, pero seguiré dando la vara en Twitter.

31 diciembre, 2009

La Ronda #19: Si es sólo cerveza...

ImageLa Ronda 19 (me sigue pareciendo increíble y maravilloso que llevemos tanto tiempo juntos) la trae Chela y plantea varias preguntas... que están abiertas a interpretaciones. Dice así:

Si sólo es cerveza ¿por qué tanta excitación? ¿por qué tanto esfuerzo en escribir sobre ella y sobre todo por qué tanta obsesión desmedida y demagógica, en muchos casos, por querer hacer llegar a la gente nuestras experiencias con la cerveza? ¿No se estará volviendo la escena cervecera en español un poco snob y costreñída?

La ventaja de escribir sobre las campanadas es que ya he leído algunas de las aportaciones al tema. Por lo general, los blogueros se han apresurado a desmentir el presunto snobismo y obsesiones alrededor de la cerveza. Y todos tienen tazón, claro. He podido conocer a algunos de los foreros hispanos y en ningún caso he encontrado atisbo alguno de presunción: siempre ganas de beber, pasar un buen rato y probar cosas nuevas.

La Ronda siempre trata de buscar una respuesta más o menos personal a cada cuestión. Y lo cierto es que yo sí que, en ocasiones, he sentido cierto hartazgo hacia el mundillo de los blogs cerveceros. Y ¿por qué?


Cualquiera que vea la evolución de anotaciones mensuales de mi blog se dará cuenta. No es sólo falta de tiempo: no tengo ningún interés especial en divulgar cada experiencia cervecera que tengo. Que las tengo (a mis espaldas hay un buen montón de cervezas de 2d2dspuma). No publico notas de cata, porque me importa bien poco que otros conozcan mi opinión acerca de una cerveza. Y ya está.

Ojo, me parece muy bien que otros blogueros lo hagan: es una forma de compartir los gustos y expresar opiniones. Me parece bien que existan sistemas de puntuación, como Ratebeer o Beeradvocate: los consulto para saber qué cervezas fabrica determinada empresa o país. No tengo ningún problema con que eso se extienda a las páginas hispanas. Sencillamente yo no estoy por la labor.

[inciso: Valoro mucho, eso sí, que iniciativas que han partido desde la red se hayan hecho un hueco en otros medios o hayan llegado a otros canales: Logia Cervecera, Manzapivo, Filósofo Cervecero o Culturilla Cervecera, por poner los que me parecen más representativos de este hecho, han puesto muchas horas de dedicación y esfuerzo y sé que todo lo que puedan conseguir para el mundillo de la cerveza será positivo]

Yo no soy un apasionado del beervangelism -¿cervangelizar?-. Me la trae al pairo si otros disfrutan lo mismo o menos que yo de las cervezas. A lo más que he llegado es a comprar y degustar cervezas de importación con los compañeros de trabajo. Pero no le he discutido jamás a nadie que Mahou negra es la mejor cerveza negra del mundo mundial, ni que una Korbinian se parece a una Guinness. Me chupa un pie.

Así que me temo que el tema de la Ronda me queda esta vez un poco lejos. Ni excitación, ni esfuerzo dedicado, ni obsesión desmedida. Ahora, por lo que sea, leo menos blogs de cerveza, comento menos y escribo menos. Pero no bebo menos que antes. Está bien claro qué es lo principal y qué es lo accesorio. Hay veces en que me interesa más leer un post sesudo acerca de tal o cual cerveza. Otras en que pienso 'bebe y calla'. Va por rachas.

Así que, mientras me llega de nuevo la racha de tener ganas de aprender nuevas cosas respecto a mi bebida preferida y contarlas aquí, esperaré bebiendo alguna cerveza. Sin ir más lejos, para esta noche tenemos una Anchor Christmas tamaño magnum (1.5l). Ya les contaré que tal.

O no.

¡Feliz año nuevo a todos!

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16 diciembre, 2009

Tres canciones encadenadas

Venga, un post rapidito, para que la gente no crea que me he ido. Y se lo dedico a Chela, sospechando que le gustará.

Resulta que el 14 de Diciembre tuvimos una efemérides. Se cumplían 30 años del mítico disco London Calling. Que, según la revista Rolling Stone (sí, la misma que ha declarado a Berluconi rockero del año) es el disco más importante de la década de los 801. Lo que diga una revista me la trae al pairo, claro. Pero hay un consenso generalizado al señalar este trabajo como el álbum que lanzó el punk-rock a la escena internacional, y uno de los mejores de toda la historia.

Su estética revolucionaria inspiraría a un sinnúmero de artistas posteriores, convirtiéndose en un icono.

Entre los diecinueve temas se encuentran algunos de los inmortales éxitos del grupo, versioneados hasta la saciedad. Yo le tengo especial cariño a Jimmy Jazz, que debí escuchar por primera vez versioneado por Fermín Muguruza, con los malditos de Kortatu. Pero para saber más trivialidades acerca de The Clash y el impacto de London Calling ya tienen la Wikipedia. Yo he venido aquí a ponerles música.


Spanish Bombs es sólo uno de los 19 temas de London Calling. Y lo destaco por estar de actualidad la búsqueda de los restos, no de Lorca -cuyos familiares se han desmarcado de la posible identificación en caso de que le encuentren-, sino de sus desventurados compañeros de última hora. Spanish Bombs narra el arrojo de los combatientes comunistas y anarquistas frente a la muerte de las bombas. La letra, aquí.



Pero vamos a dar un pequeño salto. De The Clash pasamos a The Pogues, lo que no nos cuesta mucho, porque también son británicos (la mayor parte irlandeses) y porque el propio cantante de The Clash, Joe Strummer, participaría en alguna de las giras del grupo más conocido de folk-rock. Porque si The Clash son los pioneros del punk-rock, The Pogues son el equivalente en el mundo de la música que hunde sus raíces en las melodías tradicionales, reaprovecha viejos instrumentos, y que, con frecuencia, se alimenta de ska y ritmos caribeños.

El álbum que lanzó a la fama a The Pogues es Rum, Sodomy and The Lash. Que, según las palabras (apócrifas) de Winston Churchill, definiría a la perfección la tradición de la marina británica.

A Pistol for Paddy Garcia quizá no sea una de las canciones más conocidas de aquel álbum y, de hecho, aunque aparecía entre los temas originales del disco en 1985, fue movida los temas extras en la edición de 2004, que incluía 5 temas más. Con reminiscencias de un western, el tema, al ser completamente instrumental nos deja con la duda: ¿quién es Paddy García?



Y ahora sí que saltamos un poco más para llegar al que, como saben los que me conocen, es mi grupo preferido. Y en el disco preferido de mi grupo preferido se encuentra la canción Il Ritorno di Paddy Garcia. ¿Por qué ese título?.

Modena City Ramblers también bebe del sonido irlandés, especialmente sus primeros discos. El propio nombre se debe a la existencia de una banda admirada, Dublin City Ramblers. Y su primer disco, en 1993, fue llamado Combat Folk, una clara referencia -y homenaje- al famoso disco de The Clash, Combat Rock. Y hay más, Modena City Ramblers ha acompañado a The Pogues en conciertos y giras.

Riportando Tutto a Casa (su segundo álbum) puede catalogarse enteramente como folk-rock irlandés. Sin embargo, la orientación decididamente política del grupo hacia causas revolucionarias llevaría a su cantante, Albert Morselli a abandonar el grupo. Las letras comienzan a mirar hacia las revoluciones sudamericanas y la banda emplearía en varias de sus canciones el español, como ya lo hiciera The Clash en Spanish Bombs.

Terra e Libertá es una joya que homenajea a García Márquez, recuerda las cartas del Che Guevara y gira la cabeza para hablar de la situación de los campos de refugiados saharauis en Tindouf. Y sin perder el ritmo. E incluye la canción que nos ocupa: Il ritorno di Paddy Garcia.



Al final, de algún modo, queda resuelta la duda.

Chi è Paddy Garcia?
Es la parte mejor de todos nosotros


1 Porque en los EE.UU. se publicó en 1980, claro.

Letra de Spanish Bombs
Wikipedia: The Clash

Sitio de Alberto Morselli.

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01 diciembre, 2009

La Ronda #18: Regalando Cerveza

ImageLlegué tarde y mal a La Ronda, lo confieso. Caigan sobre mí la críticas regadas con Calsberg. Pero aún así, no desearía faltar por primera vez -a la anterior asistí, eso sí, vía Twitter- en este encuentro mensual, rescatado del olvido, in extremis por Andrés.

La Ronda de Noviembre decía así:

Tus mejores amigos te invitan a su casa, no son cerveceros, pero siguen tu blog regularmente y al final les ha podido la curiosidad: ¿por que no traes algunas de esas cervezas de las que tanto hablas? te dicen...
Son tus mejores amigos, la ocasión merece una cerveza "muy especial", pero por otro lado no son nada cerveceros, y no queremos "asustarlos" con una cerveza demasiado "extrema" ha de ser algo que entre bien, que les deje con ganas de seguir probando nuevas cervezas. ¿Que cerveza llevarías?


Yo no me enrollaré mucho con la respuesta, porque, si además de impuntual, peco de rollero, mala cosa.


Yo llevaría Tripel Karmeliet, copiando a Fivvix. Porque tiene formato de 75 cl. (y no todas los cervezas lo tienen) y porque es una de mis cervezas favoritas. Otra opción muy socorrida es cualquiera de las Chimay, pero, si los anfitriones no son muy dados a beber cerveza, elijo la blanca. No es una tontería, el formato de la botella y es una lástima ver cómo muchas belgas mediocres tienen su llamativa versión para llevar a cenas, mientras que excepcionales cervezas de otros países tienen que ser transportadas en varios botellines para degustar en grupo.

Lo cierto es que voy a regalar algo de cerveza este mes, y no es ninguna de estas. Se trata de un pack de invierno que elabora la Companyia Cervesera del Montseny, y que incluye cuatro de sus elaboraciones: +Lupulus, +Malta, +Negra y Hivern Ale. Lo distribuyen con un vaso serigrafiado. Así que espero que los chicos de CCM no se enfaden y me perdonen si les critico un poco la publi en el blog de Andrés.

Sin más, hasta la próxima. Espero que pronto alguien invite y la Ronda no tenga que ser 'rescatada' de nuevo.

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28 noviembre, 2009

Cervezas Sin: la cerveza que no muerde

ImageEstoy de regreso. Y para quedarme, supongo. Porque tengo contrato de alquiler por un año. Contrato de linea de teléfono e Internet por otro. Y unos muebles preciosos que espero que duren más de un año. Pero no les hablaré de mi vida en pareja, no. Vamos a la cerveza que es lo importante. Bebo bastante y buena cerveza por aquí. Por lo general no tengo muchos reparos al tomar cerveza: me gusta probar de todos los tipos sin prejuicio alguno.

Sin embargo, debo reconocer que hay ciertas cervezas con las que debo superar muchas reticencias antes de probarlas. Y que, por lo general, me decepcionan enseguida. Son las cervezas sin alcohol. Le tengo tanta manía que hasta me cuesta llamarlas cerveza.

Y, sin embargo, debo ser de los pocos. Porque, según los datos de Cerveceros de España, las cervezas Sin no han dejado de crecer en los últimos años, frente a la caída del consumo que ha experimentado la caña de toda la vida. Sea por la cada vez más restrictiva legislación de tráfico, sea la creciente cultura de lo light que nos invade, sea porque cada vez las fabrican mejor, las cervezas Sin son todo un éxito.

Pero, ¿cómo se elaboran esas cervezas que yo no me atrevo a probar?. Pues en este post se lo contamos. No ahorraré detalles, que para eso he estado un mes sin escribir.


Lo primero es concretar los términos. Para eso tenemos la legislación. En España, las cervezas sin alcohol deben contener menos del 1% en volumen de alcohol (en países anglosajones se suele indicar la proporción respecto al peso, induciendo a confusión). Las cervezas con un volumen en alcohol de entre el 1% y el 3% se consideran bajas en alcohol. Por último, en los últimos tiempos se han puesto de moda las cervezas 0.0, que no contienen alcohol en absoluto.

Para obtener cervezas de bajo contenido alcohólico se emplean dos tipos de procesos: de fermentación controlada y procesos de postfermentación.

Las más antiguas técnicas empleadas para disminuir el alcohol eran del primer tipo y se basan en controlar el proceso de fermentación. Enfriando el mosto y retirando la levadura se producen cervezas dulces de 2.5%. Al tener tanto azúcar, las cervezas son inestables y deben ser pasteurizadas. Otra opción es realizar la maceración a elevadas temperaturas, de modo que se inactivan ciertas enzimas y se obtiene mosto modificado, que, al fermentar parcialmente, produce un 2.5% de alcohol.

Dado que son las levaduras las que producen el alcohol, no sería mala idea emplear levaduras con limitada capacidad de fermentación para obtener menos alcohol. Si en vez de usar la agradecida cerevisiae usamos la más quisquillosa ludgwiggi, que no come maltosa (típicamente un 40% de los azúcares fermentables), entonces la cerveza resultante tiene menos alcohol, sí, pero también maltosa como azúcar residual, que le aporta un dulzor excesivo.

El método Barrell se basa en la fermentación de dos mostos con diferentes cantidades de azúcares fermentables. El que tiene mayor cantidad de azúcares fermentables alimenta de CO2 y aromas al segundo tanque, donde se produce una fermentación más ligera. Tras el proceso, las cervezas se mezclan en proporciones variables, dependiendo del grado alcohólico que se desea obtener. De este modo es posible bajar del 1% sin que el sabor se vea muy afectado.

Existen otros métodos de fermentación para obtener cervezas Sin, pero pasaremos a los métodos de postfermentación, mediante los cuales se puede eliminar completamente el alcohol, contentando al cuñado de turno en las fiestas navideñas.

El método más antiguo de postfermentación sirve, contrariamente, para obtener productos de alta graduación, como el whisky. Hablamos de la destilación, que evapora el alcohol, más volátil. Inevitablemente, en el proceso se pierde parte del volumen de la cerveza y también aromas. Es necesario corregir posteriormente el sabor de la cerveza por otros medios. La destilación a vacío es más compleja, pero permitiría eliminar todo el alcohol y luego reintroducir los aromas en la cerveza.

La ósmosis inversa consiste en hacer pasar la cerveza a alta presión a través de una membrana capaz de separar el etanol (más pequeño) de la mayoría de los componentes. Para compensar la pérdida de agua (que también pasa), la cerveza es diluida previamente. Este proceso es bastante respetuoso con los aromas, aunque es inevitable que ciertos compuestos se pierdan en el proceso.

La diálisis funciona con el mismo principio físico que la ósmosis. En este proceso la cerveza corre a través de un tubo. Separado de éste por una membrana semipermeable, fluye líquido en sentido opuesto. Este líquido contiene cerveza disuelta en agua. La diferencia de etanol a ambos lados de la membrana produce que éste pase al segundo tubo. La gracia de tenerlo en movimiento en sentidos opuestos es que así se impide que la concentración de etanol sea la misma en ambos tubos. Con este método puede llegar a eliminarse el alcohol por completo.

Y con esto terminamos por hoy. Yo no sé ustedes, pero a mí me duele el alma cuando repaso todos estos métodos. ¡Cómo un cervecero puede ser tan cruel para maltratar de tal modo su querido producto! Todo a costa de las ventas en los bares de carreteras...

Dado que la fermentación alcohólica es lo natural, es difícil encontrar alguna cerveza Sin que no sepa 'rara', artificial. Si ustedes la encuentran, me avisan. Y yo ya veré si me veo libre de prejuicios para probarla.

Elaboración de Cerveza. Microbiología, bioquímica y tecnología. Ian s. Hornsey. Ed. Acribia, S.A.
Cerveceros de España. Margo legal de la cerveza.

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