sábado, diciembre 30
Recuerdo final
La felicidad consiste en acariciar con la yema de los dedos la superficie de una página en blanco y que las palabras escritas vayan surgiendo a su paso hasta crear el poema que toda la vida soñaré escribir.
sábado, diciembre 23
Epílogo
Ese tipo extraño
de la calle Rosario
viste siempre de negro,
lleva gafas de sol
aunque esté nublado,
toma café en la misma mesa
de los mismos bares
y pasea descalzo
por el espolón
los días de tormenta,
sin importarle lo que digan.
A menudo le acompañan
mujeres misteriosas y lindas
de pelo corto moreno
o larga melena rubia,
brazos tatuados
con peces japoneses
o versos, el escote
preciso, el culo pequeño,
las piernas largas.
Nadie sabe cuándo
llegó ese tipo extraño
de la calle Rosario,
ni a qué se dedica.
Unos dicen que es escritor;
otros, proxeneta.
Quizá alguien, algún día,
debería reunir el valor
suficiente para preguntarle
en qué gasta sus días,
aunque responder
le convierta en alguien real y
deje de ser posible.
Será mejor estarse quieto,
cajón de sastre
de nuestras dudas.
Cuando no sepas la respuesta,
confórmate.
O pregúntale a ese extraño
tipo de la calle Rosario.
domingo, diciembre 10
Birlibirloque
De pronto te veo, estás,
vuelves sin avisar de lugares
a los que nunca te has ido,
una gota de sudor que
desciende lentamente
entre tus escápulas,
el horizonte inclinado en una fotografía
hecha desde el mar, las manos frías
prestas para el fuego, estirar las letras
para construir con ellas
un cuerpo como el tuyo,
colocarlo en un rincón del salón
y mirarte cuando no te veo.
De pronto hago que aparezcas,
arte de birlibirloque o repetir
palabras para que no se pierdan,
la cadencia de tus pasos lentos,
crujir de los listones de madera
que visten el suelo, tensa en exceso
la cuerda del acróbata, la puerta vencida
que se cierra con quejido de óxido,
el papel del periódico de ayer
que secará mis lágrimas,
flores azules en el arcén de la carretera
que lleva al puerto de San Esteban,
luna llena que tiembla y se desintegra
como lo hizo la Estrella de la Muerte
cuando la atacaron los rebeldes,
la ciudad a oscuras y tú,
por ahí,
brillando.
domingo, diciembre 3
Aunque la lluvia
No recuerdo otro cuerpo como el tuyo,
otra voz, otra mañana.
Las voces lejanas de la calle
y el olor del mar que me aplacaba.
No recuerdo otro instante
de sosiego. Mi corazón en calma.
Aunque la lluvia,
aunque la suerte pendiente.
Planear un viaje. Releer un libro.
Otra vida no recuerdo.
Otra vida no recuerdo.
miércoles, noviembre 29
Recuerdo #11
Singapur es hoy una ciudad barrida por la lluvia. Todos los rascacielos parecen invocarla. Los pisos más altos desaparecen entre las nubes. Los aviones sobrevuelan en círculos la ciudad. Esperan que la tormenta siga su curso.
viernes, noviembre 24
Te debo
Detenido en este amor
desencajado, a tumba abierta,
tirado en el arcén,
quebrado.
Demasiado libre
para ser sincero,
demasiado capaz
para estar roto.
Te debo
un par de poemas
y una botella de vino.
Te debo algunos
de mis mejores días.
sábado, noviembre 18
Frejulfe
Una tarde estuvimos
en la playa de Frejulfe.
Las olas batían la orilla
empujadas por la marea
creciente. Te agarré
por el talle y
me besaste.
Mi lengua batía
la orilla de tu boca.
Los aviones surcaban
el cielo y las estelas
de condensación,
que la ausencia de viento
mantenía detenidas
durante minutos,
se cruzaban al azar.
Aquella tarde, igual
que hoy, no había
en el cielo
una sola nube.
una sola nube.
domingo, noviembre 12
Recuerdo #13
La genealogía de los perfumes. Guardadas las esencias en tarros pequeños. Una mujer entró en el ascensor y olía como tú.
miércoles, noviembre 8
Recuerdo #24
Hay libros que te pasan por encima y no vuelves nunca a ser el mismo. Otras veces tú pasas por encima de los libros, no te dejan nada y lo mejor que puedes hacer es abandonarlos por las ciudades del mundo.
domingo, noviembre 5
Recuerdo #3
En un libro que hace años no leía he encontrado una anotación al margen que me ha hecho recordar un tiempo y un lugar en el que ella y yo coincidimos, sin que aún nos conociéramos. Era diciembre. Hacía frío. Ella dice que llevaba puesto un gorro de lana gris. Probablemente estaba lloviendo, pero ninguno de los dos lo recordamos. Después he leído palabras que me han hecho imaginarte. De espaldas frente al mar, revisando los mensajes en el móvil. Tu cuerpo recorta la línea de un horizonte velado de nubes.
domingo, octubre 29
La chica de los ojos color cerveza
Yo he visto
como gobernabas
con las manos
bandadas de estorninos
que mandabas a volar
al cielo encendido
del atardecer
sobre los escombros
de los astilleros.
Y surcaban el aire
a tu capricho,
primero aquí
después allá,
hasta posarse
en las cornisas de los tejados
y en las vigas desnudas
que permanecieron en pie
cuando las excavadoras
lo arrasaron todo.
Yo he visto como,
después de la fiesta
en la azotea,
lanzabas a la noche
copas de cristal vacías
que llenaron la calle
de cristales y convirtieron
el silencio de la madrugada
en una colección de gritos,
protestas, encender de luces,
persianas alzadas,
preguntas y entonces
tu risa, los brazos extendidos,
las manos abiertas
para convocar a las gaviotas
que, detenidas frente a los
acantilados,
acudieron a tu llamada
desde el mar.
miércoles, octubre 25
Recuerdo #14
Sobre la mesa del apartamento el mapa de la ciudad desplegado en el barrio que recorrimos ayer, tres botellas vacías de agua mineral, los auriculares enrollados de un modo caótico, un libro de poemas de Agustín Fernández Mallo y las gafas de bucear. Un rotulador naranja fluorescente.
sábado, octubre 21
A salvo del mundo
Sobre la mesa de la cocina,
rodeada de migas,
una caja de antibióticos
para la infección de muelas.
La luz
del amanecer
que atraviesa el cielo
enmarcado por el alero
de los tejados
del patio interior.
El olor a pan.
El recuerdo de una tarde
encerrados en una habitación
de hotel, a salvo del mundo.
O de la tormenta.
Las palabras que perdieron
su peso.
Los lugares de tu cuerpo
que me empeño
en memorizar
cuando cierro los ojos
y las yemas de mis dedos
se mueven libres sobre la mesa,
esquivando migas,
surcan las vetas
de la madera rugosa
donde anoche
cortaba queso,
descienden la pared de azulejos
aún fríos y se detienen
en el cristal de la ventana
mientras fuera
comienza a llover.
comienza a llover.
miércoles, octubre 18
domingo, octubre 15
Recuerdo #23
Una playa de agua limpia y fondo de coral. El volcán, imponente en el horizonte lejano, retiene las nubes en la cumbre. Ellos se bañan en la orilla. Yo les hago fotografías. De un modo u otro todos somos coleccionistas de recuerdos. El vuelo de un cormorán dibuja el horizonte en una línea recta perfecta.
martes, octubre 10
Recuerdo #16
Con el segundo café del desayuno observo la piscina vacía desde la ventana. Un viento suave proveniente de la bahía eriza apenas la superficie del agua. Imagino que estoy nadando, como la noche anterior. Bebo un sorbo del café templado. Y dejo, por un rato, de obligarme a no pensar en ti.
sábado, octubre 7
Recuerdo #19
La habitación del hotel tiene una terraza desde la que se ven los tejados de Yogyakarta. Anochece sobre la ciudad y lo hace de un modo repentino. Se encienden las luces de las azoteas y de las grúas de construcción. Los depósitos de agua brillan con el reflejo de los aviones que, cada diez minutos, descienden para aterrizar en el aeropuerto. Desaparecen los murciélagos que tejieron con sus vuelos hilos invisibles entre las cornisas del atardecer. El almuédano inicia su plegaria. El olor de la soja, al igual que la oscuridad de la noche ya cumplida, lo invade todo.
martes, octubre 3
Recuerdo #21
Un hombre vestido completamente de blanco, de la cabeza a los pies, realiza una ofrenda en silencio, envuelto por el humo del incienso en un templo casi vacío. Los gatos campan a sus anchas entre los pedestales y las figuras de los malos espíritus. Los turistas observan la escena desde los jardines. Seres humanos en busca de la simetría. Seres humanos, terriblemente frágiles, en busca de la simetría.
domingo, octubre 1
viernes, septiembre 29
Recuerdo #2
Tu cuerpo, una línea de costa desde la ventanilla del avión. Un fractal. Mientras sobrevolamos una tierra desconocida, ellos duermen a mi lado y yo pienso que escribo con la única intención de desprenderme del peso. Fractal: estructura iterativa que tiene la propiedad de que su aspecto y distribución estadística no cambian cualquiera que sea la escala con que se observe.
jueves, septiembre 21
Recuerdo #12
Las cicatrices de la ciudad. Las flores conservadas en hielo. El olor a gengibre y a incienso, a cilantro y a agua estancada. A jazmín. Una mujer de mediana edad espanta palomas con los brazos abiertos mientras un hombre, quizás su marido, le hace fotografías. De una manera o de otra, todos somos coleccionistas de recuerdos. El ser humano le teme más a la memoria que a la muerte.
domingo, septiembre 17
Recuerdo #20
La luz del sol atraviesa la ventanilla del avión en diagonal y golpea el envés de sus manos y las dos páginas que aquellas mantienen abiertas. El avión despegó con dos horas de retraso y volamos cuando ya deberíamos estar en nuestro destino. Escucho: tengo el poder del fracaso, kilómetros de derrotas. Él duerme en mi regazo. Estamos unidos por el cordón umbilical de los auriculares. La noche alcanza el cielo en minutos. Tal vez esta tarde haya visto demasiados aviones despegar.
jueves, septiembre 14
Recuerdo #6
La potencia del amor reside en que, si abrazas a un cero lo suficientemente fuerte y sostenido en el tiempo, pongamos las horas de la madrugada, amanece infinito.
sábado, septiembre 9
Recuerdo #15
Un hombre ciego de rasgos asiáticos se acerca a la mesa y, en un inglés perfecto, me pregunta si está libre la silla de al lado. Apoya el bastón contra la pared, palpa con ambas manos el respaldo y se sienta. Huele bien el café, dice. ¿Sería tan amable?, me pregunta al tiempo que levanta la taza. ¿Qué hay para desayunar?, prosigue. Elige un huevo cocido que coloco en su plato. Ojalá alguna vez en la vida yo pueda hacer algo, lo que sea, con la parsimonia y dulzura con que él arranca la cáscara. Desnudarla, por ejemplo.
domingo, septiembre 3
Los paisajes de noviembre
Amo una ciudad
que se extiende
en mi memoria,
una ciudad que tiene
tus ojos y mira
al mar.
Amo una ciudad
del mismo modo
en que amo
los paisajes
de noviembre,
con esa cierta
dosis de indolencia
necesaria para
sobrevivir con dignidad.
Llámalo,
si prefieres,
hacerse el tonto.
hacerse el tonto.
sábado, agosto 12
Tus piernas rocanrol
Cuando no seamos nada
y entre tú y yo
habite el silencio
y se levante el olvido
(o al revés),
una tarde de invierno, de éste
o del siguiente, quién sabe,
pararé el motor del coche
frente a los acantilados
y, al ritmo incansable
del limpiaparabrisas,
diré la letra
que te nombra
y recordaré
que te nombra
y recordaré
tus piernas rocanrol
y las tres veces que escribiste
que me echabas de menos.
domingo, agosto 6
Dicen que has vuelto
Dicen que has vuelto,
que han visto el viejo
Mercedes rojo
aparcado donde solías,
la luz de la casa
encendida,
la ropa tendida en el patio,
el agua goteando
en las macetas.
Dicen que huele otra vez
a pan y a sarmiento
en la ventana de tu cocina
(después de hacer el amor
olías a pan. Eso
no lo voy a olvidar
mientras viva).
Dicen que has vuelto,
que sobre el murmullo
en sordina en los bares
se escucha de nuevo
tu nombre y
hacen cola,
vestidos de fiesta,
los pretendientes
que tenías y se les ve
nerviosos y alegres,
todos creyéndose
el elegido.
Dicen que vuelven
los chavales del barrio
a espiarte,
subidos al muro,
mientras te duchas,
y te critican con descaro
las mujeres
a la salida del Lidl.
Dicen que has vuelto.
Juran haberte visto
en la calle Rosario
a mediodía,
ya ves,
cerca quizás
del portal en el que,
después de besarme,
dijiste que te largabas.
Y yo con dos billetes
de bus al sur en el bolsillo.
Dicen que has vuelto,
como si nada.
Lo que no saben,
imbéciles,
es que no te fuiste nunca.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
días
cuadernos
- 50 maneras de ser tu amante
- aprendiz de dios
- apuntes de un ajedrecista
- asedio ciudad o viento
- asombro de la memoria
- asombro de la tierra
- asombro de los días inolvidables
- asombro de los mapas
- breve muestrario de catedrales
- busco palabras de siete letras con las que nombrar tu boca
- carta de un soldado
- Cerrado por obras
- cobardes
- como se aman ciertas ciudades
- de hombres y nombres
- de la ausencia y de ti
- diario de irrealidades
- diario de puños y catedrales
- el invierno acecha como una manada de leonas
- el libro de los principios
- el ruido que la puerta de un coche hace al abrirse
- el viento me dirá tu nombre
- helicópteros
- historias de la guerra
- Hundir las manos en la tierra no es tener raíces.
- incendiarán el mundo
- interludio
- La indolencia y el peso
- la madrugada llora lágrimas de cocodrilo
- la muerte en diez pasos
- la vida simple
- Las maneras del silencio
- las moscas no saben volar en círculos
- lástima grande que no sea verdad tanta belleza
- Lecciones de afán
- Lo Que Esperaban de Nosotros
- los colores del invierno
- los ojos de la ciudad
- los pies suicidas o el cielo está lleno de prodigios
- Madrid y seis días
- manual de instrucciones para la correcta interpretación de asombros
- material para audaces
- me gustan las mujeres de mirada triste
- memorias del napalm
- mil palabras
- montando estanterías
- nocturno de furia
- Nombrarás a la bestia. Perderás el miedo.
- OBRA DIGITAL
- pasa-tiempo
- Preguntadle a ese tipo extraño de la calle Rosario
- qpqtceunv
- sábado de boda
- se me murió el verano entre las manos
- tal vez la vida sea esto
- Todo es desorden
- todo lo que ha ocurrido por fuera es ya ceniza
- todos los nombres de la lluvia
- tres suicidios
- un mal día
- un mar de piedra pómez
- una novela silenciosa
- verás llover en Mechnikovo
- viernes de boda
- Y cómo es temblar sentir que entre usted y yo pueda existir un amor jodidamente irreparable
- y soñaba con irme
- yo jamás te hubiera esperado en la entrada de los apartamentos dakota
