En cuanto a formas de amar…

En cuanto a formas de amar
no hay nada escrito.
Unas veces se va…
y otras…, me quito.

En mi forma de cuidarte;
yo digo:
-No me voy a ninguna parte;
solamente,
quito el pie de delante.


En mi forma de admirarte…
lo dije al escribir la primera parte.
Es una forma de amarte
Saber quedarse aparte.

Momentos felices, momentos estresantes.

Estar ocupado, es decir poco.
Mientras leo, como;
mientras como, leo.
Escribo cuando puedo
y además; todo esto
no falto de sueño.

Por suerte para mí…
Tengo muy buena ayuda,
me abraza cuando lo pido,
me escucha sin decirlo,
me calma cuando necesito;
sobretodo, un breve respiro.

¡Vámonos de viaje!
¡El equipaje ya esta dentro!
Hazte algo de comer,
repostamos sin peaje.
Que bueno es difrutar,
del silencio penetrante.

Esta bien frenar un poco;
mirar atrás y adelante.
Darse cuenta del recorrido
y pensar:- ¡Joder que bien vivido!
No nos salió del todo…
tan mal com pensábamos.
Se puede decir con orgullo,
que el trabajo dió sus frutos.

Solo queda disfrutar,
y vivir un poco.
Ya me siento bien
de creerlo dentro.
Un ritmo lento
y sosegado.
me da mas vida
que el dinero.

Una para la Luna

De tanto en cuando aún me acuerdo de ti,
mi querida amiga ensoñadora.
Tantas veces me has acompañado
en esas noches silenciosas,
brumosas y tumultosas.
¿Qué dices? No te oigo…
Tus susurros ni casi los escucho.
Traéme de nuevo esos aromas de incienso,
aviéntame de volver a ser preso.
Recuérdame cuando tomé el trayecto,
y me saludaste pese a que era inconsciente…
Entonces, yo no sabía tu nombre;
me lo escribiste en un reflejo
portado por el viento.
Cuéntame otro largo cuento
del devenir del tiempo.

Recuérdame de nuevo,
qué fue de mi yo pasado
cuando me dedicaba a oir
tu melodioso canto.
Echo de menos tu sermón
y tus elocuentes brillos.
La parsimoniosa voz
de un ente anciano.
Siempre me trajiste silencio
y lo sigo percibiendo;
tus ecos mudos
retumban en mi cerebro.
Sonidos sordos de aliento
que me impulsan al movimiento.
Tú te mantienes firme
y yo contigo.
El imperturbable río de años
y una campana sin tañidos
me sigue sorprendiendo
que con tan poco
podamos seguir unidos.

Una linda flor

Miren y vean a la más bella…
Una flor abierta, esa es Elisa.
el dulce néctar de sus labios
riega mis pensamientos.
El fatal embrujo del que caí preso,
tambaleó todos mis cimientos.

Esa belladona que me envenena,
me atrapa y encierra de forma eterna…
¿De dónde brotaste?¿Dónde te escondías?
¿Por qué te plantaste ante mí a zozobrar mi día?
Si no fuera porque me das un momento de paz;
también diría…
que de no ser por tí, esta felicidad no existiría.

Gracias por estar y crecer cada día:
me alegras todo el ser, con tu melodía.

BaBi

Este no es un poema corriente
no importa lo que diga la gente.
Quien te conozca lo pensará igualmente
¿lo que me gusta de ti?
… eres un alma vehemente.

Trajiste una sonrisa y muy buen ambiente;
aunque a veces con hábito recalcitrante,
te mantienes obstinada a creer (o no) en la gente.

Tú no eres una chica corriente
y se me hace difícil describirte fielmente;
solo puedo decir que: ¿aprendí a entenderte?
Compartiendo un piti, una canción…
el mundo giraba más rápidamente;
desde la terraza, mirando al sol creciente.

Babi, tu paso por aquí no fue permanente
pero tu corazón y tu amistad

viven en mí constantemente.

¿Quién pudiera enseñarte?
Nada que no sepas ya, obviamente…
Tu paso por aquí no fue sutilmente
y dejaste una huella imborrable,
en mi alma, en mi mente…

En el país de las maravillas…

Tengo que darte las gracias
por regalarme sonrisas diarias.
Eres derribo de mis defensas,
y defensora de mis furias…

Siembras paz en mi corazón,
sosiegas mi perturbación,
haces frente a mi razón;
y sí… por ti; devoción.

Culminas frases con gran talante,
tienes un desparpajo radiante.
Vistes, ¿Cómo no? Muy elegante (0.O)
¿Hacerte enfadar? Muy ultrajante!

Tu amabilidad son caricias;
el cariño, brota tan silvestre…
Y quererte, no se hace noticia.

El rocío

Al despertar esa mañana
no podía creer lo ocurrido.
Pareciera un sueño, o quizá…
Un pasatiempo del destino.
Sentí la humedad, el frío
y hasta un leve zumbido…
Mi cabeza embotada trataba
de asimilar lo acontecido.

¿Fuiste tú, esa persona
que se metió en mis latidos?
Me quedé sin aliento
después de ese beso mudo.
Por más que lo piense,
de otro modo no pudo haber sido…
Porque yo sigo aquí
y tú; ya te has ido.

Design a site like this with WordPress.com
Get started