No hay mejor motivo para intentar retomar este espacio que anunciar que, gracias a XCar que está en plan arqueólogo malavidero, ya se puede leer online el número 1 de Malavida. Así empezó todo: los cómics, los amigotes, las borracheras, los viajes, los salones… Y además con un tema que está de plena actualidad, la cola del paro, donde vamos a acabar todos a este paso. Los dibujantes: el incombustible XCar cuando aún firmaba con Car 99 (nombre que tenía los días contados), MJWander con su segunda historieta del Matarratas (la primera permanece inédita y a buen recaudo), Santi Jurado y Miguel Ángel Monreal. Yo aún no los conocía y por eso todavía leía las etiquetas del champú en el váter…
¡Buen día a todos!






Tal es así que nuestro ocurrente monigotero ha sacado hace bien poco la segunda parte, «El Ríchal, soltero y metalero: ¡siente el poder del metal!». Por supuesto, con su inconfundible estilo DOGMA. Sin guión, sin lápices previos, a pelo con rotulador, una birraca en la mano y dos docenas fresquicas en la nevera. El Ríchal, con más moral que el Alcoyano, tratará de triunfar por todos los medios en el tortuoso mundo del rock: se rapa el cogote en plan jevi viejuno, vende su alma al demonio, intenta ser el rockero más duro matando en el escenario a un pollo de goma relleno de tallarines con tomate. Una cosa tremenda… Pero, como siempre las cosas no le salen demasiado bien. Tampoco demasiado mal, para lo que podría ser… En esta segunda parte descubrimos el origen del gran trauma del Ríchal (chan chan), conoceremos a un antiguo amor, la Loli, una jevarras melenuda un poco… euuuh, liberada, y veremos desfilar por las páginas del tebeo un montón de estrellas del rock a las que, como soy una iletrada, me veo incapaz de enumerar.