miércoles, 4 de julio de 2012

EL DRAGÓN NEGACIONISTA

EL DRAGÓN NEGACIONISTA


Anduvo entre las personas regalando salivazos infectos, como un dragón de Komodo de babas ponzoñosas; ignorado, indefinido, casi sin nombre, sin identidad. Tosco funámbulo en el mar de las ventajas, Roger Garaudy, de camaleónico ideario, petimetre de carnés variados, ha tenido un largo recorrido vital, una longeva miseria intelectual. Ha muerto y no es noticia, no ha sido noticia, ni siquiera entre sus otrora seguidores islamistas o sencillamente antijudíos.
Mucho antes de la publicación de su panfleto “Los mitos fundacionales del Estado de Israel”, henchido de citas de autores nazis, con los que mantenía una común e infundada postura de negación de la Shoá, tildando de mascarada occidental el Proceso de Nuremberg, ya había abandonado por imprecisos sus vínculos con la Acción Católica francesa y con el Protestantismo, afiliándose al PCF de Maurice Thorez. De la mano de este y gracias a su descarada habilidad para desenvolverse, siempre con ventaja, entre las más heterogéneas tendencias y opiniones políticas y filosóficas, llega a ocupar un puesto en el Comité Central del PCF, hasta que en 1970 es expulsado del Partido entre muestras de desprecio. En medio de tan convulsas y variadas actitudes iconoclastas (siempre se consideró un utópico), su admiración por Stalin le hace afirmar “Nunca la Filosofía, en su más noble sentido, ha tenido tanta importancia como en el mandato de Stalin”. Desde aquellos altos púlpitos y fresca sinvergonzonería llegaron a mí algunos de sus exabruptos más volanderos acompañando a escritos que, si bien al principio y por la inocencia de mi primera juventud recalaban en mi mesa debidamente aromatizados, más tarde y con la cabeza medianamente bien amueblada, eran digeridos como si de un verdadero tratamiento de sauna interior se tratase, como una especie de suicidio intelectual.
Se tenía por utópico, ya digo; no obstante siempre persiguió pesadillas huérfanas de generosidad, misericordia, bondad, sensibilidad, amor; de altruismo. Su constante deriva le hace rememorar, ya en 1968, su reconversión al Cristianismo en una de sus más tristes obras, “Cómo ser comunista hoy”, afirmando “La felicidad comienza con la desposesión de sí mismo y con la comunión con el todo”, al tiempo que rechaza en lo general todos los valores judeocristianos de los que se nutre Occidente .
Aún no se ha entregado a los dogmas islámicos cuando sin el menor rubor y desolado su bagaje argumental, llega a proponer (“Dios ha muerto”) una especie de humanismo marxista en un extraño entente con el Cristianismo, sobre el cual, quizás influido por lejanas recomendaciones papales, retomará pasajes de su “La Iglesia, el Comunismo y los cristianos” y se extenderá largo y tendido en diferentes panfletos. Pero es a partir de su asunción de los principios islámicos cuando su talante anti-judío se muestra de forma más beligerante, llegando a cotas que ni en sus etapas de mayor seguidismo pro-soviético siquiera rozó. Había recorrido un largo camino, a veces de ida y vuelta, en estrambóticas y principales etapas: cristianismo, nazismo, comunismo e islamismo. Y es llegada a esta última cuando su tropezona prosa rezuma más odio a lo judío, en razón inversa a las exaltaciones, loas, laudatorios y alabanzas al credo musulmán. “El Islam es la más ecuménica de las religiones”, parece que dijo, sin que se sepa cómo definía Garaudy el ecumenismo.
Contemporáneo de Sartre, Leví Straus, Foucault, Althuser, ¡qué lejos le quedaban aquellos debates sobre marxismo, ética, política, humanismo, filosofía,...! Sus cortocircuitos cerebrales sólo le llevaron hasta los brazos de Gadafi, que le concedió el premio por los derechos humanos 2002 instituido por su régimen. Ha muerto Roger Garaudy. Cero absoluto.

Haim.

viernes, 11 de marzo de 2011

YA QUITARON EL CESTO DE LA AGUA.

YA QUITARON EL CESTO DE LA AGUA. Refrán sefaradí.




Revolucionarios unos, revolucionarios otros. Todos pretenden poseer la patente de la revolución madre, la que reparte solera. Como, no tan cercanas ya aquellas dos o quizás tres manifestaciones de hombres (salpicadas de algún que otro velo), aún hay algunos elementos revolucionarios disparando al cielo revolucionario, plagado de supuestos aviones revolucionarios, hay que preguntarse si cuando los medios informativos hablan de los movimientos revolucionarios espontáneos, violentos o reprimidos con violencia, con muertos, en países islamistas, siempre revolucionarios, pre-revolucionarios o post-revolucionarios (tienen hasta dictaduras y monarquías revolucionarias y hereditarias), lo hacen en sentido semántico y si lo hacen desde un punto de visto sincrónico o diacrónico. Porque de esas revoluciones, si exceptuamos las balaseras libias, tenemos varias en Europa todos los años, sobre todo en Francia. Cualquier movimiento ciudadano es un movimiento dirigido. Como conocemos sus génesis, no los llamamos revoluciones sino movimientos con simples calificativos: gays, lesbianas, parados, sindicales, mujeres, hasta de aficionados al fútbol. Coincido con algunos de esos informantes en que, salvo en algunos fogonazos verbales en Egipto, Qaeda no está en este fenómeno revolucionario. Sin embargo, habría que preguntarse si Qaeda tiene rostro o es una entelequia. Aparece amenazando y desaparece, callando. No se le reconoce, aparentemente, un rostro. A su hilo y recordando las declaraciones que los mandatarios iraníes vienen efectuando desde su revolución en 1979, veo en estas revoluciones en cadena -¿o es sólo una?-, las más sugerentes y espontáneas de todas las revoluciones habidas, sombras alargadas y tocadas de turbante. Desde que los clérigos tomaron el poder en Irán, la violencia islamista ha ido creciendo y variando sus tácticas. Es su revolución pendiente.
No hay excepciones, no las hago, en consideración de una supuesta división de países islámicos pros o contras, buenos o malos. Solamente hay regímenes coyunturalmente amigos de EEUU o coyunturalmente enemigos de EEUU, circunstancialmente amigos o enemigos de los saltimbanquis europeos. Un espectáculo, porque todos tienen claro que en el Islam únicamente se producen intercambios de estampitas. ¿O es que la legitimidad del poder en Marruecos, Arabia o Jordania es mayor que la del régimen libio, sirio, o yemení; o a la inversa? Un espectáculo cínicamente aplaudido en el llamado mundo civilizado, y no solamente por sus gobiernos.
Una vez que esta marejada -que no tsunami- pase de largo, quedarán los mismos cuadros con diferentes fotografías. Puede que las economías domésticas mejoren un tanto, incluso puede que la corrupción pierda intensidad, pero el modus vivendi seguirá siendo el mismo, la vida familiar y ciudadana seguirá estando mediatizada y dirigida por la única ley islámica, la sharía, que les impide, por ejemplo, suscribir la Declaración Universal de Derechos Humanos, con lo que se eximen de su cumplimiento. Mientras tanto nos toca contemplar las caras de sorpresa de esos individuos, mandatarios en occidente cercano, al descubrir que el mundo islámico estaba lleno de dictadores. Mundo islámico y dictatorial que, hasta anteayer mismo, de la mano de correligionarios, amiguetes y países en rara simbiosis (Cuba, Rusia, China), han estado torpedeando todas las iniciativas hacia la plena protección de los derechos humanos de sus propias poblaciones. Todos ellos, a pesar de hurtarles a esos ciudadanos el derecho a la información libre, de pisotearles libertades fundamentales, de ejecutarlos a miles en represiones policiales, sumergiendo al resto en una balsa de corrupción aliñada con acosos, persecuciones y asesinatos de los que se atreven a denunciarlos, siguen codeándose con las democracias en el mismo seno del Consejo de los Derechos Humanos. Y no solamente eso, sino que desde sus sillones de cráneos, y con la absurda y bobalicona aquiescencia de algunas democracias, han estado acosando a un Estado libre como es Israel, respetuoso con las libertades, propias y ajenas, con decenas de resoluciones condenatorias y sesiones especiales de estudio. El culmen de la paranoia: siguen perteneciendo a un Consejo de Derechos Humanos que, por concepción, condena lo que en estos países y sus adláteres es consuetudinario. Es más: Sangrienta paradoja.
Haim.
http://haimfer.blogspot.com/

martes, 22 de febrero de 2011

MENAHÉM EL CORCOVADO, ETCHA LA PIEDRA Y ESCONDE LA MANO. Refrán sefaradí

MENAHÉM EL CORCOVADO, ETCHA LA PIEDRA Y ESCONDE LA MANO. Refrán sefaradí .


“El mundo está harto de estadistas a quienes la democracia ha degradado convirtiéndolos en políticos”
Benjamín Disraeli, aunque judío, con esta frase también se equivocaba. Puede que se nos escape la verdadera intencionalidad de la misma, pero hablamos de estadistas en un mundo que ha estado durante siglos huérfano de ellos, salvo dos o quizás tres excepciones, con un lenguaje mundano y mezclándolo con otros conceptos que, sea cual sea su dosificación en la fórmula, forzosamente ha de resultar un potingue pesado e incómodo de manejar. El mensaje que difunde es el de que todo político, hasta en su acepción más peyorativa, no es más que un estadista venido a menos. Y es que a los hemiciclos no se accede por la puerta de la azotea, ni por la gatera de las cocinas. Se favorece con esa frase también la creación -difusión- de un clima contrario a la figura del político, generalizando como pandemia lo que en definitiva no son más que taras y defectillos de algunos seres humanos que durante alguna época de sus vidas se dedican a obedecer y hacer cumplir en los diferentes foros las consignas de sus partidos. Lo digo porque acabo de leer de uno de esos blogueros perdidos por google un artículo en ese sentido.
Si nos parásemos a pensar en los caminos que cualquier político ha debido patear desde su ingreso en cualquiera de las agrupaciones locales de su partido, las ratoneras que ha tenido que sortear, los cebos que rechazar, las puñaladas que esquivar y las moscas que espantar, para conseguir que su nombre, al menos, figure en las listas para alguno de los comicios, si recapacitásemos sobre ello, nuestras almas se nos colmaría de conmiseración para con él. ¡Pobre! Sin embargo, esa falsa impresión de desvalido que ofrece, de persona obligada a la felación continuada para poder seguir ostentando su circunstancial situación de político -de 1ª, 2ª o 3ª-, sin autonomía en cualquier caso, se desvanece nada más dejar de lado nuestra natural ternura y sentimentalismo para con el sufrimiento animal, y recapacitar un poco sobre las ratoneras que ese político ha debido colocar, los cebos preparar y disponer, la de puñales que afilar y los pasteles -o las boñigas- a los que acudir a libar.
Es decir, el que tiene por condición ser una medianía, un encefalograma de escaso perfil (políticamente hablando), un corrupto de los de tentar, un corrupto de los tentadores, un ratero o un calumniador, lo será y actuará en consecuencia, tanto si la vida lo coloca como agricultor, marinero, banquero, electricista, albañil, político -de 1ª, 2ª o 2ª-, rey o médico. El respectivo nivel cultural, profesional o económico catalogará sus pecados. De tal guisa que, por ejemplo un médico, que siempre ha medrado en los medios progres, que ha asistido obnubilado y el corazón desbocado a cuantas concentraciones le hayan convocado, que no ha sisado en toda su vida, que no ha devuelto ni un recibo de teléfono, ni de comunidad, ni de su colegio profesional, pero que no es más que un Dr. Aspirina, sin más horizonte que pudrirse de matrono o sacapúas en alguna sierra perdida de la geografía española, incapaz de un sincero arrebato solidario que lo lleve con una “oenege “ al Serengueti, recalará indefectiblemente en una de esas organizaciones auto-calificadas de izquierda.

-Pero hijo mío, echa tu currículum a cualquiera de las multinacionales.- Oyó decir desde el seno familiar.
-Sí, pero no voy a estar estudiando tantos años para ahora ponerme a vender productos químicos.
-Productos químicos, no, Gasparín. Hay muy buenos laboratorios aquí.
-No sé. Estoy pensando en promocionarme en las filas de Izquierda Unida; incluso del PSOE. Excluyo a la derechona porque el hígado no me aguantaría hasta ese límite.
-Sí, pero la vida política es muy incierta. Y no te montas en el dólar como no metas la mano…u otra cosa.- La voz familiar seguía siendo un martillo pilón.
-Mira. El ayuntamiento y después la Cámara alta…o la baja. Dado el nivel de los militantes de IU y del PSOE, me puedo jubilar en mi escaño. Y sin convertirme en corrupto.
-¡Gasparín, Gasparín! Si te metes en IU, no serás un corrupto porque vas a tener menos poder que yo en mi casa. Además, IU saca en cada legislatura menos diputados…
-Bueno. Lo primero es lo primero, y ello es eliminar a los contrincantes del interior.


No lo he cogido al azar, pero éste podría muy bien haber sido el origen de la plácida carrera política de Gaspar Llamazares Trigo. Plácida y, por lo que se vocea, corta. Porque, para mero transmisor de consignas tengo a mi cuñado, que está en el paro, dicen que ha dicho alguien en la sede. La verdad es que su actividad parlamentaria no se distingue, y son ya tres legislaturas las que lleva cobrando del Erario público, por la denuncia de los regímenes donde se conculcan, día sí y día no, los derechos humanos. Desde un principio se especializó en airear desde su escaño el evidente antijudaísmo que le consume las entrañas, la fobia antijudía que le ha ido modelando el violáceo rostro hasta llegar, en una asombrosa evolución mimética, a tomar los rasgos y características de un escurridizo y sucio brazo del Islam: Bin Laden. Para él y sus mentores no existen violaciones de los derechos humanos por parte de los regímenes en Irán, en Pakistán, en Marruecos, en Libia, en Sudán, en Arabia o en cientos de lugares donde sus habitantes se ven agraviados a diario, bien por sus gobiernos o donde estos son incapaces de evitarlo. Lugares donde, sobre todo en el llamado Tercer Mundo, en muchos casos son sus gobiernos sátrapas y dictatoriales, generalmente islamistas, los que hacen que estén pisoteados y violados los derechos más básicos de la gente. Violaciones que en el Primer Mundo, hombres públicos como este Llamazares no denuncian porque están más cómodos ocupados en tonterías y triquiñuelas para tener en la picota constantemente a países como Israel.
Se han dado prisa en esta ocasión los ideólogos y redactores de las propuestas de Llamazares para formular una pregunta dirigida al Gobierno para su respuesta escrita ayer mismo, con la evidente intención de hacerla coincidir con la visita a España del Presidente del Estado de Israel Simón Peres. Naturalmente, como quiera que en el programa de la visita está contemplada la inauguración oficial en Madrid de Casa Sefarad-Israel, el tenor de la pregunta hace referencia exclusivamente a esta Institución cultural. Puedo asegurar que Gaspar Llamazares, en el acto de presentarla en el Registro del Congreso de Diputados, no llevaba la “kafiya” que, como ronzal, ha portado en otras ocasiones sobre el cuello.
El interrogante que plantean al respecto, teniendo como fondo la semblanza de las actividades más inmediatas de la Institución, y que “en las publicaciones y en la página web de Casa Sefarad-Israel, en su agenda de febrero se publicita el siguiente texto:”

“Casa Sefarad-Israel organiza la Segunda Edición del Intercambio de Estudiantes España-Israel en colaboración con el Ministerio de Educación de Israel.

Animados por el éxito obtenido el pasado año con el inicio de un proyecto de intercambio de estudiantes de secundaria en colaboración con el Ministerio de Educación de Israel, Casa Sefarad-Israel repite la experiencia este año lanzando la Segunda Edición de este proyecto, gracias al cual, doce estudiantes madrileños disfrutarán de una estancia de diez días en familias y centros escolares de Israel. Los objetivos de este programa incluyen, como aspectos más destacados, el promover la educación en valores mediante el conocimiento y el respeto mutuo, potenciar la práctica de idiomas y, sobre todo, tender puentes entre la sociedad israelí y la española.

El grupo de doce estudiantes madrileños que se encuentra en estos momentos en Israel, proviene de los Colegios Gredos San Diego de la Comunidad de Madrid y en marzo, se encargarán de alojar a los estudiantes israelíes que vengan a España a repetir la experiencia. Ambos alumnos tendrán la ocasión de realizar actividades culturales y educativas programadas en el país de destino, que incluirán la asistencia a clases impartidas en los respectivos centros docentes donde realicen el intercambio. Además de ello, se les ha preparado un programa de visitas guiadas a sitios históricos de España e Israel, de los que podrán extraer enseñanzas aplicadas al desarrollo de valores que fomenten la convivencia y el respeto, y a las que podrán unir otras experiencias derivadas de la exposición a otra cultura y al desarrollo de sociedades modernas.

El programa en Israel incluye una visita a Tel Aviv, donde disfrutarán de esta ciudad joven y mediterránea y una visita a Jerusalén, donde podrán conocer la Ciudad Vieja para ser testigos de su mezcla enriquecedora de culturas y religiones. Además de ello, viajarán a ciudades del norte tan emblemáticas como Haifa, Yaffo y San Juan de Acre.

No se irán sin haber vivido la experiencia de pasear por la fortaleza de Masada divisando el desierto del Neguev, o visitar el yacimiento de Qumrán a orillas del Mar Muerto. Por otro lado, podrán ver cómo es la vida en un kibutz de hoy en día.

En Madrid, los jóvenes israelíes, además de conocer y experimentar cómo vive una familia española, recorrerán el Madrid antiguo y degustarán las famosas “tapas” españolas. Pasearán por el parque de El Retiro y tendrán tiempo para darse una vuelta por las zonas comerciales. Tendrán la ocasión de disfrutar también de visitas guiadas a ciudades como Toledo, Córdoba o Segovia, con su pasado histórico judío y árabe tan destacado y que constituye una parte inherente de nuestro legado cultural.

Casa Sefarad-Israel desea exportar pronto la experiencia de este proyecto a otras comunidades autónomas puesto que no cabe duda de que el intercambio de estudiantes entre Israel y España contribuirá a acercar a ambas sociedades y se convertirá en el germen de nuevas alianzas duraderas.”


Sobre esta parrafada, que bien podría haber sido entresacada de un folleto de alguna de las agencias de viajes de Tel Aviv, Haifa o Jerusalén, se ha centrado el fuego graneado de las ridículas baterías del ridículo grupo de parlamentarios de IU a través de su telemetrista Gaspar Llamazares. Pregunta éste si el Ejecutivo español respalda a Casa Sefarad “en su difusión de los puntos de vista sionistas aceptando con normalidad la presentación de vulneraciones del Derecho Internacional, las acciones de conquista militar y las vulneraciones de las Convenciones de Ginebra”. Sigue preguntando “qué piensa de la labor de propaganda que realiza en España la Casa Sefarad-Israel, ajena a los postulados del Derecho Internacional y de las decisiones tomadas por múltiples organismos internacionales en relación a la actuación de Israel sobre el Estado y el pueblo palestinos”
Aunque no tiene empacho en reconocer que los objetivos básicos de esta Institución son profundizar en el estudio de la cultura sefardí, impulsar la cooperación entre la sociedad española y la israelí y fomentar un mayor conocimiento de la cultura judía, añade que, “sin embargo, en muchas ocasiones da la sensación que esta institución actúa como simple brazo propagandístico del sionismo.” Y así hasta el punto final.

Como se ve, la denuncia de un grave y candente problema. Nada sobre el destino de sus admirados iconos, vapuleados y corridos por sus pueblos, hartos de las humillaciones, violaciones y asesinatos de los que antes hablábamos y que ni los ideólogos de Llamazares ni él mismo han denunciado jamás. Como tampoco han preguntado jamás al Ejecutivo español, en vista de los efusivos abrazos del Rey, del Presidente y de algunos de sus ministros con esos mismos sátrapas islamistas que ahora buscan un rincón donde limpiar la mierda de sus calzones, si el Rey, Zapatero y sus ministros apoyan a esos sanguinarios ahora que han caído, si los apoyaban antes, mientras sojuzgaban a sus respectivos pueblos, vulnerando el Derecho Internacional, si apoyan a esos pueblos en los movimientos reivindicativos de esos países islámicos “per se” o con las sombras chinescas de los grupos fundamentalistas proyectándose sobre el escenario.

También sería interesante que, mientras Llamazares y sus ideólogos esperan en vano las respuestas del Ejecutivo, propusieran una encuesta al respecto entre el multitudinario colectivo musulmán, empezando por Casa Árabe.

Haim.
http://haimfer.blogspot.com/

lunes, 17 de enero de 2011

FAZER UNA COSA EN HORA DE RAVIA, ES COMO METERSE EN MAR EN HORA DE TEMPESTÁ. Del refranero sefaradí.

FAZER UNA COSA EN HORA DE RAVIA, ES COMO METERSE EN MAR EN HORA DE TEMPESTÁ. Del refranero sefaradí.

“Werner Naumann se unió al NSDAP en 1928 a la edad de diecinueve años. Rápidamente se convirtió en lugarteniente de confianza del más brillante propagandista del Partido, el Dr. Joseph Goebbels. El plan maestro de Naumann era crear un cuadro de dedicados y fanáticos nazis quienes se infiltrarían en los existentes partidos políticos "democráticos", maniobrando a su modo en posiciones de poder e influencia hasta que ellos fueran lo bastante fuertes para establecerse y darse a conocer. El primer objetivo de Naumann para la nazificación fue el Partido Libre Democrático (FPD). Dos prominentes miembros de este partido, Ernst Achenbach y Wolfgang Diewerge, era nazis fanáticos y simpatizantes secretos de Naumann. Ellos empezaron a suministrarle importante información de alto nivel acerca del FDP y a situar a sus camaradas NS en posiciones de autoridad. Werner Naumann abandonó la escena política en Septiembre de 1954 y dedicó su tiempo, energía y talento a negocios privados. Su heroico intento de crear un Cuarto Reich había fracasado. Pero las semillas de la revolución nacionalsocialista que había plantado darían sus frutos años después. El legado de Werner Naumann puede ser sentido en el día de hoy en Alemania. Su sagrada misión era la restauración de un Gobierno nacionalsocialista en Alemania y la liberación de Europa y del mundo de las malignas fuerzas diabólicas de la judería internacional. (Nazi Lauck NSDAP/AO en España)”
Willy Brandt, socialdemócrata, miembro privilegiado del PSD alemán, Alcalde de Berlín Oeste desde 1957 hasta 1966, Canciller de la República Federal de Alemania desde 1969 hasta 1974, Premio Nobel de la Paz en 1971, no dejó nunca de colaborar con Werner Naumann, según el libro “El Ministerio (de Exteriores) y el pasado” publicado por una comisión de historiadores guiada por el profesor Conze, en la que, entre otras perlas, denuncia que los diplomáticos de dicho Ministerio de Exteriores durante el III Reich conformaban “una organización criminal”, que estaban al tanto de la política contra los judíos y tomaron parte activa en ella cooperando en el exterminio en masa era una de las áreas de actividad del Ministerio en toda Europa.” Aunque esto es cosa sabida, no lo es tanto que, finalizada la guerra, después de 1945, una de sus actividades prioritarias fue la ocultación de criminales nazis en sus propias estructuras diplomáticas y en diferentes países musulmanes y del sur de América. Hasta el año 2005 estas actividades habían permanecido secretas, incluso -lo que debe ser especialmente lacerante para la izquierda-, las relaciones amistosas y de colaboración de Willy Brandt con el ex oficial nazi Achenbach antes y durante su período de Canciller. Al respecto, ya veremos si algún día Wikileaks nos da una sorpresa sobre responsabilidades más en septentrión.
Encocora muchísimo enterarse al cabo de los años que esa persona de la que creías sus mensajes, lo que te hacían esperar ilusionadamente la llegada de un Socialismo en Libertad, metiéndote de lleno con tus otros ilusos compañeros en la dialéctica de si por lo que luchábamos -él y nosotros- era por el Socialismo en Libertad o, en realidad, lo que se pretendía era proclamar que Socialismo es Libertad, reconociéndole el mérito debido por sus equilibrios, frenazos, acelerones y maniobras en medio de tanto barullo, de los pistoletazos que aún entonces no dejaban de tronar por las esquinas del Berlín dividido, de los espías bisbisantes; que esa persona en realidad no había dejado de ser un colaborador más en el engranaje de la nauseabunda, terrorífica, atroz, endemoniada maquinaria nazi, yéndose a la tumba con el engaño bajo el brazo, de la misma manera que otros engañadores correligionarios suyos, tahúres de la misma ralea que le han sobrevivido, no van a llevarse al infierno nada bajo el brazo, pero sí dejarán a sus familiares manándoles, tal como cuernos de la fortuna, los doblones de las orejas. Encocora, como digo, y duele, duele especialmente, si te paras a pensar que Willy abrazaba y colaboraba con el nazi “especialmente encargado de rastrear judíos en Francia”, al mismo tiempo que recibía a judíos españoles de izquierda ofreciéndoles la más desinteresada de las ayudas. Porque he visto, la tengo delante, la fotografía de su jefe inmediato, de quien fue colaborador necesario, dirigiéndose al supuestamente democratizado Bundestag de Bonn. 1960 y Ernst Achenbach, con el uniforme de oficial SS de Hitler colgado en su ropero por si acaso se presentaba otra ocasión, hablando ante siete micrófonos. Ernst Achenbach, lo repito, había sido -su alma lo era- encargado especialmente por Hitler para rastrear judíos en Francia, de la mano de Klaus Barbie, El Carnicero de Lyon y Jefe de la Gestapo en la Francia ocupada.
Aún conservo y he usado hasta hace pocos días la gorra marinera que como obsequio Willy Brandt me hizo llegar hace muchos años. Para rechifla, mofa y ludibidrio de mi candidez, la pienso enmarcar y colgar en algún lugar visible de mi hogar, y bajo ella rotularé como leyenda una de sus frases: “Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen.” Sentiré dolor y vergüenza ajena cada vez que la vea.
Haim.
http://haimfer.blogspot.com/

miércoles, 5 de enero de 2011

DECHAR EL KUCHAC ARRASTRANDO. Del refranero sefaradí.

DECHAR EL KUCHAC ARRASTRANDO. Del refranero sefaradí.


Es cierto. Alguien, no recuerdo quién, me dijo hace bastantes días, justamente cuando comenzaba a rumorease que Brasil y algún otro país sudamericano se aprestaba a reconocer ya, sin más preámbulo, a un estado palestino al que le asignaban, “sine actione agis”, unas imaginarias fronteras que imaginaban habrían de figurar en algún también imaginario mapa de Oriente Medio:
-Haim, esto huele a presión bananera.
Naturalmente, le recriminé la expresión “bananera”, diciéndole:
-Querrás decir “latino americana”.
-Llevas razón, “hispanoamericana”.
-Pues ya va a estar España en la danza,- aventuré, -porque en eso de hacer de Pepito Grillo, el Gobierno de España se pinta solo.
Al parecer me he equivocado en algunos meses, porque será a lo largo de 2011, cuando comuniquen oficialmente el reconocimiento, tomándose el tiempo suficiente para que los problemas que a los españoles nos tienen a maltraer decaigan y podamos refocilarnos y disfrutar de la decisión con alharaca y alguna que otra romería.
Hasta ahora, todos los países que se han unido a la traca han argumentado que la decisión la tomaron en base a sentimientos de justicia y “en nuestra tradicional línea de defensa de los derechos humanos”. Se hace evidente que a la vista del perfil de los mandatarios de esos países, la medida tiene el carácter de arriscamiento, de pueril voluntarismo, astracanada tan anti-USA como anti-israelí, un reflejo de la atrabilis, una calicata en los cimientos de la ONU a ver qué pasa, un no sé qué de la pubertad. Me recuerda aquella candorosa reacción grupal que teníamos los niños del barrio cuando, hartos de pelotear en la plazoleta, alguien decía: “Maricón el último” y echaba a correr sin rumbo, siguiéndole todos los demás hacia ningún sitio, como bobitos.
No constituyen aún caterva, pero están en ello. ¿De qué Estado hablan?, ¿Quizás del que la Liga Árabe rechazó porque no había “palestinos” a quien preguntar?; ¿De qué autoridades hablan?, ¿De las de Gaza?, ¿De las de Judea y Samaria?; ¿De qué fronteras hablan?, ¿Acaso a la línea de armisticio suscrita en 1949 entre Israel y tres de los países que lo invadieron, Siria, Jordania y Egipto?, ¿La Línea Verde provisional, que separa Israel de los territorios que fueron ocupados por los países árabes y conquistados por Israel en la Guerra de los Seis Días?. ¿En virtud de qué tratado de paz ha convertido en definitiva esa línea que en los documentos todavía lleva el verde del lápiz con que fue dibujada en 1949?
Pero a estas alturas, donde gracias a la cibernética nadie puede argumentar falta de información, habría que personalizar las preguntas. Porque, aunque ocurra, no podemos aceptar sin queja la hipocresía como el habitual vehículo de comunicación entre los países. Los hechos históricos no son como las monedas, que tienen un valor según en qué hemisferio; que tienen dos caras a exhibir, según en qué situación la manejen. Si, admirado Lula, Dilma por admirar, habéis sido vosotros los iniciadores de la campaña, es de rigor suponer que habéis solucionado ya, ¡Siglo XXI!, los problemas de nacionalidad con el Pueblo Guaraní, con el Yanomami, con el Tukano o el Pueblo Tikuna. ¡Ah!, ¿que no es así? Pues han pasado ya más de veinte años desde que fue aprobada la actual Constitución de la República Federativa de Brasil (1988), cuyo capítulo VIII aún lo tituláis con la expresión “De los Indios”, pretendía y pretende solucionar el problema de los derechos de esos “indígenas”. Sí, despectivamente continúa vuestra Carta Margna refiriéndose a “los pueblos indígenas” cuando tratan de los derechos del Pueblo Guaraní, del Pueblo Yanomami, del Pueblo Tukano o del Pueblo Tikuna, cuando aún hoy no tienen autonomía ni en sus propias chozas y continúan siendo las víctimas propiciatorias de cualquier compañía maderera o química nacional o extranjera Es decir, que los iniciadores de la Nación Brasileña se quedan fuera de la foto oficial, en virtud de la Constitución de la República Federativa de Brasil, estudiada, confeccionada y aprobada en virtud de los solidarios sentimientos de su clase política. A fuer de sincero, estimo que el respeto al derecho interno de autonomía política de esos pueblos y a la reestructuración territorial del Estado que representáis no está contemplado aún en la agenda de vuestros partidos políticos que llamáis progresistas, incluso de izquierda.
A Evo Morales, que en esto como en lo económico gobierna de oídas, le recuerdo que cuando hablamos de los derechos de los pueblos verdaderamente bolivianos, como el Aymara, Quechua, Guaraní, Iru Ito, Araona, Tacana, Mosetén, Yurakaré, Yuki, Chipaya, Matacos, Tapieté, Guarasuwe, Ayoreo, Ava Isozeño y Chiquitano (puestos por los frailes), Guarayú, Chácobo, Pakaguara, Esse Eija, Kavineña, Chimán, Kayubaba y Movima, nos estamos refiriendo a los derechos conculcados a gente, su gente, que ya se habían dotado de reglas de convivencia, que se definían entre ellos como Naciones mucho antes de que en Sefarad los RRCC hubiesen hecho público su malhadado Decreto de Expulsión de Judíos, y que el “Movimiento de Liberación” no los contempla. Pero su capacidad de imitación es grande y sus conocimientos cortos. No capta el agravio comparativo que le ha infringido a los pueblos que constituyen Bolivia.
Aunque de Chávez era de esperar, -Aló, Presidente!- no deja de epatar su cínico cacareo, ya que el mestizaje producido en Venezuela, con ser un hábil logro de sus predecesores en la presidencia, es de todos conocida la mísera postración de miles y miles de descendientes indígenas que, por su condición se vieron relegados en los derechos ciudadanos –los nacionales ni siquiera los imaginaron- por los inmigrantes europeos y árabes. Todavía hoy, los pueblos Arawaq, Caribe, Warao, Chibcha, Puninave, Jodi, Yanoamama, Guajibo, Piaroa y Yaruro no figuran como tales en los padrones de población. El olor del petróleo les llega directamente, pero no sus beneficios.
Al Presidente Piñera, de Chile, le habían dicho que los problemas étnicos del país estaban provocados por terroristas, subversivos y minorías radicalizadas; incluso por infiltrados extranjeros. Nadie le dijo que habían sido agitaciones propias del Pueblo Mapuche y sus movilizaciones, hartos de tantos años de opresión y atropellos. Es posible que al Presidente Piñera nadie le dijera que la palabra palestino no se corresponde con ninguna etnia, con ninguna nación. Sin embargo, el Presidente Piñera se ha dado prisa en reconocer oficialmente como estado palestino al conjunto de árabes que medran en las milenarias regiones israelitas de Judea y Samaria, ignorándose si en dicho reconocimiento incluye a la zona fundamentalista de Gaza. Incluso les ha señalado unas etéreas fronteras.
La única diferencia entre ambos casos estriba en que, el Pueblo Mapuche existe, administró aquellas tierras que le usurparon no hace más de un siglo, y sus reivindicaciones sobre derechos nacionales, sobre su lengua, su cultura y su territorio no son violentas ni basadas en el terror, mientras que la concesión otorgada por Piñera y su gobierno lo han hecho sobre unas gentes que no se han puesto de acuerdo nunca más que perpetrar acciones terroristas contra el Estado de Israel.
En Ecuador y de la mano de Rafael Correa como discutido Presidente, el problema de los llamados Movimientos Indígenas se viene traduciendo desde hace años en levantamientos muy virulentos, que han llegado a comprometer seriamente la gobernabilidad del País. Situaciones parecidas son las que padecen Paraguay, Uruguay y Nicaragua con los pueblos Charrúa, Guaraní, Miskito, Chulupy, Chorotega, Matagalpa y otros, por la falta de sensibilidad de sus actuales gobiernos y antecesores, a la hora de reconocer un mínimo de derechos a los indígenas que les comprometa en un hipotético reconocimiento de sus nacionalidades y concesión de autonomías. Todos ellos, Correa, Lugo, Mújica y Ortega, esperan pasar por caja después de sumarse a la feria del fantasmal reconocimiento a una nación inexistente, mientras sojuzgan las reales nacionalidades internas.


Haim.
http://haimfer.blogspot.com/

domingo, 2 de enero de 2011

PARA FAZER COMO FAZEN, NO PRIME MAESTRÍA. Refrán sefaradí.

PARA FAZER COMO FAZEN, NO PRIME MAESTRÍA. Refrán sefaradí.



Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos recibí esta imagen hace unos días, acompañada de un texto generalista donde, nadando en autobombo, que, como se sabe, no es más que onanismo mental desmesurado y público, Amnistía Internacional (A.I.) agradece la ayuda recibida en 2010. En mi caso particular, la ayuda consistió en mi adhesión a un manifiesto de apoyo a Sakineh Mohammadi, creo. La imagen por sí sola podría utilizarse incluso como postal de felicitación, puesto que parece una instantánea de una de esas excursiones urbanas que en los colegios se organizan para ampliar los conocimientos de los educandos. Como una de las niñas, aunque con semblante relajado, blande el dedo índice en dirección al soldado de Tzahal, puede que esté soltándole alguna infantil regañina, mientras que la otra nena mira al soldado con extrañeza, lo cual tampoco es para asombrarse. Pero lo que sí emana de la foto es la ausencia de crispación en la escena. Intrínsecamente, la fotografía podría viajar sola, que no necesita presentación. Ahora bien, el pringoso refrito confeccionado por Esteban Beltrán, director de la sección española de A.I., con la foto y el texto que la acompaña, dotan a la petitoria misiva de un carácter absolutamente bélico, innegable; una intención de joder al prójimo judío como para llevarlo al juzgado de guardia; una manipulación, un infame manejo de los elementos, una deformación y adulteración de la realidad, una maniobra difamatoria, un truco que, aun esperado en individuos y organizaciones de esta calaña, no dejan de crearte malestar en el ánimo.
En el mundo de los bodes subvencionados, como es el caso, estas actuaciones forman parte del cumplimiento del ideario común. La intencionalidad, la malsana intencionalidad, el anti-judaísmo del que constantemente hacen gala, les viene de lejos, de muy lejos. La utilización ilegal de imágenes de niñas, subrayándolas con expresiones difamatorias para que sirvan de armas arrojadizas contra Israel, no es cosa de ahora, aunque siempre sangra. Heredando los usos de aquellos purpurados que hicieron todo lo posible para conseguir la desaparición del Judaísmo de la faz de la Tierra, se crearon en Occidente diversas organizaciones en teoría aconfesionales y aparentemente alejadas de los círculos políticos y de poder, pero sustentadas por ellos, con el objetivo de continuar aquellas actividades y también para en principio desacreditar a la Unión Soviética y a su círculo de Países No Alineados. Con respecto a los judíos y ya que el III Reich no pudo acabar con todos, bastaba en aquellos momentos con difundir masivamente los famosos Protocolos, así como todo, verdadero o falso, real o imaginario, cuanto pudiese dañar la imagen de los judíos o de Israel.
Entre los ditirambos con los que perfuma el mensaje por la supuesta ayuda económica prestada, me dice que he contribuido a la liberación de alguna pobre gente, pero en especial a la defensa de los derechos de niñas que, como las de la fotografía, los tenían conculcados. Con esta frase y la que le sigue: “…a denunciar el bloqueo israelí en Gaza”, ha circunscrito sobre Israel la práctica totalidad de la culpa de la maldad en el mundo. No existen calificativos que definan la rebuscada maldad de estas palabras, teniendo en cuenta el público al que van dirigidas, el tono blandito y buenista utilizado y la imagen grácil e ingenua de las niñas como guarnición. Con el texto que se acompaña, la fotografía pierde todo mensaje benévolo. De tal guisa, son los soldados israelíes los que están presionando a esas niñas musulmanas…, tal como lo hacen, pretende decir, con todos los habitantes de Gaza. Ese es el mensaje último. Y de eso se trata y por ello lo utilizan en su campaña de captación de recursos. Porque no son hechos resaltables para A.I., ni las sangrías constantes, sospechosas de estar organizadas desde cúpulas de poder, entre la población del N.O. de Pakistán, ni las de Somalia, ni las provocadas por la insurgencia islamista filipina, de la que se conocen sus adalides; como tampoco las matanzas y violaciones de los derechos humanos por parte de las cúpulas del poder en Uganda, Sudán, Yemen, Birmania y otros.
Sin embargo, para enternecer los corazones, A.I. prefiere embadurnar de mierda una inocente fotografía, recreando el morbo ficticio de unos soldados de Israel, y por lo tanto judíos, violentando a unas infantas, palestinas por supuesto, porque esa imagen vende infinitamente más que la realidad que se solapa, como es que precisamente en las madrasas de Gaza donde se moldean los cerebros infantiles en el odio al judío con textos demonizándolo, con textos retorcidos y, ¡loado sea D-s!, facilitados graciosamente por el gobierno de una comunidad autónoma española. Lo ignora A.I. con toda intencionalidad, como las reales y diarias violaciones de los derechos fundamentales que se producen en casi todos los países árabes y musulmanes. No en vano, y así lo han publicado un grupo de investigadores árabes de un Programa de Desarrollo de la ONU en un Informe sobre el Desarrollo Humano entre los Árabes, la mayoría de esos países están gobernados por regímenes dictatoriales y opresivos, quedando en el nivel mundial más bajo en cuanto a libertades individuales y colectivas. En casi todos ellos la ley imperante es la sharía, en la que a las mujeres se les asigna un papel inferior al del hombre. Pero todo ello no es importante para A.I. porque, repito, no vende, aunque sea la realidad. Prefiere un montaje calumnioso que haga mella en la hipócrita y acaramelada sociedad europea, que es donde están los euros, en lugar de denunciar lo que las NNUU les traslada mediante informes como el mencionado, o como continuación de uno que refiere como consuetudinaria la mutilación sexual ritual de las mujeres en las zonas rurales de Egipto, Libia, Omán y Yemen, refiere que “la utilización de las capacidades de las mujeres árabes mediante la participación económica y política sigue siendo la más baja del mundo en términos cuantitativos…, negándoseles el voto o la posibilidad de ocupar cargos en aquellos escasos países donde tienen asambleas nacionales elegidas”.
Sin embargo y a pesar de todas las evidencias, Amnistía Internacional recurre a la infamia, a la descomunal mentira, para poner en valor sus actividades. Al respecto, yo apoyaría una campaña de captación de fondos para que algunos funcionarios serios de A.I., para trabajar en la confección de un “Informe sobre el Desarrollo Humano entre los Árabes y Musulmanes”, se trasladasen a Jordania, Egipto, Gaza, Yemen, Arabia Saudita, Pakistán, Indonesia, Birmania, Chad, Turquía, Sudán, territorios administrados por la ANP, Filipinas, Irán, Argelia, Mauritania, Malí, Marruecos, Níger, Chechenia, Irak, Libia, Omán, Siria y Líbano, Nigeria, Uganda, Camerún, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Comores, Tibuti, Qatar, Bahrein, Emiratos Árabes, Kuwait, Túnez, … Será un largo y esclarecedor viaje que iluminará alienadas mentes en el seno de su Organización. Lo de sus conciencias va a ser difícil arreglarlo.
Haim.
http://haimfer.blogspot.com/




Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos recibí esta imagen hace unos días, acompañada de un texto generalista donde, nadando en autobombo, que, como se sabe, no es más que onanismo mental desmesurado y público, Amnistía Internacional (A.I.) agradece la ayuda recibida en 2010. En mi caso particular, la ayuda consistió en mi adhesión a un manifiesto de apoyo a Sakineh Mohammadi, creo. La imagen por sí sola podría utilizarse incluso como postal de felicitación, puesto que parece una instantánea de una de esas excursiones urbanas que en los colegios se organizan para ampliar los conocimientos de los educandos. Como una de las niñas, aunque con semblante relajado, blande el dedo índice en dirección al soldado de Tzahal, puede que esté soltándole alguna infantil regañina, mientras que la otra nena mira al soldado con extrañeza, lo cual tampoco es para asombrarse. Pero lo que sí emana de la foto es la ausencia de crispación en la escena. Intrínsecamente, la fotografía podría viajar sola, que no necesita presentación. Ahora bien, el pringoso refrito confeccionado por Esteban Beltrán, director de la sección española de A.I., con la foto y el texto que la acompaña, dotan a la petitoria misiva de un carácter absolutamente bélico, innegable; una intención de joder al prójimo judío como para llevarlo al juzgado de guardia; una manipulación, un infame manejo de los elementos, una deformación y adulteración de la realidad, una maniobra difamatoria, un truco que, aun esperado en individuos y organizaciones de esta calaña, no dejan de crearte malestar en el ánimo.
En el mundo de los bodes subvencionados, como es el caso, estas actuaciones forman parte del cumplimiento del ideario común. La intencionalidad, la malsana intencionalidad, el anti-judaísmo del que constantemente hacen gala, les viene de lejos, de muy lejos. La utilización ilegal de imágenes de niñas, subrayándolas con expresiones difamatorias para que sirvan de armas arrojadizas contra Israel, no es cosa de ahora, aunque siempre sangra. Heredando los usos de aquellos purpurados que hicieron todo lo posible para conseguir la desaparición del Judaísmo de la faz de la Tierra, se crearon en Occidente diversas organizaciones en teoría aconfesionales y aparentemente alejadas de los círculos políticos y de poder, pero sustentadas por ellos, con el objetivo de continuar aquellas actividades y también para en principio desacreditar a la Unión Soviética y a su círculo de Países No Alineados. Con respecto a los judíos y ya que el III Reich no pudo acabar con todos, bastaba en aquellos momentos con difundir masivamente los famosos Protocolos, así como todo, verdadero o falso, real o imaginario, cuanto pudiese dañar la imagen de los judíos o de Israel.
Entre los ditirambos con los que perfuma el mensaje por la supuesta ayuda económica prestada, me dice que he contribuido a la liberación de alguna pobre gente, pero en especial a la defensa de los derechos de niñas que, como las de la fotografía, los tenían conculcados. Con esta frase y la que le sigue: “…a denunciar el bloqueo israelí en Gaza”, ha circunscrito sobre Israel la práctica totalidad de la culpa de la maldad en el mundo. No existen calificativos que definan la rebuscada maldad de estas palabras, teniendo en cuenta el público al que van dirigidas, el tono blandito y buenista utilizado y la imagen grácil e ingenua de las niñas como guarnición. Con el texto que se acompaña, la fotografía pierde todo mensaje benévolo. De tal guisa, son los soldados israelíes los que están presionando a esas niñas musulmanas…, tal como lo hacen, pretende decir, con todos los habitantes de Gaza. Ese es el mensaje último. Y de eso se trata y por ello lo utilizan en su campaña de captación de recursos. Porque no son hechos resaltables para A.I., ni las sangrías constantes, sospechosas de estar organizadas desde cúpulas de poder, entre la población del N.O. de Pakistán, ni las de Somalia, ni las provocadas por la insurgencia islamista filipina, de la que se conocen sus adalides; como tampoco las matanzas y violaciones de los derechos humanos por parte de las cúpulas del poder en Uganda, Sudán, Yemen, Birmania y otros.
Sin embargo, para enternecer los corazones, A.I. prefiere embadurnar de mierda una inocente fotografía, recreando el morbo ficticio de unos soldados de Israel, y por lo tanto judíos, violentando a unas infantas, palestinas por supuesto, porque esa imagen vende infinitamente más que la realidad que se solapa, como es que precisamente en las madrasas de Gaza donde se moldean los cerebros infantiles en el odio al judío con textos demonizándolo, con textos retorcidos y, ¡loado sea D-s!, facilitados graciosamente por el gobierno de una comunidad autónoma española. Lo ignora A.I. con toda intencionalidad, como las reales y diarias violaciones de los derechos fundamentales que se producen en casi todos los países árabes y musulmanes. No en vano, y así lo han publicado un grupo de investigadores árabes de un Programa de Desarrollo de la ONU en un Informe sobre el Desarrollo Humano entre los Árabes, la mayoría de esos países están gobernados por regímenes dictatoriales y opresivos, quedando en el nivel mundial más bajo en cuanto a libertades individuales y colectivas. En casi todos ellos la ley imperante es la sharía, en la que a las mujeres se les asigna un papel inferior al del hombre. Pero todo ello no es importante para A.I. porque, repito, no vende, aunque sea la realidad. Prefiere un montaje calumnioso que haga mella en la hipócrita y acaramelada sociedad europea, que es donde están los euros, en lugar de denunciar lo que las NNUU les traslada mediante informes como el mencionado, o como continuación de uno que refiere como consuetudinaria la mutilación sexual ritual de las mujeres en las zonas rurales de Egipto, Libia, Omán y Yemen, refiere que “la utilización de las capacidades de las mujeres árabes mediante la participación económica y política sigue siendo la más baja del mundo en términos cuantitativos…, negándoseles el voto o la posibilidad de ocupar cargos en aquellos escasos países donde tienen asambleas nacionales elegidas”.
Sin embargo y a pesar de todas las evidencias, Amnistía Internacional recurre a la infamia, a la descomunal mentira, para poner en valor sus actividades. Al respecto, yo apoyaría una campaña de captación de fondos para que algunos funcionarios serios de A.I., para trabajar en la confección de un “Informe sobre el Desarrollo Humano entre los Árabes y Musulmanes”, se trasladasen a Jordania, Egipto, Gaza, Yemen, Arabia Saudita, Pakistán, Indonesia, Birmania, Chad, Turquía, Sudán, territorios administrados por la ANP, Filipinas, Irán, Argelia, Mauritania, Malí, Marruecos, Níger, Chechenia, Irak, Libia, Omán, Siria y Líbano, Nigeria, Uganda, Camerún, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Comores, Tibuti, Qatar, Bahrein, Emiratos Árabes, Kuwait, Túnez, … Será un largo y esclarecedor viaje que iluminará alienadas mentes en el seno de su Organización. Lo de sus conciencias va a ser difícil arreglarlo.
Haim.
http://haimfer.blogspot.com/

viernes, 31 de diciembre de 2010

TANICUNI, TANIBRAGA, TANTCHICUR DE CANIAMASO. Del refranero sefaradí.

TANICUNI, TANIBRAGA, TANTCHICUR DE CANIAMASO. Del refranero sefaradí.


Precisamente ahora que estamos en los últimos estertores del año, incitado por un muy mal e inconexo artículo suyo en El Plural relativo al curioso rol desarrollado por IU en la política nacional, se me ha ocurrido asomarme a su blog. En él he leído otro artículo que lo tiene titulado “El coraje de enfrentarse a Israel”. Aunque aparentemente ambos no tienen relación, en esa disparidad encuentran su convergencia. Con especial unción subraya usted en su blog los nombres de unos políticos europeos como a la cabeza de un anónimo colectivo de líderes continentales en la condena de lo que califican como “la negativa del gobierno israelí a cumplir la ley internacional”. Como quiera que este tipo de expresiones no es más que la muestra sucinta de la ignorancia y de la mala fe, intentaré con mis humildes palabras de insuflarle, a usted que la suscribe, un poco de oxígeno en sus neuronas y de antiácido a su mala digestión conceptual.
Ni los nombres de Richard von Weizsacker, Javier Solana, Felipe González, Romano Prodi o Mary Robinson me dicen nada en ese ámbito, entre otras cosas, porque conocidos eran sus resabios anti-israelíes. Ya solo con el título “El coraje de enfrentarse a Israel”, trata usted de justificar lo que no es más que afán de notoriedad de esos políticos, que tan difícilmente llevan la segunda fila política, que no la económica. Trata usted, que tan falto de noticia está, de explicarnos al resto de los mortales (exceptuando a esos cabeceras de lista) que el incumplimiento de la ley internacional por parte de Israel viene determinado por su afán constructivo, los que ustedes llaman “asentamientos”. Por supuesto, EEUU cómplice por omisión, acoquinado por ese “lobby” judío escapado de las páginas de “Los protocolos de los sabios de Sión”. En el pecado llevan ustedes la penitencia.
Desde su trinchera y la de González, los Solana, Prodi y otros, no se necesita ni mucho ni poco coraje para atacar a Israel; es bastante fácil hacerlo: muchas instituciones europeas lo hacen y propician, por lo que navegan a favor del viento. El nombre de Carlos Carnicero hace tiempo que está vinculado al comentario político, con más, menos o ningún éxito, siendo asignatura suspensa cuando, como en esta ocasión, sus comentarios transparentan las zurrapas y palominos que se han ido depositando en los rincones de las cavernas, bodeguillas y zahúrdas de aquella izquierda española hoy transmutada en progresía, de la que se sigue nutriendo. Por ello no me ha extrañado esta afirmación suya, tontería que de tan gruesa, ni provoca: “En reiteradas ocasiones, Israel ha boicoteado de hecho cualquier negociación que conduzca al único objetivo posible: la coexistencia de un Estado Palestino y un Estado de Israel, con garantías de una paz estable entre los dos países y aceptada incondicionalmente por el complejo universo del mundo árabe”. No hay más que seguir en las hemerotecas el proceso de las sucesivas conversaciones habidas para tomar conciencia de lo ocurrido, o analizar las palabras de los diferentes mediadores que en ellas intervinieron. Pero el final de su frase es para enmarcarlo, ya que retrata de manera inequívoca cuál es su, vuestro, ideario: No importa tanto la creación de un Estado Palestino, como el que tenga que convivir con el Estado Judío.
Como estoy seguro que usted cuando escribe ni espera ni pretende que le lleven la contraria, aunque solo sea para hacerle los honores a la verdad, conviene que tome nota de que las fronteras de Israel no las va a dibujar ni la Liga Árabe, ni los negociadores de la AP. Las fronteras vienen determinadas por las guerras, no provocadas por Israel y de las que salió victorioso, de los 6 días y Yom Kipur. Al respecto, no deben confundir los analistas doberman las discrepancias en el seno del Gobierno israelí con desintegración. Si algo bueno tiene este Gobierno es que aprende mientras camina y, en consecuencia, tiene muy claro cuáles son las premisas para mover ficha. Si baja el listón le caen cohetes. Cierto que esos cohetes no vienen de Ramallah, pero ¿quién es el osado que desvincula Gaza de Judea y Samaria? Por otro lado, con campaña pro-reconocimiento o sin ella, Abba no olvida, y así lo ha reconocido anteayer, que ellos son los que no tienen fronteras y sí una enorme y creciente masa de “emigrantes” en Líbano y Jordania, por ejemplo, esperando la orden de entrada. Y añadió: “NO TOLERAREMOS NI A UN SOLO JUDÍO EN EL ESTADO MUSULMÁN DE PALESTINA”. Ellos son, en definitiva, los que deben dar cuentas del destino de las subvenciones que reciben, las cuales no serán eternas. Así que, le reitero de la clase de hoy, no es de anti-sionista de lo que se les acusa a los que, como usted, le hacen el caldo gordo a los que “ocupas” que toman como suyo lo que nunca les fue siquiera alquilado, sino de anti-judíos.
¿Dónde se esconde Izquierda Unida?, se pregunta usted, o le pregunta al mundo usted, o, como un pavo asustado, busca ingenuamente un seno materno donde meterse usted. La pregunta, como no puede ser menos, es inane. IU siempre ha estado ahí, desde que el PC, la fuerza centrípeta que la creó, hiciera campaña a favor de la Constitución monárquica, suscribiéndola sin mohines y gestos de asco. Está donde ha estado, pero que no se le ve porque su inconsistencia ideológica, heredada de aquel soviet que tras eliminar por degüello a toda la inteligentzia judía de la Revolución, se islamizó de la mano de Gamal Abdel Nasser, travestidos sus rojos militantes de Moro Musa. Ahora malviven en sus gallineros declamando las consignas que les dejó por escrito su idolatrado Arafat. No lo pueden remediar, sienten pasión por las chilabas.
Así que ahora no pretenda parecer inocente preguntándose dónde está IU porque esta, siempre necesitada de amor, busca y rebusca amantes entre los descontentos que se solazan culpando siempre a otro de sus propias miserias. No es que le falten líderes, es que cambió de ideología y ha confundido el libreto.

Haim.
http://haimfer.blogspot.com/