Parálisis Permanente

Éste es el nombre de un mítico y efímero grupo de la movida madrileña que a mí me gustaba mucho. Me gustaba su música, su estética, daba botes como un poseso cuando escuchaba los acordes con lo que iniciaban cualquiera de sus temas, eran lo más, y tenían mártir que es algo muy relacionado con la madición que gira en torno a los genios de la música.

Y los recuerdo porque es la sensación actual con respecto a este blog, en el que no creo que pueda aportar mucho en estos momentos. Un blog es una forma de desnudarnos ante los demás, bien es cierto que mostramos el desnudo que queremos, pero siempre será nuestro desnudo. Ocurre que ahora quiero abrigarme un poco, no siento ni el deseo ni la necesidad que he sentido en otros momentos por compartir un poco de mí, así que creo que voy a descansar de él por un tiempo. Y pensaba todo esto mientras escuchaba

y es en lo que voy camino de convertirme en ello, o peor, en un anacoreta. La verdad es que siempre he pensado que necesitamos de los demás, pero también he empezado a pensar que si no hay nada interesate que decir, mejor no decir nada.

Nunca he tenido mucho publico en este blog, tampoco he sido regular y a veces confundía este espacio con el salón de mi casa, en el que hablo en voz alta, sorda, conmigo mismo, tampoco me he promocionado.

En fin, todo tiene punto y seguido, y punto y final y no sé bien que es esto exactamente. Yo agradezco desde aquí las lecturas recibidas, mi post de la casa de muñecas, el más leído, ha recibido visitas de más de 10 paises diferentes y eso me dice mucho de lo cerca y lo lejos que estamos unos de otros.

Si tengo algo interesante que desee compartir volveré, y si no, ha sido un placer.

Sonrisas

Siempre fui un garante de la teoría de la felicidad, quizás porque yo la anuncié como la entiendo y, fundamentalmente, porque me parece de sentido común. Esta teoría se muestra contraria a esa máxima de que el fin justifica los medios, no se remonta a principios filosóficos que buscan el sentido de la vida ni tiene la pretensión de establecer un nuevo orden social. Todo es mucho más simple que todo eso. Lo que predica es que para buscar la felicidad hay que hacerlo siendo felices, o al menos intentándolo, que para cambiar este mundo hay que empezar por cambiar nosotros mismos. Aquí no cabe la violencia, los mártires no tienen sentido. Su arma más impórante es el acceso a la educación, al conocimiento de la diversidad humana, y la ignorancia y la desinformación orientada su principal obstáculo.

En los últimos meses, sin llegar a ser un anacoreta, sí es cierto que he tenido una vida social muy escasa y así los dias no estaban llenos de esas pequeñas cosas que hacen mejores los días. Para mí, las sonrisas hacen mejores los días.

Con un cigarrito, una cerveza y Led Zeppelin armonizado el salón, pensaba en un día reciente, en cómo han cambiado los días.

Me levanto temprano, desayuno y voy a por mis niños a casa de su madre. Están despiertos ya y su sonrisa me recarga las pilas de una forma que no sé explicar. Los dejo en el cole y voy al curro. Al llegar la chica de la recepción me regala una sonrisa muy dulce, la que tiene. Las horas pasan y el ambiente es inmejorable, el trabajo no está reñido con el sentido del humor, muy buenos ratos. Áun siendo nuevo conozco a mucha gente en la empresa, la integración, por así llamarla, ha sido muy fácil. Antes de llegar a casa paro en el super a comprar, siempre por la misma entrada, siempre la misma cajera que también me regala una sonrisa que creo que yo provoco, sea como fuere es una hermosa sonrisa. En casa, me despido del dia ante el espejo tras lavarme los dientes y, con la mirada perdida, me descubro sonriendo.

En casa río y sonrío cuando tengo la guitarra entre las manos. De momento tocar sin el meñique de la mano de los acordes me limita, pero me quedan meses para usar el dedo y estoy desarrollando una estraña habilidad para prescindir de él, limitando aún más mi escaso repertorio, eso sí.

Ésta que viene ahora la puedo tocar y la voy a tocar ahora, y aseguro que me voy a reir un rato también

Plazos

Acabo de mirar mi agenda y he visto que mañana termina uno de mis plazos.

No sé si es deformación profesional o un intento por no dejar que las cosas ocurran sin más, por no dejar que la deriva marque los hitos de mi vida, pero el caso es que yo pongo plazos a casi todo lo que se le pueda establecer un horizonte temporal certero.

Repaso mi agenda, la actual y la de 2014 y encuentro:

TEMA X: Sellar el paro que es la única obligación que te permite vivir sin preocupaciones, de momento (esta nota, está 3 veces en 3 versiones diferentes, el año pasado).
TEMA F: Evaluación MOOC o la organización del conocimiento.
TEMA R: Nueva oleada de currículums, pero recuerda que si algo no ocurre de una forma hay que intentar otras formas para que ocurra.
TEMA T: ¿Has llamado a los amigos a los que quieres?
TEMA W: Mamá y papá existen.
TEMA A: Párate y piensa…
TEMA Q: Buscar para novela tema órdenes religiosas, o cambiar de idea de novela.
TEMA P? ¿70?
TEMA E:

La anotación de mañana, que anuncia un nuevo plazo, la única en lo que va de año, es: Todas las cosas tienen principio, y también tienen final.

Podría poner otros ejemplos contenidos en mi agenda de 2014, agenda casi vacía, apropiada para un desempleado que no precisaba organizarse tanto la vida una vez organizadas las rutinas. La de este año no tiene nada que ver, contiene muchas anotaciones, garabatos y tachaduras, está siempre a mano y lo que es más importante, me es muy útil. Y las anotaciones nada tienen que ver porque:

Estoy trabajando, los plazos no los marca una fecha sino muchas y muy seguidas.

Ya no estudio cursos, sino que los preparo y hasta los imparto. Además estoy aprendiendo muchísimo (pronto se notará de alguna forma en este blog).

Ahora me están llamando de sitios a los que presenté mi candidatura para puestos que no eran lo que quería, la necesidad de trabajar estaba muy por encima del deseo de elegir y ahora declino ir a entrevistas de trabajo. Hasta me encontré en un meeting (la única ocasión en la que me he enfundado traje) a uno de mis entrevistadores que me dijo que le alegraba verme y a la vez le entristecía porque me había seleccionado para el trabajo. Tardó en decidirse, y la verdad es que me alegro.

Mis amigos están ahí, nunca se fueron, si acaso 20 meses de desempleo y un rumbo un poco a la deriva me llevaron a agarrarme a pocas cosas en la vida y a tener un estado apático general que solo puedo empezar a vislumbrar con la perspectiva que da el tiempo. Poco a poco los voy viendo.

He cuidado un poco más de mis padres. Mi madre pasó dos veces por el hospital en una relación de amor, necesidad y odio que mantiene con su nueva rótula que no termina de momento con perdices. Además tengo a mi madre contenta porque dice que he vuelto a vestir bien.

Comencé a escribir sin haber leído sobre órdenes religiosas lo que debería, pero comencé. Creé un blog para ver los borradores con perspectiva. No hay prisa con la historia, tengo demasiadas cosas amontonadas en la cabeza que poco a poco van a ir tomando forma. Ahora he leído más de lo que necesito sobre ordenes religiosas, al fin y al cabo se trata de contar una historia, no de contar la Historia (para vistazos, críticas despiadadas, sugerencias, revisiones con prespectiva o simple curiosidad de un proyecto en borradores kikevich.blogspot.com).

Quería pesar menos de 70 kg. Y los peso, ahora ando en torno a 68, pero he llegado a pesar 65. No quiero acumular más ropa de distintas tallas.

Me paré, pensé y tomé decisiones. Y ahora toca poner fin a lo terminado. Proyectos ilusionantes que se quedan en nada, pero la vida esta llena de todo tipo de proyectos, tengo que terminar de contar una historia, estoy aprendiendo y emprendiendo mucho, he vuelto a leer. Ya habrá tiempo para otras cosas. Os dejo con lo mío.

Memoría a corto plazo

En mi cabeza se mezclaban millones de imágenes, he apartado las que ya estaban ahí y escogido algunas que se han generado en lo que va de año para organizar un pequeño recuerdo visual y sonoso, por matar el tiempo, por darles más espacio o quizás únicamente para darles su espacio. Algo así me ha quedado

 

Coming soon

Es muy cierto que no salgo mucho, no me apetece, prefiero echar la noche de un sábado como hoy en casa, con una buena conversación (que no es el caso), o viendo una peli (que hoy tampoco) o leyendo un libro (algo de esto sí habrá hoy) o bicheando sin más por internet, simpre buscando cosas nuevas que escuchar y recordando muchas antiguas.

En cualquier otra ocasión estaría tocando la guitarra pero un tendón roto me lo impide por ahora y veremos si no habrá notas que nunca volveré a tocar, pero no seré aguasfiestas, pensaré en positivo. Lo jodido es que esto me ha pasado por recoger un balón de baloncesto del suelo de la manera más tonta (yo y mis cositas) justo cuando más tiempo dedicaba a guitarrear.

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Me quedé justo cuando estaba aprendiendo este tema

Y es que hacía mucho tiempo que no tenía tantas ganas de ir a un concierto como las que tengo ahora, ganas que pronto se saciarán, el próximo 7 de febrero estaré viendo a dos monstruos a los que admiro, Juanito Makandé y Albertucho, o el Capián Cobarde, como hace llamarse ahora.  Cobarde yo que para una vez que me muestro tocando no me atevo ni a cantar. Esto es de cuando en estos días atrás me dió por intentar aprenderme unos temitas para ir calentando motores de cara al concierto

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Mejor dejamos a los maestros

Guitarreando otra vez

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A pesar de no poder vivir sin tener una guitarra entre los brazos, aunque la aporree, aunque saque apenas unos acordes que suenen con dignidad, cada vez mayor dignidad, todo hay que decirlo, llevaba muchos meses sin dedicarme a tocar hasta que me dolieran los dedos. En cuanto he podido me he abrazado a ella, pues las guitarras también abrazan aunque cueste creerlo, y he tocado todo lo que me sé, todo lo que olvidé y estaba recogido en un video o en un papel. He tocado todo lo que he podido, solo, con compañía, y hasta con un pequeño público que enmudecía con sus gargantas con desacordes que los guiaban. Las más repetidas, interpretadas de la forma más simple, como no, fueron:

Esta versión tranquila y fácil de Mari Magdalenas

Por supuesto el primer tema que aprendí a tocar

Sin cambiar de tercio algo más movidito y muy sentido

Extremoduro lo simplifico como Picasso a un toro, acordes en quintas y nada de adornos

La Fuga lo pone casi siempre fácil

En otras tengo que esforzarme para acordarme bien de la letra

Y otras las aprendí en cinco minutos

Siempre hay que mirar a lo que he oído siempre, por ello no puedo dejar de tocar

Y siempre que retomo la guitarra intento aprender un tema nuevo. Esta vez un tema difícil que me va a llevar un tiempo, apenas aprendí los acordes, no usuales, pero dicen con tiempo todo se aprende.

Me voy a tocar un rato.

Acústicos del corazón

Se ve que rodeado de críos que gritan, corren, se pelean, llaman la atención, se ríen, disfrutan, juegan con juguetes y sin ellos, entonces, en cada break que tengo, busco frente al iMac algo de música que escuchar, y cuanto más meneo tengo alrededor menos decibelios quiero que tenga la música. Las versiones acústicas me gustan especialmente. En otros momentos colgaré otras, pero ahora estoy un poco así de así

Surfeando por youtube

Hacía tiempo que no echaba un rato viendo/escuchando música por youtube. La sesión de esta tarde ha sido para volver loca a la persona que te pregunte ¿a ti qué música te gusta? La verdad es que resulta difícil ojeando el historial del navegador.

Ahí va una nuestra

Ya lo advertí

Diario veraniego de un padre con hijos (I). Vacaciones de verano

Desde que me separé, el mes de agosto he tenido vacaciones en el trabajo y se han venido mis dos hijos conmigo a pasar todo el mes.

Este año las cosas son algo diferentes a años anteriores, y todo porque este año afronto este mes no como las ansiadas vacaciones, sino como mi segundo mes en el paro. Esto lo complica todo, o casi todo, en alguna medida.

Este año no podremos ir a ningún sitio. No es que hiciéramos grandes viajes, pero al menos una semanita nos quitábamos de enmedio. No podemos plantearnos siquiera una escapada de fin de semana, porque hay menos pasta para poder gastar, así que nos quedaremos por aquí, a disfrutar de todas las bonanzas de muestra tierra, que no son pocas, aunque no apreciemos por cercanía tanto como merecen.

Por lo demás, viniendo del sector de la consultaría en educación y del mundo editorial, tengo el mercado laboral mermado de ofertas en este mes, por lo que me lo tomo como un mes de vacaciones, un mes en el que disfrutar de y con mis hijos, en el que leer, en el jugar, bañarme, tomar el sol, bucear, cocinar, pasear, tocar la guitarra…

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Recogí a Leire y Fidel después de almorzar, a esa hora la temperatura debía ser de 40 grados, o al menos lo era la sensación térmica, y cargados con su equipaje, vinimos directos a casa, en coche, que los quince minutos andando podrían ser un suplicio si los hacemos cargados y con esa caló. Se han tirado directamente al sofá, han encendido el ventilador y  encendido la tele. Mientras, he colocado convenientemente la ropa en sus respectivos armarios y el calzado en los zapateros, he tendido una lavadora que tenía pendiente y me hecho un exauisito y merecido café.

La tarde ha ido templándose entre Phineas y Ferb, juegos de mesa, cartas, Pokemon y Shake it up, todo salpicado, por mi parte, con unas ojeadas al libro que releo, Entre limones, y a los wassaps que me madaba mi novia desde la cola del concierto de Pablo Alborán.

la foto

Mis hijos son bastante palancas, por lo que pasadas las ocho nos hemos tirado al parque que hay cerca de casa, con la pelota (apéndice de Fidel) y un cómic Batman: Año Uno, que le he dejado a Leire que dice que le duele una pierna. El parque está muy bien. tiene un laberinto de ficus, máquinas para hacer ejercicios, un parque infantil con columpios, Chorraera (tobogán), y una construcción con cuerdas y barras, todo sobre ese suelo de petroleo simulando corcho o lo que sea de que esté hecho.

He cocinado unos contramuslos de pollo al horno acompañados de arroz para cenar, y mientras ellos reposan la cena viendo Scoobi Doo, escribo esta entrada con un café y un cigarrito.

Con los cascos puestos, escucho

Buenas noches y buena suerte

Constancia

Más de ocho meses sin publicar una entrada. Esta constancia intermitente no es suficiente para alimentar este blog, sí lo es para otras muchas cosas, picoteando de aquí y de allá como buen sociólogo, configurándo un saber «maestro liendre» que sólo ayuda a aportar una visión multiperpectiva de la realidad que me rodea, que no es poco.

A pesar de lo dicho, intentaré tener un poco más de constancia escribiendo, por mí y por toda persona que se tropiece por estos lares y quiera curiosear un poco.

Unas veces por aquí, y otras por allí

Hace ya mucho que no me prodigo por estos lares, y ahora que me he sentado a reflexionar en voz alta comparto alguno de mis pensamientos.

No dejarse llevar por la deriva de la vida no significa que no naveguemos en ella. Coger las riendas de la vida no supone dirigirla por el camino queramos, sino orientarla por el camino en el que nos encontramos en cada momento. Es cierto que caminando hacia la derecha iremos a la derecha, pero hay carreteras cortadas, pasos cerrados y cambios de rumbo obligatorios.

Así, un día el prometedor estudiante se vio estudiando tres meses como un loco para recuperar siete suspensos, el camarero ocasional fue menos ocasional durante un tiempo, el universitario disfrutón de la calle y de sus encantos se convirtió en un prometedor doctorando que daba charlas por medio mundo, el…

Guiamos nuestra vida, la llevamos donde la vida nos deja, marcamos un rumbo y nos orientamos a él desde distintas carreteras. Es la búsqueda de Ítaca la que hace hace avanzar al ser humano, es la la fuerza de la deriva la que hace mantener el status quo.

Ese es quizás el debate primigenio, de la filosofía, de la política, de la vida. La conservación o el movimiento. El pensamiento presocrático nos da el ejemplo más claro en la exposición de ambos planteamiento en la confrontación del legado conservador de Parménides y el progresista de Heráclito.

Quizás esos adjetivos modernos no definan bien el pensamiento de la época, pero esa desvirtuación ha sido constante a lo largo de la historia y Parménides ha sido prostituido por quienes han hecho confundir «conservar» con «que unos pocos conserven sus privilegios y las riquezas del mundo».

Las actitudes humanas cotidianas son las que nos definen como seguidores de Parmémides, de Heráclito, o en pervertidores del pensamiento humano.

Aquí hoy, allí mañana, nuestros actos nos definen como las personas que somos.

Jingle Punks Hipster Orchestra

Éstos también son buenos. Los podéis encontrar junto a 4 Strings haciendo un repaso por el hip hop,

porque fundamentalmente adaptan temas, rockeros normalmente, y particularmente pienso que con mucho gusto. Se atreven con The Strokes

y hasta con mis idolatrados The Black Keys, osadamente geniales

Pd.- Esta música, toda en general, se aprecia mejor con unos auriculares, y si cerramos los ojos al escuchar a la Jingle Punks Hipster Orchestra, aunque en mi caso es complicado cuando veo los videos, pues he quedado prendado de la violinista morena, puro nervio, que karma tengo yo ya para los dos, digo, que me voy del tema, que hay que dejarse llevar escuchando la música, apreciar la armoría descrita por cada instrumento, disfrutarla…

Por las medidas del Gobierno, Rajoy pide aconsejo al Maestro Salim… Fijo!!!

Todas las tardes, cuando voy a tomar el coche de vuelta del trabajo, retiro algún flyer del limpiaparabrisas del coche. Normalmente anuncian puticlubs (trabajo en un polígono y resulta lógico por la segmentación del mercado), pero el trozo de papel de mala calidad, fotocopiado y recortado que he encontrado hoy, no tiene desperdicio, sobre todo, si al salir del trabajo te encuentras con un colega y compartes un petardito de yerba. Después lo lees, pensando, imaginando, dejandote llevar, bueno, éste es el, no sé bien como denominarlo, dejémoslo en ANUNCIO
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Pd.- Se recomienda leerlo en estado de ligera embriaguez 😉

Un poco tripolar

Hoy, sentado frente al ordenador, cansado del día de trabajo, con un poco de yerba y una copa de vino, me he sorprendido canturreando uno, luego dos y, por último, tres. Justo en ese momento me he sorprendido, ahí de pie, mirándome sentado frente al ordenador.

C’est moi

Uno

Dos

Tres