
Cómo reaviva tu voz el muerto manantial de
la justicia, ese rincón que ayer fue nuestro
sin saberlo.
Como si nada hubiese sido este rodar los días
y las noches por una brizna de luz.
Por este almíbar tuyo que hoy se filtra y
vuelve a alimentar la vieja tierra.
Itzíar López Guil








