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13 de febrero de 2014

Jóvenes, aspiren ser más que aspirinas

Excepto los protestados, y los que nacieron indiferentes... ¿quién no siente ternura y admiración por jóvenes que se arriesgan protestando a favor del mundo mejor en que creen?
Pero aún cuando no tenemos derecho de pedirle a los jóvenes que no protesten lo que su conciencia les pide, sí tenemos todo el derecho de rogarles que no se arriesguen demasiado por poca cosa. Y he ahí por lo que al mismo tiempo que me enorgullezco de los jóvenes venezolanos que hoy alzan sus voces, igual se me engurruña el corazón pensando en ellos.
Con su valentía pueden ayudar al país a conseguirse un gobierno mejor que ese que a diario evidencia no importarle un bledo lo que le pase al país, con tal de quedarse en el poder. Y eso produciría sin duda un gran alivio... pero igual sería, lamentablemente, sólo una aspirina.
A la larga, y quizás a la corta también, el sólo lograr un cambio de gobierno, por bienvenido que sea, cambiaría poco lo fundamentalmente equivocado de un país donde algo así como el 98% de todos los ingresos por exportaciones alimenta, directamente, el poder y la voracidad del Estado. Chequera petrolera mata buenas intenciones, y sólo hace del gobierno una mina explotable.
Qué distinto sería ver nuestros jóvenes rebelándose contra los eternos abusos de ese poder que representa nuestras resultas petroleras acaparadas por el Estado, declarando: "En nombre de la Venezuela del futuro aceptamos pagar los impuestos necesarios para sufragar la gestión del Estado, pero, de hoy en adelante, los sembradores del petróleo somos nosotros, los ciudadanos... para así tener futuro".
Por supuesto, para tal campaña admirable, tendría que surgir liderazgos ajenos a la tribu de los quítate-tú-para ponerme-yo que siempre nos ha comandado, por lo menos desde que en 1914 reventó Zumaque I.
Si los jóvenes lograsen quitarle la chequera petrolera al gobierno, y repartir las resultas por igual entre los ciudadanos, entonces sí que habrían logrado cimentar unos pilotes sobre los cuales pueden construir una nación digna y moderna. De no lograrlo y de seguir tal chequera en manos de petrócratas y oiligarcas, seguirán solo siendo miembros de un poblado indigno y primitivo.
Y si acaso la aspirina se entrega vía un golpe militar, pocas cosas puede permitirle a los alzados adquirir legitimidad democrática, como asegurar, con pruebas, que el golpe no es para ellos quedarse con las resultas petroleras, sino para ellos lograr la real independencia de Venezuela, entregándole al pueblo directamente lo que le pertenece.
Y si como militares les preocupa la defensa de los intereses de la nación, que no se olviden que una ciudadanía capaz de sembrar sus resultas petroleras, siempre significará una mejor defensa que la que ellos pueden proveer.
PS. Tasa cambiaria. En un país donde los dólares se venden en distintos mercados a distintos precios, la mejor tasa indicativa de la tasa de cambio real, es la tasa ponderada resultante. El hecho que un gobierno prohíba cualquier referencia a uno de esos mercados, no significa que un profesional que se respete pueda indicar como real, y menos usar para soportar un análisis, una tasa cambiaria chucuta, basada sólo en lo oficialmente permitido.
Leímos, en Aporrea, que Nicolás Maduro dio órdenes de inspeccionar a las agencias de viaje en todo el país, por cuanto algunas de éstas "están fijando los precios de los pasajes al llamado ‘dólar fantasma'". Ése dólar será más "fantasma" por lo que lo asusta que por lo fantasma.

16 de enero de 2014

Ansiando la independencia de Venezuela

Nuestras resultas petroleras no provienen de una actividad productiva, sino de la extracción de unos activos no renovables que la providencia depositó en nuestro subsuelo.
Hay solo tres razones por las cuales se podría justificar que le dejemos al Estado, el manejo y el reparto de tales resultas.
La primera es que sinceramente consideramos que su administración, por parte del Estado, y su posterior repartición, producirán un mejor resultado, que de los ciudadanos recibir y administrar cada quien su cuota parte.
De ser lo anterior cierto, no les quede la menor duda que todos los países prósperos del mundo, serían hoy todos capitalismos de Estado, disfrazados o como comunistas o como monarquías absolutas.
La segunda es por cuanto, no tan sinceramente, consideramos que manteniendo las resultas petroleras concentradas en el Estado, y haciéndonos cortesanos de éste, podamos lograr más de estas de lo que sería nuestra cuota equitativa.
Lo que no valorizamos en tal caso, es el costo de ser unos sumisos cortesanos de por vida... ¿o acaso nos llenamos la boca hablando de libertad, pero nos sentimos más cómodos siendo súbditos?
La tercera es que creemos en milagros... y además, para colmo, en su sostenibilidad. Y lo digo por cuanto si de repente un Mesías político criollo que administrase nuestras resultas petroleras maravillosamente milagrosamente apareciese... apuéstenlo que al que le sigue no le tardaría nada en echarlo todo a perder.
Así que en Venezuela hay solamente dos tipos de liderazgo político:
Los actuales. Quienes pretenden ser jefes públicos y administrar las resultas petroleras en beneficio de todos los venezolanos... y a veces, cuando tienen el ego especialmente inflado, hasta en beneficio de toda la humanidad, o...
Los necesarios. Quienes están dispuestos a ser servidores públicos, dejándole la administración de las resultas petroleras a los ciudadanos y ejerciendo sus funciones con los recursos que la ciudadanía estaría dispuesta a concederles vía impuestos.
Los primeros son una simple continuación del legado monárquico español, los segundos representarían los verdaderos luchadores por la independencia.
No puede haber nación realmente independiente sin ciudadanos independientes. Por cuanto hoy los venezolanos dependemos demasiado de quienes le han puesto las manos a nuestras resultas petroleras, la verdad es que por mucho que nos duela... y perdóname Simón Bolívar, como que lo de nuestra independencia termino siendo solo un rumor... cuando, en julio de 1914, reventó Zumaque I y se inicio al reinado absoluto de los petrócratas.
Solo me queda rogar porque algunos políticos con verdadera vocación de servicio público, levanten la bandera de la repartición de las resultas petroleras.
Lo poco logrado con los barriles de petróleo extraídos para siempre, desde 1974 hasta la fecha, debería contener suficiente material para montar una campaña admirable que logre convencer a nuestros tantos pobres y no tan pobres... la carne de cañón de los ataques populistas... que deben exigir recibir su cuota de resultas petroleras.
Por ejemplo sobre la tan cacareada disminución del índice de pobreza en Venezuela durante los últimos 15 años... ¿cuánto se debe al aumento en resultas petroleras y cuánto a una "excelente" administración por parte del Gobierno? Apuesto que de haberse repartido tales resultas equitativamente entre los ciudadanos, ese índice de pobreza hubiese bajado mucho más... y además de manera más sostenible, en democracia.

9 de enero de 2014

Una patria no debe ser un botín

Nuestra historia nos evidencia que quienes ejercen los cargos de autoridad con los cuales deciden sobre el destino de nuestras resultas petroleras, se vuelven engreídos, altaneros y hasta abusadores. Lo que no se entiende es cómo nuestro pueblo pueda hablar de independencia, y aún así tenga que calarse los abusos de tales engreídos altaneros.
Si un movimiento político alterno pudiese tener un significado trascendental para nuestro país, sería ése cuya finalidad principal fuese poner en cintura a los engreídos altaneros abusadores.
Si un movimiento político alterno pudiese tener un significado trascendental para nuestro país, sería ése que tuviese como finalidad mejorar el país a fondo, y no solo saciar con algunas sinvergüencerías a algunos de los venezolanos de turno.
Y hablo de un movimiento político alterno cuya respuesta inmediata, a las "importantísimas" informaciones provistas por la ministra de Información sobre el destino de viajes de algunos de la oposición, fuese: ¿y quién subsidia inmoralmente con dólares baratos los viajes al exterior?
El actual sistema cambiario, así como el regalar la gasolina, representa corrupción al más alto nivel. Tal corrupción promueve la injusticia social y hace imposible construir un buen futuro. El movimiento político que lograse convencer a la nación venezolana de aquello, sería una oposición que pudiese ocupar una altura moral que a la larga todos respetarían. Pero, extrañamente, tristemente, parece que a ningunos de los dos lados enfrentados les interese ocupar ese escaño.
En 2006 se publicó "El reporte del grupo de estudio sobre Iraq" que incluía las conclusiones de un variado número de representantes de Estados Unidos. Entre los objetivos declarados estaba crear las condiciones necesarias para reforzar los esfuerzos de reconciliación nacional en Iraq, entre los suníes y chiítas. Y entre los principales retos a los cuales tal reconciliación se enfrentaba se encontraba, por supuesto, la distribución de sus resultas petroleras.
Y el libro mencionaba: "hay propuestas para redistribuir una porción de las resultas petroleras directamente a la población, sobre una base igual per cápita. Estas propuestas tiene el potencial de otorgarle a todos los iraquíes un interés en el principal recurso natural de la nación".
Hoy leemos sobre los temores de una guerra civil en Iraq, por cuanto suníes de la provincia de Anbar se encuentran en abierta rebelión en contra del gobierno de Nouri al-Maliki dominado por chiítas. Y no puedo dejar de pensar sobre qué hubiese pasado si Estados Unidos hubiese invertido, solo un pequeño porcentaje de los tantos fondos que gasto en Iraq, en desarrollar los mecanismos que permitiesen distribuir de manera transparente, a los ciudadanos iraquíes, sus resultas petroleras.
Y que de repente así Iraq hubiese dado el ejemplo que los miembros de la tribu de los quítate-tu-pa-ponerme-yo de Caracas, se resisten a dar.
En estos días donde el diálogo cada día importa más, he de reconocer que cada vez siento menos ganas de dialogar con miembros de tal tribu.
Soy oposición por cuanto hay que ser oposición. Pero me rehúso ser oposición para solo quitar a unos para poner a otros a manejar nuestras resultas petroleras. Inmensamente más importante es quitarle para siempre al Estado la chequera con nuestras resultas petroleras.
Ojalá tuviésemos muchos más valientes patriotas dispuestos a pelear por la independencia de la patria, y no solo por el botín.

3 de octubre de 2013

No maduró

No sé cómo se desempeñaría Nicolás Maduro manejando un autobús sin frenos por la bajada de Tazón. De repente podría salvar unos angustiados pasajeros. Pero, para la tarea de manejar una Venezuela en caída libre, no está calificado. Eso de chillar y echarle la culpa por todo a una derecha que brilla por su ausencia, es expresión de inmadurez.
Si bien la mitad de los venezolanos llevan años preocupados y disgustados con el rumbo del país, hace poco la otra mitad por lo menos se levantaba algo confiada. Hoy la desesperación y la falta de confianza se regó por completo, y hasta parecería que algunos de la máxima dirigencia oficialista encuentran un morboso placer en que así sea.
En la semana fui a la presentación de "Cuentos desde la frontera del desarrollo", editado por el Banco Mundial. El libro versa sobre como China y otros países han logrado, con manufactura ligera, crear fuentes de trabajo y prosperidad.
Lo que el libro dice de China no incluye todo lo que habría que decir de la China, y mucho menos aún, como así también lo admiten los autores, resulta todo lo descrito aplicable a otros países.
Lo que sí me llamó la atención es cuando indica que "China, aún cuando es gobernada por un partido comunista, consistentemente sale catalogada entre los países con más alta puntuación en confianza generalizada". Y eso se dice que contrasta con la gran desconfianza que por ejemplo existía en los países comunistas de la vieja Unión Soviética; la cual atentaba contra todas las iniciativas empresariales privadas.
En China, a finales de los 70, cuando se iniciaron las reformas, igual existían muchas sospechas, dudas y desprecios entre el sector público y el privado. Hoy, y aún cuando las fronteras entre los dos sectores siguen bastante confusas, ambos sectores cooperan y reman en el mismo sentido. Según el libro eso se debe a que los incentivos de la burocracia y dirigencia comunista, se encuentran alineados con los deseos del sector privado de obtener ganancias.
¿Cómo se logró aquello? 1: Las carreras, los sueldos y el futuro de las autoridades locales todo dependen del éxito de la economía local. En China no hay ingresos petroleros que tapen errores. 2: Una reforma fiscal en 1994, y un sistema para evaluar el rendimiento político basado en el crecimiento del PIB, les dio a las autoridades locales inmensos incentivos para promover las industrias locales.
Contraste aquello con una Venezuela en donde el actual avance político con frecuencia pareciera ser más bien una función del destruir el PIB. ¿Adónde hubiese llegado en la China la actual dirigencia oficialista sobre la base del aumento del PIB no petrolero? ¡Ni a chofer de autobús! Más bien estarían presos, por sabotear los frenos del autobús.
¿Cómo traducir el éxito de la China a la Venezuela actual? Sencillo. Transfiriéndole las resultas petroleras directamente a los ciudadanos. Eso enviaría dos mensajes:
Ciudadanos: El primer minuto de cada mes reciben su cuota parte del petróleo, así que ahora defiéndanse por su propia cuenta... ya que no hay más de ese mango bajito.
Autoridades: Dependen ustedes de lo que los ciudadanos puedan y estén dispuestos a pagarles en impuestos, así que... ¡a fajarse cooperando!
PS. Al mencionar una "derecha que brilla por su ausencia", me refiero antes que nada al hecho de que en un país, donde más del 97 por ciento de las exportaciones son controladas por un cacique de turno y sus secuaces, poco importa si su cacique o secuaces sean de derecha o de izquierda.

16 de febrero de 2012

¡Más variedad para la unidad!

Ahora la oposición tiene un solo muy buen candidato. Tres millones de venezolanos fueron a retratarse en unas primarias que tenían un objetivo final claramente contrario al cacique de turno. Sin duda esa cifra supera amplísimamente al número de quienes estarían dispuestos a retratarse con el actual cacique de turno, en una primaria similar, de no sustentar éste el poder. La voluntad política real del país cambio. 
Ahora la responsabilidad de todos es la de ensanchar las bases de la unidad mucho más allá del 50% más un voto necesario para ganar en octubre. Eso no se logra minimizando las diferencias en la Unidad, sino demostrando que la oposición permite y mantiene un variado debate, en el cual las voces pequeñas también son escuchadas. 
En estas primarias, como había anunciado, deposité un quinto de mi voto en cada uno de los candidatos, y luego voté el quintico que salió sorteado... así que no tengo rollo con ninguno de ellos... aún cuando, de cierta manera, igual tengo un rollo con todos ellos. 
Lo digo por cuanto las próximas elecciones no deberían tratarse de que un grupo de venezolanos le gane a otro grupo, sino que todos, en conjunto, logremos derrotar a ese Petro-Estado que obviamente no funciona y que ha hecho de nosotros sus pobladores, unos pobres infantilizados pedigüeños. 
Y lo digo por cuanto eso no sólo tiene que ver con quien gane la presidencia. Cuando el Estado concentra una mayoría de recursos, el poblado no es capaz de ser país, aún teniendo gobiernos pulcros que se rehúsen a comprar conciencias... por cuanto la oferta de conciencias será excesiva. 
Desde la cuna hasta el originar la factura de la funeraria, consciente o inconscientemente, nosotros, los pobladores de esta tierra conocida como Venezuela, no hacemos otra cosa que contorsionarnos de mil maneras, para obtener algo o preferiblemente más de nuestra cuota parte de las resultas petroleras. Si se nos pagase esas cuotas partes el primer nano-segundo del mes, entonces todos tendríamos el resto del mes disponible para una vida y un trabajo normal. 
Desde 1974 el Petro-Estado nos ha prometido producir una inmensa cosecha con la siembra de nuestras resultas petroleras pero, igual como los invasores de fincas hacen parrillas con las vaquillas y se las comen, el Estado se las ha comido y defecado. Para mantener en jaque a sus defraudados, de vez en cuando nos lanza unos huesitos, por vías de gasolina regalada, cupos Cadivi, o misiones. ¡Ya basta! 
María Corina Machado esbozo algo de un "Capitalismo Popular", pero que no quedó dibujado con suficiente claridad... por cuanto es imposible que algo así pueda convivir con un Capitalismo de Estado, y el cuál, por definición, es antipopular. MCM, al no tener ya la responsabilidad directa sobre la batalla de octubre 2012, quizás pueda dedicarle más tiempo a esta guerra decisiva y vital. 
Por cierto, por enésima vez, no busco un reparto de acciones de Pdvsa. ¡NO! No quiero nada que ver con crear una situación que pueda dividir el país de nuestros nietos, entre los herederos de quienes compraron más acciones de Pdvsa y de quienes por ganas o simple necesidad las vendieron. 
Igualmente hay que ir preparando el terreno que permita gobernar y corregir, por lo cual, por ejemplo Pablo Medina, podría cumplir un importante papel explicándole al poblado sobre cómo el cacique de turno gasta muchísimo más de nuestras resultas petroleras en la "Misión Gasolina Regalada" de lo que gasta en todas las demás misiones juntas.

18 de noviembre de 2010

El cacique Sol

En la semana oí al cacique que tenemos de turno amenazar a Lorenzo Mendoza, un ciudadano, al que denominó "ricachón y burgués" con un "Mendoza, no te pongas a pelear conmigo. Tú puedes seguir con tu fábrica, con tu empresa pero no te metas conmigo, que yo ando con esto de frente (la Constitución). Yo no tengo ningún plan de expropiar la Polar, por ahora, a menos que tú insistas en meterte conmigo… si me sigues amenazando… ¡eh!". 
Pelé por la que con dice andar de frente el cacique y leo "Art.115. Sólo por causa de utilidad pública o interés social, mediante sentencia firme y pago de justa indemnización, podrá ser declarada la expropiación de cualquier clase de bienes. Art.116. No se decretarán ni ejecutarán confiscaciones de bienes sino en los casos permitidos por esta Constitución". 
En otras palabras, debemos entender que este cacique sostiene que el no meterse con él debe calificarse como de utilidad pública o interés social. Alguien que se creía con derechos similares fue Luis XIV, a quien se conoce también como "El Rey Sol", y a quien se le atribuye haber dicho "L'etat, c'est moi" "¡El Estado, soy yo!". Ahora bien, para que nos ubiquemos, eso fue antes de la Revolución Francesa. Las revoluciones son justamente para acabar con tales insolencias autoritarias, por lo que parecería que esto lo que llaman una revolución, lo que más necesita, es justamente una revolución. 
Francamente, en el 2010 del mundo moderno, con una población en general alerta y perspicaz… ¿cómo pueden los venezolanos haber caído en éstas?... por guatemalas o cuartas que fuesen de donde viniesen. 
No hay otra explicación posible que el hecho de entregarle las resultas petroleras al cacique de turno, contiene un elemento que embrutece a los ciudadanos. Ese elemento embrutecedor es por supuesto el que ellos quedan psicológicamente dependientes del cacique por saber que ése tiene algo suyo que entregarle y que se lo entregará, como a él le salgan sus reales ganas… y eso sólo si se portan muy bonito, con él. 
Sin duda, cacique-con-chequera con resultas petroleras mata cacique-buen-administrador. 
¿Queremos seguir en estas de tener que depender tanto de conseguirnos un buen cacique, o comenzaremos a pasar más de las resultas petroleras directamente a nosotros los indios para que aprendamos a sembrar y defendernos como ciudadanos y no como súbditos? Yo diría que lo segundo es una imperiosa necesidad nacional. 
Lamentablemente, entre los tantos aspirantes a ser nombrados caciques con trono barrilero, los tantos que se han asegurado por unos momentos recibir una cuota de resultas mayor de lo que les corresponde y los tantísimos enamorados de la sumisión que los libera de responsabilidades, hay una silente conspiración para evitar que ni siquiera se debata este tema. 
En tal sentido, y sin oponerme a un cambio de cacique, ni loco que fuera yo, no quiero una oposición con tufo inconfundible del quítate-tú-para ponerme-yo, sino que quiero una oposición que huela bien al quitemos-los-caciques-para-poner- a-los-indios. 
Un cacique sin acceso directo a las resultas petroleras, tendría muchas menos posibilidades de poder amenazar con expropiarle el derecho del voto al ciudadano que se meta con él… o con ése plumaje que le queda tan bello (lo último y lo del "sol" por el por si acaso). 
Quitarle nuestras resultas petroleras a los caciques, eso sí es una revolución que vale la pena, ¿eh? 

17 de julio de 1997

Banca - entre espejos y cochinillos

"Las principales causas del porqué nuestro sistema financiero se derrumbo.
La historia puede escribirse en pocas palabras. Una serie de devaluaciones, incumplimiento de contratos de garantía cambiaria, prohibiciones de mantener posiciones externas, obligaciones de financiar ciertos sectores a tasas preferenciales, y sorpresivas decisiones de política monetaria tales como la que genero las la aplicación de tasas de interés exorbitantemente altas.
Lo anterior causo un serio deterioro en la calidad de la cartera de créditos bancarios, erosionando seriamente el patrimonio de los bancos.
La responsabilidad absoluta por toda la anterior plaga fue la del Estado. La causa inmediata de aquello, nuevamente la falla fundamental de nuestra sociedad, es decir la altísima concentración de las riquezas nacionales en una sola mano, la del Estado.
Antes que el tamaño del estados venezolano se reduzca en proporción al sector privado y el Estado deje de ejercer una influencia omnipresente en todos los aspectos de la vida nacional, no habrá posibilidades de crear un ambiente donde predomine la racionalidad económica, y, sin racionalidad económica no hay forma de evitar una nueva crisis financiera" u otros desastres.