El caso es que dejo por aquí el enlace al cuento chino; que me está llevando más tiempo del que me hubiera gustado, el acabarlo. Cosas y causas de mi vida. Que le voy a hacer.
Ea, a disfrutarlo, que a saber cuando cuelgo la siguiente entrega.
Queridos lectores, (ahora sí), después de esta otra pausa, me encuentro de nuevo con todos vosotros en este mi humilde espacio de escritura. ¿Para qué? Espero que sea para que los que me leen (at your own risk) pasen un rato agradable y, por qué no, descubran algo que desconocían. Sí, también para mi propia distracción. Faltaría más.
Dicho lo cual, empezaré por excusarme — sin mucha convicción, lo admito, porque es un espacio personal y por eso mismo una viene cuando le apetece o lo necesita, mucho o poco, da igual, lo que está claro es que el motivo nunca va a ser “por obligación” —, el caso es que, en mi vida familiar, han pasado cosas que me han impedido seguir con mis soliloquios verborreicos. Ya está, finiquitadas las disculpas.
Bien, ahora que se acercan de nuevo las vacaciones veraniegas y el calor aprieta de lo lindo, un amigo de la infancia me regala de tanto en cuando un pedacito de música. Esta mañana encontré algo de bossa en mi wasap y eso a mí me mola mucho — los que me leen desde hace tiempo conocen mis “obsesiones” —, porque me recuerdan una parte de mi vida muy feliz. Para mí, la bossa es sinónimo de medio día de verano, de playa de arena gruesa, de aguas frías y costa escarpada. La bossa es calma. Es un paréntesis dentro de otro paréntesis. Un momento de relax con un vermut negro en copa y el murmullo de fondo de otra gente ociosa que disfruta tranquila, igual que yo. Es la lentitud de los minutos discurriendo apacibles en el reloj. Así pues, os traigo algo de todo eso.
Comigo é assim.
Já lhe avisei para tomar cuidado, se eu chego tarde você quer brigar. Você está seguindo um caminho errado. Sei que você gosta de mim, não sei porque me trata assim. Já estou arrependida, até hoje ainda não foi compreendida. Deixe o gênio mau de lado, do contrário, entre nós, tudo acabado. Ora deixe de tolice, trate com ternura e com meiguice.
Esse seu benzinho.
Quitaros las chanclas y cruzar los pies en lo alto de la silla de enfrente. Gafas de sol puestas, ojos cerrados. Un sorbito de mojito o caipirinha. Disfrutad de Jobim & Miúcha.
PD; creo que la letra va en otro orden, pero también creo que ese es el que más me representa. ;D Va, que os dejo un bonus track, jeje..