
Para ese momento de la historia, la meteorología se había convertido en una ciencia exacta; cuyo margen de error se encontraba en el orden del 0,00001 por ciento. los meteorólogos eran las nuevas estrellas de las alfombras rojas y de las marquesinas. Las cosechas, las vacaciones, los eventos deportivos se planificaban según sus afirmaciones.
— Y antes de ir a los resultados deportivos, vamos con nuestra meteoróloga estrella. ¡Nancy Villegas! Nancy, ¿qué podemos esperar para el mes próximo?
–Gracias Carlos. Tendremos una primera semana tranquila, pero sólo eso: una semana. a partir del día ocho se creará un frente de baja presión que abarcará esta zona y tres días después un huracán de categoría cuatro tocará tierra en este punto; como se ve, una de las zonas más pobladas de nuestro país.
–¿Se puede establecer a qué se deberá la formación de ese huracán?
–Será debido a que una mariposa batirá sus alas en el delta del Yang-Tsé-Quian. Eso provocará unas alteraciones microscópicas en las moléculas de aire circundante a las alas, las que, magnificadas por la distancia física y multiplicadas por el paso de los días…
el hombre detrás del escritorio no escuchó el resto de la explicación de su compañera. Se llevó la mano al oído para presionar el intercomunicador y escuchar mejor lo que se le decía desde el control central. «Carlos, escuchame. Se movilizaron las tropas. Ya está todo arreglado; si el huracán no se produce van a decir que fue gracias a su rápida acción; si se produce van a decir que fue por la malicia de esa gente, la que ocultó la ubicación de la mariposa. Son órdenes del Estado Mayor Conjunto».
El hombre detrás del escritorio se arregló el traje y esperó a que su compañera terminase de hablar.
–…y eso es todo por ahora; volvemos contigo Carlos.
–Gracias Nancy –el hombre giró su cuerpo hasta enfrentar a la cámara y con voz neutra, monocorde, continuó–. Tal como lo veníamos anunciando desde hace días: otra vez esas malditas mariposas chinas. Y me pregunto: ¿Debe, nuestro país, nuestra gente, ¡Usted! soportar este atropello? … Pues yo digo que no.