La Nota
Olvidada en el tiempo oscuro y llano
reposa sola en una vieja caja,
ajada cual mísera mortaja,
una pequeña nota escrita en vano.
Sufre tanto la tinta en el plano
que del tintero cae y resquebraja
la quebrada letra, que no rebaja
el peso de la pluma en la mano.
Reclama con fuerza la carta al viento
para que vuelva ese amor primero
que se perdió por un fatal momento.
Que cambie por risas el dolor fiero,
que borre del alma cualquier lamento
y que vuelvan dos palabras: Te quiero.
II
Silbando, entre la abertura primera,
con todo rigor se adentra el viento,
arrastrando, con fuerte movimiento,
esa triste misiva lastimera.
Tratando con desprecio la quimera,
por las paredes, con trazo violento,
la golpea una vez y un ciento
dejándola deshecha y pordiosera.
Cae al suelo la nota tan maltrecha
que en ella ya no queda nada entero,
los signos se pierden entre la brecha
que rasga la tinta de su tintero.
Mas entre la confusa letra estrecha
se pueden leer dos palabras: te quiero.
©F.Urien

