Despierto mecida por la brisa
Bajo mis pies
tendido un sendero de algodones
sobre el que chispean pétalos de gypsophilas
para fundirse en tanta blancura encandilante
Dejo correr sobre mi cuerpo desnudo
delicados fluidos regocijantes
Un aroma a melisa y jengibre
me anima a acordar con el día
una jornada desahogada
Plena y fortalecida
intuyo que hoy
puedo
