OSCURA SEDUCCIÓN
Capítulo 1
Ana levantó los ojos del libro que leía en aquel café,hacia un rato que tenía la sensación de sentirse observada,se encontró con la mirada de Roberto,desafiante,casi chulesca,enseguida volvió a su libro,pero en esa vuelta ya le había hecho una fotografía mental.Siempre se le dio bien mirar con disimulo,y mientras fingía leer de nuevo pensaba en ese hombre moreno de casi 1,90 que la miraba con tanto descaro.Vestía un traje negro con una camisa azul celeste sin corbata,no era especialmente guapo,más bien era de esos hombres que poseían un atractivo que hacía que no pasaran desapercibidos en ningún lado.la barba de pocos días cuidadosamente descuidada,la colonia penetrante que anunciaba su presencia y esa sensación de seguridad que emanaba.¿Porque la estaría mirando?No había salido precisamente vestida para seducir
Roberto también estaba haciendo su fotografía de aquella mujer con aspecto de bibliotecaria o tal vez de funcionaria con esas gafas redondas tan poco favorecedoras, él pelo recogido en una coleta,un vestido largo y oscuro que ocultaba sus formas….seguramente no tendrá muy buen cuerpo pensó….a pesar de todo poseía ciertoatractivo.Le gustaba seducir a ese tipo de mujeres,solitarias,sin gran vida social,seguramente hacía tiempo que nadie la besaba o tal vez tenía un novio con un aspecto aún más anodino que ella.No llevaba alianza,ni se la veía marca….solterona pensó…..debía tener cuarenta y tantos como él,como aquella mujer que no quería recordar
Ana había vuelto a su libro,una novela romántica de una famosa autora inglesa.Roberto sonrío al ver la novela,buscaría en ella el romance que faltaba en su vida seguramente y decidió proporcionarle algo que recordara toda su vida y que él olvidaría a la mañanasiguiente.Se acercó a su mesa y sin pedir permiso se sentó colocó su copa en la mesa y siguió mirando a Ana con esa sonrisa tan ensayada que intimidaba a tantas mujeres,pero que al mismo tiempo ejercía sobre ellas una extraña fascinación
-¿Que desea?preguntó Ana
-A ti.Respondió sin titubear Roberto
-¿Como dice?
-Ya me has oído
-Creo que se ha confundido
-No.Tú y yo sabemos que no.Dijo cogiendo su mano
Ana la retiró instintivamente,pero ya había sentido su calor
-Lo que buscas no está en ese libro,lo tengo yo
-Mire tal vez ese estilo de galán de culebrón le funcione con otras mujeres pero le aseguro que conmigo no va a funcionar
Roberto se limitó a sonreír y mirarla más fijamente.Ana se sentía nerviosa pero no podía bajar la mirada.Se sentía paralizada por la seguridad de ese desconocido que se iba acercando poco a poco a su boca.Deseaba apartarse de la trayectoria de esos labios pero no podía
Ahora estaban tan cerca de los suyos que casi podía sentir su roce,sin saber por qué cerró los ojos y espero ese beso,pero no lo sintió en sus labios,Roberto jugaba con su cuello,mientras buscaba su nuca.Ana sintió un escalofrío¿qué estaba pasando?¿Por qué no se levantaba y se iba?afortunadamente era la primera vez que entraba en ese café,nadie la conocía ahí,sentía ganas de abandonarse
Roberto disfrutaba de la situación,lo había hecho tantas veces.Desde aquella vez que descubrió el dolor del amor había decidido vengarse en todas las mujeres de aquella que se lo infligió.Como un cazador iba cobrando presas y era hora de que Ana fuera una más.Decidió pasar al siguiente paso de su ritual de conquista.
Capítulo 2
Ya había jugado suficiente con su cuello,estaría lo suficientemente nerviosa y excitada para desear ser besada a pesar de estar en un sitio público,pero la emoción de lo desconocido la estaría poseyendo.A Roberto le encantaba dar el primer beso a ese tipo de mujeres,estaba orgulloso de su técnica,seguro que ningún hombre la habría besado como lo haría él,en cambio Roberto presentía lo que le esperaba,besos torpes y confundidos,esperaba por lo menos que esta no salivara tanto como su última conquista,resultó desagradable
Acercó sus labios a los de Ana,lentamente,empezó a rozarlos,sentía como los de ella temblaban,era el momento de besarla,ya estaba a punto.Entonces sucedió algo que pilló a Roberto por sorpresa,antes de que la besara,fue Ana la que se le adelantó,Roberto intentó recuperar la iniciativa,pero aquel beso le estaba gustando, sorprendentemente Ana jugaba dentro de su boca y lo hacía con una maestría inusual,pocas mujeres besaban así,vaya con la bibliotecaria pensó,por un momento se abandonó a ese beso y sintió una excitación que no solía sentir,fue entonces cuando reaccionó,él no se excitaba con esa clase de mujeres,era él el que jugaba con ellas,pero…que bien besaba esa mujer.Y empezó un duelo de lenguas ávidas,de bailes lentos en las bocas,de montañas rusas entre bocas,parecía que cada uno de ellos quería demostrar quien besaba mejor y eso les estaba haciendo experimentar sensaciones que les hacía desear más
De repente las bocas se separaron y los dos se miraron con una curiosidad ansiosa.PeroAna enseguida bajó la mirada como turbada
-Vaya,confieso que me has sorprendido y….gustado…¿Has aprendido a besar así leyendo esas novelas?Me pregunto que más cosas habrás aprendido
-Para averiguarlo tendrás que seguirme
La voz de Ana había sonado distinta,más profunda,sensual.Se levantó de la mesa cogió su libro y dejó el importe de su café.Luego se dirigió hacia la puerta,no miró atrás,sabía que Roberto la seguiría
Roberto fue tras ella,tal vez no fuera una noche tan sosa como se esperaba.La miró de espaldas,seguía sin apreciar sus formas.Espero que no tenga celulitis por lo menos,pensó.Puede que solo sepa besar bien,ya le había pasado más de una vez encontrarse con mujeres que solo sabían besar,pero le había gustado esa invitación a seguirla,aunque por otro lado quería conservar el control de la situación.Él era el cazador,o al menos eso pensaba
Los dos salieron del café.No sabían lo que pasaría después,solo la noche lo sabía.
Capítulo 3
Roberto se puso a la altura de Ana,no le gustaba seguirla,ni sentir que había perdido la iniciativa.Aunque por otra parte le agradaba que le hubiera sorprendido.La observó mientras andaba,tenía un andar elegante,no el de una solterona aburrida,pero su forma de vestir no era precisamente elegante.Un vestido nada favorecedor que seguramente ocultaba un cuerpo que la acomplejaba.No era muy alta,sobre 1,65 y se veía pequeña al lado de él.Llevaba zapato bajo,un bolso haciendo juego,nada en ella era llamativo
Caminaban en silencio,Roberto seguía analizándola,los ojos eran castaños,pero al besarle los había visto brillar por un momento,la nariz respingona si tenía cierto encanto,la piel era pálida y con la oscuridad parecía un poco mortecina.No debe salir mucho pensó.Suponía que iban a su casa,mejor,no quería que sus conquistas supieran donde vivía,no solía repetir y no quería que cuando las dejase le molestaran.Solo quería olvidar,las olvidaba a todas,menos a la que quisiera olvidar
Llegaron al portal de un edificio antiguo,que reflejaba en su exterior el tiempo transcurrido desde su construcción.Hace juego con ella pensó.Subieron las escaleras hasta un tercer piso.Ella abrió la puerta y pasaron al interior,era tal y como se lo había imaginado,discreto,con una decoración como de hacía 20 años.Espero que la cama no sea de esas viejas que suenan los muelles…En ese momento Ana se volvió y le miró.Ya no bajaba la mirada,ahora poseía una intensidad que transformaba su rostro
Roberto no esperó más.Esta vez iba a ser él el que la iba a impresionar besando.Empezó a desplegar todas las habilidades adquiridas durante años,toda la técnica pulida en tantas bocas,si,esta vez era él el que marcaba el paso en ese baile de labios,mentalmente preparaba la siguiente acción,como jugar con la lengua de Ana.Si,su técnica era perfecta,pero no contaba con que Ana poseía algo que trascendía a la técnica,pasión.No supo cómo empezó a sentir de nuevo ese agradable estremecimiento en su boca,intentó controlarlo,pero era tan agradable.Decidió abandonar esa boca y atacar el cuerpo de ella,sus manos se movían con la precisión y musicalidad de un pianista,filtrándose por cada hueco que el vestido le permitía.De repente ella le apartó
-Espera que acabarás rompiéndome el vestido
Tampoco se perdería gran cosa,hasta te haría un favor,pensó Roberto
Ana se quitó las gafas,por primera vez los vio bien,eran claros,escoltados por unas largas pestañas en las que no se había fijado.Ana se quitó los zapatos,luego empezó a despojarse de su vestido,al acabar de quitárselo,Roberto se sorprendió,no se esperaba lo que estaba viendo.
Capítulo4
El cuerpo de Ana era digno de ser envidiado por cualquier mujer mucho másjoven.atlético pero con hermosas formas.Llevaba un seductor conjunto de lencería que aún se lo realzaba más
Esto si que no me lo esperaba pensó Roberto.Ana le miraba complacida,sabía el efecto que provocaba en los hombres.Acto seguido se soltó el pelo y se quitó las gafas.El efecto ya fue completo en Roberto.Este experimentó un intenso deseo.Ana le miró satisfecha
-¿No llevas demasiada ropa?
Roberto empezó a desnudarse,lenta,casi ceremoniosamente,disfrutaba exhibiendo el resultado de tantas horas de entrenamiento en el gimnasio.Su cuerpo fibroso y musculado,siempre había sido una de sus grandes bazas con las mujeres y él era consciente.Mientras se desnudaba avanzaba hacia Ana,ya estaba solamente en boxers
-Lo que queda tendrás que quitármelo tú…
Ana se inclinó y con los dientes empezó a bajárselos,luego empezó a jugar con su lengua alrededor de su miembro,pero sin llegar a consumar,sentía la excitación y el deseo de Roberto,disfrutaba alargando la espera.Este ya no pudo esperar más,la sujetó por sus nalgas mientras la elevaba para besarla,fue un beso casi rabioso,mezcla de deseo y de enfado,sabía que Ana seguía marcando el ritmo y no le gustaba,pero¡ qué bien besaba! y había conseguido que la deseara como hacía mucho que no deseaba a ninguna,desde aquella que desgraciadamente seguía deseando
-¿Dónde está el dormitorio?
-La puerta que tienes enfrente
Sin soltarla la llevó hasta la habitación,entraron y la arrojó a la cama,ahora le iba a demostrar quién era él
Empezó a recorrer su cuerpo como el explorador que descubre un nuevo mundo,pero que ya ha estado en muchos y sabe cómo actuar,intercalando besos y mordiscos,jugueteando con sus pechos,notando la dureza que producía en sus pezones,disfrutaba con cada gemido que la arrancaba.Su lengua reposó en su ombligo recorriéndolo,luego fue bajando y le devolvió la excitación experimentada,jugueteando alrededor de su clítoris,llamando a las puertas de su sexo sin entrar en él,Podía ver la ansiedad en los ojos de Ana,su mirada casi implorante para que la poseyera.Entonces empezó a descender por sus piernas,recorriéndolas lentamente hasta llegar a sus pies y empezar a lamer su planta,a mordisquear cada dedo,a tocar los puntos que él sabía que estaban conectados con su sexo.Ana no aguantaba más.le agarró del pelo
-Ya te has divertido bastante,Ahora fóllame cabrón
Roberto sintió la satisfacción del profesional al que felicitan por un trabajo bien hecho y procedió a rematar su obra.Estaba orgulloso de su aguante.Ahora vería labibliotecaria.Entró en ella,con movimientos perfectamente acompasados,en poco tiempo la llevaría a un intenso orgasmo,él tenía muchas dificultades para consumar desde que Laura le abandonó,pero el arrancar uno tras otro orgasmos a aquellas mujeres le resultaba casi tan satisfactorio como eyacular
De pronto algo sucedió,Ana le miró sonriente,dejó de ser pasivo sujeto y empezó a llevar la iniciativa,a moverse de una manera,mientras le besaba como ella sabía, que estaba haciendo que Roberto sintiera cosas que hacía mucho que había olvidado.Sintió las uñas de ella en su espalda,como le introducía el dedo y de repente ya no pudo aguantar más…
La miró incrédulo,como aquella mujer lo había conseguido,ella aún no se había corrido,eso le dolió en su ego.Sin que se apercibiera Ana deslizó su mano bajo laalmohada.De repente,un pinchazo
-¿Que has hecho?
Se volvió y vio como Ana apartaba una jeringuilla,fue a sujetarla,pero no llegó a hacerlo,en unos segundos se desvaneció.Su último pensamiento fue que había caído en manos de una loca que seguramente le robaría o mataría.Sus ojos se cerraron.
Capítulo 5
Lentamente Roberto fue abriendo los ojos, le dolía mucho la cabeza y se sentía aturdido ¿Que Había pasado? Empezó a recordar,si , le había pinchado aquella mujer, se llevó la mano al pinchazo por instinto, seguía desnudo en aquella cama. su ropa tirada por el suelo. Fue hacia ella ,su cartera seguía ahí y el móvil, tenía varias llamadas perdidas y mensajes
Miró a su alrededor,había algo raro en aquella habitación pero no sabía qué, se puso los boxers y el pantalón y salió al pasillo, iba a llamar a aquella mujer,fue entonces cuando se dio cuenta de que no sabía su nombre,eso le había pasado otras veces,le daba igual el nombre de aquellas mujeres,solo eran instrumentos de su venganza,cuerpos que usar para olvidar,para luego abandonar como él fue abandonado.Fue recorriendo todas las habitaciones,pero ni rastro de ella.Al entrar en el baño también tuvo la sensación de que había algo raro en él,estaba limpio y tenía buen aspecto a pesar de los años.Entonces se dio cuenta,era un baño de mujer y apenas había una pastilla de jabón en el lavabo y un bote de champú en la bañera.El armario estaba vacío,ni cremas ni nada.Esto si que no lo había visto nunca en el piso de una chica,pensó,es como si no viviera aquí…
Fue a la cocina,la nevera solo tenía unas botellas de agua,algunos utensilios en los armarios. Pero ni rastro de comida, ni latas, ni sobres de pasta, ni chocolate….parecía que nadie vivía allí.Siguió examinando el piso,no había fotos en las mesillas ni en las paredes, apenas unos feos cuadros que debían llevar siglos allí, la decoración era impersonal, tampoco había teléfono.¿Qué significaba todo eso?¡A donde le había traído aquella loca? Corrió hacia la puerta,giró el pomo y se abrió.Menos mal, al menos no me ha encerrado. Las ventanas también se podían abrir,no entendía nada y el dolor de cabeza tampoco le ayudaba a pensar con claridad. La casa estaba limpia,no se encontraba abandonada ¿Sería el picadero de aquella mujer ?Quien lo iba a decir, puede que fuera de esas que parecen mosquitas muertas y luego llevan una doble vida .Entonces empezó a recordar lo pasado la noche anterior, de una forma que no pudo evitar sentirlo, hacia tanto que nadie le hacía sentir así y para una que encuentra resulta ser una psicópata que le droga
Mejor me voy,no sea que vuelva con una sierra mecánica o algo así….Empezó a acabar de vestirse, mañana era lunes,no sabía ni qué hora era, pero ya era de día, intentaría recuperarse y olvidar todo lo que había sucedido. Se abotonó la camisa y se puso la americana, fue entonces cuando notó que algo caía de ella, era una carta, Roberto no sabía de donde había salido.La cogió y la abrió, empezó a leer, el dolor de cabeza se le pasó de golpe, no se esperaba lo que estaba leyendo.
Capítulo 6
Roberto tuvo que leer la carta dos veces..
“Sé que ahora te estarás preguntando qué ha pasado,si yo soy una loca o te han gastado una broma pesada.La realidad es más sencilla,sólo quería que supieras lo que se siente al ser utilizado como querías utilizarme a mí.Ya fui engañada una vez y juré que no volvería a pasarme.Ahora has sido un juguete más,un cuerpo que mañana habré olvidado porque no me pareció que tuvieras alma.Un cuerpo que ni siquiera ha podido llevarme hasta el final del placer,imagino que eso será lo que más sienta tu ego.Eso y que esta vez no seas tú el que ría sino el que hace reír
Ya te dije que una vez fui usada….solo un cuerpo al que no importaba romper el corazón….mi corazón sé que ya no volverá a amar…pero de mi cuerpo no se aprovechará nadie.Lo utilizaré a mi antojo y seré yo la que use los vuestros.Solo eres un cuerpo más…sin sensibilidad…con poco cerebro por lo que vi…te crees alguien porque piensas que eres atractivo….un día envejecerás y seguramente acabarás solo,aunque creo que eso no te importará…no me pareció que tuvieras la capacidad de amar
No me busques,sé que ahora estarás pensando en vengarte,no me encontrarás.Además pronto habrás olvidado esto y tu orgullo y tu ego se curarán con la siguiente incauta que crea que puedes ser algo más de lo que eras…una pobre fotocopia de un hombre deverdad.No te preocupes,ya hubo un hombre que me causó más daño del que tú jamás podrías infligirme
Así que olvídame y sigue con tu vida o con lo que sea que tengas”
Roberto estaba furioso,No solo porque se hubieran reído de él sino por cómo le juzgaba aquella mujer.No tenía ni idea de quien era él .A él si que le habían destrozado el corazón.élsi que había sufrido y era por causa de una mujer que se había convertido en la persona que era él. Él no era incapaz de amar¡¡
Pero entonces porque llevaba años sin amar?porque había sido incapaz desde….Entonces algo sustituyó a la furia,el dolor volvía y esta vez más fuerte,estaba en el pasillo,se miró en el espejo y se preguntó quién era ese hombre que le devolvía lamirada. Donde estaba el brillo de si mirada?su cuerpo ahora le parecía una máscara tras la que se estaba escondiendo. Ahora que le habían tratado como él trataba no le parecía tan divertido lo que hacía,solo eran momentos en los que su ego trataba de engañar a su corazón.Pero el dolor siempre estaba
Se vistió y salió a la calle,empezaba a llover,paseó bajo la lluvia pensando que iba a hacer.Olvidaría a esa mujer,lo que había pasado o…?
Al otro extremo de la ciudad,en su casa,Ana se duchaba,intentando limpiar la suciedad que sentía,pero no conseguía limpiar el dolor,seguía pegado a su piel.Las lágrimas se mezclaban con el agua.
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Capítulo 7
-No le veo la gracia Juan¡
-Pues yo si Roberto¡Esta mujer te retrató bien¡jaja
-Como que me retrató? Yo no soy así. No soy como me describe
Juan dejó de reír y miró fijamente a Roberto
-Tú no ERAS así,pero ahora ya no sé ni cómo eres.Te has convertido en un tarado emocional desde que ella te abandonó
Juan evitaba decir el nombre de ella, a pesar del tiempo transcurrido, su nombre seguía siendo sal en la herida sin cerrar
-Yo puedo amar,yo he amado y tú lo sabes bien
-Si has amado, en pasado, o tal vez aún sigues amando y ese es tu problema
-Ya no la amo
-Si tú lo dices…
Se hizo un silencio denso
.Mira Roberto, sabes que te quiero, son muchos años de amistad, pero has cambiado mucho, a veces ni te reconozco, has pasado de un extremo a otro, antes eras sensible, tal vez hasta demasiado y ahora pareces un hombre de hielo, que ni siente ni padece, aunque sólo lo pareces,porque sé que padeces, sino no se explica este cambio y que permanezcas en él
-Estoy bien así
-Seguro?. El Roberto que yo conocí siempre era monógamo y fiel y ahora pareces un adolescente salido persiguiendo mujeres cada noche.Dime, eres feliz así?
Roberto calló.No,no era feliz pero no lo iba a decir, sería abrir grietas en su vida, había diseñado una nueva vida y no la iba a cuestionar porque esa mujer se hubiera reído de él
-Esa no es la cuestión
-Y cuál es la cuestión?
-Que se rió de mí y además me catalogó como lo que no soy
Juan conocía bien la terquedad de Roberto, aunque generalmente era razonable, en estos temas desde su decepción, se había enrocado
-Y qué más da? Olvídalo, no volverás a verla.Que te importa su opinión?por lo que me cuentas sois tal para cual,solo que esta vez ella se te adelantó y te dio a beber de tu propia medicina.Parece que el sabor es amargo, eso debería hacerte recapacitar y dejar de suministrársela tú a más mujeres.
Roberto callaba pensativo, sin mirar a su amigo.Al cabo de unos minutos habló
-Si volveré a verla.
Capitulo 8
-¿Por qué?¿Para qué?
-No lo sé
-¡Como que no lo sabes! Mira no tiene ningún sentido.Te la jugó.Acéptalo y sigue con tu vida o con lo que sea que tengas…
-No lo entiendes.Me juzgó sin conocerme
-Juzgó lo que mostraste
-Pero yo no soy así
Juan bajó la cabeza y negó con ella
-Roberto¿realmente te das cuenta de como eres ahora?
-No me juzgues,tú sabes lo que pasé
-¿Y eso justifica lo que estás haciendo?.Lo que te estás haciendo…
Roberto cogió su americana y se levantó
-Tengo que irme
-Venga, no te enfades, solo quiero que reacciones y abandones esta vida que llevas.A ver dime ¿cómo vas a encontrarla? La casa estaba abandonada. ¿Crees que es suya?
-No lo sé,cuando salí vi un cartel de “se alquila”.Creo que o bien es la dueña o trabaja en la inmobiliaria.Llamaré pidiendo verla y tal vez aparezca ella para enseñármela
-Y llamará a la policía pensando que quieres vengarte
-Puede que no sea ella quien vaya…y si va ,solo quiero hablar con ella
-¡No!,quieres seducirla para vengar tu ego infantil herido
-No séqué quiero hacer,solo sé que no puedo dejar de pensar en ella
-¿No te habrás enamorado de esa loca?
-No,pero…
-Pero…
-La deseo
Juan volvió a resoplar,hacía tiempo que había perdido la esperanza de que su amigo recuperara la cordura.Realmente Laura la había trastornado.Se había convertido en otro al que muchas veces le costaba reconocer.Se preguntaba a donde había ido el espíritu de su amigo,le parecía que había perdido su alma
Mientras al otro extremo de la ciudad Ana observaba a una pareja que se encontraba unas mesas más allá de la suya.Se les veía enamorados o eso parecía,a Ana le molestaba esa felicidad,le parecía algo artificial, ya no creía en el amor ni en los enamorados.No,nocreía y pensó en hace algo al respecto.
Capitulo 9
Los observó y se hizo su imagen de ellos.Ella era morena,con una sonrisa amplia y sincera,no especialmente llamativa,lo que se suele llamar una chica “mona”,lo que más destacaba de ella eran sus ojos, grandes,color miel y brillantes, porque miraba con amor y eso los hacía tener luz.Él aunque sentado,se apreciaba que era alto,rubio,atractivo,se le veía que se cuidaba,todo en él estaba conjuntado, la miraba, la cogía la mano, la besaba, pero Ana no veía luz en sus ojos al mirarla.Uno más que va a lo que va,pensó
Esperó pacientemente el momento mientras tomaba otro café y leía su novela, siempre salía con un libro,así por lo general evitaba que se le acercaran los clásicos ligones, aunque con el tipo de la otra noche no le funcionó,más bien le incitó a acercarse, otro tonto pretencioso que se consideraba un regalo para las mujeres, seguramente no volvería a verle, confiaba en que no la encontrara si lo intentaba, ya tenía experiencia en esas cosas y sabía que hacer
Al cabo de un rato, la chica se levantó y fue al baño,el chico empezó a mirar a su alrededor mientras esperaba,entonces sus ojos se cruzaron con los de Ana, instintivamente desvió la mirada,pero sentía como Ana le miraba,esa chica era muy guapa y me ha mirado como si le gustara pensó
Efectivamente Ana estaba esa noche muy guapa,nada que ver con el aspecto que tenía cuando conoció a Roberto.Se había vestido con un vestido negro,elegante pero al mismo tiempo insinuante,que mostraba sus formas,por eso se había colocado en un rincón en el que apenas la veía nadie del café, para no pasar por el ritual de miradas de los babosos del café y para poder observar tranquilamente
A partir de ese momento el chico no pudo evitar mirar furtivamente a Ana cuando su pareja se distraía, cada mirada era correspondida con una sonrisa por parte de Ana, podía apreciar el nerviosismo del chico, eso la divertía.Al cabo de un rato, la pareja se levantó,pagaron y salieron.Era tarde, Ana supuso que la acompañaría a casa, imaginó que no vivían juntos,demasiado efusivos,estaban en el inicio de la relación eraevidente.Ana se levantó, pagó y empezó a seguirles.
Capítulo 10
Mientras acompañaba a su novia, el hombre no pensaba en ella sino en la desconocida que le miraba en el café, fantaseaba con la idea de que hubiera pasado si hubieses estado solo, su novia en ese momento le cogió la mano y le miró
-¿Sabes cariño?.Me encanta pasear contigo bajo la luna
El hombre se sintió culpable, ahí estaba con una chica estupenda que le quería y él pensando en sexo con una desconocida. Bueno,nunca más la veré seguramente
Se pararon ante un semáforo,el hombre miró hacia atrás, las calles estaban desiertas, apenas había gente, entonces vio a Ana.Se sorprendió,¿por qué le seguía esa mujer? Y si era una perturbada, era extraño que una mujer así le siguiera, sí, a veces las mujeres le habían abordado, pero que le siguieran estando con pareja…
Siguieron andando, pero el hombre ya no podía dejar de pensar en esa misteriosa mujer, estaba nervioso,su pareja hablaba, pero él no escuchaba, contestaba distraído.Al cabo de un rato llegaron a casa de la chica, Ana los miraba, como imaginaba la chica subió y el hombre se quedó en la puerta, no sabía si mirar a esa mujer, si ir hacia ella o coger un taxi y alejarse,no vivía muy lejos de allí.Ana no pensaba tanto ,sabía lo que iba a pasar, se acercó al hombre
-Vamos
-¿Cómo dices?
-Que nos vayamos de aquí o ¿quieres que hablemos a la puerta de casa de tu novia?
-¿Que tenemos que hablar?
-Sígueme
El hombre empezó a seguir a Ana como un perro a su ama,sentía desconfianza, pero no podía evitar seguir a esa mujer tan atractiva, observaba su sensual forma de andar, como movía sus caderas al hacerlo, le hipnotizaban.Cuando se había alejado Ana se volvió
-¿Dónde vives?
-Cerca de aquí¿por qué?
Ana se acercó,tanto que solo unos centímetros les separaban,le miró a los ojos, con una intensidad que el hombre no podía soportar
-¿Necesitas que te lo explique?
-Tengo novia.Balbuceó el hombre
-No la quieres.Os he observado,ella a ti sí,pero tú no,te gustará pero no la quieres
-Te equivocas,la quiero,no séquién eres o si esto es una broma,pero no voy a ser infiel a mi chica
Ana se acercó más,mientras le seguía mirando,sus labios se colocaron a centímetros de los de él
-¿No? susurró con una sensualidad que le estremeció
Ana le besó,el hombre no opuso resistencia.¡Como besaba la desconocida!-Si,Ana dominaba el arte del beso, lo sabía, eso y otras habilidades amatorias le daban poder sobre los hombres.Notaba como el hombre perdía el control,empezaba a manosearla ansioso,Ana interrumpió sus besos y le apartó de él
-Tranquilo,queda mucha noche
-Vamos a mi casa
-¿Ya no tienes novia?
El hombre permaneció en silencio ante Ana, se sentía ridículo y lo peor era que esa mujer tenía razón, no estaba enamorado,lo único que quería era no estar solo, tal vez más adelante apareciera alguien que le gustara más
-¿Y tú?
-Yo soy libre muñeco, tuve pareja, pero ahora soy libre y hago con mi cuerpo lo que quiero- Si veo a alguien que me gusta y me apetece follármelo hasta volverlo loco, lo hago
Acercó su mano al miembro del hombre, aún seguía excitado por los besos de Ana
-¿Quieres que te vuelva loco?
-Vivo a unos pocos minutos de aquí. Balbuceó nervioso
Se perdieron en la noche camino de la casa del hombre.No sabía lo que le esperaba con Ana,le volvería loco de placer,pero Ana también tenía otros planes en la cabeza para esa noche.
Capítulo 11
Caminaron un rato hasta llegar a casa del hombre,solo interrumpían su andar para besarse con pasión.El hombre aún seguía asombrado por la situación
-No te he dicho ni mi nombre,me llamo Jorge
-No me interesa tu nombre,ni saber nada más de ti.Mañana lo habré olvidado y también olvidaré donde vives
-¿No nos volveremos a ver?
-No
-Ni aunque te guste
-Sobre todo si me gusta
-Eres una mujer extraña.¿Acostumbras a hacer esto?
-¿Quieres que sigamos hablando o subimos a tu casa?
-Mejor subimos
“Bueno,tampoco está mal la cosa.una bella mujer con la que podré acostarme sin que nadie se entere y sin compromisos,aunque es muy guapa,una pena no poder repetir,disfrutaré esta noche…”.El hombre aunque sorprendido pretendía disfrutar la situación
Subieron al piso de él,era el típico piso de soltero,aunque limpio se veía cierto descuido
-Se nota que vives solo. ¿Qué dice tu novia de cómo lo tienes?
-Que necesita un toque femenino
Ana introdujo su mano entre los botones de su camisa
-Esta noche lo tendrás
Volvió a besarle mientras hacía descender su mano, sonrío al notar su excitación
-Creo que deberíamos ir a tu habitación y aprovechar tu estado
-Bueno,está un poco descolocada,no esperaba visita hoy
-¿Crees que soy tu madre y he venido a ver si tienes hecha la cama?
-No te veo como a mi madre precisamente
-Mejor,me gustan pervertidos pero hasta cierto punto
Entraron en el dormitorio,efectivamente la cama estaba sin hacer.Ana empezó a desnudarle,el hombre que ya no podía contener su deseo también buscaba nervioso la cremallera del vestido.Ana le apartó
-Tranquilo que me lo vas a romper y es de marca,me ha costado mucho.Dijo con una sonrisa
Ana se despojó de su vestido, no llevaba nada debajo.El hombre al igual que Roberto, la miró con admiración, su deseo se desbordaba.Se desnudó y empezó a besarla por todo el cuerpo de una manera casi compulsiva
Ana le empujó hacia la cama y empezó a jugar con su lengua.Primero con sus besos,luego la introdujo en sus oídos, paseó por su nuca, fue bajando por su pecho, le mordisqueó los pezones, podía notar como aumentaba cada vez más su excitación. Siguió bajando ,hasta llegar a donde más deseaba el hombre, bordeó la zona pero siguió bajando para su frustración. Él intentó tomar la iniciativa, pero Ana le sujetó las manos
-Espera, no seas impaciente. Te merecerá la pena
-Uff¡ Es que no sabes cómo te deseo
-No, no lo sé. Dímelo.¿Cuánto me deseas?
-¿Cómo?Ehh…pues muchísimo, ¿no ves cómo estoy?
-¿Me deseas tanto como para concederme una fantasía?
-¿Que fantasía?
Ana se levantó,fue hacia su bolso y sacó unos pañuelos
-¿Para qué son?
-Para atarte.Contestó Ana sonriente
-Espera un momento.Creo que esa idea no me gusta
Ana volvió a la cama, empezó a besarle mientras acariciaba su miembro
-¿Crees que te voy a robar o algo así?
-No, bueno, no se….se oyen muchas historias raras
Ana empezó a reír.Se volvió a levantar, cogió su bolso y sacó un fajo de billetes de cien euros y tarjetas de crédito que sólo tienen aquellos a los que los bancos miman.
-¿Crees que necesito robarte?.No creo que tengas en tu casa tanto dinero y no he visto nada digno de robarse en tu piso
-Lo siento, perdona , ahora me siento un poco tonto
Ana volvió a coger los pañuelos
-Te perdonaré si me concedes mi fantasía…
-No se , la idea sigue sin gustarme
Ana le susurró al oído
-Te haré algo que jamás olvidarás,algo que nunca te ha hecho una mujer y que no creo que te vuelvan a hacer
-Eso suena bien
-Mejor sabrá.Te garantizo que esta noche quedará en tus sentidos
El hombre la escuchaba embelesado tumbado en la cama. Ana le susurró de nuevo
-Te ataré y cabalgaré sobre ti,pero antes te haré desear que me ponga sobre ti. No querrás que te libere
-Está bien, te concederé tu fantasía
-No te arrepentirás
Ana le ató a las patas de la cama, el hombre sentía una mezcla de miedo y deseo. Anareanudó sus besos y caricias.Volvió a jugar con su lengua descendiendo, llegó hasta su excitado miembro de nuevo
-Y ahora empieza lo inolvidable…
Capítulo 12
Jorge esperaba impaciente el contacto de la lengua de Ana, toda la situación le había colocado en un estado de excitación nunca vivido.Sentía a Ana a escasos centímetros, su aliento le llegaba, su impaciencia aumentaba.Entonces, de repente Ana se levantó
-¿Qué haces? Sigue.Me has prometido algo inolvidable
-Y te aseguro que cumpliré mi palabra
Se dirigió hacia la ropa de Jorge y empezó a buscar algo en ella
-¿Al final me vas a robar?
Ana se volvió y le dirigió una mirada divertida
-No, pero te aseguro que preferirías que lo hubiese hecho
Acababa de encontrar lo que buscaba, el móvil de Jorge.Empezó a mirar en los contactos de WhatsApp, pronto halló una foto familiar y empezó a escribir
-¡Para! ¿A quién estás escribiendo?
-Pronto lo sabrás
-¡Desátame zorra! ¡Esto ya no tiene gracia!
Ana sacó unas tijeras de su bolso
-¿Te vas a callar o prefieres gritar?
Jorge se puso pálido.Tenía auténtico miedo, ya no temía por sus pertenencias sino por su integridad
-Así me gustas más, calladito
Ana siguió escribiendo, cuando acabó dejó el móvil de Jorge y cogió el suyo, comenzó a hacerle fotos a Jorge, este ahora temía un chantaje, Ana se pegó a él, desnudos los dos sacó fotos pero teniendo cuidado de que solo se viera la cara de Jorge y su cuerpo desnudo junto al suyo
-Deja de hacer fotos ¿Quieres chantajearme?
-Eso me ha dolido.Sólo quiero tener un recuerdo de esta romántica noche cariño
-¡Estás loca! ¿Qué quieres de mí?
-Nada.Es más, ya me voy
Ana empezó a vestirse,Jorge la miraba con estupor
-¿Qué haces? ¿Vas a dejarme así?
-Tranquilo.Pronto alguien vendrá a desatarte
-¿Alguien?, ¿Quién?
Ana fue hacia la puerta, al llegar a ella se giró
-En breve lo sabrás cariño, ahora tengo que dejarte, ha sido un placer, una noche inolvidable, no intentes buscarme, recuerda que sé dónde vives y que se manejar unas tijeras, no es que tengas algo especial, pero supongo que lo tendrás cariño
Salió de la habitación, Jorge la oyó alejarse pero no oyó cerrarse la puerta, ¿la habría dejado abierta? ¿Seguiría allí?.Le preocupaba quien vendría, había escrito a uno de sus contactos, esperaba que no fuera a sus padres o a….
Pasaron minutos que le parecieron horas,de repente oyó una voz familiar
-Jorge, ¿dónde estás? Recibí tu mensaje ¿qué sorpresa inolvidable es esa que me vas a dar?
Jorge se puso blanco,era su novia y él desnudo y atado a la cama. En ese momento su novia entró en el dormitorio, al verle gritó horrorizada
– Cariño, tranquila.No es lo que parece, me han robado y hecho esto.Por favor desátame
-Pero ¿qué ha pasado?
-Ahora te lo explicaré.Desátame
-Si claro.Ahora mismo
Se dirigió hacia Jorge para liberarlo, en ese momento,empezaron a sonar pitidos familiares en su móvil, varios continuados,la chica cogió su móvil.Jorge gritó
-¿Te parece que es momento de mirar tus WhatsApp?
Pero la chica no le respondió.Estaba viendo las fotos que recibía, mientras caían lágrimas por sus ojos.Al final de las fotos llego un mensaje
“Ahora te estará contando mentiras.Ha intentado engañarte conmigo,sólo le he dado una lección,ahora me odias, pero lo que ha pasado no habría sucedido si él te hubiera sido fiel, en unos días me agradecerás lo que he hecho.No te quiere ni vale la pena, búscate alguien que te quiera”
Los mensajes provenían del móvil de Jorge,Ana le miró, desnudo, atado a la cama, se imaginó porqué estaba así, dejó de llorar, su mirada se volvió fría
-Desátame. ¿Que decían los mensajes?
-Que eres un cerdo, me voy
-No te vayas, es todo mentira,¡Es una loca que me atacó!.¡No me dejes así por favor!.¡Lo siento!
-Me voy.No vuelvas a llamarme.No te preocupes, mañana avisaré a tu madre para que venga a liberarte, esta noche necesitas pensar
-No, a mi madre no,no me hagas eso
Pero la chica ya se alejaba, con una mezcla de dolor y rabia y con un odio hacia esa persona que hasta hacía solo unos minutos creía que sería su compañero.
Ana la vio salir,comenzó a andar y se perdió en la noche.Un maldito cabrón más desenmascarado,
Para Roberto en cambio la noche apenas comenzaba.
Capitulo 13
Roberto buscaba la noche,como siempre iba acompañado,pero esta vez no llevaba un solo demonio, llevaba dos.El del amor que le destrozó y el de la pasión que se burló de él, ambos le torturaban, uno en el corazón, otro en su orgullo. Esa noche buscaba el olvido en un cuerpo de mujer, también buscaba revancha
Daba vueltas a las palabras de su amigo,puede que si hubiera cambiado, pero tenía justificación, el dolor cambia a las personas y la decepción aún más. Es difícil ser como antes cuando ya no tienes corazón, sino simples latidos que resuenan monótonamente en su pecho.Había intentado volver a amar, pero no podía, se sentía incapaz de volver a confiar, siempre pensaba al conocer a una mujer que le podía traicionar, sentía celos si se le acercaba un hombre y lo peor, ninguna le hacía sentir como le había hecho sentir Laura…Por eso había renunciado a volverse a enamorar, tras varios intentos frustrados de relación comprendió que sería imposible. Al principio no quiso volver a relacionarse con mujeres, tuvo una etapa totalmente misógina,pero un día sucedió algo
Había salido solo como casi siempre, no le apetecía la compañía de sus amigos, ni sus consejos, ni sus intentos de consolarle, solo hallaba cierta paz en la soledad.Estaba en la barra de un bar compartiendo sus pensamientos con una copa, cuando empezó a sentirse observado, giró su cabeza y vio de donde procedían las miradas, era una hermosa mujer que le miraba con una sonrisa descarada, mientras coqueteaba con dos hombres que evidentemente no le interesaban.Roberto la observó con el mismo descaro, no le importaba ya lo que pensara ninguna mujer de él , era una mujer muy atractiva, carecía de dulzura pero rebosaba atractivo sexual, su cuerpo era voluptuoso pero firme, la clase de cuerpo que volvía locos a tantos hombres, rápidamente notó que la mujer era consciente de su atractivo y que sabía cómo usarlo, los dos hombres literalmente estaban babeando ante su generoso escote
A la mujer le gustaba el descaro con el que Roberto correspondía al suyo y su manera de mirarla, desapasionada, esa expresión de indiferencia con la que le sonreía burlona,Estaba tan acostumbrada a que los hombres la miraran con deseo que ese hombre en el que al principio se había fijado por su físico y al que miró solo para captar su atención y luego olvidarle y dejarle con el deseo frustrado como a tantos otros. ahora empezaba a parecerle verdaderamente interesante
Le hizo un gesto con el dedo para que se acercara, él la miró y la respondió con una sonrisa cínica haciendo el mismo gesto, la mujer sonrío complacida, Roberto había pasado la prueba, normalmente los hombres corrían a su lado en cuanto se lo pedía….eso la aburría y hacía que perdiera el interés
Habló con sus acompañantes para excusarse y se dirigió hacia Roberto, este la vio acercarse, en el pasado se habría puesto nervioso ante una mujer tan bella, ahora le daba igual ,tenía la tranquilidad del que no buscaba nada y por eso le resultaba indiferente lo que pasara
Cuando estuvo ante él, la mujer sonrío, sacó un papel de su bolso y escribió algo, luego se lo dio a Roberto
-Te espero en una hora
Roberto sonrío, lo que le dijo sorprendió a la mujer.
Capítulo 14
-Creo que pasas demasiado tiempo entre niños.No iré a ningún sitio dentro de una hora.Recoge tus cosas nos vamos
Roberto no sabía de donde habían salido esas palabras, nunca había hablado así a una mujer, a pesar de ser atractivo, siempre se había sentido inseguro con las mujeres, más ahora desde que Laura le había abandonado, tal vez eran la rabia o el dolor, o tal vez quería ser por una vez ese hombre seguro que tantas veces había querido ser
La mujer le miró con una sonrisa desafiante
-¿Y por qué crees que haré eso?. Puede que ya no desee verte dentro de una hora, me pareces un gallito presuntuoso
Roberto la miró fijamente, por un momento dudó, volvía la inseguridad, pero luego vio un brillo en sus ojos y comprendió, la mujer se sentía complacida por su seguridad, pero le estaba poniendo a prueba, quería ver qué clase de hombre era.Roberto decidió mostrarle el hombre que había decidido ser
La agarró por la nuca mientras mantenía su mirada fija en la de ella y la acercó a su boca, ella se resistió, Roberto lo esperaba, la acercó con más fuerza pero con una ruda delicadeza que la excitó. Luego la besó, la besó con toda la rabia de los besos que ya nunca daría a Laura, con el deseo salvaje que sabe que ya nunca será saciado en la mujer que desea, en la que ama y eso lo hace más salvaje
Ella cerró los ojos y se dejó llevar por ese deseo que invocaba sus mares, sintió como la excitación estremecía todo su cuerpo. Ese hombre había pasado la prueba
Se giró y fue a por su abrigo,Los hombres protestaron, Roberto miraba la escena complacido, hacía tiempo que no se sentía así, sentía recorrer la adrenalina por todo su ser, también le preocupaba ser capaz de mantener esa imagen de seductor ante ella, pero esa noche quería ser ese seductor por el que las mujeres suspiran, tantas veces había sido el chico bueno, que esa noche quería dejar salir al lobo que había reprimido tantos años
La mujer volvió y Roberto la miró como si fuera el plato principal de ese lobo, la mujer sonrió, quería ser devorada, pero también quería devorar, caminaron hasta el hotel de ella, parando cada poco tiempo para saciar a sus bocas, para complacer a sus manos
En el ascensor casi se quedaron desnudos, la ropa ya les oprimía, les molestaba.Al entrar en la habitación Roberto la arrojó a la cama, le desgarró el vestido, era un vestido caro, pero ella se excitó mientras lo hacía aún más,le arrancó la camisa con sus uñas, luego las clavó en su piel, Roberto pensó que sentiría dolor, pero se mezclaba con una turbia excitación.Acabó de desgarrarla el vestido hasta que quedó desnuda ante él
Roberto la miró extasiado y sorprendido, tenía muchos tatuajes, nunca había estado con una mujer tatuada, adoraba la piel desnuda pero esos tatuajes en aquella situación le ponían como hacía tiempo.Esta vez fue ella la que le agarró su nuca, reclamando su lengua, no solo en su boca
La complació recorriendo cada tatuaje, cada centímetro de su piel, cuando la piel no le bastó pasó a navegar con su lengua por el río que fluía de ella, ella tocaba la más dulce música para él con su pene como si fuera una flauta dulce.A Roberto le parecía que esa cama ardía, que ella le abrasaba y ya no se pudo contener,la penetró con violencia, arrancándola un grito y siguió, por primera vez desde Laura sentía placer, Laura siempre le enloqueció, aumentó la cadencia de sus movimientos,cada vez más rápido, mientras ella gritaba cada vez más, Laura también gritaba, cerró los ojos y entonces sucedió
Quiso que ese cuerpo fuera el de Laura,que esos gritos fueran los de Laura, pero no lo eran, ni él era ya el hombre que había estado con Laura, abrió los ojos, esa mujer no era Laura, se sintió confuso, no sabía que estaba haciendo, el dolor volvía y perdió el placer , la sangre se iba a su corazón
-¿Que te pasa?
Roberto sentía como todo en él se desmoronaba, su careta se caía, ya no podía representar el papel de seductor
-¡No pares maldito inútil!. No he llegado aún,¡no pares!
Robero se sentía bloqueado,confundido, como un juguete al que se le acababan las pilas
La mujer le apartó
-!!Otro idiota que es solo fachada y que no vale para satisfacer a una mujer de verdad¡¡
Roberto que hasta entonces la miraba como ido,cambió su expresión al oírla
-¿Qué has dicho?
-Que eres un pobre hombre que no puedes satisfacer a una mujer de verdad.!!Mira tu triste pingajo colgar¡¡
Palabras parecidas había escuchado de otra boca, la que más daño le podía hacer.Roberto se sintió enloquecer
-!!Yo te demostraré si puedo satisfacerte zorra¡¡
Se abalanzó sobre ella como un poseso, la mujer intentó apartarle, pero no podía, era demasiado fuerte para ella, sintió miedo, pero al mismo tiempo una extraña excitación, Roberto la besaba, la mordía, introducía sus manos con pericia en su interior y ella se volvía a sentir mojada, mientras él había recuperado su erección, pronto su miembro sustituyó a su mano, la mujer sentía como si le desgarrara por dentro, le dolía, pero también le gustaba, no quería que parase
Roberto había perdido el control, era otro hombre, todas sus represiones habían estallado y ahora estaba haciendo todo lo que nunca se había atrevido a hacer. Giró a la mujer, penetrándola mientras agarraba su cuello, casi la asfixiaba, pero ella no protestaba
-¿Te gusta,te gusta? .Preguntaba sin parar sus movimientos
Y sí, a la mujer le gustaba,
-Sí,quiero más,dame más
Roberto soltó su cuello y la siguió penetrando mientras tiraba de su pelo, fuerte,demasiado fuerte, ella gritaba de placer y dolor, cada vez más , hasta que se corrió
Roberto lo notó
-Te has corrido, ahora si que te complazco ¿Verdad?. Pues esto no ha acabado perra
-Sí, insúktame, tómame otra vez
-No será como tú quieras, sino como quiera yo
Roberto estaba inmerso en un delirio salvaje de sexo y rencor, volvió a sujetarla por su cuello y la penetróa por detrás.Ella gritó tan fuerte que por un momento temió que los del hotel les vinieran a desalojar o que pensarán que se estaba cometiendo un asesinato, pero le daba igual, quería oírla gritar más. Sudaban tanto que las pieles brillaban, no supo cuanto tiempo duró, solo que de repente los dos gritaron y se desplomaron
Por un momento la rabia se calmó,la mujer le miraba satisfecha
-Vaya , confieso que me equivoqué contigo, sí sabes satisfacer a una mujer
Roberto la miró, no dijo nada, aún no sabía que había pasado, no se reconocía, empezó a vestirse.
-¿Que haces?. Quédate
-Tengo que irme
-¿Volveré a verte?
-No.Dijo sin girarse mientras cerraba la puerta y la dejaba confundida
Roberto andaba como en un sueño, una parte de él se sentía bien, había sido el hombre que nunca fue.Otra se sentía perdida, ¿de donde había salido el hombre de esa noche?
Se perdió en la noche mientras sentía que algo oscuro le estaba poeseyendo, que estaba perdiendo su alma.



