LA AUSENCIA ES UNA FORMA DEL INVIERNO Luis García Montero
Como el cuerpo de un hombre derrotado en la nieve, con ese mismo invierno que hiela las canciones cuando la tarde cae en la radio de un coche, como los telegramas, como la voz herida que cruza los teléfonos nocturnos igual que un faro cruza por la melancolía de las barcas en tierra, como las dudas y las certidumbres, como mi silueta en la ventana, así duele una noche, con ese mismo invierno de cuando tú me faltas, con esa misma nieve que me ha dejado en blanco, pues todo se me olvida si tengo que aprender a recordarte.
UN CUERPO ESTÁ ESPERANDO José Manuel Caballero Bonald
Detrás de la cortina un cuerpo espera. Nada es verdad sino su encarnizada inminencia, esa insaciable culpa que a mí mismo me absuelvo aborreciéndome. Nada es verdad: un cuerpo está esperando tras el sordo estertor de la cortina.
En la oquedad propicia del instante que mientras más deseo más maldigo, quiero amar ese cuerpo, que él perviva hasta que su orfandad se haya cumplido.
Paredes jadeantes, sucio el suelo de mercenaria obstinación, allí nos conducimos mutuamente al voraz simulacro de la vida. (La amarra del amor nos hace libres.) Sólo yo estoy suspenso del engaño: reptante fiebre muda, mi memoria confunde sus fronteras entre las turbias órdenes del tiempo. De todo cuanto amé, nada logró sobrevivir al cuerpo en que persisto. (La noche se agazapa entre las telas que un falaz movimiento hace carnales.)
Una mentira solo está esperando detrás de la cortina. Soy otra vez mi cómplice: consisto en mi deseo, toco a ciegas la luz, me reconozco después de extraviarme, despedazo ese fúnebre espejo al que el placer se asoma, expío con mi turno de amor mi propia vida.
De un vértigo ritual pendiente el cuerpo, ya no es posible conjurar su lastre.
Tu placer es lento y duro viene de lejos retumba en las entrañas como las sordas sacudidas de un volcán dormido hace siglos bajo la tierra y sonámbulo todavía
Como las lentas evoluciones de una esfera en perpetuo e imperceptible movimiento Ruge al despertar despide espuma arranca a los animales de sus cuevas arrastra un lodo antiguo y sacude las raíces
Tu placer lentamente asciende envuelto en el vaho del magma primigenio y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo y muge la garganta de un terrón extraído del fondo como una piedra.
Tu placer, animal escaso.
La uruguaya Cristina Peri Rossi ha sido reconocida esta semana con el Premio Cervantes 2021.
La chica del tren se seca las lágrimas con la manga de la rebeca al pasar la última página de un libro. Después mira por la ventana y sonríe. Lo que daría yo por llegar, pronto, a la última página. Lo que yo daría por un final feliz.