Lo bueno no dura para siempre, permanece lo suficiente para convertirse en inolvidable.
Hasta volverse recuerdo que supo marcar un antes y un después del que no hay retorno.
Decidí que yo no quiero ser recuerdo
Al carajo! detesto los conformismos, son tan limitantes… me opongo a ser recuerdo.
A la vez… deseo. Ser tu amor imposible, tu inspiración más sensual y sexy (la de tus fantasías) hecha realidad; el nombre que escribas en todas las camas que no son la mía, a quien maldices durante tus berrinches, y a quien ames, con el enojo de quien sabe de angustias, y les teme.
Soy como la pasionaria. Una impulsiva, que produce calma, flor del mburucuyá, flor y fruto de la pasión.
Aunque la pasión sea fugacidad en el tiempo.
Como las libélulas te iluminé, y nos dimos calma un día.
Se trata de paradojas y deseo…
Quién sabe, quizás te ilumine otras 36hs.
#nhrs

