Por motivos de mi trabajo, desde hace unos dos años, los estoy pasando en países de aquellos que los llaman “el tercer mundo”. Paseo por las calles de las ciudades de estos lugares y puedo ver el futuro de España, edificios que una vez se construyeron y que poco a poco se van deteriorando porque no hay dinero ni ganas de rehabilitarlos, chabolas, una tras otra a lo largo de varias calles en las cuales viven una familia de 5 personas en las peores condiciones, personas durmiendo en las aceras, niños medio desnudos pidiendo en los semáforos porque es lo único que han podido aprender de sus padres, desorganización, caos. Mientras a pocos metros un puñado de gente acapara todo el dinero y se pudre en sus mansiones de porcelana china. Esto no es nada nuevo, ni lo ha sido nunca. El problema esta cuando esto se olvida, y estos países ya lo han hecho. Se acostumbraron a vivir así.
España corre el mismo riesgo si lo que está pasando estos días no se perpetua, no se graba a fuego en el imaginario popular y no pasa a la historia como una anécdota o como aquel día que fui a la manifestación y que bien me lo pasé corriendo delante de la policía. Desgraciadamente el sistema democrático de nuestro país esta hecho para poner palos en las ruedas, lo queramos o no heredero de una dictadura que lo dejo todo atado y bien atado, y una transición en la que queriendo hacer felices a todos, se ha convertido en cambio en una úlcera incurable. Esta hecho para que cuando vamos a votar no otorguemos al político el derecho a la representatividad, sino el derecho al poder para que pueda ejercerlo libremente como mejor le convenga, decidiendo lo que le parezca, robando donde pueda y desoyendo a base desacreditar, de porras, pelotas de goma y tortura cualquier cosa que ponga en duda su “labor”.
A todo esto me pregunto donde esta el poder judicial, que tiene que decir? Ah no, que estamos en España, que lo jueces están casados con la política. Y en caso de querer divorciarse, la pensión compensatoria a pagar puede ser muy alta, y los beneficios del matrimonio son muy jugosos. A mi siempre me contaron en la escuela eso de la división de poderes. Jamás lo vi.
Después de ver como durante ya tres años un país entero se esta revelando, esta diciendo basta, que no puede mas, que quiere un cambio. Que quiere de una vez por todas deshollinar las butacas del congreso con sangre nueva, con nuevas ideas, y mandar a todos los dinosaurios al museo de historia natural. Los ciudadanos quieren un cambio de verdad, no parches. Algo así como lo que pasó en Islandia. Un verdadero cambio, un poner la casa patas arriba y reformar desde el recibidor hasta el baño.
Pero una vez tras otra los ciudadanos nos encontramos de nuevo un muro imposible de pasar. Parece que lo que quieren es vencernos por cansancio, hacernos sentir impotentes ante las decisiones y acciones que toman, así fue siempre. Pero esta vez estamos demasiado hartos de que nos tomen el pelo. El motor de la revolución esta en marcha. Lo único que hay que hacer es no dejar de darle combustible, ese combustible es seguir haciendo nada mas y nada menos que lo que se está haciendo hasta ahora. Lo único que hace falta es paciencia y perseverancia.
No queremos un país que por ser dejado en manos de quien está, de una democracia trasnochada, pasada de moda y corrupta, mis hijos pidan en los semáforos, duerman en la calle y vivan en chabolas mientras los mismos que ahora están allá arriba rebuznen podridos de dinero y riéndose de todos nosotros.



