
Empolvadas mis manos de nostalgia descubro en los recuerdos lo que fui, me ha cambiado el pelo, la sonrisa, hasta la voz pero nunca la ilusión, una foto, una carta, una postal aún me provocan suspiros encuentro en mi cajón años y años de amor, ésta tarde sin duda es hermosa, me vuelvo a descubrir, a mirarme, a amarme…Toco las hojas de papel, veo tiernos dibujos de mi hija pequeña y letras del que antes me amara, más de un recuerdo en mi cajón, más de una vida en mi alma. Hoy despierto al pasado y lo atraigo a mi memoria, me emociona el ayer que reconciliable me abraza y dulcemente me calma, había polvo dormido en mis tesoros, he limpiado uno a uno y he dejado impecables mis rincones, he tocado con mis dedos las texturas de los sentimientos que con dulzura me regalaran, gracias por el ayer y el ahora, en paz guardo lo que amo he de seguir por el camino que mi Dios me ha señalado, se llenaron mis manos de polvo y mis ojos de la luz que da el amar, el aceptar, el perdonar.
© Silvia García Sandoval.








