No me ha gustado nada Avatar de James Cameron. No es una postura snob, os lo aseguro. Se que es una película que ha encantado a la mayoría y por eso he hecho un esfuerzo: me la he visto dos veces. Quería descartar que en el primer visionado hubiera estado influenciado por mi estado de ánimo o que quizás, el dolor de cabeza que me dieron las gafas de marras me hubiera impedido disfrutar de la peli. Y sigo en mis trece, no me ha gustado, ni en 3D ni en 2D. Me parece una película mentirosa, un canto al cinismo, un pastel y un engaño.
Podría enumerar miles de argumentos pero en el terreno de las emociones todos tenemos razón y razones: los repugnantes humanos a los que nos ha disgustado y los élficos e inefables na’vi a los que les parece una obra maestra avant-garde.
Pero en lo que no hay discusión posible es en el tema de los cigarrillos que se fuma el personaje de la doctora. Eso, amigos, es publicidad subliminal pura y dura.
No soy ningún moralista y creo que es lógico que, si una película está rodada en un garito o en los años setenta en un transporte público, o por ejemplo, en un frontón de pelota vasca, los personajes fumen como carreteros. Pero pese a los intentos de Cameron de justificar esos cigarrillos, no me cuela. Este asunto me recuerda casi al pie de la letra un diálogo de la película «Gracias por fumar». En este film, el lobby de presión de las tabaqueras intentaban llegar a un acuerdo para introducir cigarrillos en películas de gran presupuesto. En una conversación con los productores la gente del lobby inistía en que fumaran los protagonistas de una historia que se desarrollaba en una estación espacial. El cineasta les replicaba horrorizado: «pero es un lugar con una atmosfera de oxigeno puro, si encienden un cigarrillo arderá toda la nave». Suponiendo que, aunque en Avatar no se encuentren en una estancia de esas características, el hecho de que en los laboratorios se tenga que generar una atmósfera artificial, en un planeta hostil para los pulmones humanos, imposilita el capricho fumador de la doctora. Así que, entre col y col new age, la lechuga del cáncer de pulmón para todos los públicos.
Frase del guión de «Gracias por fumar»: ”debemos cambiar los hábitos de los americanos, en estos tiempos sólo fuman tabaco los psicópatas y los europeos”).



Todo el mundo necesita un control de volumen.