<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom"><generator uri="https://jorge.olano.dev/" version="0.0.1">jorge</generator><link href="https://olano.dev/feed.xml" rel="self" type="application/atom+xml"/><link href="https://olano.dev" rel="alternate" type="text/html"/><updated>2026-09-05T12:45:34-03:00</updated><id>https://olano.dev/feed.xml</id><title type="html">olano.dev</title><author><name>Facundo Olano</name></author><entry xml:lang="es"><title type="html">Leer a Saer</title><link href="https://olano.dev/blog/leer-a-saer" rel="alternate" type="text/html" title="Leer a Saer"/><published>2026-09-02T18:56:55-03:00</published><updated>2026-09-02T18:56:55-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/leer-a-saer</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="literatura"/><category term="libros"/><summary type="html"> En un principio, la literatura era un tren en el que yo viajaba colgado. Para no soltarme, participaba de supersticiones como la de leer un solo libro a la vez y terminar todos los libros que empezaba. Después aprendí a relajarme y a ignorar las recomendaciones, las instrucciones, las opiniones preestablecidas y a dejarme llevar por el impulso y el placer. Con esa actitud intento encarar la mayoría de mis lecturas ahora y así también lo intenté cuando, hace muchos años, intenté leer Cicatrices… y me choqué con una pared.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/saer2.jpg"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/saer2.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="es"><title type="html">Simulador discófilo</title><link href="https://olano.dev/blog/simulador-discofilo" rel="alternate" type="text/html" title="Simulador discófilo"/><published>2026-08-22T19:08:20-03:00</published><updated>2026-08-22T19:08:20-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/simulador-discofilo</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="ideas"/><category term="software"/><category term="música"/><summary type="html"> La aplicación (o el juego) es un tocadiscos de escritorio, es decir, un reproductor musical que solo permite escuchar álbumes. No canciones sueltas, ni artistas completos, ni radios, ni listas. Hasta ahí poco de especial, un subconjunto de lo que ya hacen todos los reproductores musicales del mundo, concedido el mérito que hay en querer y saber trazar un subconjunto y omitir lo demás. Pero eso no es todo: el usuario no tiene, como en spotify o bit torrent, una cantidad virtualmente infinita de álbumes a disposición, sino que solo puede escuchar lo que tiene en su colección, lo que, virtualmente, le pertenece. En este simulador discófilo el usuario (o el jugador) empieza con unos pocos discos, que tal vez elija o tal vez reciba, y un presupuesto mensual para ampliar su colección.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/musica.jpg"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/musica.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="es"><title type="html">Euforia</title><link href="https://olano.dev/blog/euforia" rel="alternate" type="text/html" title="Euforia"/><published>2026-07-26T13:23:29-03:00</published><updated>2026-07-26T13:23:29-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/euforia</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="libros"/><summary type="html"> Los museos no se me dan bien. No últimamente. Antes, sí: hubo un tiempo en que hacía excursiones insólitas desde Ciudadela hasta el museo de Bellas Artes y pasaba horas mirando un puñado de cuadros que por alguna razón u otra me llamaban la atención. Me gustaba acercarme hasta notar el trazo del pincel y el relieve de la pintura y alejarme hasta que las pinceladas configuraban un mosaico y alejarme otro poco hasta que el mosaico reconfiguraba un rostro. Cuando empecé a viajar disfruté así algunos museos con cuadros de Rembrandt y Van Gogh. Pero los grandes museos, los museos famosos, el Louvre, el Prado, me aburrieron—me aburren. Puede que la actitud contemplativa que exige el museo sea difícil de conciliar con el trance turístico. Me pasó otra vez en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Las ciencias naturales me interesan mucho menos que el arte, pero me parecía importante hacer el intento, ver qué sentía ahí adentro; supongo que quería darme una oportunidad de tener una epifanía como la del protagonista en The Squid and the Whale. No pasó. Imposible saltar del Big Bang a las capas geológicas a los dinosaurios a la fauna marina a la agricultura mesopotámica. Como mirar cuatro películas seguidas, de géneros distintos, en 2x. De todas las secciones de los museos la que más me aburre, por lejos, es la de antropología; los cacharros de los incas, los hábitos de los pueblos oceánicos, ese tipo de cosas. Ahí suelo apurar el paso. Pero en una de esas muestras, en el Museo de Historia Natural, algo me llamó la atención. Había un rincón meta dedicado a Margaret Mead, una investigadora que hizo grandes contribuciones a la materia de esa sala, las culturas aborígenes del Pacífico. Había una biografía, alguna foto de Mead sentada en su oficina en ese mismo museo, un loop documental en pantalla. Aparentemente Mead no solo había sido una pionera sino que prácticamente había inventado el método de la antropología moderna. En la pantalla, colegas y alumnos la describían como encantadoramente excéntrica y obsesionada con su trabajo.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/euforia.jpg"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/euforia.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="es"><title type="html">El aerolito multimedia y la aplanadora 3D</title><link href="https://olano.dev/blog/aerolito-multimedia" rel="alternate" type="text/html" title="El aerolito multimedia y la aplanadora 3D"/><published>2026-07-21T09:02:27-03:00</published><updated>2026-07-21T09:02:27-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/aerolito-multimedia</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="videojuegos"/><category term="cine"/><summary type="html">Por más de una década, el entretenimiento por computadora se inspiró en el imaginario y la técnica de Hollywood. Esa pretensión de imitar al cine asumió distintas formas según las capacidades del hardware de turno, y el ingenio y la exuberancia con que los diseñadores las supieron aprovechar.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/cinematic/grimcover.jpg"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/cinematic/grimcover.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="es"><title type="html">De las cuevas de Kentucky al Skywalker Ranch</title><link href="https://olano.dev/blog/mas-monos" rel="alternate" type="text/html" title="De las cuevas de Kentucky al Skywalker Ranch"/><published>2026-05-24T11:35:45-03:00</published><updated>2026-05-24T11:35:45-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/mas-monos</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="videojuegos"/><category term="software"/><category term="cine"/><category term="puzzles"/><summary type="html">Para que exista Monkey Island hizo falta un loco de las cuevas, una proto-internet anti soviética, el divorcio de Geroge Lucas y algunos accidentes empresariales.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/mas-monos/20bucks.png"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/mas-monos/20bucks.png" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="es"><title type="html">Diseño roguelite</title><link href="https://olano.dev/blog/dise%C3%B1o-roguelite" rel="alternate" type="text/html" title="Diseño roguelite"/><published>2026-04-06T21:30:44-03:00</published><updated>2026-04-06T21:30:44-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/dise%C3%B1o-roguelite</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="videojuegos"/><category term="software"/><category term="ideas"/><summary type="html">Contra la opulencia del narco bonaerense, un minimalismo de artesano japonés.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/sims.jpg"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/sims.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="en"><title type="html">What is this and Why is it here?</title><link href="https://olano.dev/blog/why" rel="alternate" type="text/html" title="What is this and Why is it here?"/><published>2026-04-04T14:00:19-03:00</published><updated>2026-04-04T14:00:19-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/why</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="programming"/><category term="ideas"/><summary type="html"> As I worked on my programming style guide, channeling my inner code reader, recalling what it is like to dive into an unfamiliar codebase—to look for clues in its components and effectively extract knowledge from them—a particular formulation came to mind: what is this and why is it here?. I realized that looking for answers to those questions, and supplying them myself, makes up a large part of my work on software projects. These questions apply to artifacts of all sizes, from humble functions to entire projects, from a pull request description to the user story that it (hopefully) originated from. Behold yet another hyperbolic definition of the software development process: to answer what is this and why is it here, over and over.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/why.png"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/why.png" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="en"><title type="html">'I know kung-fu' Projects</title><link href="https://olano.dev/blog/kung-fu-projects" rel="alternate" type="text/html" title="'I know kung-fu' Projects"/><published>2026-03-15T16:00:41-03:00</published><updated>2026-03-15T16:00:41-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/kung-fu-projects</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="projects"/><category term="ai"/><category term="ideas"/><summary type="html">Could Claude be my Hyperbolic Time Chamber?</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/kungfu2.jpg"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/kungfu2.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry><entry xml:lang="en"><title type="html">My programming style guide</title><link href="https://olano.dev/blog/style-guide" rel="alternate" type="text/html" title="My programming style guide"/><published>2026-03-15T11:17:29-03:00</published><updated>2026-03-15T11:17:29-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/style-guide</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="programming"/><category term="software"/><category term="ai"/><category term="projects"/><summary type="html"> I use LLMs a lot for coding these days, like most devs I know, but still feel a bit sick about crafting elaborate prompts and weird AGENTS.md files, as if I could somehow imbue these tools with personality or good sense. I've occasionally found myself sending Claude to read one of my blog posts before starting a task (e.g. for testing conventions or to provide context about a project), so I thought why not focus on documenting more of my habits and preferences, for a human audience, for my own sake? If I make something human-readable enough then surely Claude should be able to handle it. So I started this style guide repo, for now a chaotic brain dump and summary of my favorite software design resources; it will likely require better organization and more examples to be useful.</summary></entry><entry xml:lang="en"><title type="html">My retrogaming handheld</title><link href="https://olano.dev/blog/batlexp" rel="alternate" type="text/html" title="My retrogaming handheld"/><published>2026-02-22T18:00:16-03:00</published><updated>2026-02-22T18:00:16-03:00</updated><id>https://olano.dev/blog/batlexp</id><author><name>Facundo Olano</name></author><category term="videogames"/><summary type="html">A very fun hobby that’s completely orthogonal to the actual playing of video games.</summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://olano.dev/assets/img/batlexp.jpg"/><media:content medium="image" url="https://olano.dev/assets/img/batlexp.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"/></entry></feed>