Despues de un tiempo ausente, me apetecia venir a contarte un par de cositas que me han pasado útimamente.
Durante este tiempo de ausencia, hubo días en los que no sabía si seguiría respirando el minuto siguiente.
Días en los que el miedo pesaba más que mi propio cuerpo.
Días en los que no entendía nada.
No entendía la narrativa asociada a una simple planta mientras existen cosas infinitamente más dañinas para el ser humano.
Pero de eso ya he hablado mucho.
Hoy quiero hablar de vida.
Fue en mitad de mi tratamiento de quimioterapia cuando Jimena, desde Argentina, me preguntó si quería hacer un podcast.
Era una idea que llevaba tiempo rondándome la cabeza, pero, por lo que sea, los últimos años de mi vida han sido una auténtica montaña rusa.
No lo dudé ni un instante.
Quizá no era el mejor momento.
O quizá era exactamente el momento que necesitaba.
Porque la vida rara vez sucede cuando la planificamos. Sucede cuando tiene que suceder.
Así nació Green Queens.
Queríamos crear un espacio seguro donde personas vinculadas, de una forma u otra, al mundo del cannabis pudieran contar sus historias sin filtros, sin prejuicios y con total libertad.
Y fue algo maravilloso.
Hoy hemos entrevistado a personas de los cinco continentes. Lo que disfrutamos en cada entrevista no se mide con estadísticas. Se mide en aprendizaje, conexiones y personas maravillosas
¿Te das cuenta de lo que significa eso?
Para mí, esa es una de las mejores definiciones de la palabra éxito.
Cuando terminé el tratamiento decidí celebrarlo volando a Suiza, donde me invitaron a dar una conferencia en Praga el próximo mes de noviembre.
Como si la vida quisiera recordarme que después de la tormenta, siempre hay un siguiente paso.
Pero aún quedaba otra sorpresa.
Al volver, recibí una noticia que me emocionó profundamente.
Había ganado el Global Cannabis Award 2026 de CannaPortugal.
Era el segundo reconocimiento internacional de mi trayectoria.
El primero llegó en 2025, en Estados Unidos con el WICE Award en la categoria de educación.
El segundo, ahora, en Portugal.
Dos premios que, más allá del reconocimiento profesional, me recuerdan algo que muchas veces escuchamos y que, a veces, resulta cierto:
Nadie es profeta en su tierra.
Y está bien.
Porque he aprendido que el reconocimiento más importante nunca llega de fuera.
Llega el día en que te miras al espejo y descubres que el mayor logro nunca fueron los premios, sino la calidad humana que has construido por el camino.
No ha sido un camino de rosas.
Como ocurre en cualquier sector, he conocido personas extraordinarias y otras que me enseñaron, a veces de la forma más difícil, la importancia de poner límites, proteger mi energía y elegir muy bien con quién caminar.
Hoy miro atrás con mucha más calma.
Ya no pienso en las personas que se fueron.
Pienso en lo que cada una vino a enseñarme.
Porque todo, absolutamente todo, ha formado parte del aprendizaje. Y porque cuando dejas de preguntar «¿por qué?» y empiezas a preguntarte «¿para qué?», todo cambia.
He aprendido que algunas personas llegan para quedarse. Otras, no.
Otras llegan simplemente para recordarte quién eres, quién no quieres volver a ser o qué puertas debes cerrar para poder abrir otras.
Y todas, sin excepción, dejan algo.
Hoy doy las gracias también por esas lecciones.
Porque, de una forma u otra, me trajeron hasta aquí.
Desde que cofundé EURECA, en abril de 2025, junto a mi querido Vittorio, todo ha sido un viaje.
Mis Eurekers estuvieron cerca incluso cuando yo necesitaba estar lejos.
Respetaron mi silencio, mi ausencia y mi decisión de desaparecer por completo mientras luchaba por seguir viva.
Porque, literalmente, eso era lo que estaba haciendo.
Negociando con la vida.
Día tras día.
Y cuando todo terminó, la primera celebración fue con ellos.
Porque encontrar personas que creen que las cosas pueden hacerse mejor, que las decisiones deben servir para mejorar la vida de las personas y no para complicársela, es uno de los mayores regalos que me ha dado este camino.
Gracias.
De corazón.
Así que, haciendo balance…
Tenemos Yima y la Planta Mágica.
Tenemos Green Queens.
Tenemos este blog.
Tenemos EURECA.
Y tenemos muchísimas ganas de seguir cambiando conversaciones.
No está nada mal para alguien que aterrizó en este mundo hace apenas cinco años.
En 2021 era una completa desconocida.
Hoy tengo dos premios internacionales, un libro, un podcast, un proyecto europeo y, sobre todo, la enorme suerte de haber conocido a personas increíbles por el camino.
Y aunque todavía queda muchísimo por hacer…
Hoy sí me permito decirlo.
¡Olé yo!
Porque durante mucho tiempo me costó reconocer mis propios logros.
Y celebrar también forma parte de vivir.
Sobrevivir ya había sido una victoria.
Todo lo demás…
Ha sido un regalo.
Como dice Lupe Fiasco…
Show must go on.
Así que…
Let’s play, VIDA.
❤️






